La primera surge cuando al relatar lo sucedido durante la II Guerra Mundial en los países del Magreb, con motivo del desembarco aliado en Marruecos al mando del general Patton en las playas de Safi, Fedala (hoy Mohammedia) y en Port Lyantey (hoy Kenitra), rememora sus recuerdos de niño:
La noche temprana había sorprendido a Rachid terminando el balance contable mensual. Qué oscuridad, se dijo mientras caminaba con paso veloz hacia su casa , la lluvia no invitaba a otra cosa. Tardaría todavía un buen rato, pues tenía primero que llegar a la Alcazaba y luego adentrarse por el laberinto de sus callejuelas angostas y tortuosas. Tenía un presentimiento aquella noche, incluso en algún momento le invadió una extraña sensación de miedo, ¿Estaré nervioso? se preguntó mientras aceleraba el paso. Al atravesar la puerta que daba entrada a la Alcazaba, se sintió en casa, sin embargo se equivocaba…
Sergio y León hablan; León y Sergio dialogan y cambian sentires. De mi corazón roto por ti Larache, destilan lágrimas: grandes y enormes, como la luna que Dukali le dio a su madre como regalo.

Está claro que la solución debe salir de los hijos que aún te quedan en casa, de los larachenses que te habitan. Su futuro, y con él el tuyo, está en sus manos. Para mí, ésta es la realidad.
La presencia de trajes de ceremonia relativamente similares en algunos de los países en los que se establecieron los judíos expulsados en el siglo XV es una coincidencia que inevitablemente conduce a España. De las referencias de autores que se han detenido en las comparaciones («es semejante al de la mujer salmantina»; su falda recuerda «al mantelo de nuestras provincias del noroeste»; el vestido evoca «la pompa de la España opulenta del Renacimiento») se podría «deducir provisionalmente que el vestido de terciopelo y oro debe mucho a algunas de las provincias españolas de las que procedemos», sugiere Sarah Leibovici en su trabajo Nuestras bodas sefarditas. 
Teresa, la bella esposa de Carlos Amselem, ha sido la mejor modelo para mostrarnos estos preciosos trajes de berberisca
las “7 vidas del gato”, los “7 Niños de Écija”, los “7 mares”, las “7 estrellas” de la Osa mayor, las “7 estrellas” de la Osa menor, el juego de los “7 errores”, el juego de las “7 y media”, el romance de los “7 Infantes de Lara”, las “7 Islas Canarias”, las “7 Islas Baleares”, los “7 lagos de Argentina”, los “7 días de Semana Santa”, los “7 días de la Semana Trágica”, las “7 puertas de Jerusalén”, los “7 Emiratos árabes unidos”, la fuente de “las 7 pilillas” en la provincia de Jaén, la Danza de los “7 velos”, las “7 capillas del santuario de Nôtre Dame” en Rocamadour ( Francia), las “7 ciudades de San Miguel” en Las Islas Azores, la revista “7 Días”, el pueblo “7 Aguas” en Valencia, los “7 Picos en Requena” (Valencia), las “7 vueltas” de los árabes en La Meca, el barrio “7 Palmas” en Gran Canaria, las “7 estrellas” en la bandera de la Comunidad de Madrid, el “7º de Caballería”, la cadena televisiva “Veo7”… Pero sigamos: las artes conocidas son pintura, escultura, arquitectura, literatura, música, danza y cine. O sea “7”. Pero es que Williams Shakespeare dijo que las edades del hombre eran, la infancia, la niñez, la de amante, la de soldado, la de adulto, la edad avanzada y la senilidad. ¡Vaya¡ Pues también son “7”. ¿Tienes una cuenta de WordPress.com? Accede ahora.