Archivo de la etiqueta: El libro de las palabras robadas

MADRID – 7 DE OCTUBRE – LITERATURA Y CIUDAD

Este domingo, día 7 de octubre, a las 13:15 h. estaré en La Casa del Lector, en Madrid, participando en una mesa redonda sobre Literatura y ciudad (imaginadas e imaginarias) junto a los escritores Fedra Egea y Juan Manuel Arévalo.

Por supuesto, mi tema será el de mis ciudades imaginadas e imaginarias: Larache y Tánger.

Nos veremos allí.

Jornadas-2

Etiquetado , , , , , , , , , ,

EL LIBRO DE LAS PALABRAS ROBADAS

Portada de mi novela El libro de las palabras robadas.

La imagen es una foto-composición que junto al diseño y la maquetación son obra de Reme Baquero.

Fue publicada por Ediciones del Genal (Málaga, 2016).

Y se puede leer en su colofón lo siguiente: 

Por aquellos libros perdidos… estas palabras contra el olvido.

El libro de las palabras robadas -

Etiquetado , , , , ,

ARTÍCULO DE MOHAMED AZLI

El Hachmi Jbari y Mohamed Azli

Dos amigos larachenses: El Hachmi Jbari y Mohamed Azli

Mi paisano larachense Mohamed Azli ha tenido la gentileza y el detalle de escribir un largo artículo sobre mi obra literaria, y que ha ilustrado con las portadas de mis libros y fotos de mi infancia en Larache. Desde aquí mi agradecimiento más profundo por su detalle. Shukram, jay!

1

***

2

***

3

***

4

***

5

***

 

Etiquetado , , , , , , , , , , ,

ASÍ FUE LA TERTULIA “TÁNGER EN NUESTROS LIBROS”

El pasado 7 de marzo, en Ámbito Cultural de El Corte Inglés, mantuvimos una tertulia Rocío Rojas-Marcos, Javier Valnezuela y yo, sobre Tánger en nuestro libros.

7 de marzo 2

Como siempre, impecable la organización por parte de Isabel Ramírez, directora de Ámbito Cultural de Málaga, y la ayuda de Yolanda en la sala.

Rocío presentaba su nueva obra Tánger, segunda patria (Almuzara, 2018), en la que hace un exhaustivo estudio sobre las novelas, poemarios y ensayos y demás libros que tienen a Tánger como inspiración, una obra monumental y fundamental para conocer qué autores y qué razones nos han llevado a escribir de esta ciudad marroquí. Pero también hablamos de su anterior libro, Tánger, la ciudad internacional (Almed, 2009), obra imprescindible para conocer los entresijos y el funcionamiento de la ciudad durante los años de su estatuto especial y que la convirtió en una ciudad mitificada. 

DSC_0606

Traté de hacer de moderador en esta tertulia, en la que Rocío Rojas-Marcos nos dio varias claves para entender las razones por las que los escritores nos sentimos tan fascinados por Tánger, y le pedí, en un momento dado, que nos desvelara algunos de los hechos que más le habían llamado la atención de lo que significó Tánger en sus años de esplendor, y nos confesó que, quizá, uno de los acontecimientos que prueban la importancia que llegó a alcanzar Tánger fue, sin ninguna duda, cuando, auspiciado por el Marqués de Comillas, los hermanos franciscanos encargaron en 1892 al arquitecto Antoni Gaudí los edificios para las misiones franciscanas en Tánger. A ello se dedicó  Gaudí en cuerpo y alma, y su proyecto final acabó por incluir la construcción de una Catedral, un convento con claustro, hospedería, sastrería, refectorio, habitaciones… Era tal su coste y envergadura que el padre Lerchundi lo rechazó, ya que era además un contrasentido al espíritu austero de la congregación. El proyecto de Gaudí era un ensayo y un claro anticipo de la Sagrada Familia, que luego levantaría en Barcelona, pero que no llegó a construirse en Tánger por falta de financiación y por las razones expuestas. ¿Qué habría supuesto la construcción de esta transgresora obra en Tánger si se hubiera materializado? Nunca lo sabremos.

28870245_1888424834515392_8257573026036482636_n

Yo hablé de mis novelas que también se ambientan, total o parcialmente, en Tánger: Sombras en sepia (Pre-Textos, 2006), La emperatriz de Tánger (Ediciones del Genal, 2015) y El Libro de las palabras robadas (Ediciones del Genal, 2016). Rocío calificó a mi novela negra La emperatriz de Tánger de desasosegante. Y yo aclaré que, aunque parezca otra cosa, considero que mi novela más tangerina es El libro de las palabras robadas, porque Tánger, que es el paraíso perdido del protagonista, será, sin embargo, donde al final encontrará su redención.

Javier Valenzuela, que fuera subdirector del diario El País, y corresponsal del mismo medio en Washington, París, Beirut o Rabat, nos habló de sus novelas negras Tangerina (Martínez Roca, 2015) y de Limones negros (Anantes, 2017). Su última novela, que para mí, y así lo manifesté en la charla, es quizá, de entre todas las novelas ambientadas en Tánger que se han publicado en los últimos meses, la mejor de todas ellas, dio lugar a un amplio debate, porque, de pronto, dimos un salto en el tiempo y, desde aquel Tánger internacional de los  años treinta, cuarenta y cincuenta, que estábamos rememorando, nos vinimos al Tánger actual, en el que se ambienta Limones negros. La corrupción, que une a ambas orillas a través de los negocios inmobiliarios que se desarrollan en Tánger, la prostitución infantil, la existencia de niños en las calles que siguen drogándose con pegamento, las inversiones de los países árabes, la extensión del salafismo, el retroceso en las libertades personales, especialmente el estancamiento de la libertad femenina a causa de la expansión de una interpretación del islam menos permisivo y más intransigente, la clausura de locales que antes abrían sus puertas con libertad para poder consumir bebidas alcohólicas y que ahora van desapareciendo por una presión social y religiosa antes impensable, pero también el resurgir de este nuevo Tánger, con sus aspectos positivos, que también los tiene y muchos, fueron temas que surgían al hilo de su nueva novela…  Javier que, además, posee un gran sentido del humor, nos deleitó con anécdotas personales de toda esta realidad, y nos llevó por los locales y lugares en los que se ambienta la novela. También nos habló de su amistad con Chukri. Todos estos elementos, que forman parte indisoluble de su libro, y que lo hacen por ello más poliédrico e interesante, animaron a que los numerosos tangerinos o tanyauis que estaban presentes también interviniesen, y, como muchos nos confesaron al final del acto (que comenzó a las 19:30 y acabó a las 21:25), la tertulia se les hizo muy corta. Y esa fue la mejor crítica que pudimos recibir.

DSC_0616

Asistieron muchos amigos, entre ellos los escritores Víctor Pérez, José Luis Pérez-Fuillerat, Fernando Gálligo o Alberto Gómez Font, autor de Cócteles tangerinos, que, tras la charla, nos llevó, como gran conocedor de la materia, a probar algunos cócteles por Málaga.

En definitiva, fue una gozada pasear de nuevo por Tánger a través de nuestros libros y de los libros de otros autores. Así que, Rocío, Javier y yo salimos más que satisfechos de este encuentro que, quizá, tenga continuación en algún otro lugar…

28698630_10215726197578003_5859371020404732038_o

(A continuación, algunas imágenes de la charla, fotografías realizadas por mi hijo Sergio, Fernando Gálligo y José Arias)

28699370_10215726187137742_3767653215333071860_o

***

28783697_1888424761182066_2507397420132973644_n

***

DSC_0608

***

DSC_0610

***

DSC_0615

***

DSC_0617

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

EL TÁNGER IMAGINADO POR SERGIO BARCE, EN EL COLOQUIO DEL PRÓXIMO 7 DE MARZO

Día 7 de marzo.

Tánger en nuestros libros

encuentro_marzo 7

Charla coloquio entre los escritores Javier Valenzuela, Rocío Rojas-Marcos y Sergio Barce

Escribe Rocío Rojas-Marcos en su libro Tánger, segunda patria, acerca de Sergio Barce que “…aunque en la novela Sombras en sepia -premio de  novela Tres Culturas de Murcia, 2006- ya aparecía Tánger como uno de los elementos principales de la trama, es en La emperatriz de Tánger -finalista del XVII Premio de novela Vargas Llosa 2012 y finalista del XXII Premio de la Crítica de Andalucía de novela en 2016-, donde Barce permite que la ciudad se adueñe de la narración. (…) A partir de una trama que cumple con las ya canónicas líneas esenciales de la literatura sobre Tánger, Barce nos hace entrar en una novela desasosegante. A partir de un protagonista perdido: Augusto Cobos Koller, un escritor atormentado que utiliza las drogas, el alcohol y las mujeres para desahogar sus frustraciones. Incapaz de llevar una vida ordenada, sus relaciones son tan caóticas como pasionales. Cuando se ve acusado de asesinato, reconoce encontrarse en el abismo, ve cómo su vida se va desmoronando mientras trata de encontrar desesperadamente a la mujer que lo redima, a su emperatriz…”

Fragmento de La emperatriz de Tánger:

“…Llevaba años viviendo solo, refugiándose en sus libros, sorteando cualquier compromiso que pudiera surgir y que para él sólo podía significar recortar sus alas. Quería continuar solo, y no contemplaba otra posibilidad. Sin embargo, en lo más hondo de su ser, temía no llegar jamás a ninguna de sus metas, ser olvidado, no dejar huella, acabar siendo un pobre fantasma que atravesara las paredes sin que nadie se acordara de él.    

Disfrutaba de su soledad, pero se sentía a gusto caminando por Tánger en el agradable crepúsculo, cuando sus calles se convertían en un hervidero de risas, de voces, de idiomas diferentes. Ese día dio un rodeo para entrar por el Zoco, a contracorriente de la muchedumbre que se multiplicaba misteriosamente. Luego, echó un vistazo al hall del Hotel Minzah pero sólo vio a míster Richardson examinando su correspondencia en el mostrador. El viejo diplomático se había girado y había levantado la vista de las cartas, asomando sus ojos grises por encima de la montura de las gafas. Augusto evitó su saludo, fingiendo no haberlo visto, y continuó unos metros hasta el Café de París. 

El local estaba lleno. Las aspas de sus ventiladores ronroneaban con placidez sin conseguir que el aire del local se inmutase. Echó un rápido vistazo, tratando de encontrar a alguien conocido. Fue la señorita Esther Lipman quien llamó su atención alzando el brazo y agitando la mano:

Hey, August! ¡August!

Se habían encendido las luces del local y un brillo apagado ensortijaba las paredes. El murmullo de las conversaciones parecía el lejano rumor del mar. Fue sorteando las mesas, saludando a unos con una leve inclinación de cabeza o llevándose la mano al pecho tras estrechar la de algún viejo conocido marroquí, hasta llegar a la que ocupaba Esther. La besó en las mejillas, se desabotonó la chaqueta, con los hombros y la solapa aún mojados, y se sentó. Luego, de uno de los bolsillos interiores, sacó una pitillera de alpaca.

Gran Café de París

-August, querido… –su voz era un tintineo que acompañaba a las joyas que llevaba encima-. ¿Dónde te metes, mi rey? Parece que Carmen te ha secuestrado, porque desde que ella te ha secuestrado… Te echo tanto de menos en el Kursaal… ¡Llevo tres noches sin ganar un chavo!

-¿Te ha abandonado tu suerte?

Esther Lipman entornó los ojos, enormes, como su cuerpo, tan rotundo como el de Mae West. Le cogió entonces la pitillera, sacando uno de los cigarrillos, que atrapó ostensiblemente con sus labios. Augusto le acercó lumbre.

-Gracias, nechama.

-¿Y tus amigas? –hizo un gesto con la mano y el camarero le sirvió de inmediato un Pernod.

-Esas memlocas andan por ahí de compras. Ya te habrás enterado de que a Ana María le han tocado unos chavos en la lotería y parece que ahora es la reinona de Tánger… 

-Noto un deje de envidia en tu reproche…

-¡Te entre un mal! Parece que no me conoces… Yo vivo mi vida, me preocupo de mi casa y safi –Augusto le llenaba su copa de champán, lo único que Esther permitía que le sirvieran a partir de las ocho de la tarde-. Brindemos…

Dieron un sorbo a sus copas y, al instante, ella se puso a rebuscar en su bolso hasta sacar un pequeño espejo y una barra de pintura con la que se retocó los labios. Era tan barroca y coqueta como deslenguada.

-En cuanto termine de beberme esto, me largo –dijo Augusto, arrastrando las palabras.  

Esther se quedó un instante en silencio, calibrando sus opciones de esa noche. Entrecerró los ojos, como si renunciara a algo ineludible, dio una calada al pitillo y exhaló el humo en la cara de Augusto. 

-Si quieres podemos ir a mi casa. Podríamos celebrar por adelantado lo de tu libro… Si la doña de Carmen te da permiso… 

-No, hoy no –sacudió la cabeza, y miró a su alrededor como si buscara a alguien que no aparecía.

Ella lo estudió con perplejidad, como si no diera crédito a su desplante. Sin embargo, agitó su cabellera y soltó una risotada. En el fondo, le gustaba ese tipo delgado y huesudo que, cuando estaba de buen humor, podía mostrarse todo lo generoso que su carácter le permitía. No la trataba peor que esos cabrones del casino, los prestamistas que se la cepillaban en los servicios a cambio de unas pesetas que sólo le servirían para un par de jugadas más. Pero Augusto Cobos, aunque era otro putero, al menos la hacía sentirse como una mujer de verdad y no babeaba buscándola luego como un perro apaleado.

-Tú te lo pierdes… -refunfuñó, guasona.

-Ya encontrarás algo que echarte a la boca…

-Eres terrible, August… -y arqueó una ceja antes de añadir: Un día tendrás que contarme qué te hace esa doña para tenerte así de shalado

Si había algo que admirase de Esther, y quizá fuera una de las razones por la que la consideraba una amiga, era esa ausencia de orgullo o de dignidad, esa inconsciencia que la hacía inmune al sarcasmo…” 

Sergio Barce Gallardo (1961). Escritor malagueño y larachense. Licenciado en derecho. Autor de las novelas En el jardín de las Hespérides (Editorial Aljaima – Málaga, 2000), Sombras en sepia (Editorial Pre-Textos, Valencia – 2006) con la que obtuvo el Primer Premio de Novela Tres Culturas de Murcia de 2006, Una sirena se ahogó en Larache (Editorial Círculo Rojo, Almería – 2011) con la que resultó finalista del XVIII Premio de la Crítica de Novela de Andalucía 2012, El libro de las palabras robadas (Editorial Círculo Rojo, Almería – 2013 – 2ª edición por Ediciones del Genal, Málaga -2016) y La emperatriz de Tánger (Ediciones del Genal, Málaga – 2015), obra finalista del Premio de Novela Vargas Llosa 2012 y que también resultó finalista del XXII Premio de la Crítica de Andalucía. Es autor de los libros de relatos Últimas noticias de Larache y otros cuentos (Editorial Aljaima – Málaga, 2004) y Paseando por el Zoco Chico (Jam Ediciones – Valencia, 2014; libro Reeditado por Ediciones del Genal – Málaga, 2015). Otros relatos y cuentos aparecen en varios libros colectivos:  Sesión continua (Jam Ediciones – Valencia, 2013), Animales en su tinta (Jam Ediciones – Valencia, 2013), Último encuentro en BiblioCafé (Jam Ediciones – Valencia, 2014), Por amor al arte (Jam Ediciones – Generación Bibliocafé – Valencia, 2014), La narrativa tenía un precio (Playa de Ákaba – Almería, 2016) y Me estás pisando el Chéjov (Espai Literari – Barcelona, 2016).

IMG-20171129-WA0008

Sergio Barce

 

 

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , ,