Archivo de la etiqueta: Fernando de Ágreda

SALE EL NÚMERO XXI-XXII DE LA REVISTA “DOS ORILLAS”

Acaba de salir el volumen número XXI-XXII de la Revista Intercultural Dos Orillas, en la que se incluye mi cuento Ecos, dedicado al Tebib Haroféh José Edery.

DOS ORILLAS XXI-XXII

Si queréis leer este relato, lo tenéis en la página 86 de la revista, entrando en el siguiente enlace:

http://www.revistadosorillas.com/index_htm_files/revista_21-22_2017.pdf

En este número, como siempre, hay un gran número de amigos a los que me unen muchos lazos afectivos. Aquí tenéis la nómina entera de quienes hemos participado:

Poesía: Ana María Moreno Yebra, Pilar Quirosa Chyrouze.
Ensayo de la profesora Susana Medrano, sobre la obra de la poeta Pura López Cortés.
Ensayo de la profesora Macarena Soledad Sisto, sobre la poeta Rosaura Álvarez.
Y los poemas de Khédija Gadhoum (Túnez- Estados Unidos), Abdul Hadi Sadoun (Irak – Madrid), George Nina Elian (Rumania), Enrique Villagrasa, Malika El Bouzidi (Marruecos), Fernando de Ágreda, Nadia Záfer Chaabán (Líbano), Luis Alberto del Castillo, Encarna Lara, Murid Barguti (Palestina), traducido por Ibrahim El Yaichi (Marruecos), Aziz Amahjour (Marruecos), Poema ganador del Certamen Encuentros por La Paz de San Pablo de Buceite.

Relatos: Mohamed Bouissef Rekab, León Cohen, Juan Antonio Palacios, Ángel Gómez Rivero, Miguel Vega y Sergio Barce.

Apuntes: Paloma Fernández Gomá (sobre Hadj Buselham Ermiki El Hach Sidi Mohamed El Melali Ben El Hach Mustafa Ermiki).
Ahmed Mohamed Mgara , con el artículo titulado De Tetuán a Granada.
Historia: Nezha Hantouti.

Artículos y ensayos: Francisco Morales Lomas, Alberto Torés y Sana Meghri (Túnez).
Crítica Literaria: Filomena Romero, Francisco Morales Lomas, José Sarria y Fernando Cabrita.

Dirección: Paloma Fernández Gomá

Web Master:  Ramón Tarrío

Jefe del Equipo de Redacción: José Sarria.

Equipo de Redacción: Juana Castro, Mohamed Chakor, Ahmed Mohamed Mgara, Juan José Téllez, Manuel Gahete, Balbina Prior, Rosa Díaz, Encarna León, Ahmed Oubali, Abdellatif Limami, Aziz Amahjour.

Medios de Comunicación: Nuria Ruiz

 

 

 

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SE PUBLICA EL LIBRO “MOHAMED CHAKOR: UN ESCRITOR QUE VIVE EN OCCIDENTE CON EL ALMA SUMERGIDA EN ORIENTE”

Mohamed Chakor: un escritor que vive en Occidente con el alma sumergida en Oriente, acaba de ser publicado por Diwan Mayrit. Este libro es el número 1 de la Colección <Literatura marroquí de expresión española>, y está dirigido y coordinado por Mohammed Dahiri. Junto a cuentos, relatos, poemas y escritos varios de Mohamed Chakor, se reúnen nueve artículos escritos por nueve autores en homenaje a esta figura de la literatura marroquí en lengua española. Entre esos artículos, se incluye mi texto Mohamed Chakor: el poeta comprometido.

978849458440

Los otros autores que participan en este homenaje son: Leonor García Merino, Paloma Fernández Gomá, Sergio Macías, Lola Baños, Fernando de Ágreda, Mohammed Dahiri, Víctor Morales Lezcano y María Amparo Vico Camacho.

Para comprar el libro, puedes hacerlo a través del siguiente enlace de la Librería Diwan:

MOHAMED CHAKOR UN ESCRITOR QUE VIVE EN OCIIDENTE

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MOHAMED CHAKOR en el centro, flanqueado por Mohamed Laabi, Mohamed Lahchiri, Bouissef Rekab, Mohamed Sibari, Sergio Barce y Mohamed Akalay

 

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“VIBRANTE HOMENAJE A ABDELLAH DJBILOU”, POR LEONOR MERINO

 VIBRANTE HOMENAJE A ABDELLAH DJBILOU

Por Leonor Merino

(Drª Universidad Autónoma de Madrid, especialista en Literaturas del Magreb, traductora y ensayista)

LEONOR MERINO

LEONOR MERINO

Publicado: Tres Orillas, Algeciras (Cádiz), nº 13-14, Septiembre, 2009, pp. 177-179.

 

Este homenaje no es un libro in memoriam con artículos científicos, al que estamos habituados en el ámbito universitario, sino que está engarzado con narraciones, que se convierten en confesiones amistosas, de las vivencias -anécdotas compartidas-, con el añorado y destacado hispanista marroquí Abdellah Djbilou: su etapa de estudiante de doctorado en Madrid, su docencia en la Facultad de Letras de Tetuán de la que fue también vicedecano, su docencia luego en la Universidad del rey Saud de Riad y en la Escuela de Traducción de Tánger de la que fue director adjunto y, por fin, el retorno a su querido Madrid, como profesor jubilado y traductor de la embajada de Emiratos Árabes Unidos.

Éste es el recorrido que he efectuado -en alerta mi alma-, por las líneas de los textos que le han brindado quienes se han quedado en el desconsuelo de su ausencia repentina, pero también con el recuerdo del Amigo en las pupilas, para siempre.

Abre el estupendo libro -maquetado, diseñado e ilustrado por la probada sensibilidad de Saíd Messari-, los testimonios elegíacos de Fernando de Ágreda: “Lloro por tu pérdida/ Y por tanto silencio […] Lloro ahora por lo que fue/ Y por no haberlo cambiado […] Bailes y risas sin parar/ Que no he podido evocar/ Hasta hoy, cuando solo es/ Tiempo de llorar”. Rico en recuerdos permanece este arabista que, en su soledad y espontánea generosidad, desgrana una pléyade de profesores y lugares de las “dos orillas”, salpicada de acontecimientos al hilo de la evocación del Amigo perdido, instantes de juventud compartida, por tierras fasíes.

Alí Menufi, esforzado hispanista en la Universidad cairota de Al-Azhar -la más prestigiosa del Islam suní-, evoca el tiempo compartido con el amigo-colega, en la pionera programación académica de traducción e interpretación en la Facultad de Letras de Riad, traduciendo ambos al árabe La enseñanza de la traducción, bajo la dirección de Amparo Hurtado Albir de la Universidad Autónoma de Barcelona. Djbilou (Yeblí, Montañés o Montesinos como él decía), sólo permaneció allí tres cursos: “se salvó de la máquina infernal de hacer dinero”. Sus aspiraciones intelectuales eran otras.

Alberto Gómez Font, Coordinador General de la Fundéu, revive de la mano del amigo desaparecido las correrías y andanzas nocturnas por uno de los barrios más castizos de Madrid -Chamberí-, mostrando al mismo tiempo campechanía y desinhibición en su relato fraterno. Alberto conoció bien a Abdellah: el sueño perseguido largamente por ser padre -su culminación en Aimán; el regreso a la capital de España, viviendo en un piso, próximo al del amigo de aventuras, precisamente en el mismo viejo barrio donde había sido estudiante, cuando era un vitalista soltero; el Café Comercial -“su oficina”-, donde se inspiraba y escribía, donde veía pasar la vida, fumando, tras los ventanales del vetusto café-refugio. Sí, Madrid sin Abdellah no es lo mismo, para Alberto.

Mª Jesús Viguera Molins, reconocida arabista, hace referencia al porte apuesto, dinámico, y al amor tranquilo por las dos orillas del amigo ausente, al mismo tiempo que va destacando sus obras admirables. Y a él van dedicados tres poemas sobre Ixbiliya: la Sevilla andalusí por excelencia, tan amada por la dinastía taifa de los ‘Abbadíes, y “por todos envidiada”, como cantó y lloró, en su desesperación mortal, el rey-poeta al Mu‘tamid, ante tanta pérdida.

Precisamente una profesora de la universidad de Sevilla y hoy directora del Instituto Cervantes de Marrakech, Mª Dolores López Enamorado, festeja el valor de la memoria: “rescatar uno a uno los instantes vividos, hacerlos presentes y evitar así que el olvido borre el recuerdo a las personas con las que hemos recorrido una parte del camino”. Así, vuelven las imágenes de cuando era estudiante y fue generosamente recibida por Djbilou, por entonces vicerrector en la Universidad de Tetuán. Mas tarde, los trabajos mutuos compartidos y, siempre, su sonrisa, en la mirada, en sus gestos, en su mesura, que le delataba…

El insigne arabista Pedro Martínez Montávez, cabalmente, se refiere a que “no era sólo su sonrisa”… En un no muy lejano encuentro casual con Abdellah, por el barrio de Huertas en Madrid -cogollo intelectual del Siglo de Oro y corazón bohemio del Romanticismo-, el intuitivo arabista -zahorí del alma hispana y árabe- atisba un rictus entristecido en aquella sonrisa abierta, generosa, que siempre precedía al hispanista amigo. Entristecido, el arabista se pregunta si quienes dedicamos nuestro empeño y parte de nuestra existencia a “traducir” estamos capacitados para interpretar, descifrar, el dolor del Otro, que acalla por pudor o por evitar pesadumbre, desconsuelo, al Amigo. La sensibilidad, la ponderación en los trabajos de Abdellah Djbilou ya fueron loadas por su maestro, sobre todo en orientalismo modernista.

Si Mohamed El Madkouri -dinámico profesor del departamento de Lingüística de  la Universidad Autónoma de Madrid-, sentado en el seddari azul dorado de Abdellah y a su lado, se hubiera percatado de que el amigo compatriota se estaba yendo, hubiera “leído en vez de libros muertos en la biblioteca y que están siempre allí, uno vivo, sin ejemplar, que se estaba consumiendo…”. Djbilou, perteneciente a la generación del hispanismo marroquí de formación universitaria española y no francesa como sucedía hasta casi finales de los años setenta -como corrobora El Madkouri en su extenso y ponderado texto-, estaba dotado de una formación sólida, de una personalidad crítica, que se hallaba en su producción intelectual, como escritor, como antólogo, como traductor e intérprete profesional “que valora positivamente al Otro y lo hace dueño de su propio discurso”.

En el verano de 2004, atento y risueño, “sentado entre los alumnos como uno más”, permaneció este tangerino hispanista ante la conferencia de la profesora Maribel Lázaro Durán, originaria de Ceuta: una de las cautivas -junto a Melilla- en Al Ándalus wa I asîrâtâni fî I ibdâ´ al magribî al hadîza. Mujtârât chi`iriyya, obra de Abdellah Djbilou a la que trasladó uno de sus mayores anhelos: “el diálogo de la conciliación y el acuerdo, en el espacio común que nos aproxima a marroquíes y españoles”, en esos lazos que unen, que deberían servir a España de alqantara con el mundo árabe, desde hace largo tiempo. Anhelo del que se ha hecho portavoz esta profesora del departamento de semíticas de la Universidad de Granada que, en sus clases de Literatura Árabe Comparada, inculca a los alumnos el acercamiento a las obras de Djbilou -apellido algo difícil de pronunciar para ellos-, y a sus textos escogidos, “brillantemente”.

Sí, verdaderamente tenía una sonrisa contagiosa y un oído atento en la imitación de las entonaciones, de los dejes, de “los tangerinos populacheros”, para Malika Embarek López -excelente conocedora de la obra de Tahar Ben Jelloun-. Esta marroquí, traductora, fue testigo de la propuesta, “irrechazable”, que hizo Juan Goytisolo a Abdellah Djibilou para que tradujera Al jubz al hafi de Mohammed Choukri. Todo sucedió en Torrentbó, en la terraza de la masía -hoy inexistente- del escritor catalán: recuerdo lejano, brumoso, “tan impactante que a veces sospecho que lo he inventado”.

Y durante un Congreso sobre el Magreb que tuvo lugar en Sevilla, Rodolfo Benumeya Grimau -arabista y escritor que se nos fue sin llegar a ver publicado este homenaje- iba anotando los sentires surgidos entre él mismo y el amigo tangerino y marroquí, en definitiva andalusí. Ahora, era el momento de hacerlos públicos, aunque se inicien de “modo inconexo y terminen bruscamente”. Así, al hilo del escrito referido a las democracias, “control de los medios de comunicación” de Chomsky, o bien ante el titular “Árabes e Islam”, se van desgranando una visión del mundo y una esperanza también de Abdellah, “intelectual humano que, entre bromas y veras, se integraba por entero en las reflexiones sobre la humanidad y el tiempo que vivía”.

Del año 2001 data el encuentro de Paloma Fernández Gomá con el “hispanista que siempre estuvo cerca de la otra orilla que une el estrecho de Gibraltar”. Para dar prueba de ello, le envía su aportación manuscrita, Cien años de la visita de Pío Baroja y Rubén Darío a Tánger (1909-2003), para la revista cultural de ámbito internacional, Tres culturas, que iniciaba por entonces su andadura y de la que es directora esta escritora y poeta madrileña. Luego, muchos proyectos quedaron en suspenso: “Se fue en el mejor momento”.

Otro encuentro fortuito con el amigo Abdellah o Abdallah (“que sabe de las glorias e insuficiencias de la/s cultura/s hispánica/s”), por un barrio de Madrid, rico en esencia y costumbres -que pronto elegiría para vivir, soñar, pasear por sus aceras y parques asido a la manita de su único hijo-, da pie, a la exquisita sensibilidad de la conocida arabista y generosa editora, Carmen Ruiz Bravo, para volver a la Antología sobre Tánger en la literatura hispánica contemporánea, Tánger. Puerta de África, que ella misma editó, así como ofrece la ocasión para esbozar la semblanza de este ser, “solidario y solitario, sociable e intimista, observador atento y ensimismado vuelto hacia lo interior, esteta y vitalista quizá tanto como hombre de profunda dimensión trascendente, a través del arte y del espíritu”.

En 1998, hojeando las novedades literarias en una librería madrileña, Waleed Saleh compró la obra de Djbilou, Diwan Modernista. Una visión de Oriente que reseñó, largamente, en el periódico Al Sharq Al Awsat, en el que, por entonces, colaboraba este gran arabista iraquí de la Universidad Autónoma de Madrid. Sabedor de esta publicación, Abdellah le responde con diligencia, agradecido. Pasados los años, se conocen en Valencia, donde recorren la Albufera y Játiva, topónimos significativos, llenos de vínculos y vestigios árabes. El azar los une de nuevo en la Feria del Libro del Retiro madrileño, muy poco antes de marcharse para siempre, Abdellah: Recuerdos evocados con serena tristeza.

Un homenaje colmado de sentimiento profundo es el de Aziz Amahjour a su profesor-amigo: “tejedor de lazos entre lo árabe y lo hispánico”. En la Facultad de Tetuán-Río Martil y durante el curso 1985-86, un joven Abdellah -“sereno, profundo y preciso”- impartía clases de Literatura Española estableciendo comparaciones poéticas con la Literatura Árabe, al mismo tiempo que evocaba versículos coránicos, “nunca de forma gratuita y siempre con un escrupuloso rigor de método”. Aziz Amahjour, hispanista y poeta, nos recuerda el año de la publicación del Diwan modernista. Una visión de Oriente, coincidente con nuestra entrada en la Comunidad Europea -proclamada a bombo y platillo por nuestra televisión: “por fin somos europeos”-, como si Djbilou nos recordara que no debemos “volver la espalda” a una geografía compartida, “y a un pasado común que grandes monumentos (y muchos elementos no tan visibles) evocan y hacen presentes”. Como si, también, nos abriera de par en par una puerta desde Tánger, con “un quehacer y un arte en el que Abdellah va a destacar con gran maestría”. Emocionada despedida e infinito agradecimiento de quien fuera su alumno, por haber encontrado no sólo ayuda y apoyo en la orientación científica, universitaria, sino Amistad wa trahhumáti alaica.

Finalmente, Jaime Sánchez Ratia -escritor y traductor en las sedes de la ONU- describe con soltura y gracejo las largas caminatas compartidas con el colega-traductor marroquí por Nueva York -camino y vuelta del trabajo-, incapaces de adentrarse en los túneles del metro -“antesala del Averno”-. La brasa ígnea de su cigarro impenitente, parece ser que siempre delataba y antecedía a Abdellah. Esa manera de fumar característica de los marroquíes: “actividad que muchos de ellos consideran tan sólo compatible con ingerir ese café negro como la antracita, hipertenso e infartante que acostumbran a trasegar, de Ceuta para abajo, como si fuera agüita de la India”. Y, a veces, también llamaba la atención ese aire, como ausente, ensimismado en su propio mundo, “muy a pesar suyo”. Pero la sorna rifeña de Abdellah todo lo trastocaba con su risa abierta, contagiosa, que hacia darse la vuelta a los solitarios y madrugadores transeúntes neyorquinos, “todos provistos de sus bolsas de estraza, en las que transportan sus cafés resudados y sus bollos pringosos”. Durante una comida, en el inhóspito comedor de la ONU, mientras Abdellah recita de un tirón los versos de una elegía del ciego sirio Al-Maari, Jaime se percata de que “con lo que en él había de árabe se podían hacer al menos una docena de arabistas”, a pesar de ser hispanista.

Abdellah Djbilou, que contribuyó a cultivar semillas de comprensión y entendimiento entre los seres humanos con destreza y generosidad, mereció este sentido homenaje.

Un homenaje a la Amistad, un recorrido por la Memoria, una despedida que no quiere dejar lugar para el Olvido.

Un homenaje, para volver, ahora, a su obra. Descansa en paz, sadiki. Rahmat-Al-lah ‘alaica.

Mohamed Sibari, Mohamed Laabi, Sergio Barce, ABDELLAH DJBILOU, Mohamed Akalay y León Cohen, en Larache

Mohamed Sibari, Mohamed Laabi, Sergio Barce, ABDELLAH DJBILOU, Mohamed Akalay y León Cohen, en Larache

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SERGIO BARCE, NOUREDDINE BETTIOUL Y LEONOR MERINO

SERGIO BARCE, NOUREDDINE BETTIOUL Y LEONOR MERINO

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NÚMEROS 13-14 DE LA REVISTA “DOS ORILLAS”

HA SIDO PUBLICADA, EN SOPORTE IMPRESO, LA REVISTA INTERCULTURAL “DOS ORILLAS” (NÚMEROS 13-14), CON UNA EDICIÓN ESPECIAL DEDICADA DE FORMA MONOGRÁFICA A LA LITERATURA DE VIAJES BAJO EL TÍTULO DE “EL ESTRECHO DE GIBRALTAR: FRONTERA LITERARIA”.

Los números 13 y 14 de la Revista Intercultural “Dos Orillas”, que dirige la escritora Paloma Fernández Gomá, están dedicados de forma monográfica a la literatura de viajes, bajo el título de “EL ESTRECHO DE GIBRALTAR: FRONTERA LITERARIA”.
Esta edición ha sido coordinada por José Sarria.

En este número colaboran ensayistas y creadores de primer nivel:

[1] ENSAYO
Abdellatif Limami, Antonio Bravo Nieto, Carmen Vidal Valiña, Enrique Lomas López, Jesús Fernández Palacios, José Antonio González Alcantud, José Manuel Benítez Ariza, José Juan Yborra Aznar, Juan José Téllez, Luis Alberto del Castillo, María Antonia López-Burgos del Barrio, Maribel Lázaro Durán, Mohamed Abrighach, Mohamed Ahmed Bennis, Mustapha Adila, Rafael García Valdivia, Rajae Boumediane El Metni y Sergio Barce.

[2] CREACIÓN LITERARIA (poesía)
Alberto Torés, Antonio Gala, Antonio Garrido Moraga, Aziz Tazi, Encarna León, Fernando de Ágreda, Francisco Morales Lomas, Jorge de Arco, José Sarria, Juan Cobos Wilkins, Juan Emilio Ríos, Juan José Téllez, Khedija Gadhoum, Manuel Gahete, María Victoria Atencia, Mohamed Ahmed Bennis, Mohamed Doggui, Nisrin Ibn Larbi, Nuria Ruiz, Paloma Fernández Gomá, Pilar Quirosa Cheyrouze, Rachida Gharrafi, Raquel Lanseros y Rosa Romojaro.

[3] CREACIÓN LITERARIA (narrativa)
Ángel Olgoso, Karima Toufali, Mohamed Bouissef Rekab y Sergio Barce.

[4] ÁLBUM FOTOGRÁFICO
Álbum fotográfico de las “Dos Orillas” realizado por el fotógrafo Pepe Ponce.

[5] ILUSTRACIÓN DE PORTADA
Ilustración del pintor campogibraltareño Juan Gómez Macías.

https://www.facebook.com/aceandaluciaescritoresandaluces?fref=photo

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MADRID – 30 DE ENERO – PRESENTACIÓN DEL LIBRO “SERGIO CASTELLANO TEIXEIRA: 1922-1949. EL PRIMER ARABISTA CANARIO”

 

 

Este viernes, a las 19:00 horas, en la Librería Diwan de Madrid, se presenta el libro Sergio Castellano Teixeira: 1922-1949, el primer arabista canario, del que es coautor Fernando de Ágreda, junto a Maravillas Aguiar Aguilar y José Antonio González Marrero.

Acto que organiza la Librería Diwan y las Asociaciones Xenia y Addiffatayn.

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