Archivo de la categoría: COMUNICADOS, EVENTOS Y NOTICIAS

BESLAMA, BARRAK

MOHAMED BARRAK

Mohamed Barrak nació en Ben Yessef, región de Alcazarquivir (Ksar el Kebir) en 1952. Estudió primaria y secundaria en Ksar el Kebir y Tetuán; luego cursó dos años de Ciencias Económicas en la Facultad de Derecho de Rabat, antes de inclinarse por el dibujo, la pintura y, sobre todo, por la caricatura y el comic.

Pero hace años, tuvimos la suerte de que Barrak eligiese Larache para afincarse, desarrollar su labor creativa y transmitir sus conocimientos pictóricos a los alumnos que lo han seguido. Sus trazos son tan reconocibles que son su firma inconfundible.

Solíamos escribirnos por Facebook, y jamás dejamos de felicitarnos por sus exposiciones o por mis libros. Hoy me entero de su fallecimiento, que le llega siendo demasiado joven. Otra pérdida en este año aciago y maldito que estamos viviendo.

Perdemos a un gran artista, pero, sobre todo, perdemos a un hombre tranquilo, afable, educado y entrañable. A un amigo. 

Inná lil-lahi wa inná ilaihi ráyiun

Sergio Barce

BARRAK 1

***

BARRAK 2

 

Etiquetado , ,

SEAN CONNERY

Sean C

Llega la noticia de la muerte de Sean Connery, y pienso enseguida que los grandes desaparecen a un ritmo endiablado. Los años son inexorables, las pérdidas irremediables.

Sé que también habrá miles de artículos repitiendo que Connery fue el mejor James Bond de la historia del cine (cierto), que fue un actor inconmensurable (cierto), que varias de sus interpretaciones fueron memorables, y repetirán los mismos títulos: Marnie, la ladrona  (Marnie, 1964) de Hitchcock, El nombre de la rosa (Der name der rose, 1986) de Annaud, Los intocables de Elliot Ness (The untochables, 1987) de De Palma, etc… También cierto. Pero a mí me quedan varios títulos más, y en algunas películas que no tuvieron las mejores críticas, pero que considero estupendas porque él estaba ahí: El hombre que pudo reinar (The man who would be King, 1975) de Huston (de la que ya escribí en 2014 en el siguiente artículo: https://sergiobarce.blog/2014/08/03/hollywood-y-el-cine-de-aventuras-en-marruecos-2/), El viento y el león (The wind and the lion, 1975) de Milius, Robin & Marian (1976) de Lester o La casa Rusia (The Russia house, 1990) de Fred Schepisi.

Esta última cinta es una de las más vilipendiadas adaptaciones de las obras de John Le Carré, pero a mí me fascinó, quizá por que es un film de espías, en plena glasnot y perestroika rusa, y que, sin embargo, se me antoja como uno de los films más románticos de los años noventa, o quizá porque la coprotagonista, Michelle Pfeiffer, miraba a Sean Connery como lo miraba; también pudiera ser el efecto de la banda sonora de Jerry Goldsmith, uno de los músicos favoritos del actor. Yo qué sé. El hecho es que hay dos escenas que me parecen fascinantes: la primera cuando, viéndose a escondidas, el personaje de Connery se declara a la Pfeiffer y le dice “tú eres mi patria”, y algo te estremece; la segunda, cuando él, ansioso, rozando ya la felicidad, la espera en el puerto de Lisboa con un ramo de flores y grita su nombre: ¡Katia!. El resto de ese film es una clase magistral de Sean Connery como actor. Sí, quizá no sea una gran película, pero sólo por lo que he contado ya merece la pena.

La muerte de Sean Connery me hace pensar en muchísimos buenos momentos de cine que nos ha legado, las de James Bond incluidas, que yo veía muchas veces en sesiones dobles, y en un buen puñado de excelentes cintas y mejores interpretaciones. Eso es lo que nos deja. Y es mucho. Un grande.

¡Chapeau!

Para terminar, aunque ya lo transcribí cuando hablé de la autobiografía de Michael Caine, no me resisto a volver a copiar esta anécdota. Sin duda, hoy Michael Caine llorará a un gran amigo.

“…Me sucedió en París, en otoño de 1974.

Shakira y yo celebrábamos una pequeña luna de miel en el Hotel George V. Habíamos pasado un fabuloso fin de semana y estábamos sentados en la cama con la primera taza de café de la mañana, decidiendo qué haríamos ese día, cuando sonó el teléfono.

-¿Michael Caine?

Aquella voz era inconfundible, pero así y todo no podía creérmelo. ¿Sería algún amigo mío tomándome el pelo?

-¿Sí? -dije cautelosamente.

-Soy John Huston.

Casi dejo caer el teléfono. Huston era muy fácil de imitar -siempre he pensado que Dios debe de tener la voz de John Huston-, pero era el auténtico John Huston. Me estremecí.

-¿Michael? ¿Sigues ahí? Estoy en el bar de al lado… ¿Tienes un par de minutos para mí?

Tardé ocho en afeitarme, asearme, vestirme y llegar al bar donde me esperaba el director de directores, el que yo más admiraba, el hombre que había dirigido a mi ídolo, Humphrey Bogart, en seis de sus mejores películas, el hombre que yo consideraba como el mayor talento cinematográfico de nuestra era.

Cuando entré, el mayor talento cinematográfico de nuestra era estaba sentado con un vodka entre las manos. Trajeron mi bebida, le di un largo trago sin pestañear y el hombre mostró su aprobación con un gesto.

-Llevo veinte años intentando hacer una película basada en un cuento de Rudyard Kipling, El hombre que pudo reinar. Ya lo tenía todo listo. De hecho -hizo una pausa y me miró a los ojos-, los dos protagonistas que había elegido estuvieron sentados donde estás tú ahora.

Habría sido más elegante no preguntar nada, pero no pude contenerme.

-¿Quiénes eran?

-Gable y Bogart. -Cogí aire. Pausa dramática-. Y van los dos y se me mueren.

Nueva pausa mientras Huston perdía la mirada en su copa y yo trataba de entender qué demonios estaba pasando. Finalmente levantó la vista.

-Pero vuelvo a tener respaldo y quiero que hagas de Peachy Carnehan.

No sé cómo me atreví a preguntarlo, pero lo hice.

-¿Qué papel iba a interpretar Bogart?

-Peachy.

-Cuenta conmigo.

-¿No quieres leer el guión? -preguntó levantando una de sus pobladas cejas.

Tengo que admitir que me pudo la ansiedad. Intenté calmarme un poco y ser más prudente.

-¿Qué hay del personaje de Gable? -pregunté.

-Se llama Daniel Dravot y es el mejor amigo de Peachy.

Deseé intensamente que fuera alguien que también fuese mi mejor amigo. Esta vez fue mi turno para enarcar una ceja.

-Sean Connery -dijo.

No había más que hablar.”

Michael Caine

SC

Etiquetado , ,

ASÍ FUE LA PRESENTACIÓN DE LA NOVELA DE HERMINIA LUQUE “LA REINA DEL EXILIO”

 

El pasado lunes tuve la fortuna de presentar la novela La reina del exilio, con la que mi querida amiga Herminia Luque ha obtenido el Premio Narrativas Históricas de Edhasa.

Aunque parapetados tras nuestras mascarillas, y ante un público que aún se resiste a perder estos encuentros literarios, tan necesarios para hacernos escapar de esta maldita realidad que nos rodea, la verdad es que lo pasamos bien. 

SB Y HL

Aquí os dejo mi intervención, que os servirá para entrar de manera subrepticia y sigilosa en esta novela.

LA REINA DEL EXILIO, de Herminia Luque. Por Sergio Barce

Hace tiempo que conozco a Herminia Luque. Hemos compartido espacio en algunos libros colectivos de relatos, ella con sus cuentos y yo con los míos. Herminia ha presentado alguna de mis novelas, y yo he escrito sobre alguna de las suyas. Nos hemos leído, y hemos viajado juntos.

Yo la he llevado a Marruecos y ella me ha trasladado a otros tiempos, a mundos en los que has de “amar tanta belleza” que acabas agradecido y rendido; mundos en los que mujeres excepcionales luchaban contra una realidad mezquina y mentecata.

Cuando viajo a través de sus palabras, me dejo embozar por sus descripciones tan bien construidas y por sus personajes, que poseen vida propia.

Hoy viajamos de nuevo juntos hasta finales del siglo XIX, pero Herminia me coge de la mano, sin prolegómenos y sin preguntar siquiera, y me arrastra tras de ella para llevarme a París.

Por supuesto, no ofrezco resistencia alguna, sería una insensatez por mi parte hacerlo a estas alturas, y, al llegar al viejo palacio Basilewski, me abandona en las escalinatas de entrada.

Un feo gesto por su parte, todo hay que decirlo, ya que me había imaginado un largo paseo por la orilla del Sena o que nos sentaríamos en el “Café de Flore” en la misma mesa de Simone de Beauvoir y Jean-Paul Sartre. Cometer alguna locura de escritores.

Así que la miro de soslayo con todo el fingido resentimiento del que soy capaz (es decir, ninguno, porque me puede más mi admiración y mi cariño por ella) y empujo con abatimiento la puerta de acceso. Lo hago vestido como Newland Archer (confieso que el vestuario lo he elegido del guardarropía de La edad de la inocencia; ventajas de viajar del presente al pasado), y de esa guisa me topo con “la Gorda”, que me observa con curiosidad desde una ventana.

Alevosamente, pues, Herminia me ha dejado a solas a las puertas del palacio que ocupa en París la reina Isabel II no sin antes haberme deslizado un ejemplar de lo que intuyo es una guía para moverme por el interior, titulada La reina del exilio.

Su majestad se ríe burlona, y ni siquiera me abre la puerta, quizá por ser ése un cometido de lacayos.

Sufro así dos desplantes en menos de cinco minutos.

Opto pues por leer el libro que me ha endosado Herminia. Desde la primera línea, sin necesidad de atravesar la puerta, me veo de pronto en el interior del palacio de Castilla, que es como se conocía al palacio Basilewski una vez fijada allí la residencia de Isabel. Y dentro me encuentro con diferentes historias en minúscula, con la Historia en mayúscula, con misterio y con un par de asesinatos, con traiciones, con amantes, con engaños, con intrigas palaciegas, con personajes reales y con personajes ficticios que Herminia hace que parezcan tan vivos o más que los otros…

He acabado así dentro del libro. Y descubro que no es ninguna guía, sino una novela magnífica. De manera que me hago pasar por un personaje sin diálogo, el de un fisgón que se ha colado por el resquicio de un párrafo, para poder saborearlo con deleite.

De nuevo son las palabras de Herminia Luque las que me hacen viajar a un lugar desconocido del que, lo confieso, nunca antes había oído hablar. Y, aunque todo es pura decadencia, me ajusto mis quevedos para no perder detalle de cuanto Herminia me describe meticulosamente en La reina del exilio.

A través de sus páginas, de estas páginas, descubro que puedo pasar de los engañosos salones del decadente palacio de Castilla, en pleno París, a las calles de un Madrid tosco, pobre, chusco y analfabeto, y que puedo codearme con una reina y con condes y marqueses, pero también con prostitutas, mesoneros, ladrones, malnacidos, buscavidas, proxenetas y cocheros de punto.

Me engolfo entre tantos recovecos como hay en su narración. Sigo la vida de la desdichada Teresa y las maniobras de Julio Uceda, paso de una estancia a otra del palacio de Castilla como quien visita una casa conocida, me siento frente a Isabel II y la oigo respirar y conversar con sus modales toscos y brutotes, aunque me admiro de su naturalidad, de su desparpajo, de su soledad última, rodeada de fantasmas y de viejos nobles que han perdido su lugar en el mundo.

Incluso los panfletos que le hacen llegar a la reina exiliada me mueven a la compasión. Qué bien utiliza este elemento Herminia en la historia.

A medida que pasan las páginas y los capítulos, también me doy cuenta de que Herminia es capaz de ser una narradora galdosiana o una novelista más inclinada a Dickens, según le venga en gana. Es tan buena escritora que usa sus armas a su antojo y capricho. Si hay que embarrarse, Herminia se embarra, y si hay que arremangarse las faldas y las enaguas, se las arremanga. Yo solo la sigo sin rechistar.

Sus frases son capaces de que oigamos el ruido de los trajes que visten esas damas al moverse por las habitaciones, que percibamos los perfumes y afeites que utilizan las señoras y que nos lleguen los sudores de las criadas y de las menesterosas, que de todo hay en su novela; sus frases se llenan de palabras en desuso, pero que pertenecen a esa época y no hay una sola que sobre o que falte; sus frases tienen la virtud de engatusarnos para seguir las vidas de sus protagonistas y de enredarnos en intrigas y traiciones muy españolas y muy castizas, y muy galantes, pero muy envenenadas; sus frases nos depositan en el dormitorio de la reina y en las lúgubres habitaciones de casas miserables; sus frases nos embaucan hasta hacernos creer que estamos en el interior de “un meublé” y la sensualidad de sus sustantivos y adjetivos hasta nos crean la ilusión de protagonizar la escena que se desarrolla en esa habitación…

Las palabras de Herminia, en fin, tienen la elegancia para hacernos soñar que asistimos a una conferencia de Emilia Pardo Bazán en pleno París. Yo aprovecho la ocasión y me siento junto a una “dama coreana” que también ha acudido a la charla, y a la que doña Emilia no le quita el ojo de encima.

Pero todo llega a su final. Y cuando cierro esta hermosa novela, bajando ya las escaleras del palacio Basilewski, echo un vistazo por encima del hombro y veo que Herminia Luque le dice algo al oído a Isabel II, sin duda cosas de mujeres emancipadas, y las dos se ríen, como si, pese a todo lo desvelado, aún compartiesen muchos más secretos que, maliciosas ellas, han decidido que permanezcan para siempre tras esas paredes.

la reina del exilio portada

Etiquetado , , , ,

ENTREVISTA A SERGIO BARCE, SOBRE LA NOVELA “MALABATA”

 

malabata-cubierta-frontal

Fedaous Emorotone me hizo una entrevista para La Depeche 24h poco tiempo después de la publicación de mi novela Malabata (Ediciones del Genal). Ahora, gracias a Chahid Abdelatif, esta entrevista se ha traducido al árabe para Aladabia.

Aquí tenéis el enlace donde podéis leerla, tanto en árabe como en español:

سيرخيو بارسي:”حاولت أن أجعل مدينة طنجة تتنفس وتعيش كما لو كانت شخصية أخرى من شخصيّات هذه الروايات”

Etiquetado , , , , , , , , , ,

M´ZORA CARAVANE – LARACHE 2020

 

XIIº M´zora Caravane, encuentros comisariados por el artista larachense Emilio Gallego, celebra una edición virtual del 21 al 22 de septiembre, con más de 30 artistas internacionales.

M´ZORA

Consolidados como un proyecto de naturaleza global en el ámbito del arte contemporáneo, los encuentros M´ZORA CARAVANE, organizados por el colectivo LA ESPIRAL, Arte y Cultura Contemporánea, y que desde 2009 sitúan a la ciudad de Larache (Marruecos) como epicentro artístico internacional, materializa su duodécima edición mediante un cronograma virtual de actividades que concitará, durante los días 21 y 22 de septiembre, la presencia de más de un treintena de artistas provenientes de países como España, Francia, Bélgica, Holanda, Inglaterra, Venezuela, Marruecos y Camerún.

Toda la información en el siguiente enlace:

XII ‘M’zora Caravane’, un puente virtual entre culturas

Etiquetado , , ,