Archivo de la etiqueta: SERGIO BARCE

¿Qué tendrá el número 7? por JOSE GARCIA GALVEZ

José García Gálvez, más conocido por los larachenses como Pepemaño, me envía este curioso y simpático artículo sobre el número 7. Después de leerlo, la verdad es que uno se da cuenta de que es el número más repetido en muchos campos, como él muy bien relata, y que cinematográficamente es quizá el favorito para un buen puñado de títulos míticos. Además, el número 7 es mi número favorito.

Sergio Barce, abril 2012

¿Qué tendrá el número 7?

Si  pensamos detenidamente en los números, observaremos que muchos de ellos forman parte de nuestras vidas ya que los humanos los hemos ido asociando con innumerables actos, cuestiones o acciones que a veces hasta los hacen populares o famosos resultándonos más o menos simpáticos.

  Por ejemplo decimos que alguien es un “número 1” cuando destaca notablemente en algo, o calificamos de “mujer 10” a la que posee una gran belleza, con el 13 designamos al “gafe”, llamamos al 15 “la niña bonita”, y al 69… bueno al 69… pues eso.

  Sin embargo hay un número al que yo le atribuyo una gran importancia, debido a que sin existir una razón lógica, aparece constantemente en todas partes, sin que apenas nos demos cuenta. Me refiero al 7. Veamos unos ejemplos:

Los 7 arcángeles

  En La Biblia (posiblemente el libro más antiguo) se nos dice que Dios hizo el Mundo en “7 días”, y que descansó “el 7º“. Siguiendo con La Biblia, en el Apocalipsis se nos habla de los “7 ángeles”, las “7 plagas”, las “7 copas de oro”… y a partir de ahí veo que empieza a surgir el “7” de forma sorprendente. Y me encuentro con:

  Los “7 días de la semana”, los “7 colores del Arco Iris”, los “7 pecados capitales”, las “7 Maravillas del Mundo”, las “7 Colinas de Roma”, las “7 notas musicales”, los “7 sabios de Grecia”, los “7 Reyes de Roma”, los “7 Sacramentos”, las “7 vidas del gato”, los “7 Niños de Écija”, los “7 mares”, las “7 estrellas” de la Osa mayor, las “7 estrellas” de la Osa menor, el juego de los “7 errores”, el juego de las “7 y media”, el romance de los “7 Infantes de Lara”, las “7 Islas Canarias”, las “7 Islas Baleares”, los “7 lagos de Argentina”, los “7 días de Semana Santa”, los “7 días de la Semana Trágica”, las “7 puertas de Jerusalén”, los “7 Emiratos árabes unidos”, la fuente de “las 7 pilillas” en la provincia de Jaén, la Danza de los “7 velos”, las “7 capillas del santuario de Nôtre Dame” en Rocamadour ( Francia), las “7 ciudades de San Miguel” en Las Islas Azores, la revista “7 Días”, el pueblo “7 Aguas” en Valencia, los “7 Picos en Requena”  (Valencia), las “7 vueltas” de los árabes en La Meca, el barrio “7 Palmas” en Gran Canaria, las “7 estrellas” en la bandera de la Comunidad de Madrid, el “7º de  Caballería”, la cadena televisiva “Veo7”… Pero sigamos: las artes conocidas son  pintura, escultura, arquitectura, literatura, música, danza y cine. O sea “7”. Pero es que Williams Shakespeare dijo que las edades del hombre eran, la infancia, la niñez, la de amante, la de soldado, la de adulto, la edad avanzada y la senilidad. ¡Vaya¡ Pues también son “7”.

Y sin dejar a los hombres, el gran escritor Pío Baroja dijo en una ocasión que los españoles se dividían en los que no saben, los que quieren saber, los que odian el saber, los que sufren por no saber, los que aparentan que saben, los que triunfan sin saber y los que viven gracias a que los demás no saben. (Aunque a estos últimos también los llamó políticos). Y si los habéis contado, habréis sumado “7”.

 Los meses del año son doce, pero curiosamente hay “7” que acaban con la misma letra.  Y resulta que Jesús en la Cruz pronunció “7 frases”, de ahí el sermón de las “7 palabras”

  En el cine que por cierto es el “7º” arte, también se prodiga bastante el 7. Recordemos los “7 enanitos de Blancanieves”, “los 7 samuráis”, los “7 Magníficos”, “7 novias para 7 hermanos”, “7” Almas”, el “7 machos” de Cantinflas, o el “007” de James Bond.

  En la literatura infantil, encontramos entre otros a los “7 hermanos de Pulgarcito”, “las botas de 7 leguas”, “los 7 cabritillos”, o los “7 de un golpe” del Sastrecillo valiente.

  En las religiones los judíos en su fiesta de Pesaj, durante “7” días comen pan sin levadura, y en las Islas Mauricio en la celebración del comienzo de año se termina con una comida compuesta por “7 tipos de curry”, símbolo de las “7 hermanas “Verakatanga” (deidades mitológicas hindúes).  Y hablando de religiones, podemos observar que las fiestas principales de cristianos y musulmanes, son La Navidad y El Ramadán; pues curiosamente, Navidad y Ramadán, se escriben con “7” letras. Y adentrándonos en el tema, observo que en los Diez Mandamientos, mientras que el 1º, el 3º y el 4º nos indican lo que debemos hacer, el resto de ellos nos dicen lo que debemos evitar, y sin saber por qué también son “7”.

  En el mundo bélico está la “guerra de los 7 años”, entre varias naciones europeas. Asimismo Alemania nació prácticamente después del conflicto militar entre Austria y Prusia llamado la “Guerra de los 7 días”.

  Hasta en el sexo aparece el 7. ¿Qué no? Pues el famoso punto “G”. Ese famoso punto lleva el nombre de la letra nº 7 del abecedario. Por otra parte la raza humana consta de “hombres” y “mujeres”. Pues no sé si será de forma casual pero ambas palabras tienen “7” letras. Pero hay más, hasta la bondad y la maldad están relacionadas con el nº 7. Veamos, el símbolo de la bondad es la “Nobleza” y un ser que practica la maldad es un “Malvado”. Pues observo que tanto Nobleza como Malvado constan de “7 letras”.

  ¿Y no es el “7” de Julio” cuando los pamplonicas celebran su fiesta de San Fermín?

  Y en la T.V. Fran Perea en la serie de los Serrano, nos cantaba eso de que “1 más 1 son  7”, y vimos las series llamadas “7 vidas”, o “Ana y los 7”. Y no es menos curioso que cuando se nos produce un desgarro en la ropa, digamos que se nos ha “hecho un 7”, que a un fanfarrón lo tildemos de “Matasiete”, o que llamemos a un granuja pillo de “7 suelas”,  que en el Dominó cada jugador participe con “7 fichas”,  que digamos que nos sentimos en el “7º Cielo” cuando la vida nos sonríe,  que algo que está bien guardado, digamos que está “bajo 7 llaves”, o que alguien que está atemorizado decimos que tiene más miedo que “7 viejas ”.

Bienvenidos a LARACHE - foto de Javi Lobo

  A propósito, no sé si alguien se ha percatado de que Larache, nuestro querido Larache, también tiene “7 letras”. En fin creo que serían interminables la cantidad de coincidencias del número “7”. Yo particularmente creo que nos acompaña sin que apenas nos percatemos de ello hasta el final de nuestras vidas. ¿Y que hace una persona al final de su vida? Pues MORIRSE. Y que casualidad, morirse también tiene “7 letras”.

  Espero que me leáis más de “7”, mientras mando “7” abrazos, porque entre otras cosas esta última palabra  también tiene “7” letras.

                                                   José García Gálvez  (PepeMaño)

En el Café Central de Larache - Diego Ramos Guegue, PEPE GARCÍA GALVEZ, Manolo y Juan

Etiquetado , , , , , , , , , ,

«DUKALI», un relato de SERGIO BARCE

Me escribía hace unos días mi amigo Jesús Ortega diciéndome que acababa de terminar de leer mi segundo libro, «Ultimas noticias de Larache» (Aljaima – Málaga, 2004), y que de los relatos que lo conforman le habían gustado especialmente «El primer regreso«, «Moro«, «Dukali» y el que da título al libro. Y me escribía entre paréntesis acerca del cuento «Dukali»: es como la sirena antes de ahogarse.

Me llamó la atención su acotación, y al volver a leer este relato me he dado cuenta de que Jesús tiene razón, de que ya en 2001 (año en el que escribí ese cuento) en mi cabeza se estaba fraguando la historia que se convertiría en mi última novela publicada: «Una sirena se ahogó en Larache«. 

Y aunque estoy preparando una reedición de esos cuentos, con otros nuevos, parece una ocasión propicia -cualquier excusa es buena- para colgar el cuento «Dukali» en este blog.

Sergio Barce, abril 2012

DUKALI

Dukali estaba sentado en el techo del castillo de San Antonio, el antiguo Hospital Civil, esa especie de proa que asoma al acantilado medio en ruinas, sobreviviendo a duras penas al inexorable paso del tiempo que va erosionando el pasado de Larache. Allí arriba, Sigue leyendo

Etiquetado , , , , , , , , ,

LARACHE – ALBUM DE FOTOS 12


El detalle de este cuadro del pintor larachense Hakim el Harrak nos sirve de entrada una vez más a estos paseos que solemos hacer a Larache a través de las imágenes de sus calles y de sus gentes. Los colores de mi apreciado Hakim realzan la viveza y la belleza de una de las Medinas más hermosas de todo Marruecos.

Fadela Tadlaoui falleció hace unos días tras una penosa enfermedad. Tuve la suerte de conocerla, de compartir con ella momentos de alegría y jarana en Larache y en Madrid. La imagen anterior la hicimos precisamente en el Centro Hispano-Marroquí de Larache, donde ella nos cantó en un acto organizado por “Larache en el Mundo”, y nos regaló su voz prodigiosa, acompañada por el laúd de otro amigo, nuestro paisano el músico Abdelhay el Haddad.

En la foto de abajo, uno de los placeres de Larache, compartir la mesa con un suculento plato rodeado de los más queridos, en esta ocasión teniendo de anfitrión a Yebari: Sergio Barce, El Hachmi Yebari, mi hijo Sergio, mi madre Maru Gallardo, Fadela Tadlaoui y la mujer de Yebari, que cocinó como los ángeles. Recuerdo que Fadela nos contó más de un chiste, y nos tarareó una canción en voz baja. No me he resistido a rendirle un pequeño homenaje a su memoria.

Mi tía Maruja Burgos me ha dado la fotografía siguiente para colgarla del blog. Me parece una estampa increíble, de 1940, tomada en el Patronato Militar de Larache. En ella, entre muchísima gente, espero que podamos identificar a algunos más, aparecen: mi tía Maruja, Josele Gomendio, Isabel Timón, señorita Del Moral, hermana de Angel Palomino, sobrina de Pacheco, Emilio, Alex, Juan Vargas, Pepe Moreno, hermano de Minuto, Charo Cerezo, profes De Cózar y Salvador Antón, Angeles Gutiérrez Sastre

De ese color sepia, añejo, de un pasado ya lejano, al color esplendoroso del presente, con Larache bañada por la luz del sol…

De las fotos que me dio Paco Selva, hay varias con grupos, como las dos siguientes: la de arriba pertenece al Colegio Santa Isabel con su directora Doña Patrocinio, el propio Paco Selva de uniforme oscuro y Luis Morcillo con el traje beige. Los demás no los recuerda. Y la segunda, un grupo de buenos amigos: Juan Andrade, Miguel Ponce, Paco Selva, Cuqui Andrade, Zamorana, Lucio Dámaso, Rafa Gómez y Aurelio.

Y algunos establecimientos que le traerán recuerdos a muchos larachenses: el negocio de José Torres Aspe, El Arca de Noé o El Comercio Español, nombres fundidos a la historia de la ciudad.

También de hace ya bastantes años, la siguiente es una simpática foto de otro grupo de amigos larachenses: encima del caballo, Alberto Fuentes y Antonio Salles, y  delante del animal, Pepe García Gálvez y Diego Ramos “Guege”.

La música siempre ha sido algo consustancial a Larache. Mencionar a Don Aurelio Gómez es inevitable, como el del maestro Cherradi, por ejemplo. Hubo infinidad de grupos, y ésta es una vieja imagen de la Rondalla de Larache en la que aparecen Maria del Carmen y el Maestro Aller, debajo Carlota, Mari Carmen, Julia, Magdalena, Charo, Yoya y Rosi.

Otra foto maravillosa de Paco. Es del Festival Reyes de 1963, en la SEL, en la que aparecen muchas caras conocidas de aquel Larache inolvidable: Egea, Rodríguez, X, Sabater, José Luis Vázquez, Paco Selva, Antoñito Guerrero y Manuel Balaguer. Manu Balaguer cree que el rey mago de la izquierda es Dámaso y el rey negro Juanjo, y añade: yo que estoy al final tenia 18 años (el año que me fui a Madrid a estudiar).

Dice un precioso poema del escritor Mehdi Akhrif, en su libro “Malik al-hazîn” (La garza):

 

Prendiste tu secreto en

los espejos de las pupilas y me mostraste la quimera.

¿Acercaste tu prado

a los panales del roble para verme

como brasa del tamaño de un puño,

como grito atento a la tos?

¿Removiste un instante como espectro

el cubo del avaro para que yo te bebiera

y me resistiera a las hojas, desobedeciendo

su deseo, y te siguiera?

¡Plumas desperdigadas por

el puerto de Larache, no disimuléis!

Pues la voz es mi voz y la ausencia

es mi camino en la pasión.

Abandoné mi bandada y me quebré en el eco,

solo, dejando un agujero

en la ventana…

Colgué una dentellada indestructible

en tus altos racimos.

Larache,

¿quién saborea

cosas pasadas

que fueron mías

en una callejuela

cerca de

Laqbíbat,

y quién

canta provocando

el regreso

del graznido?

Tú escanciarás en mí y yo escanciaré en ti

El brindis del espejismo.

En la imagen anterior, en la puerta de la que fuera nuestra segunda y última casa en Larache, en el edificio de Uniban en la avenida Mohamed V, está mi madre, Maru Gallardo, conmigo y mis hermanas Marisol y Mónica Barce Gallardo.

Y ya que estamos con la entidad Uniban (la Unión Bancaria Hispano Marroquí) en el que trabajó mi padre, estas otras fotos me las envió Carlos Galea. En la primera, empleados de Uniban: Carlos Galea, Juan Vargas, Manolo Moya, Emilio L. Gambero. En la segunda, Africa Fernández y Carlos Galea. Y en la Playa del Matadero: Pérez, Mármol, Paco el cocinero, Carlos Galea y Cristobita.

La anterior foto, tomaba en la Playa del Matadero, me trae a la memoria la cantidad de playas hermosas que hay en Larache: la propia del Matadero, la Peligrosa, la Otra Banda, Miami, los meandros del Lukus… Y en esta foto que cuelgo a continuación vemos a Carmelita Vique y una amiga paseando con mucho garbo por la arena de la playa…

Raquel Fhima de Moryoussef, otra larachense hasta la médula, me manda esta foto en la que está un buen grupo de su familia, rama Fereres: Alberto Fereres, Elías Fereres, su mujer Estrella Melul de Fereres, Estrella Abecasis Fereres, Sara Fereres, Samuel Beneish, Aron Medina Fereres, debajo de Aron X, el hermano de Aron Jose Medina Fereres, al frente Mair Medina Fereres, hermano de Jose y Aron, Estrella Fereres y Samuel Fereres.

 

Pequeño paréntesis para introducir imágenes en color. Larachenses a los que aprecio y con los que he compartido instantes increíbles durante las jornadas que organizamos en Larache. En esta foto: Aicha Bekkouch, Razine Larbi y Abdeslam Akhrif.

Y en esta otra, tres maravillosas larachenses, en otra de nuestras actividades de Larache en el Mundo: Victoria, María Gutiérrez y Choni.

 

E inevitablemente, casi, he de colgar de nuevo fotos de algunos de nuestros equipos de fútbol. Gracias a la ayuda de Abderrahman Assili tengo el nombre de los integrantes del equipo del Chabab de Larache en la década de los 70. En esta primera aparecen: de pie, M. Douadi, Bennadi, Sahraoui, Abdelkader, Chemmar y Absellam. Agachados: Zemouri, Baatitem, Abbas, A. Doudi, Jilali y Baba Fetchah.

En esta otra, también del Chabab de la misma década de los 70, jugaban: de pie, Messari, Shouaib, Daoui, Zemouri, Oueld Issa, Lagdiri, Mouden, Zeruali y Chaouni. Agachados: Hassoun, Alouat, Bourbaa, Chemmar, Hilali, Redouan y A. Khlifi.

Muy anteriores en el tiempo, son estos otros dos equipos de nuestra ciudad, que Paco Selva me ha facilitado. El primero es Foto Navarro de estudios Vázquez, el equipo es el Juvenil Selva, con Cózar, Mula, Cristóbal y Máximo, aunque no reconoce a los demás. Y el segundo de los equipos es el equipo del Barrio de Las Navas, el barrio de mi familia paterna, y en este equipo aparecen, tal y como indica José Luis Vázquez: Julio Osuna, Paco Mula, A.L. Castillo, Quique Roda, Emilín Van-Eyk y Suisi. Agachados: Audax, Emilio «el Poli», Castaño (después del Real Madrid), Enrique Vázquez (su hermano) y Julián Roda, en el año 1952.

Dar por concluida otra página de este laborioso Álbum de Fotos de Larache, es difícil. Suelo  hacerlo con alguna imagen de la ciudad, una puesta de sol, el Balcón del Atlántico… Pero hoy lo cierro con la imagen de dos guapas larachenses en una fotografía que se hicieron en La Hípica: Cecilia Molinero y Maria Antonia Osuna. No me parece un mal punto y seguido.

Sergio Barce, marzo 2012

 

 

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

LA LEYENDA DE LA-LA MENANA por MARÍA SIBARI

Entrada al Santuario de La-la Menana

LA LEYENDA DE LA-LA MENANA

Creía tener todos los libros de Sidi Mohamed Sibari, y, como ya he dicho otras veces, eso es inevitable siendo como es parte de mi familia. Sin embargo, me di cuenta de que me faltaba uno: “Relatos de La-la Menana” que, por alguna razón inexplicable, aún no había adquirido. Le pregunté a Sibari cómo conseguirlo y hace unos días me llegaba por correo un sobre desde Larache con el pequeño volumen en su interior, y por supuesto con la dedicatoria de mi querido Mohamed Sibari.

Y aunque escribiré un comentario más extenso a su libro, lo que hoy me anima a traerlo es la Leyenda que sobre nuestra patrona de Larache relata al inicio su hija, María Sibari, que con un candor y una sencillez desarmante, en pocas palabras nos desvela su origen y su historia, con los elementos mágicos y legendarios que la rodean. Y como me ha parecido curiosa y muy entretenida, le dije a Sibari que la iba a copiar en el blog; y me contestó: “Sidi, haz lo que te dé la gana”. Y quien lo conoce sabe que esas son palabras de Sibari.

Sergio Barce, marzo de 2012

 LEYENDA

La-la Menana, Patrona de la ciudad de Larache, es hija de Sidi Yilali Ben Abdellah, nacida en el siglo XVI, de la ilustre familia jerifiana de Ulad Mesbah, descendientes del Profeta Muhammad, instalados en la ciudad de Larache desde siglos.

Al cuarto día del nacimiento del Profeta, tiene lugar cada año la romería de La-la Menana a la que acuden grandes personalidades de la ciudad y gentes de todas partes, especialmente de los poblados cercanos a Larache, para celebrar ese día tan esperado por ellos y encender velas en el santuario de esa santa que tanto ayudaba a los pobres y necesitados en su vida, partiendo de la idea de que realizará sus deseos y curará a los enfermos aun estando debajo de su tumba.

Romería de la Patrona de Larache

Cuenta la leyenda que La-la Menana fue dada en matrimonio contra su voluntad a su primo Sidi Tayeb Ben Ezbair. En la noche de boda, y estando a solas, su primo se convirtió en un león, y para escaparse de él, ella se convirtió en una paloma blanca y se paró en una ventanilla de una habitación de Zauia Mesbahía, en que vivían todos los familiares de Ulad Mesbah. Permaneció observándole rugiendo durante un buen rato, luego voló por el aire. Los Ulemas de la ciudad la encontraron más tarde muerta en el lugar donde levantaron su santuario que lleva su nombre hasta hoy en día. Y desde aquel tiempo, la gente visita su tumba para invocar la bendición de esa Santa Virgen.

  María Sibari, Larache, 28 de abril de 2011

Tenéis más información e imágenes en el blog de mi amigo y paisano Houssam Kelai, cuyo enlace permanente lo tenéis a través de este blog, o bien pinchando en:

http://larache-historia.blogspot.com.es/

Santuario de la Patrona de Larache, La-la Menana

Etiquetado , , , , , , , , , ,

EL 139, un relato del escritor larachense LEON COHEN MESONERO

LEON COHEN

El 139 es un precioso, conmovedor relato de Léon/León Cohen. Ha tenido la generosidad de enviármelo -siendo un relato inédito, su generosidad es aún mayor- para vuestro deleite y el mío. Y además he descubierto que los dos pensamos que Ava Gardner es la actriz más bella del cine.

Sergio Barce

El 139

El 139 no es un número cualquiera. Para empezar, es un número primo y la suma de sus dígitos da 13. Para seguir, el segundo y el tercer dígito son el triple del que les precede. El 139 se  me aparece como un número erguido, elegante, que expresa una cantidad importante, ya sea en años, kilómetros, euros o kilogramos. Además, incluye entre sus dígitos al número 39 y al número 13. El 39 es un número mágico: Sucede al insípido 38, delimita la frontera entre el final de la juventud y el comienzo de la madurez, es un múltiplo de 13, ahí es nada. Para los españoles del siglo XX, el año 39  representa el final de la Guerra Fratricida y el comienzo del Franquismo, y para los europeos, el inicio del segundo desastre mundial. Para los judíos, es el principio de la Shoah, el Holocausto. Todo esto y mucho más encierra el 139.  

Nunca había reparado en ello, pero la Guerra Civil española afectó de manera cruel y determinante a muchos miembros de mi familia. Así, mi madre nunca se hubiera trasladado desde la provincia de Segovia a  Larache, de no haber sido  forzada por una situación económica producto de la guerra, que fue la responsable de una emigración masiva desde los pueblos a las ciudades y a otros países durante los primeros años de la posguerra. La pareja de mi tía Raquel y padre de mi prima Flora, tuvo que escapar a Venezuela y sólo veinte años más tarde pudo conocer a su hija. Mi abuela y toda su familia perdieron a su hijo y hermano Yudá, que además era el sostén y el cabeza de  familia. Puede decirse que la guerra marcó las vidas  de todos estos seres.

Para mí, el 139 era el número de identificación que tuve como interno en Souk-el-Arba entre 1958 y  1962. Era el número que mi madre bordaba por las noches previas a mi partida, con hilo rojo sobre todas mis prendas de vestir y sobre las sábanas. Recuerdo sobre todo el número “impreso” sobre los slips blancos (yo nunca usé los clásicos calzoncillos, que siempre me parecieron “cutres”, al igual que las horrendas camisetas de tirantes, que siempre me recordaron a las que portaba el señor Ortega, padre de mis amigos Antonio y Eduardo, cuando se levantaba de dormir la siesta con un humor de perros y con su insoportable olor, mezcla de sudor y tabaco). El trabajo era arduo y necesitaba de gran paciencia (imaginen la tarea de bordado sobre cada uno de cada par de calcetines)  pero era inevitable, ya que esa era la única manera para la lavandería del internado de  distinguir las  prendas de los internos. Mi madre todavía muy joven y muy guapa (mi madre fue excepcionalmente guapa, era de tez clara, pelo castaño muy denso, tirando a rubio, unos preciosos ojos verdes y un pequeño y bello mentón acompañado de unos labios carnosos y bien delineados, la nariz pequeña pero suficiente, un rostro sin ninguna irregularidad, rozando la perfección), sentada junto a la mesa camilla, bordando el número 139 bajo una luz tenue, en silencio, entretenida, en una tarde noche pre-otoñal de finales de los años 50, en Larache, es para mí  quizás la imagen más  dulce y enternecedora que he conservado de ella. La segunda, de parecido contenido emocional, ya en Algeciras, tiene que ver con su rostro tras los visillos, cuando a las cinco y media de la madrugada, me dirigía a tomar el autobús de la fábrica. Yo siempre miraba hacia atrás antes de doblar la esquina, como para despedirme de ella. Aquel gesto mío, antes de desaparecer, parecía infundirle tranquilidad. Cuando empecé a escribir este relato sobre el número 139, siempre supe que me conduciría inevitablemente al recuerdo de mi madre, ya que ese número pertenece a un tiempo en el que todavía para mí, el amor filial  permanecía inalterado.

Los padres de León Cohen

De ella heredé una memoria que algunos tildan de prodigiosa. De pequeño, ella me recitaba la Canción del Pirata, de Espronceda: “Con cien cañones por banda, viento en popa, a toda vela, no corta el mar sino vuela un velero bergantín. Bajel pirata que llaman por su bravura el temido… “ . O el pequeño poema de Calderón de la Barca: “Bella flor, qué mal naciste y qué fatal fue tu suerte, si al primer paso que diste, te encontraste con la muerte. El quererte es cosa triste, el dejarte es cosa alegre, y el dejarte con la vida, es dejarte con la muerte.” Parece que este pequeño poema, tiene que ver con una flor que se encontró el poeta entre los restos óseos de una vaca. También de Calderón: «Dicen de un sabio que un día tan pobre y mísero estaba que sólo se sustentaba con las hierbas que cogía. ¿Habrá otro -para sí decía-más pobre y triste que yo? Y cuando el rostro volvió halló la respuesta viendo que otro sabio cogía las hierbas que él arrojó.» O me cantaba el romance: “La noche de los Torneos pasé por la morería y vi a una mora lavando al pie de una fuente fría…No soy mora caballero, que soy cristiana cautiva, me cautivaron los moros siendo niña pequeñita…”. Este romance, que yo aprendí de muy pequeño y para siempre, me fue recitado, con alguna variante, por el guarda de una fábrica en Andoain, en los años 80, durante un viaje de trabajo. Para mí fue una grata sorpresa, que alguien compartiera conmigo ese conocimiento.

 Las novelas de Corín Tellado, que ella devoraba con asiduidad, llevaban en contraportada un retrato de los grandes actores y actrices americanos. Así aprendí que Ava Gardner había nacido en 1922 como mi madre, Gary Cooper y Humphrey Bogart en 1901 y 1900 respectivamente. 

AVA GARDNER

Yo me enamoré de Ava Gardner en  Las Nieves del Kilimanjaro, donde actuaba junto a Gregory Peck, vi aquella película en el Coliseo María Cristina de Larache, siendo un mocoso de no más de 6 o 7 años. Para mí, siempre sería el rostro de mujer perfecto, el más atractivo y  acorde con mi idea de la belleza femenina. Mientras este relato se escribe, recuerdo su hermosura incomparable y la  angustia  que atenazaba mi pequeño corazón, cuando Peck la recordaba en una inolvidable escena de la película. Nunca un rostro se hizo más acreedor a la  inmortalidad.

El 139 fue un pequeño interno melancólico, triste y muy tímido el primer año, al principio confuso, por el difícil trance que supuso la separación de su familia, para ir convirtiéndose en los años siguientes en un adolescente rebelde y en un interno experto. Durante esos cuatro años de internado, conoció el valor de la amistad verdadera, aquella que se desarrolla más allá de los juegos, a través de la palabra, la dialéctica y el sentimiento. También conoció el encantamiento que produce el enamoramiento a los quince años. Se inició en el aprendizaje del Algebra y del teatro clásico francés que para él significaron dos descubrimientos importantes. Autores como Corneille, Racine o Molière, siempre serían parte de su bagaje cultural. También accedió a la  práctica de diversos deportes entre los que destacó el fútbol. Profundizó en el habla y la escritura de la lengua francesa hasta convertirla  en su primer idioma, por encima incluso de su lengua materna, el español. Podía recordar como en primero de bachiller, el primer día de clase en que Mme Chambrette le preguntó su nombre y apellido, y cómo él, pronunció: Léon Cohen, acentuando la n de Léon  y dejando muda la de  Cohen. La profesora le corrigió, y desde aquel día siempre pronunciaría la n de Cohen y dejaría muda la de Léon. 

Este relato nació mientras observaba el mar desde la playa, vino a mi mente el número 139, y luego el relato sólo, ha ido viajando de un lugar  a otro, desde mi madre hasta Ava Gardner. Pero un relato no es nada, sino es la expresión de un conjunto  de sentimientos, cuya envoltura son lugares, personas  y paisajes del pasado. Aquellos años y aquellas personas debieron de ser fundamentales en mi educación sentimental, porque en todos mis relatos hay una o varias referencias a ellos. Un retorno a un pasado lejano que trato de recrear, ya que recordar es imitar la vida, en un intento de alcanzar la inmortalidad de aquello y de aquellos a los que recordamos.

                                                                       León Cohen 2011.

León Cohen Mesonero, nació en Larache, y en 1968 se trasladó a España. Es Doctor en Ciencias Químicas y Catedrático de Ingeniería Química de la Universidad de Cádiz. Además de artículos científicos, haber escrito varios libros de textos técnicos y artículos de opinión en el diario “Europa Sur”, León Cohen, en su calidad de narrador, ha publicado relatos en diversas antología como  Caminos para la Paz (C. Ricci, I.López Calvo, 2007, Viajes a Larache (M. Laabi 2007), Calle del Agua (Manuel Gahete y otros 2008), en revistas como “Tres Orillas” y “Entrerríos”.
Es autor de los siguientes títulos: “Relatos robados al tiempo” (2003. Editorial: www.librosenred.com), “Cabos Sueltos” (2004. Editorial: www.librosenred.com  y edición en papel del autor). “La Memoria Blanqueada” (2006. Editorial: Hebraica de Ediciones Madrid. www.libreriahebraica.com), y también es coautor de “Ufrán (2010. Hebraica de Ediciones, Madrid). «Cartas y Cortos» es su último libro, publicado en 2011. (Más información en este mismo blog)

Etiquetado , , , ,