UN FRAGMENTO DE «EL EXTRANJERO» (L´ÉTRANGER), DE ALBERT CAMUS

Un poquito de buena lectura. Os transcribo este pequeño fragmento de El extranjero (L´étranger, 1947) de Albert Camus, en la traducción de Bonifacio del Carril para Alianza Editorial. Un fragmento que, sin duda, le hace a uno pensar en estos días de encierro en los que vivimos. Alta narrativa.

“…Poco después me escribió. Y a partir de ese momento comenzaron las cosas de las que nunca me ha gustado hablar. De todos modos, no se debe exagerar nada y para mí resultó más fácil que para otros. Al principio de la detención lo más duro fue que tenía pensamientos de hombre libre. Por ejemplo, sentía deseos de estar en una playa y de bajar hacia el mar. Al imaginar el ruido de las primeras olas bajo las plantas de los pies, la entrada del cuerpo en el agua y el alivio que encontraba sentía de golpe cuánto se habían estrechado los muros de la prisión. Pero esto duró algunos meses. Después no tuve sino pensamientos de presidiario. Esperaba el paseo cotidiano que daba por el patio o la visita del abogado. Disponía muy bien el resto de tiempo. Pensé a menudo entonces que, si me hubiesen hecho vivir en el tronco de un árbol seco, sin otra ocupación que la de mirar la flor del cielo sobre la cabeza, me habría acostumbrado poco a poco. Hubiese esperado el paso de los pájaros y el encuentro de las nubes como esperaba aquí las curiosas corbatas de mi abogado y como, en otro mundo, esperaba pacientemente el sábado para estrechar el cuerpo de María. Después de todo, pensándolo bien, no estaba en un árbol seco. Había otros más desgraciados que yo. Por otra parte, mamá tenía la idea, y la repetía a menudo, de que uno acaba por acostumbrarse a todo”.

El extranjero portada

Etiquetado , , , , ,

SERIES DE TELEVISIÓN EN CONFINAMIENTO

Los que me conocéis, sabéis perfectamente que en mi literatura hay una clara influencia del lenguaje cinematográfico y, de hecho, muchos lectores y algunos de los autores de las reseñas de mis novelas, subrayan ese aspecto de mi manera de narrar, y confiesan que son capaces de ir visualizando las páginas de mis libros a medida que avanzan en sus tramas. Y también sabéis que se debe a que soy un cinéfilo empedernido desde mi más tierna infancia.

He ido al cine casi todos los fines de semana de mi vida, y no exagero; asiduo del cineclub universitario en Málaga, espectador en academias y cineclubs más modestos, como la academia Kaplan, y he sido un amante tanto de las sesiones dobles como de los cines de verano, y echo de menos todo eso.

Centauros del desierto 1

También he sido un fiel seguidor de series de televisión, y también desde mi más tierna infancia. Un día, con unos amigos, nos pusimos a recordar títulos de series que habíamos visto en nuestra infancia y adolescencia, y el resultado era increíble, nombramos sin parar decenas de títulos y hasta recordábamos sus melodías de cabecera. Y todo eso ha de influir en mi forma de contar una historia, por supuesto, junto a los libros que uno ha ido leyendo y sigue leyendo. Un hito en todo esto, no hay que decirlo, fue escribir con mi hijo Pablo el guión del cortometraje El nadador, que tantas satisfacciones nos ha dado. Y ya vamos a por el segundo.

Y ahora va y llega el confinamiento. Ya no podemos acudir a una sala de cine (aunque voy últimamente menos porque me están echando de las salas esas máquinas que ahora han instalado y que escupen los tickets en vez de atenderme un o una taquillero/a, deshumanizando el rito que suponía ponerte en fila y luego sacar tu entrada, y porque han inundado las salas de películas mediocres y malas, aunque en Málaga siempre nos queda el Cine Albéniz como última torre albarrana).

bogart

En fin, a lo que iba: que llegado el confinamiento, por las  noches, veo mucho cine clásico, lo más seguro para ver algo de calidad, y así han caído varios Wilder, Huston, Malle, Ford, Mankiewicz, Scola, Welles… Y un pequeño maratón de películas con Humphrey Bogart. O sea, palabras mayores. Recomiendo encarecidamente que volváis a ver o que veáis por vez primera En un lugar solitario (In a lonely place, 1950) de Nicholas Ray, con Bogart, si lo que deseáis es disfrutar de diálogos maravillosos. Y además de cine clásico, y alguna cinta actual, series de televisión, en las que, hay que decirlo, es donde últimamente se encuentran los mejores guionistas.

Durante estos días he visto varias series, pero os recomiendo las siguientes:

The new Pope (2020) de Paolo Sorrentino. Continuación de la magnífica The young Pope. Original, inteligente, diferente, divertida y dramática, una joya rodada como el mejor cine; con una música espectacular y con una puesta en escena deslumbrante. Magníficos los actores, Jude Law y John Malkovich, claro, pero atención especial a Silvio Orlando, un actor excepcional, y muy grata la presencia del gran Javier Cámara. 

The new Pope

Otra serie de TV excelente es El espía (The spy, 2019) de Gideon Raff. Rodada en Marruecos, recrea la vida real de Eli Cohen, un espía judío que se infiltró en las altas esferas de Siria hasta llegar a ocupar el puesto de Viceministro de Defensa del país que espiaba. Una historia increíble que te mantiene en tensión aun cuando conozcas el final de la historia. Sacha Baron Cohen, el más irreverente de los humoristas, sorprende por la calidad de su trabajo dando vida al protagonista.

The spy

The night of (2016) de Steven Zailian, es otra serie muy recomendable. Cuenta la historia de un chico americano, de ascendencia pakistaní, acusado de un asesinato que puede que no haya cometido. Magnífico el trabajo de John Turturro como el abogado que se hace cargo del asunto, un profesional que vive de asuntos de pequeña monta y que tiene un grave problema de piel, con unos eccemas que repelen a quienes lo rodean y le causa un problema permanente de imagen y de ansiedad. Muy buena trama hasta la resolución del asunto. 

The night of

Y la que, junto a The new Pope, destacaría: Halt and catch fire (2014-2017). El episodio piloto y varios más están bajo la batuta de Juan José Campanella, el director de la inolvidable El secreto de sus ojos. Es decir, de nuevo, una serie rodada como el mejor cine. Pues bien, Halt and catch fire me ha sorprendido en muchos aspectos. En primer lugar, el hecho de que se trate de una historia ambientada en los 80 en el mundo de los ordenadores, algo que a mí no me atrae nada, pero los guionistas son tan buenos que, poco a poco, los personajes te van atrapando en una red invisible y has de seguir viendo cada temporada hasta que llegas a la cuarta y última y entonces es ahí precisamente cuando eres consciente de que te has metido de lleno en sus vidas y en la historia.

HALT AND CATCH FIRE actores

Hacía mucho tiempo que una película o una serie no me emocionaba de esta manera. En los capítulos finales, de lo mejor que he visto tanto en su forma de ser narrados como en su planteamiento estético y formal, pero sobre todo narrativo, es donde el pecho se me encogió, literalmente, y sentí el dolor, la frustración y la pena de sus personajes. Muy recomendable. Y llamo la atención por los actores principales: Lee Pace, intérprete enormemente carismático, Mackenzie Davis, Kerry Bishé y, sobre todos, Scoot McNairy. Acabé de ver esta serie hace días y aún sigo pensando en ella.

Sergio Barce, abril 2020

 

 

 

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , ,

RESEÑA DE LA NOVELA «MALABATA», DE SERGIO BARCE, POR LA ESCRITORA EMY LUNA

malabata portada 1

Emilia Luna, autora de la magnífica novela El viajante (Editorial Onuba – Huelva, 2018), cuya lectura os recomiendo, ha escrito una reseña sobre mi novela Malabata (Ediciones del Genal – Málaga, 2019), y he de agradecerle que lo haya hecho porque, en estos tiempos, qué bien sienta leer algo agradable y positivo sobre lo que uno narra para que los demás, los lectores, disfruten con ello. Y, además, por ese detalle de dedicar su tiempo de confinamiento a Malabata. Quiero pensar que mi historia la ha hecho salir de su encierro para trasladarse con la imaginación, a través de mis palabras, hasta ese Tánger noir de mi novela…

Aquí tenéis su reseña, y, a continuación, el impresionante currículo de esta autora que descubrí no hace mucho y con la que ha nacido una bonita amistad. El currículo lo he dejado tal y como ella lo presenta, casi como un relato.

Cualquier escritor puede escribir sobre Tánger y forjar una historia interesante en ella. No es difícil teniendo en cuenta el atractivo que esa ciudad ejerce sobre quien la conoce. Y mucho más si nos referimos a alguien que escribe. Pero hacerlo con la sabiduría y el conocimiento de causa con que lo hace Sergio Barce, no está al alcance de cualquiera.

Ya conocía su forma de escribir y había leído cosas de él con anterioridad a la lectura de Malabata, su última novela.

Para todos los que quieran conocer el influjo que esa ciudad ha tenido en la Literatura durante los últimos años, es indispensable leer a Ángel Vázquez y disfrutar con su Juanita Narboni. Es imposible descifrar el espíritu mágico de Tánger sin leer a Chukri, a Ceballos, a Sonia García Soubriet y su Al Bustan, y al mismo Paul Bowles, entre otros.

Y una vez que hemos adquirido la información suficiente, es cuando de verdad podemos valorar el perfecto ambiente que Sergio Barce construye, sabiamente, para el lector de Malabata. Un ambiente que llama la atención por su plasticidad y su poder evocador. Porque el lenguaje de este larachense tiene mucho de cinematográfico. Desde que empieza la novela hasta que termina, es la propia trama la que se encarga de impedir que el lector se aleje de sus páginas atrapándole en una acción rápida y un lenguaje directo propio del séptimo arte. Una trama envolvente que caracteriza a las mejores novelas policíacas, donde asesinatos, corrupción policial y encuentros amorosos transgresores construyen ese ambiente espeso, turbio y pernicioso que, a buen seguro, el autor pretende que saboreemos.

Malabata recuerda a una buena película de suspense pero sin música. No la necesita porque la inquietud la transmiten los personajes, bien construidos y claramente identificables con la realidad. Y todo ello dentro de los cafetines tangerinos y los lugares emblemáticos. También el lenguaje ayuda a que el lector se ubique en esa geografía determinada, utilizando para ello términos en árabe y en francés que nos trasladan de inmediato a otra época. La época del Tánger pleno de espías, desertores, huidos de la justicia y fugitivos de sus propias vidas. Aquella ciudad que descansó bajo el cielo protector y se repartió entre tantos amantes.

Desde la primera a la última página, en que nuestras ansias de curiosidad se ven saciadas, se articula el misterio de unos hechos muy concretos, pero también deja entrever otros aspectos que, de forma casi imperceptible, van alimentando el interés. El juego amoroso del inspector jefe, la sensualidad casi apocalíptica de Yamila, el alma rota del subinspector… Todo ello envuelto en una atmósfera de maldad sin límites como telón de fondo. Una maldad que a todos nos sobrecoge cuando descubrimos cual es el significado oculto que explica la forma de actuar de los personajes principales. Una obra de ficción pero que el autor equilibra de tal forma que podría ser perfectamente una historia real de aquellas que ocurrieron, a buen seguro, en la que algunos denominaron, incrementando su leyenda, “la ciudad del mal”. Uno de los mayores crímenes de la Historia y el desmedido dolor que supuso su revelación años más tarde para los europeos y para el mundo entero, actúa de telar imaginario sobre el que Barce teje, con su certera imaginación, esta estupenda historia.

Emy Luna. Algeciras 2020. Confinamiento

Emy Luna

Breve Currículo de Emilia Luna

He sido profesora de Lengua y Sociales de la Eso y, entre otras cosas, me gusta pintar y contar historias. En 2007 me tomé en serio la tarea de escribir. Desde entonces intento compaginar la casa y la familia con esta afición que poco a poco va ganando terreno en mis horas y en mis días. He sido una gran lectora desde pequeña y no dudo de que ha sido este hecho el que me ha llevado a escribir de manera inexorable; necesitaba inventar por mí misma historias y personajes, sentirme dueña de vidas y situaciones imaginadas. Pero por encima de todo, deseaba fervientemente ser capaz de trasladar a mis hipotéticos lectores a mundos creados por mi y que, además, disfrutaran con ello.

Me presento a los concursos porque es una manera de que gente que ama la literatura y no me conoce, puedan valorar mis textos y considerar que merecen la pena.

Desde que comencé a escribir he ganado algunos primeros premios en certámenes conocidos como El Laurel, Montefrío y Canyada Dárt y el de Villa de Mazarrón de la Universidad Popular de Murcia, el IES Pablo de Olavide de La Luisiana y de la Universidad de Cádiz; varios segundos como dos veces el Ars Creatio Torrevieja, Victoria Kent, Martín Carpena, San Fulgencio, Universidad de Jaén y Amigos de Lechago, y he quedado finalista más de una veintena de veces en certámenes como Puente de letras, Irreverentes, Latin Heritage Fundation, Ciudad Galdós, Caixa Forum…

También me gusta escribir microrelatos. He sido finalista en una docena certámenes que convocan editoriales como Hipálage y Borumballa, Obrapropia, Defoto…; en la Navidad de 2012 gané el del Primer día de La Ventana de Cadena Ser. Desde entonces, me han publicado algunos microrelatos que han sido seleccionados en certámenes como Luis del Val, Premio Exprèsate, Mundopalabras, Mujeres viajeras… entre otros.

Pertenezco al Circuito Andaluz de las Letras y colaboro con la Cadena SER en el programa de opinión Hoy por Hoy de Algeciras. Gané en 2018 el Premio de Artículos Periodísticos J Luís Tobalina.

La Editorial El desván de la memoria me publicó en Junio de 2012 mi primer libro: «Ojos de niña sobre el Estrecho» y en 2016 «Nanas del Estrecho», un libro en prosa y poesía ilustrado por la artista Fátima Conesa. He ganado el Premio Onuba de Novela 2018 con mi primera novela, «El Viajante». El premio ha sido la edición de 1000 ejemplares. Los tres han sido presentados en la Feria del Libro de Madrid.

En 2018 colaboré con la prestigiosa cadena de TV franco alemana ARTE en su programa Invitation au voyage para el documental Lándalousie vibrante de Paco de lucía.

He sido Pregonera de la Feria Real de Algeciras en 2013 y Pregonera de las Fiestas de la Patrona en 2019.

Etiquetado , , , , , , ,

«EL LIMÓN» (The lemon), UNA NOVELA DE MOHAMED MRABET

EL LIMÓN portada

   Este libro es bastante curioso. Curioso porque, como ya es bien sabido, el autor, Mohamed Mrabet, no escribía sus obras, sino que las dictaba oralmente en árabe dialectal, generalmente historias que había ido escuchando en los cafetines y en las calles, y las grababa en cintas magnetofónicas. De las grabaciones se encargaba Paul Bowles, que luego las transcribía al inglés. De esta manera se desarrolló una larga y luego polémica relación personal y literaria entre el escritor americano y el narrador marroquí. Y, para rizar el rizo, esta edición de El limón (The lemon), exquisita y cuidada como es habitual por Cabaret Voltaire, es la traducción al español de la edición inglesa de Bowles que vio la luz en 1969.

Una de las razones principales para que me embarcara en su lectura, además del evidente interés que siempre me despiertan los autores y la temática marroquí por razones obvias, además de eso, como digo, está el hecho de que el responsable de la traducción al español sea Alberto Mrteh, amigo que siempre me regala su apoyo moral en todo lo que hago en estos últimos años. Y, la verdad, es que cada página destila mucha dedicación y mucho cuidado con el texto que maneja. Se palpa el cariño con el que ha trabajado. Y conociendo a Alberto, ha debido de disfrutar como un niño con juguete nuevo.

ALBERTO GOMEZ FONT, MOHAMED MRABET Y ALBERTO MRTEH

ALBERTO GOMEZ FONT, MOHAMED MRABET y ALBERTO MRTEH

Hace años, escribí sobre Amor por un puñado de pelos (Love with a few hairs), quizá el libro más famoso de la colaboración entre Bowles y Mrabet, y es evidente que hay algunas semejanzas con El limón, pero también diferencias.

Narrado/escrito/transcrito de manera harto sencilla, una de las virtudes y características de la narrativa oral marroquí, con un lenguaje y vocabulario coloquial, y con una estructura lineal, en El limón seguimos los avatares de Abdeslam, un niño que vive en el borde de la marginalidad, en el filo del abismo. Protagonismo potente el de este chaval, trasunto por supuesto del propio Mrabet, lleno de contradicciones y de sueños imposibles, un niño que trata de ser consecuente con las enseñanzas del Corán, que conoce al dedillo, y que, sin embargo, repudia a su familia, en especial a su violento padre, que rechaza la ayuda de una familia española que lo acoge con todo el cariño y que, finalmente, elige vivir con Bachir, un ser despreciable y miserable. Un chico que está enfadado con el mundo.

Bachir es otro personaje muy bien desarrollado y dibujado. Al lado de Bachir, Abdeslam descubrirá el lado más oscuro, la vida llena de vicios y de corrupción, desde la prostitución masculina a la femenina pasando por las drogas y el alcohol. Abdeslam, en esa lucha interna que mantiene entre sus creencias y sus debilidades, cederá ante el kif y se convertirá en un fumador insaciable, pero se resiste al alcohol como la última frontera que no debe traspasar como musulmán creyente que es.

“Como no había nadie en casa cuando llegó, se sentó a fumar unas pipas de kif.

Al poco, llegó Bachir. Así que aquí estás.

¿Qué tenemos para cenar hoy?, le preguntó Abdeslam.

He comprado kefta en la carnicería, la haremos con guisantes y huevos. Y también hay vino.

¡Ay, ay, ay, Bachir! Vino, comida y putas. Así es tu vida. Abdeslam se quedó mirándolo con desaprobación.

Sabes, Abdeslam, estos últimos días me has vuelto a poner de los nervios. No eres ningún fquih de la mezquita. Solo eres un niño igual que cualquier otro y no puedes ir por ahí diciéndole a la gente lo que puede o no puede hacer.

Eso no es cierto, protestó Abdeslam. Tú no me conoces, no soy como los demás. Incluso si llego a los treinta, jamás será como ningún otro, tan simple como que yo soy diferente.

Bachir se burló de él riéndose a carcajadas.

¡Sí que lo soy!, insistió Abdeslam. Mi madre me tuvo en su tripa solo siete meses, en vez de nueve. Y cuando nací, estaba como dentro de una bolsa y me dejaron en el hospital metido en una caja llena de algodón. Cuando me mandaron a casa con mi madre, no pesaba ni tres kilos, y todos los vecinos y la familia, cuando me veían, decían: Este niño nunca podrá sobrevivir, y si lo hace, tendrá siempre algún problema de salud. Pero todavía sigo vivo y mi cerebro funciona tan rápido como el de cualquier otro. Lo único que me pasa es que me pongo nervioso con facilidad.

El día menos pensado te voy a partir la pipa de un estacazo en medio de esa cabeza rapada tuya, le amenazó Bachir. Eso es lo mejor que puedo hacer por ti.

Tienes razón, le respondió Abdeslam mientras se iba enfadando. Y lo mejor que yo puedo hacer por ti es destrozar todas esas botellas. No eres más que un viejo borracho.

Bachir cogió un huevo y lo espachurró en la cabeza de Abdeslam. Se rompió y le chorreó por toda la cara. Esto hizo que Bachir se pusiera a reír más que nunca. Para él solo era una broma, pero a Abdeslam no le hizo ninguna gracia. Agarró su vaso de té y lo lanzó contra Bachir, pero falló y se estrelló en la pared.

No sabes ni aguantar una broma, continuó Bachir. Mírate, enfadado como un loco por un huevo de nada.

Abdeslam fue al fregadero para lavarse la cara.”

Retrato pues de un mundo marginal y violento que Mohamed Mrabet conoció en primera persona y que nos brinda en esta novela llena de desaliento, frustración y miseria humana. Pero relato crudo y sincero, sin censuras y sin medias tintas. Y eso, en el tiempo que nos ha tocado vivir, donde todo se mide para que sea políticamente correcto, sin duda se agradece.

Sergio Barce, abril 2020

IMG-20180501-WA0007

SERGIO BARCE y ALBERTO MRTEH

Etiquetado , , , , , , ,

«LA REINA DEL EXILIO», DE HERMINIA LUQUE, PREMIO NARRATIVAS HISTÓRICAS 2020

La novela de mi admirada y querida amiga Herminia Luque, La reina del exilio, ha sido galardonada con el Premio Narrativas Históricas 2020 que convoca la editorial Edhasa, lo que me hace muy feliz.

Herminia me ha pedido que, cuando  acabe este confinamiento al que todos estamos obligados, sea yo quien presente su libro. La verdad es que me he sentido halagado, y asumo esta responsabilidad, porque lo es, con mucha ilusión. Así que ya he comenzado a leer la novela para preparar esa ansiada presentación que todos esperamos que sea muy, muy pronto.

Cub. La reina del exilio.indd

 

Etiquetado , , , ,