Archivo de la etiqueta: John Ford

FOTOS DE CINE 19

Escena de la película La tierra de todos (The temptress, 1926), de Fred Niblo, en la que aparecen como protagonistas la divina Greta Garbo y la mayor estrella española del cine: Antonio Moreno. Ahora puede parecer que exagero, pero este madrileño, que tuvo una niñez llena de penurias, por diversos azares acabó en Hollywood, donde desempeñó diversos oficios para subsistir, hasta que el maestro David W, Griffith le hizo un contrato como actor para la productora Vitagraph. Antonio Moreno se convirtió, junto a Rodofo Valentino, en el mayor galán latino del cine mudo americano, y trabajó junto a las grandes divas del momento: la ya citada Garbo, Gloria Swanson, Mary Pickford, Marion Davies, Pola Negri, Alice Terry, Lillian Gish, Clara Bow, Myrna Loy… es decir, las estrellas más rutilantes de la historia del Hollywood clásico. Además, fue dirigido por los mejores directores del momento y despertó pasiones entre el público femenino. Pero la llegada del cine sonoro le perjudicó y fue distanciando sus apariciones, cerrando su larguísima carrera en la obra maestra de John Ford, Centauros del desierto (The searchers, 1956) en el papel de Emilio Gabriel Fernández y Figueroa. Pero como actor siempre será recordado como el protagonista de las mejores  versiones cinematográficas de las obras de Blasco Ibáñez en el gran Hollywood.

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LOS MONTAJES DE JOHN FORD

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Leyendo el libro John Ford, de Peter Bogdanovich, vas hallando innumerables anécdotas que reconstruyen poco a poco el peculiar personaje que fue el mítico director de cine. Como mi hijo Pablo, además de director, es en esencia montador, me llamó mucho la atención lo que relataba Robert Parrish, que trabajó precisamente para Ford como montador de algunas de sus películas, sobre ese aspecto técnico y de cómo lo afrontaba el maestro. Le leí a Pablo este párrafo que copio más abajo en concreto, y se partió de risa, aunque vislumbré un pequeño deje de nerviosismo bajo esa carcajada, como diciéndose “cualquiera le montaba una película a Ford…”.

Sergio Barce, enero 2021

“Sabía exactamente lo que quería decir -indica el director Robert Parrish (…)-. Muy pocas veces (John Ford) hacía más de una toma; gastaba muy poca película y, siempre, o bien terminaba antes de la fecha prevista o bien por debajo del presupuesto. De modo que, por lo general, el material que le llegaba al montador casi era lo que terminaba en el montaje final. Después de filmar solía irse a su barco y no volvía hasta que la película estaba montada; eso hizo con <Young Mr. Lincoln> (El joven Lincoln, 1939). Tenía una película maravillosa y estaba tan seguro de haberla hecho bien que se largó sin más. Creo que consideraba a todos los montadores, los músicos y los montadores de sonido como males necesarios. En una película (el último día de rodaje) nos dijo: <Mirad, la película ya está acabada. Sé que vais a tratar de destrozarla, vais a poner demasiada música o la vais a cortar demasiado, o demasiado poco, o lo que sea, pero tratad de no estropeármela porque creo que es una buena película>. Y se marchó a su barco.”

Henry Fonda en <Young Mr.Lincoln>, de JOHN FORD
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FOTOS DE CINE 11

Hay fotografías de cine que, curiosamente, resumen parte de la historia del séptimo arte, como la que hoy cuelgo en este blog.

Está tomada en el año 1972, en la famosa casa del realizador George Cukor (os recomiendo la serie de televisión “Hollywood” para que os hagáis una idea de las características de las fiestas que se organizaban allí y de la personalidad de su anfitrión). 

Se trataba de un homenaje al director español Luis Buñuel que le tributaban un grupo de directores, admiradores de su obra. Y qué admiradores.

En la foto, de izquierda a derecha, de pie: Robert Mulligan (director de Matar a un ruiseñor), William Wyler (director de Ben-Hur), George Cukor (director de Historias de Filadelfia), Robert Wise (director de Sonrisas y lágrimas), Jean Claude-Carriere (guionista habitual de Buñuel), Serge Silberman (productor de Buñuel). Sentados – Billy Wilder (autor de Con faldas y a lo loco), George Stevens (director de Raíces profundas), Luis Buñuel (el homenajeado), Alfred Hitchcock (director de Psicosis) y Rouben Mamoulian (realizador de La reina Cristina de Suecia). También estuvo John Ford (realizador de Centauros del desierto), que no aparece porque, por motivos de salud, se había quedado en un sofá.

Solo he nombrado una película por asistente. Porque casi todos ellos tienen más de una obra maestra. Para sentirse más que orgulloso de verse reconocido por tanto talento.

Sergio Barce, junio 2020

De pie - Robert Mulligan, William Wyler, George Cukor, Robert Wise, Jean Claude-Carriere, Serge Silberman. Sentados - Billy Wilder,George Stevens, Luis Buñuel, Alfred Hitchcock y Rouben Mamoulian

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ELI WALLACH, UN ACTOR

VIDAS REBELDES - 1961 - FRANK TAYLOR, HENRY MILLER, ELI WALLACH, JOHN HUSTON, CLARK GABLE, MARILYN MONROE Y MONTGOMERY CLIFT

VIDAS REBELDES – 1961 – FRANK TAYLOR, HENRY MILLER, ELI WALLACH, JOHN HUSTON, CLARK GABLE, MARILYN MONROE Y MONTGOMERY CLIFT

El pasado 24 de junio, falleció el actor Eli Wallach. Tenía ya 98 años, pero seguía en la brecha. Admirable.
Mi primer recuerdo de Eli Wallach se confunde entre dos de sus trabajos más memorables: su personaje de Caldera, en Los 7 magníficos (The magnificent seven, 1960) de John Sturges , y el de Tuco en El bueno, el feo y el malo (Il buono, il brutto, il cattivo, 1966) de Sergio Leone. Dos villanos, pero muy diferentes.
Su papel en el primero de estos films, es el de un malhechor con todas las de la ley: malencarado, vil, despiadado y cruel… No es un papel demasiado largo, pero siempre está presente en toda la cinta. Todos hablan de Caldera, todos temen a Caldera. Por esa misma razón, pasa a ser misteriosamente uno de los protagonistas. Y su papel lo borda, y se hace inolvidable. Pero, claro, enfrente tiene a los buenos: Yul Brynner, Steve McQueen, James Coburn, Charles Bronson… así, hasta siete magníficos, y, claro, nada podía hacer ante estos pistoleros que vienen a defender a unos pobres campesinos. El destino de Caldera estaba escrito.

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EL CINE ALBÉNIZ DE MÁLAGA – Cine con mayúsculas

Quien me conoce, sabe que el cine me apasiona, que soy un “fanático” que es capaz de ver una buena película infinidad de veces, porque siempre descubro algo nuevo en ella. Desde que comencé a ir al cine en Larache, desde muy pequeño, ya fuera en el Teatro España, en el Ideal, Avenida o Coliseo, creo que he ido casi todos los fines de semana a ver una película, es un rito del que me resiste a desprenderme, un placer al que no quiero renunciar. Luego, en Málaga, me aficioné a las sesiones dobles del Cayri y del Royal, y en verano a sus terrazas, a las que me llevaba mi abuelo con unos bocadillos de chocolate Dolca que tomábamos entre peli y peli; más tarde, la academia Kaplan, al Cine club Universitario, todos los cines del centro: jamás olvidaré el comienzo de “El exorcista” en el Astoria; el Andalucía, el Avenida, el Málaga Cinema, Coliseum, Echegaray, Cervantes, el Atlántida, Zaila, París… Luego llegaría el Palacio del Cine, Victoria… Y tras el cierre de muchos de ellos, las nuevas salas de los centros comerciales, pero ya con otro sabor…

He dejado a propósito el Cine Albéniz de Málaga porque es el propósito de este comentario. Sigue siendo un pequeño y entrañable cine del centro de Málaga, bien cuidado, que ahora depende del Ayuntamiento, y que, por un milagro, se ha convertido en el centro de atención de los amantes del cine. Su programación es selecta, buen cine que no llega a los circuitos comerciales habituales, para desgracia de muchos. Y los jueves, cine clásico. Por ahí ando yo.

Y por eso esta noche veré en una de sus pantallas, seguramente en la sala 3, “Toro salvaje” (Raging Bull, 1980) de Martin Scorsese con un Robert de Niro en la cima de su carrera. Es de esas películas que mencionaba antes, de las que ya he visto más de cuatro veces, pero a la que no puedo resistirme a visionar una vez más en pantalla grande, en versión original y en 35 mm, es decir, con algún salto en el metraje, como en los buenos tiempos… Eso le da un sabor añejo añadido a buen vino.

 

Henry Fonda – Pasión de los fuertes

La pasada semana vi “Pasión de los fuertes” (My Darling Clementine, 1946) de John Ford, con un inconmensurable Henry Fonda, película en la que un diálogo inolvidable hizo reír a todos:

-Mac, ¿nunca has estado enamorado?
-No, he sido camarero toda mi vida.

 

Marilyn en Con faldas y a lo loco

La anterior semana vi “Con faldas ya lo loco” (Some like it hot, 1959) de Billy Wilder, y ver a Marlilyn Monroe en pantalla grande, en fin, sin comentarios. Redescubres a Jack Lemmon y te das cuenta de que era genial. Al encenderse las luces, la sala prorrumpió en una largo aplauso, como si se estrenara ese día…

Y la otra semana anterior vimos “Pat Garrett & Billy the Kid” (1973) de Sam Peckinpah, con música de Bob Dylan… Sé que estoy poniendo los dientes largos a muchos cinéfilos, pero es lo que hay…

 

En fin, lo que quiero decir con todo esto es que es una gozaba volver a saborear el mejor cine de siempre en pantalla grande y sin alardes técnicos, y que todo esto se debe a unos locos del cine: al director de la filmoteca del Cine Albéniz Juan Antonio Vigar, al programador Juan Luis Artacho, al operador de cabina Fernando Ramírez, y también al resto del equipo del cine: Javier Gilsanz, Mercedes Lopera, Elisa Belda, Belén Linares, Irene Palacios… Chapeau! Por el trabajo que desarrollan.

Por cierto, cada vez que voy la sala está prácticamente llena, se ve la película en silencio y todos nos quedamos sentados hasta que terminan de pasar en pantalla todos los títulos de crédito… Algo impensable en las salas comerciales en las que la gente no respeta a los demás, donde muchos creen estar en el salón de su casa y comentan la película con la boca llena de palomitas y hablan o contestan sus móviles, donde al finalizar la película, cuando aún no han encendido las luces, ya te están apremiando para que te levantes y muevas el culo… Por eso, me quedo mejor en el Cine Albéniz a disfrutar de cine de verdad.

Sergio Barce, septiembre 2012

 

Y gracias a este éxito la programación se ha ampliado para los próximos meses con los siguientes títulos:

EVA AL DESNUDO (All about Eve, 1950) de Joseph L. Mankiewicz

TERCIOPELO AZUL (Blue Velvet, 1986) de David Lynch

LA NOCHE DEL CAZADOR (The night of the hunter, 1955) de Charles Laughton

ANNIE HALL (1977) de Woody Allen

DOCTOR ZHIVAGO (1965) de David Lean

TÚ Y YO (An affair to remember, 1957) de Leo McCarey

EL SÉPTIMO SELLO (Det sjunde inseglet, 1957) de Ingmar Bergman

El séptimo sello

NINOTCHKA (1939) de Ernst Lubitsch

REBELDE SIN CAUSA (Rebel witouth a cause, 1955) de Nicholas Ray

TIEMPOS MODERNOS (Modern times, 1936) de Charles Chaplin

EL PLANETA DE LOS SIMIOS (Planet of the apes, 1968) de Franklin J. Schaffner

LOS 400 GOLPES (Les 400 coups, 1959) de François Truffaut

CIUDADANO KANE (Citizen Kane, 1941) de Orson Welles

EL APARTAMENTO (The apartment, 1960) de Billy Wilder

 Más información en:

http://www.cinealbeniz.com/

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