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RESULTADO DEL SORTEO Y VOTACIÓN DE MIS LIBROS

Ya tenemos ganadores del sorteo (digo ganadores, porque, a la vista de la gran participación, me ha parecido injusto que sólo haya un único vencedor, de manera que he ampliado esta cifra a 5).

Las votaciones se han efectuado entre el día 17 y el 25 de diciembre de 2021, y se han emitido a través de Facebook, Instagram, Whatsapp y en mi Blog personal.

Salvo error u omisión, los votos finales registrados han sido un total de 119 (algunos lectores han votado a dos o tres títulos, y se han aceptado), que detallo a continuación:

LA EMPERATRIZ DE TÁNGER

26 votos

1 SAID EL IDRISSI –  2 ANTONIA LÓPEZ – 3 KATY PARRA – 4 MARIBEL GRIMALDOS – 5 INMACULADA Gª HARO – 6 SAFIA ABAHAJ – 7 INMA HENRY – 8 GABRIEL CALFAT – 9 ÁNGELES RAMÍREZ  – 10 ROCÍO AGUILAR – 11 ISABEL FLUXA – 12 ENCARNACIÓN ABAD – 13 ROXY TRECEÑO- 14 JOSÉ MIGUEL FERIA – 15 IÑAKI MARTÍNEZ – 16 GIANCARLO MACANNUCO – 17 EMILIO ANDRADE – 18 SIHAM ZEBDA – 19 MARÍA POVEDA – 20 JOSE ANDRÉS SALAZAR – 21 MARITINA ROMERO – 22 ANDRÉS HIDALGO – 23 JOSÉ LUIS ORTIZ – 24 MARISA RAMÓN – 25 ANGELINES BELMONTE – 26 ALICIA NÚÑEZ      

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UNA PUERTA PINTADA DE AZUL

22 votos

27 JACQUELINE BECKER – 28 ABELARDO ÁLVAREZ – 29 MUSTA KADDA – 30 LATIFA ALAMI – 31 MARITERE GUILLERMO – 32 SAID EL IDRISSI – 33 Mª CARMEN GARCÍA – 34 TRINI RÍOS – 35 PAQUI CONTRERAS – 36 MARY CARMEN LÓPEZ – 37 ANGELES RAMÍREZ – 38 LOLA MORENO – 39 RAQUEL MORYOUSSEF – 40 ÁFRICA DELGADO – 41 SIHAM ZEBDA – 42 MARÍA CUEVAS – 43 BACHIR LIXUS – 44 MARIA LUISA RUIZ – 45 LOLA MARTÍNEZ – 46 FAICAL BOUHSINA – 47 FANTOMAS AML – 48 CRISTÓBAL RUIZ

 

PASEANDO POR EL ZOCO CHICO

21 votos

49 NAJIM AMALLAL EL OUAHABI – 50 ESPERANZA MANSO – 51 CELIA CORRONS – 52 CARMEN ALLUÉ – 53 MIRIAM TERUEL – 54 KELLY BENDAYAN – 55 JOSÉ MIGUEL FERIA – 56 MARGUERITE MARQUEZ – 57 MAJID JEBARI – 58 Mª TERESA VALLE – 59 HANANE HAYANI – 60 ÁNGELES RAMÍREZ – 61 OMAR OUARIACH – 62 ALEJANDRO PÉREZ – 63 JESÚS CARLOS GÓMEZ – 64 MARÍA JESÚS VILLACORTA – 65 MARIBEL GUISADO – 66 JESÚS PASTOR – 67 ANDRÉS HIDALGO – 68 ÁNGELA LÓPEZ – 69 MENCHU BLANCO                    

 

UNA SIRENA SE AHOGÓ EN LARACHE

18 votos

70 GRACIA PENADÉS – 71 SADIK ELAISSARI – 72 SARA AZCONA – 73 ABDELLATIF LIMAMI – 74 MERCEDES VEGA – 75 MOHAMED ABRIGHACH – 76 MANUEL ÁNGEL PUENTES – 77 AMPARO VICO – 78 SUSANA TERUEL – 79 VICTORIA PÉREZ – 80 ANGELES RAMÍREZ – 81 SANDRA LÓPEZ – 82 SERGIO BARCE JUNIOR – 83 ANTONIO BERROCAL – 84 MARIBEL GIL – 85 ITZIAR GOROSTIAGA – 86 ADELA MANSO – FERNANDO DE ÁGREDA

 

EL LABERINTO DE MAX

9 votos

87 YOLANDA ALDÓN – 88 JOSÉ SARRIA – 89 LUISA MORA – 90 AMPARO VICO – 91 ROXY TRECEÑO – 92 MARIA LUISA GUERRA – 93 ADELA MANSO – 94 ANGELINES BELMONTE – 95 MARIBEL ORELLANA

 

EL LIBRO DE LAS PALABRAS ROBADAS

8 votos

96 FRANCISCO MARÍN – 97 MERCEDES VEGA – 98 ELENA MORÓN – 99 MALIKA EL AMRANI – 100 ANGELINES BELMONTE – 101 MARISA FERNÁNDEZ – 102 MARÍA MARQUES – 103 AUXI GARCÍA

 

MALABATA

7 votos

104 ANASTASIO GARCÍA – 105 VÍCTOR PÉREZ – 106 Mª JOSEFA MENÉNDEZ – 107 DAVID ROCHA – 108 ÁNGELES RAMÍREZ – 109 MARÍA BACAL – 110 ANDRÉS HIDALGO                    

      

SOMBRAS EN SEPIA

6 votos

111 ZAKIA ADLI – 112 ANA BERROCAL – 113 JOSÉ MIGUEL PALAREA – 114 ENCARNA RAMÍREZ -115 MOHAMED ABRIGHACH – 116 Mª JESÚS SANTANA

 

EN EL JARDÍN DE LAS HESPÉRIDES

2 votos

117 MARÍA JESÚS SANTANA -118 IBRÁ FAKIR

 

Nota aclaratoria: he empleado para el sorteo la aplicación “Appsorteos” (introduciendo la numeración del 1 al 118), sistema que elige aleatoriamente y, en vez de 1 solo ganador, dado el número de lectores que han emitido sus votos, como comentaba al comienzo, he decidido que la aplicación elija 5 números, es decir, 5 ganadores que serán quienes reciban uno de mis libros dedicado y a su elección. Los números seleccionados han sido los siguientes:

Números 1, 19, 30, 56 y 97, que corresponden respectivamente a Said el Idrissi, María Poveda, Latifa Alami, Marguerite Márquez y Mercedes Vega.

Felicidades a todos. Y gracias a quienes habéis tenido la paciencia y el tiempo para elegir uno de mis libros.

Tras el sorteo, me he dado cuenta que los gustos, entre quienes me leéis, son variados y me ha alegrado comprobar que los votos se han repartido entre todos mis libros, y que la más votada, LA EMPERATRIZ DE TÁNGER (26 votos), no lo ha logrado con tanta diferencia a los tres siguientes UNA PUERTA PINTADA DE AZUL (22 votos), PASEANDO POR EL ZOCO CHICO (21 votos) y UNA SIRENA SE AHOGÓ EN LARACHE (18 votos).

Una curiosidad: de los votos emitidos, el 67% pertenecen a mujeres. No quiero decir nada con esto, pero luego no me preguntéis por qué razón casi siempre aparezco fotografiado con más lectoras.

Por último, os anuncio que ya estoy perfilando mi nuevo libro de relatos que se ambientan en su totalidad en el Tánger actual. Sí, Marruecos otra vez.

Gracias a a todos, y os deseo un próximo año 2022 lleno de alegría.

Sergio Barce, 26 de diciembre de 2021 

dav
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«DEL SILENCIO», UNA NOVELA DE SERGI BELLVER

Siempre he dicho que una de mis obsesiones cuando escribo una novela o un relato es su final, que cuido con esmero porque sé que es lo que dejará en el lector el último sabor de boca. Detesto esos autores que acaban sus historias de cualquier manera. He arrojado más de un libro contra la pared decepcionado por su desenlace tras haberme leído doscientas, trescientas o cuatrocientas páginas anhelando la guinda del pastel.

Todo este preámbulo es para decir que, hace unos diez minutos, he cerrado Del silencio, la novela de Sergi Bellver. Y es de esos textos que tienen un final a la altura del resto de libro.

No había leído nada de mi tocayo Sergi Bellver hasta este momento, pero me he sumergido en las páginas de su novela con el presentimiento de que tras esa atractiva portada se escondía algo que merecía la pena. A veces, las corazonadas aciertan.

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De entrada, me he encontrado una narrativa sólida y cuidada, de esa que sabes que se ha escrito con la sobriedad de quien tiene claro lo que desea transmitir, de esa que intuyes que encierra un corazón enorme tras las palabras impresas. Porque lo que he encontrado en esta novela es un narrador de una gran humanidad y ternura, y de un estilo vibrante.

Del silencio es una novela río que sorprende por la solidez de sus personajes y por la detallada localización física y temporal de su historia: de 1948 a 1969 viajamos con el protagonista de París a Óbuda y de Óbuda a París, de Budapest a Viena y de Roma a Praga. Una novela en la que el silencio es, por supuesto, uno de sus ejes, pero que le sirve a Sergi Bellver para armar jarana con su buena prosa, porque su silencio es el ruido de los males que han ido minando la concordia y la hermandad de los pueblos que conforman este mapa europeo en el que vivimos. Este viaje es un recorrido lúcido, ácido y crítico (tres esdrújulas para describir su novela) de la reciente historia de Europa, en el que asistimos a todos los hitos que han marcado a varias generaciones, desde las consecuencias de la segunda guerra mundial hasta el aplastamiento de los sueños de libertad que nacieron en Hungría primero y en Checoslovaquia años después, y el mayo francés del 68 que, con una mirada desapasionada y madura, Sergi Bellver desmonta de su romanticismo. Lo sorprendente es la facilidad con que logra ubicar al protagonista de esta novela en cada uno de esos acontecimientos, de forma natural, incluso lógica, empujado siempre por las circunstancias y por un ansia de libertad que, a mí particularmente, me hace volver a revivir muchos de los sueños de juventud.

Hay personajes conmovedores: el tío Gábor, Sanyi, la señorita Germain, Omar, Pablo, los abuelos y, por supuesto, Vêra (quién no se enamora de Vêra). Una trama en la que habitan pequeños héroes anónimos que son quienes han escrito realmente la historia de este continente. Y hallo tantos puntos de conexión entre su visión del mundo y el mío que me he reconocido en muchas de sus sentencias. Me gusta esa humanidad que supura de sus frases y esa cercanía al aproximarse a sus personajes hasta convertirlos en seres que respiran y se mueven a nuestro alrededor.

“Pronto llevaré tanto tiempo en Francia como el que pasé en Hungría, a veces Jean o János me suenan igual de raros y ya no sé muy bien a qué lugar pertenezco. Me pregunto cuánto queda en mí del niño que se crió en Óbuda o si de verdad he llegado a hacerme un hombre en Montparnasse. Cada vez me resulta más pesado hablar en cualquiera de mis dos lenguas, la materna y la aprendida, y tengo la sensación de haber ido construyendo un tercer país a mi alrededor, uno invisible y sin banderas, hecho de soledad y de silencio, aunque a veces salga de sus fronteras y me olvide un poco de mi particular guerra civil para visitar a varios de mis aliados…”

La descripción de los lugares donde se ubica la trama es minuciosa, y consigue que nos movamos por ellos como si realmente pisáramos las calles y barrios de París, Óbuda, Praga o Viena, los campos de Sumava e incluso la rivera del Moldava, del Sena, del Danubio… ríos que son vida y que mecen el silencio de la historia que Sergi Bellver ha trenzado como un cordel al que nos ata para que no dejemos de leer.

“……ella pone el disco de Janácek. Suena la primera pieza, encuentro una navaja y Vêra me traduce el título de la serie, <En el sendero cubierto de maleza>. Nos comemos el embutido y el pan de pie, frente a la cocina, y con los siguientes movimientos del piano, pelo la fruta, le doy un trozo a Vêra, me como otro y me chupo el jugo del pulgar. Dejo la navaja en un vaso y terminamos de cenar callados, con los acordes del tal Firkusný columpiándose en el ambiente de la estancia, la boca llena de pulpa de melocotón y la mirada clavada en la mirada del otro. <Buenas noches>, me dice entonces Vêra antes de besarme, y no entiendo, ni me importa, ya con los sabores de la fruta y de Vêra mezclados en mis labios. <La pieza, se llama así>, insiste, y le borro la sonrisa y otro <Bunas noches> con la lengua. Acaba la primera cara del disco pero la música ha dejado su manto en el silencio y la penumbra del piso. Nos acercamos a la ventana y allí, descalzos, me acuerdo de aquella otra isla de paz que un día compartimos, tan distinta Kispest de Malá Strana y aquella casa en el llano de este piso en la colina, pero con la misma sensación de refugio apartado del mundo y la misma compañía de los árboles. Tan distintos nosotros, también, de aquel par de jóvenes, con todas las heridas invisibles y todos los fantasmas que ahora nos habitan. Me siento en el sillón y Vêra se queda de pie frente a mí. Pero mi rostro a su vientre, exhalo desde lo más hondo y le abrazo así, mientras ella me acaricia el pelo desde arriba. Deslizo la mano por debajo del vestido, le subo media falda y, con el tacto y la memoria, leo la cicatriz de su rodilla. Con todo este silencio cargado de las palabras que no supimos ni pudimos decirnos en Budapest ni en todos los años que siguieron, cada uno en su mitad de esta Europa rota, sólo tenemos la piel y el gesto para que mañana, cuando volvamos a separarnos, no nos quede dentro tanto vacío. Trepan mis manos por sus muslos, retiro una tela y otra, le busco el sexo, le meto despacio dos dedos y me los llevo a la boca. <Te recordé bien>, le digo a Vêra, que me tira del pelo un instante y me devuelve la mirada hambrienta, los dos sumidos en el abismo del otro, ya sin sonreír ni jugar, sino como quienes cumplen al fin un juramento. Todos los sabores de Vêra permanecían intactos en mi recuerdo, la sal de su sexo, el pan de su vientre y la tierra de su espalda. Todos sus rincones se abren de nuevo a mis sentidos, el fulgor de su cuello, la fibra de su hombro y la especia de su axila…”

Hay mucha música en estas páginas, desde Beethoven y Chopin hasta The Beatles y David Bowie, pasando por el jazz y el rock, y hay también mucho cine, del que a mí me gusta y del que Sergi Bellver me ha descubierto o, al menos, del que ha conseguido despertar mi curiosidad. Así que esta novela no sólo habla del silencio del dolor, de la pérdida y de la nostalgia, del amor fraterno, paterno o romántico, también lo hace del silencio que se quiebra con un buen tema musical o con el sonido de un film proyectado en un viejo cine del siglo pasado. Pero sobre todo habla del amor escrito en silencio, pero en mayúsculas.

Ya he dicho antes que las páginas de esta novela contienen altas dosis de humanidad y ternura, y he de reconocer que hay momentos que llegan al corazón. La señorita Germain y su piano, su carta, su silencio. El dolor de Vêra y la luz que enciende Vêra en la vida de János. Esos entrañables momentos de intimidad a los que Sergi Bellver dota de verdad. Y, como ya anunciaba al inicio, su final es un broche excelente para quedarse con un sabor dulce en los labios, el mismo sabor de la pulpa de ese melocotón que comparten los amantes protagonistas.

“…Esta mañana, al levantarme y salir al porche, el mundo entero ha desaparecido. Los abuelos no están, la camioneta tampoco y la niebla lo tapa todo a sólo unos metros de la casa. No se oye ningún pájaro, ni a las gallinas, ni el crujido de una sola rama, ni rastro de viento. Creo que si le arrojara una piedra a la niebla, aun con todas mis fuerzas, la engulliría en silencio, como si ya no hubiera suelo ni paisaje en los que caer al otro lado…”

Del silencio ha sido publicada por Ediciones del Viento.

Sergio Barce, diciembre 2021

 

SERGI BELLVER
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EL LIBRO PREFERIDO

Aquí están casi todos mis títulos publicados. Y siempre me he preguntado cuál de ellos es el que ha gustado más a mis lectores, así que lo pregunto. Decidme cuál de mis novelas o libro de relatos es vuestro favorito. Necesito las respuestas antes del día 25 de diciembre.

Cuando se cierre el plazo, haré un sorteo con quienes hayáis contestado y el ganador recibirá un ejemplar gratuito del libro que desee. Este mensaje aparecerá en Instagram, Facebook y en mi blog. Felices fiestas a todos.

Los títulos por los que podéis votar son: Sombras en sepia, Paseando por el zoco chico, Una sirena se ahogó en Larache, Una puerta pintada de azul, El libro de las palabras robadas, Malabata, La emperatriz de Tánger y El laberinto de Max.

#sergiobarce #larache #marruecos #tanger #malabata #malaga #edicionesdelgenal #libreriaproteo #librairiedescolonnes #libreríapérgamo #sombrasensepia #paseandoporelzocochico

 

dav
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«HORAS MUERTAS», UNA NOVELA DE JOSÉ A. GARRIGA VELA

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Galaxia Gutenberg ha publicado Horas muertas, la última novela de José Antonio Garriga Vela, uno de los autores que siempre menciono cuando me preguntan por alguna referencia de narrativa española actual. Fascinado siempre con sus historias y artículos, especialmente con Pacífico, que siempre recomiendo como novela modelo y de historia casi perfecta, me he sumergido ahora en esta nueva obra que, particularmente, me ha parecido una rara avis en su producción narrativa. Con evidentes puntos de conexión con otras de sus novelas, en especial con Muntaner, 38, a la que nos traslada cada vez que aparece el padre del narrador, también hay un salto al vacío y un arriesgadísimo ejercicio de estilo. La narrativa de Garriga Vela se reconoce desde los primeros párrafos (un arranque de novela fascinante y ejemplar), pero ha optado por un juego de espejos casi surrealistas a veces y eso requiere de una lectura atenta y concentrada, una complicidad con el lector que debe dejarse arrastrar por sus cambios temporales y espaciales.

Como decía, su primera página ya es un alarde de escritura cuidada y pulida:

«Me cruzo con Krauel por una  calle de Dublín siete años después de su muerte. Lleva una gabardina con el cuello levantado y anda cabizbajo sin fijarse en nada. Al oír su nombre levanta la mirada sin reconocerme, como si los fantasmas no tuviéramos memoria. Lo observo caminar despacio calle arriba con el cansancio del bañista que alcanza la orilla tras vencer la resaca y el vago deseo de dejarse arrastrar por la corriente. Quizá la pesada carga del olvido lo haya convertido en un hombre solitario que se obstina en buscar algo que hace tiempo perdió para siempre. El primer impulso es seguir sus pasos, pero me contengo. No quiero resucitar al amigo que desea permanecer muerto. Al afirmar que no me reconoce lo digo con la ingenua intención de justificar su conducta. No me siento ofendido por el hecho de que pase de largo, cuando existe complicidad entre dos personas no es necesario dar explicaciones ni siquiera en los momentos más delicados. Hay quien resuelve los problemas durmiendo, se acuesta y al día siguiente lo contempla todo de manera distinta. Krauel lleva más de siete años dormido y no está dispuesto a permitir que nadie le obligue a despertar de repente. La mañana que Sofía llamó por teléfono para comunicarme la noticia de su muerte intuí que el suicidio era un señuelo que él mismo había tramado para que lo dejáramos tranquilo…»  

La historia de unos guionistas de series televisivas que, en su día a día, mezclan sus historias inventadas con las de sus propias vidas y con las vidas de quienes han transitado en sus pasados. Y escribe:

«Me atrevería a decir que casi todo el mundo lleva una doble vida para no morir del todo»

Esta escueta frase en la página 71 es todo un resumen de esta novela a contracorriente, compleja sin duda, armada con varias <matrioskas> conectadas como vasos comunicantes y que se van abriendo una a una en cada uno de los pubs irlandeses en los que ubica cada uno de los capítulos, un acierto en su red de mentiras y verdades. Porque en eso consiste esta novela, en mezclar verdades y mentiras, personajes reales y ficticios, en historias que ocurrieron en el pasado y que se desarrollan en el presente junto a otras que solo existen en la imaginación de los protagonistas mientras afrontan sus vidas y las de sus creaciones televisivas. Guiños constantes al cine clásico y a James Joyce y a su Ulises y a Dublín. Hay mucha cerveza en sus páginas, y mucha literatura. Narrada al son de una música que bien pudiera haber compuesto Tom Waits, parece escrita en la barra del The Brazen Head con una pinta delante que nunca se acabara. Garriga Vela construye un mundo único, irreal, caótico a veces, hipnótico siempre. Ya sabemos que usa un viejo metrónomo para encadenar sus palabras, para atarnos a sus frases amansadas y pensadas al milímetro. Pero en esta ocasión, además, jugándosela contra todo pronóstico, aunque con un as guardado en la manga.

Sergio Barce, diciembre 2021

  

JOSE ANTONIO GARRIGA VELA & SERGIO BARCE
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UNA PUERTA PINTADA DE AZUL

El director de cine y montador Luis Sánchez-Gijón, tras leer mi libro Una puerta pintada de azul, escribió lo siguiente (y tras darme permiso para publicarlo, aquí lo hago, sin ocultar mi agradecimiento por sus palabras, al contrario, orgulloso de haberle sugerido esta reflexión tan literaria):

«Memoria líquida que se escurre entre los dedos. Narración en presente que enfatiza con acertado dramatismo el uso del pretérito para lo pretérito. El paseo de Leopold Bloom por un Dublín trasmutado en Larache…»

Gracias, Luis.

 

 

(Foto de Herminia Luque)
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