Archivo de la etiqueta: SERGIO BARCE

ERA PARA PABLO ARANDA

Hoy llega la desoladora noticia de la muerte de Pablo Aranda.  Y en seguida me he acordado del texto que escribí sobre uno de sus libros, pero que en realidad escribí para él.

PABLO ARANDA

En octubre del año pasado, Jesús Otaola me proponía que, con ocasión del 50 aniversario de la Librería Proteo, participara en un volumen colectivo que estaban pergeñando para esta efemérides. La idea, según me explicó luego Augusto López, que coordinaba la publicación para Ediciones del Genal, Mitad Doble y Proteo, era que escribiese algo sobre el libro de Pablo Aranda, Fede quiere ser pirata, con el que Pablo había obtenido el Premio Literatura Infantil Ciudad de Málaga 2011, una de sus facetas, ésta de la literatura infantil, que tan bien dominaba como novelista, al igual que los demás palos que tocó en sus creaciones. Fue una delicia leer su novela y fue una suerte poder escribir esta especia de continuación, que disfruté cuando imaginé a Pablo como uno de los protagonistas del relato junto a ese Fede que había creado con tanto acierto.

Siempre recordaré a Pablo con su eterna sonrisa, con su humor permanente, con esos golpes llenos de chispa en medio de las charlas o en las tertulias que tan amenas hacía con su sencillez desbordante. Era fácil reír con él. Nos deja sus novelas, magníficas, y, en mi caso, también me deja el haber compartido esos buenos momentos presentando libros juntos o tomando una cerveza cuando nos reunimos con César, Charo, Berry, Pedro, Lucy… Estuvo genial cuando presentamos él, Pedro Pujante y yo, nuestros títulos que abrían la colección Manguta de Libros. Y los días con Pablo Cantos. 

Cada vez que se despedía de mí, ya fuera en persona o por whatsapp o por facebook, siempre acababa con un ¡Viva Larache!. Así era él: radiante.

PEDRO, SERGIO Y PABLO

Pedro Pujante, Sergio Barce y PABLO ARANDA

Más abajo podéis leer ese relato que escribí para el libro aniversario de Proteo, pero que era para Pablo Aranda. Sé que le gustó. Y, además, lo vais a disfrutar ahora mucho más porque él es uno de los protagonistas del cuento y es como estar a su lado rodeado de libros, como si continuara a nuestro lado… Porque sigue a nuestro lado.

Sergio Barce, 1 de agosto de 2020

EL RENACUAJO DE PABLO

   Federico entró en Proteo y se dirigió a la sección de libros de aventuras. Allí era donde solía encontrar sus novelas favoritas. Las de piratas y bucaneros. Y en seguida comenzó a ojear el estante a la caza de algún título novedoso. Estaba tan absorto en sus pesquisas que apenas reparó en un hombre que lo miraba con curiosidad, arrugando los ojos que se escondían tras unas gafas de pasta.

-¿Tú no eres Fede? -le preguntó el hombre de las gafas de pasta acercándose a él.

-Sí. Me llamo Federico.

Los dos se estudiaron en silencio. Y aunque la cara de ese hombre con gafas le resultaba familiar, Federico no acababa de reconocerlo.

-Soy Pablo. Pablo Aranda. El famoso escritor de novelas de piratas -dijo muy serio, y luego sonrió-. No. Es broma. Pero sí que soy Pablo Aranda. El escritor que te creó. ¿Lo recuerdas?

-¿Tú eres mi padre? -Federico había palidecido al escucharlo.

-Tampoco exageremos -dijo rápidamente Pablo Aranda temiendo que su prole creciera sin proponérselo.- Te observaba sin poder entender que hayas logrado escapar de la novela en la que habitas. Y menos aún que hayas crecido tanto sin mi permiso.

-¿Ves? Eres mi padre. Y me abandonaste cuando cumplí los cinco años.

Pablo Aranda enmudeció. De pronto, ese niño se le antojaba impertinente y malencarado.

-Fede, tú tienes a tu padre. Un cobarde, cierto, pero es tu padre y te quiere mucho. Y otra cosa más: nadie te abandonó a los cinco años. Eso te lo estás inventando tú.

-Es lo que me dijo Sergio. Que me abandonaste para irte con unos soldados. Siempre te he esperado -y al decir esto, su voz se quebró.

Federico giró la cabeza dejando que su mirada vagase por la estantería. La taza de oro, El corsario negro, La isla del tesoro, Los dueños del viento, Fede quiere ser pirata… ¿Fede quiere ser pirata? Releyó el título, perplejo.

Antes de que Federico pudiera reaccionar, Pablo Aranda se adelantó sagaz y se hizo con el libro, primorosamente editado. Lo abrió y pasó varias páginas. Luego levantó los ojos por encima de la montura de sus gafas de pasta negra.

-¿Cuántos años tienes? -Pablo Aranda lo preguntó con cierta cautela.

-Doce -respondió Federico sin apartar los ojos de la novela de Pablo Aranda-. ¿Qué hace ese libro en la sección de piratas y bucaneros? Es de literatura infantil.

-¿No dices que ya tienes doce años? -reconvino el escritor con una ironía acerada.

De pronto, las maderas del suelo crujieron y los dos se giraron. Jesús Otaola y Paco Puche encabezando un grupo que se acercaba con intenciones imprevisibles. Junto a ellos, Sergio, también con sus doce recién cumplidos, que había clavado su pierna ortopédica en el parqué; y un paso por detrás, Ana, Cristina, Francisco y Milagros, crispados porque eran los encargados de velar por los libros infantiles. Susana y Miguel Ángel franqueaban la puerta de salida. Y Vanesa, Carlos, Rosa, Beatriz, Carmen, Inma y Ana María se agolpaban a las escaleras. Pablo Aranda frunció el ceño. Y Federico se temió lo peor.

-Lo siento, Pablo -dijo Jesús Otaola-. No sé cómo ha podido ocurrir, pero te prometo que es la primera vez que se nos escapa un personaje de un libro.

-Lo devolveremos a las páginas de Fede quiere ser pirata -añadió Jonatan, que apareció por una puerta camuflada sacando unas esposas del interior de su cazadora-. Vamos, Fede, no nos lo pongas difícil.

-No puede regresar con doce años -protestó Pablo Aranda al grupo-. La novela dejará de tener sentido. Y, por cierto, ¿qué hace aquí Sergio?

-Salió de tu libro, pero solo para buscar a Fede -se excusó Paco Puche.

-En cuanto regresemos, volveremos a tener cinco años -lo interrumpió Sergio, y miró a su amigo-. Allí estamos mejor, Fede. Seguiremos soñando que somos piratas y viajaremos en nuestro bajel con Marga y con Isa.

Federico sopesó las posibilidades que tenía de huir de allí observando de reojo al grupo de Proteo-Prometeo. Famosos por no haber dejado escapar a ningún personaje si no lo hacían dentro del libro al que pertenecían. Y lo cierto era que añoraba sus años en la novela. Levantó la vista y escrutó a Sergio.

-De acuerdo -dijo en un susurro-. Pero con una condición, papá -y miró a Pablo Aranda.

-Y dale. Que no soy tu padre -replicó el escritor con voz de paciencia-. A ver. ¿Qué me vas a pedir?

-Que Isa deje de llamarme renacuajo.

-Pero si te lo dice con cariño -Pablo Aranda temía que ese cambio afectase a su historia y trató de convencerlo-. Llamarte renacuajo te hace más humano. Además, un niño de cinco años es un renacuajo.

-Entonces no volveré a la novela.

El grupo se movió inquieto, y Federico dio un paso atrás.

-De acuerdo -cedió Pablo Aranda-. Haré que Isa deje de llamarte renacuajo. Aunque seas un renacuajo.

Dicho eso, Fede y Sergio avanzaron juntos y se esfumaron misteriosamente de la librería. Pablo Aranda abrió su novela dejando escapar un largo suspiro.

-Menos mal. Todo parece estar en su sitio. Incluso ese renacuajo cabezota -susurró dibujando una sonrisa en sus labios.

Sergio Barce

 

FEDE QUIERE...

 

 

Etiquetado ,

“A LO LEJOS” (IN THE DISTANCE), UNA NOVELA DE HERNÁN DÍAZ

“La luz era asfixiante. La blancura los amordazaba, los colmaba, los ahogaba. Entre lágrimas y parpadeos, apenas llegaban a intuir la planicie, tan lisa y cegadora como un lago helado. A pesar del calor, que era descomunal, el primer reflejo de Hâkan fue mirar hacia abajo para asegurarse de que el hielo que pisaban era lo suficientemente grueso. A lo largo de la llanura helada, se advertía una trama en relieve, con aspecto de panal; las celdas llegaban a medir un metro en el punto más ancho, y el patrón se extendía en todas direcciones, hasta donde alcanzaba la vista, formando un diseño sorprendentemente regular. La sal se amontonaba en unas líneas que se alzaban hasta cuatro o cinco centímetros por encima del suelo; colapsaban con un crujido bajo las ruedas del carromato, pero a menudo se revelaban lo bastante resistentes como para soportar el peso de las personas. El horizonte era un lazo corredizo.

Lorimer condujo a su gente más allá, hasta internarse en aquella deslumbrante extensión. Al igual que James Brennan, que solía detenerse cada pocos pasos para examinar un guijarro o batear un poco de tierra en busca de oro, Lorimer se paraba para tomar un puñado de sal, inspeccionarlo con atención y finalmente dejarlo caer. Su semblante se iba tornando más serio con cada muestra que descartaba. Desmontaba tan a menudo que al cabo de un rato decidió continuar a pie, y se arrodillaba con tanta frecuencia que terminó por seguir a gatas. Sus hombres, aún en sus monturas, lo miraban con desconcierto. Nadie hablaba. Aunque no se detuvieron en ningún momento a descansar, para cuando acamparon al anochecer no habían avanzado más de nueve kilómetros, según la estimación del malhumorado guía. Lorimer, hosco tras aquel infructuoso día en el lago salado, no quiso cenar y se fue a trabajar al carromato. Más tarde, esa misma noche, los hombres se acurrucaron alrededor del pequeño fuego (la leña se había convertido en una seria preocupación) mientras el naturalista permanecía fuera del círculo de luz, convertido en un bulto solitario. Hâkan no comprendió todas las palabras que se intercambiaron por encima de las tazas de latón, pero la amargura del tono resultaba evidente. Cuando se extinguió el fuego, todos coincidieron en que dejar a alguien de guardia era una preocupación innecesaria en semejante páramo…”

Este fragmento pertenece a la novela A lo lejos (In the distance), de Hernán Díaz, del año 2017, galardonada con el Saroyan International Prize, el Cabell Award, el Prix Page America y el New American Voices Award.

A LO LEJOS portada

Hacía tiempo que no me sumergía en una buena novela de aventuras, y ésta lo es. Con una cuidada prosa, Hernán Díaz construye un universo heredero sin duda del cine americano y de escritores como Alan Le May, James Fenimore Cooper o Jack DeWitt. Una historia de pioneros y aventureros que recorren América cuando aún era un lugar para explorar que, en sus manos, se convierte en un territorio inhóspito, casi lunar, deshabitado, como debió de ser en sus comienzos, salvaje y violento.

Es un western y es un libro de viaje, que nos conduce no solo a un paisaje físico sino también a un paisaje humano. Su protagonista, Hâkan, el Halcón, se convierte en una leyenda muy a su pesar, y es a través de su humanidad cómo Hernán Díaz nos ofrece el retrato de un ser humilde y candoroso al que las circunstancias lo van envolviendo en una extraña espiral de violencia que no puede controlar.

Por supuesto, durante ese largo viaje de años que realiza el protagonista de esta historia, se van cruzando personajes variopintos y de distinta calaña. Todos bien trazados, construidos con habilidad, con vida propia. Y a través de ellos asoma la codicia, la avaricia, la ternura, el cariño o el odio más profundo. La aventura en definitiva de la vida.

A lo lejos es una novela para disfrutar, para deleitarse, para, entre sus páginas, volver a cabalgar por praderas infinitas y creer estar protagonizando una nueva empresa como la de Centauros del desierto (The searchers) o como la de Un hombre llamado caballo (A man called horse), la de Jeremiah Johnson, la de El último mohicano (The last of the mohicans), la de El hombre de una tierra salvaje (Man in the wilderness), e incluso de las más recientes, El renacido (The revenant) y The salvation, película con la que tiene varios curiosos puntos de conexión.

Si además de hacernos viajar en el tiempo y de llevarnos a esos paisajes agrestes e inexplorados, que vamos descubriendo con Hâkan capítulo a capítulo, saboreamos buena narrativa, el resultado es esta excelente novela.

“…La negrura que se cernía sobre él lo cubriría por completo. Siempre había percibido el miedo como algo estruendoso. En cuanto lo asaltaba el temor, la sangre y el aire que circulaban por su cuerpo lo ensordecían. Pero ahora, por primera vez, el terror se hallaba suspendido en un vacío silencioso…”

A lo lejos (In the distance), ha sido editada por Impedimenta, con traducción del inglés de Jon Bilbao.

Sergio Barce, julio 2020

HERNÁN DÍAZ

HERNÁN DÍAZ

Etiquetado , , , ,

LEYENDO LARACHE

Tres de mis libros. Los tres ambientados en Larache.

Una sirena se ahogó en Larache (Círculo Rojo, 2011), novela Finalista del XVIII Premio Andalucía de la Crítica 2012; Sombras en sepia (Editorial Pre-Textos, 2006), galardonada con el Premio de Novela Tres Culturas de Murcia, y Paseando por el zoco chico. Larachensemente (Ediciones del Genal, 2015).

Aprovecho para anunciaros que ya tengo listo el nuevo libro de relatos ambientado en Larache. Sí, vuelvo una vez más. Iré informando…

dav

Etiquetado , , , , , , ,

TÁNGER EN EL CINE – 5ª ENTREGA

Y seguimos con Tánger como protagonista de cine. Llegamos a esta quinta entrega ya en los años noventa. Y la ciudad continúa sirviendo de perfecto lugar para algunos rodajes, en ocasiones para servir de escenario de alguna intriga o de decorado exterior para algún rodaje ambientado en otra ciudad que toma prestado de Tánger sus ropajes y su rostro.

EL CIELO PROTECTOR 1

Rodado en 1990 se estrena uno de los films ambientados en Marruecos más conocidos: El cielo protector (The sheltering sky), dirigida por el maestro Bernardo Bertolucci y basada en la novela de Paul Bowles, nombre mítico del Tánger literario.

La protagonizan unos inolvidables John Malkovich y Debra Winger, bien secundados por Campbell Scott, Jill Bennett, Timothy Spall y Amina Amrabi.

EL CIELO PROTECTOR 2

Narra el viaje de una pareja por Marruecos que, con esta excusa, tratan de recuperar una relación que está naufragando. Aunque no llega a la altura de la novela, sí se trata de un film interesante y atractivo.

Se rodó en escenarios de Tánger (como en el Hotel Continental y en el Hotel Minzah, por ejemplo), y también en Ouarzazate, Ait Benhaddou, Erfoud, el Atlas, y otras escenas en Níger y Argelia.

Con una maravillosa fotografía de Vittorio Storaro y música de Ryuichi Sakamoto.

EL SUEÑO DE TÁNGER

Al año siguiente, se estrenó la película española El sueño de Tánger (1991), de Ricardo Franco.

Interpretada por Fabio Testi, Maribel Verdú, Pastora Vega, Joaquín Hinojosa y Jilali Ferhati.

Con música de Alberto Iglesias y fotografía del maestro Javier Aguirresarobe, se rodó en su totalidad en Tánger.

Diego Muñoz relataba en El País que “La película nació como un sueño de aventuras en Marruecos, pero se convirtió, por problemas financieros del productor, en una auténtica pesadilla…” Rodada en 1985, no se pudo estrenar hasta el 91, y los intérpretes y técnicos se vieron forzados a poner dinero para acabar la película.

Sinopsis del film: Carlos, Daniel y Luis llegan a Tánger y recapacitan sobre los últimos años vividos por cada uno de ellos. Carlos, abatido por el suicidio de su mujer, vive encerrado en su bar, mientras Luis se ha convertido en el jefe de la Policía y Daniel es un experto contrabandista. Entre ambos surge un enfrentamiento lógico que, con la mediación de Carlos, no llega a males mayores. La situación se complica aún más cuando Carlos conoce a una joven de quince años de la que se enamora, sin saber que está relacionada con el más poderoso terrateniente de la comarca, que, además, trafica con armas.

Según la crítica era una película muy previsible.

En estos años, tras la película mencionada de Bertolucci, varios documentalistas se interesan por la figura de Paul Bowles, que se convierte ya definitivamente en el icono literario tangerino para los europeos que visitan la ciudad.

PAUL BOWLES - THE COMPLETE OUTSIDER

De 1994 es el primero de estos documentales, titulado Paul Bowles: The complete outsider, dirigido por Catherine Warnow & Regina Weinrich.

Incluye, además de al protagonista, entrevistas a Allen Ginsberg, Edouard Roditi o Aimé Serfati, entre otros escritores. El documental, que surge tras el éxito de la adaptación al cine de El cielo protector, trata de profundizar la obra del escritor americano y en su vida personal e íntima.

La música del film está compuesta por el propio Bowles.

PAUL BOWLES - HALBMOND

Y al año siguiente aparece un film curioso, una producción alemana titulada Paul Bowles: Halbmond, de Frieder Schlaich & Irene Van Alberti.

Se trata de un film compuesto de tres episodios basados en otros tantos relatos de Paul Bowles, los titulados: Historia de Lahcen e Idir, Parada en Corazón y Allal.

Está interpretado por Samir Guesmi, Khaled Ksouri, Veronica Quilligan, Said Zakir y el propio escritor.

Se rodó en Tánger y en Brasil. Proyectada en distintos festivales, obtuvo buenas críticas y varios premios.

MORIRÁS EN CHAFARINAS

También de 1995, es la producción española Morirás en Chafarinas, de Pedro Olea.

Un thriller con Jorge Sanz, Óscar Ladoire, Ernesto Alterio, María Barranco, Ramón Langa, Antonio Dechent, Achraff Boummina y Mohamed Ouaglou, e incluso Antonio de la Torre y Pepón Nieto.

La trama se centra en Jaime, un cabo de guardia en el cuartel de regulares de Melilla, que nunca olvidará el domingo en el que uno de sus centinelas, tras inyectarse heroína adulterada, organizó un altercado en un barrio árabe para posteriormente arrojarse desde el minarete de la mezquita.

Luis Martínez escribió a propósito de Morirás en Chafarinas que “…la novela homónima de Fernando Lalana da pie a un thriller cuartelero tan atípico como resuelto. Perdidos en un islote de los que su sola contemplación justifica la objeción de conciencia, un grupo de soldados se enreda en una embarrada trama de drogas, cuernos y aventuras de aire exótico. Sin aspavientos y con el pulso debido, el director de El maestro de esgrima construye una cinta con el beneficio de la efectividad.”

El rodaje se repartió entre Madrid, Almería, Aranjuez, Melilla, Chefchaouen y Tánger. La música es de Bernardo Bonezzi.

STEPHEN WHITTAKER

STEPHEN WHITAKKER

El policía de Tánger (Tangier cop, 1997), dirigida por Stephen Whittaker, es un film británico en cuyo reparto encontramos a Sean Chapman, David Schofield, Pastora Vega y Nadim Sawalha.

De este film curiosamente, no he encontrado ninguna imagen, salvo la foto de su director. 

Su argumento, basado en un texto de George Simenon, es el siguiente: Yaasin, un policía de Tánger alcoholizado (al que da vida el actor Donald Sumpter), pasa la mayor parte de su tiempo en un exclusivo burdel. Mientras tanto, llegan a la ciudad varios personajes turbios y perdedores, unos para efectuar pequeños robos y otros para buscar un talismán. Cuando aparece el cadáver de uno de estos personajes, Yaasin ha de tomar una decisión…

LEGIONNAIRE - SOLDADOS DE FORTUNA

También Jean-Clade Van Damme recaló en Tánger para rodar, en 1998, Soldados de fortuna, cuyo título original es Legionnaire, que dirigió Peter MacDonald.

Film de acción y aventuras, ambientado en los años veinte del siglo pasado, narra los avatares de Alain, un boxeador que vive en Marsella. Perseguido por un mafioso que desea cobrarse una deuda con él, escapa para enrolarse en la Legión Extranjera y es enviado a Marruecos… Curioso un legionario de la época usando artes marciales… Un film de escaso valor, salvo el anecdótico.

Según me contaron, se rodó una escena en Madame Porte, y pagaron muy bien a su dueño por cederles el local para esa filmación y para indemnizarle por los destrozos causados (pero no sé si es una leyenda urbana o real).

Junto a Jean-Claude Van Damme, actúan en la cinta Steven Berkoff, Abewale Akinnuoye-Agbaje, Nicholas Farrell, Jim Carter y Kamel Krifa.

Se rodó en Ouarzazate, Erfoud y Tánger.

KASBAH

Otra producción española, de 2000, es Kasbah, de Mariano Barroso.

Film interpretado por Ernesto Alterio, Mohamen Mehdi Ouazanni, Elena Ballesteros, Adolfo Fernández, Natalia Verbeke, José Sancho, Omar Berdouni y Lucía Jiménez.

Argumento: Mario, un joven ambicioso y modesto, lleva algún tiempo trabajando en una empresa española ubicada en Marruecos y propiedad de Víctor Jávaga a la espera de poder regresar a España para desempeñar un cargo mejor remunerado. Acaba de llegar la oportunidad que tanto ha esperado, pero antes tiene que cuidar a Laura, la hija pequeña de su jefe, que va a realizar un viaje de vacaciones por el continente africano empezando por Marruecos. Lo que parece un asunto sin importancia pronto se convierte en un infierno cuando Laura desaparece como por arte de magia. Pero esto sólo es el comienzo de la pesadilla para Mario, ya que las únicas huellas de la desaparición le señalan a él como responsable. La policía marroquí y los padres de la chica culpan al joven, y éste no puede demostrar lo contrario, pese a ser inocente. Obligado a encontrar como sea a la muchacha, emprende una desesperada búsqueda por todo el país africano, acompañado de Brahim, un marroquí que dice tener una pista un tanto incierta sobre el paradero de la joven.

La crítica destaca el trabajo de Ernesto Alterio y el resto de los actores. En este film, Barroso usa la intriga y el formato de road-movie para plantearnos varios conflictos personales y familiares entre padre e hija. Y también la búsqueda de la propia identidad.

Se rodó en Ouarzazate, Marrakech y Tánger.

THE ADVENTURES OF YOUNG INDIANA JONES...

Curiosamente, en la serie producida por George Lucas del joven Indiana Jones, encontramos un episodio rodado en el año 2000, titulado The adventures of Young Indiana Jones: my first adventure, episodio dirigido por Jim O´Brien & M. Schultz, que recala en Tánger, aunque también se rodó en varias ciudades españolas, en Praga y en Egipto.

FRONTIÈRES

Y de 2001 es el film francés Frontières, film dirigido por el actor Mostefa Djadjam, que protagonizan Lou Dante, Clarisse Luambo, Ona Lu Yenke, Diouc Koma y Tadie Tuane.

Se trata de una película que aborda el problema de la inmigración. Siete africanos, una mujer y seis hombres, deciden llegar de manera ilegal a Europa para comenzar una nueva vida. Juntos, enfrentan peligros y obstáculos, pero a medida que se acercan a Tánger, la última parada antes de llegar a España y a la “libertad”, su solidaridad comienza a desmoronarse.

Se rodó entre Casablanca, Erfoud y Tánger. Ha sido galardonada en algunos festivales y tiene buenas críticas.

Sergio Barce, julio 2020

SEGUIRÁ – To be continued…

 

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

FOTOS DE CINE 12

Paul Newman y Joanne Woodward.

Ambos, actores y estrellas admirados por todos, y siempre ejemplo de pareja estable y, sin duda, envidiada por muchos. Los dos fueron galardonados con el Oscar y los dos compartieron también trabajos en el teatro y en el cine. Y en lo político, también trabajaron codo con codo, como en su directa oposición a la guerra de Vietnam. Una vida entrelazada hasta en lo más íntimo.

En cine, fueron pareja en varias películas y Paul Newman, excelente realizador, dirigió a su mujer para regalarle quizá algunos de los mejores personajes de su carrera. Él siempre dijo que la admiraba profundamente y que las películas que dirigió para ella las hizo para que se luciera con sus interpretaciones. Eso se llama devoción.

Compartieron cámara en once películas: El largo y cálido verano (The long, hot summer, 1958) de Martin Ritt, donde se conocieron, Un marido en apuros (Rally `Round the flag, boys!, 1958) de Leo McCarey, Desde la terraza (From the terrace, 1960) de Mark Robson, Un día volveré (Paris blues, 1961) de Martin Ritt, Samantha (A new kind of love, 1963) de Melville Shavelson, 500 millas (Winning, 1969) de James Goldstone, Un hombre de hoy (WUSA, 1970) de Stuart Rosenberg, Con el agua al cuello (The drowning pool, 1975) de Stuart Rosenberg, Harry e hijo (Harry & son, 1984) que además de coprotagonizar la cinta dirigió Paul Newman en homenaje a su hijo fallecido; Esperando a Mr. Bridge (Mr. and Mrs. Bride, 1990) de James Ivory, y la miniserie para TV, Empire falls (2005) de Fred Schepisi.

Y Paul Newman, sin actuar, dirigió a Joanne Woodward en otros cuatro films. En concreto en Rachel, Rachel (1968) que le supuso a ella una nominación al Oscar como mejor intérprete, y otra como mejor película; en El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas The effect of Gamma rays on Man-in-the-Moon marigolds, 1972), quizá el mejor papel en cine de Joanne Woodward que le supuso el Premio en Cannes y ser nominada al Globo de Oro, y Paul Newman nominado en ambos por su trabajo tras la cámara (sus colaboraciones no han podido ser más exitosas en ese sentido); también la dirigió en La caja oscura (The shadow box, 1980), que se alzó con el Globo de Oro a la mejor película para televisión; y en El zoo de cristal (The glass menagerie, 1987). 

La foto que traigo no es de ningún rodaje, sino una de la revista Life que muestra a la pareja buscando títulos en una librería de viejo. Una fotografía preciosa.

Sergio Barce, julio 2020

PAUL Y JOANNE

PAUL NEWMAN Y JOANNE WOODWARD

Etiquetado , ,