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AIN CHAKKA, un relato de AHMED CHOUIRDI

Ahmed Chouirdi

Ahmed Chouirdi me ha enviado un delicioso escrito sobre la playa de Ain Chakka. La verdad es que hace una descripción muy detallada, y además refleja perfectamente la evolución, en realidad, la triste evolución de esta parte de Larache, y no puede reprimir su nostalgia por los mejores momentos de esta playa tan singular donde transcurrió su infancia y juventud. Con sinceridad, me parece un testimonio de gran valor, y le agradezco enormemente que haya elegido mi blog para darlo a conocer. Lo que más me motiva, es el hecho de que estos escritos sean la aportación de larachenses de generaciones tan dispares y de creencias diferentes, pero entre todos vamos modelando este cuerpo común que nos une por encima de todo.

Ahora, cuando leáis este relato, sentiréis a veces el olor del mar y las olas batiendo contras las rocas, y si cerráis los ojos, creeréis estar en Ain Chakka, oyendo la voz de Ahmed contando esta historia…

 Sergio Barce, octubre 2012

 AIN CHAKKA

Quería poner, a mi vez, mi modesto granito de arena para conservar la historia de Larache trayendo a la memoria algo sobre la playa más popular de nuestro querido pueblo: Ain Chakka

El nombre de Ain Chakka proviene de los diferentes manantiales de agua dulce, fresca, ligera y límpida que brotaba de la tierra o surgía entre las rocas situadas más arriba del litoral marino (en àrabe, ain = manantial y chakka = fisura). Desde el Balcón del Atlàntico podíamos ver jóvenes y mujeres, generalmente pobres, lavando la ropa sucia o la lana en aquellos manantiales, pisoteándolas con fuerza y pronunciando constantemente la palabra stuff !!!, stuff !!!.

Ain Chakka estaba formada de una serie de acantilados y rocas de arenisca calcárea alrededor de agua marina y fondo formado de arena, grava, pedazos de coral, conchas y otros restos de organismos marinos que habían sido transportados por las corrientes y el oleaje hasta la playa. Había varias pozas (llamadas asi debido a su forma de charca rodeada de rocas): la primera poza, la segunda (la màs visitada), la tercera y la cuarta. La playa de las olas venía antes de la primera poza, en dirección de la otra banda.

Un poquito más arriba donde apenas llegaba el agua durante la marea alta, había varias cavernas formadas hace siglos por la acción del oleaje y del viento sobre los acantilados y mucho antes del regreso del mar a su posicion actual. Dentro de aquellas cavernas, podrías encontrarte con mujeres, generalmente de edad más o menos avanzada, sentadas sobre las rocas, con vestidos morunos multicolores, como si fueran unas viejas sirenas que perdieron belleza y atracción. Las llamábamos <harrudas>. Estas vendían unos minutos de placer (agachándose) por varias pesetillas. Al mismo tiempo, dispersaban muchas enfermedades sexualmente transmisibles entre los jóvenes de la ciudad, sobre todo la blenorragia, si no sea la sifilis. Menos mal que no había  SIDA

Más arriba, al norte de Ain Chakka, un poco debajo de la antigua muralla de Larache, se encontraba un pequeño morabito sin tumba, llamado Sidi Buknadel (el  santuario de las Candilejas). Las mujeres lo visitaban continuamente, encendiendo velas o colgando largos trozos de tela de diferentes colores y tejidos, logrando a Dios que satisface uno o varios de sus deseos, entre ellos, casarse pronto o que permanezca el marido fiel o que  obedezca a su mujer sin condiciones algunas.

Mas allá de este morabito y siempre al norte de Ain Chakka, cerca de la entrada del puerto, había una roca <sagrada> siempre blanqueada con cal, llamada Lalla Zouaina (la señora bonita). Unicamente las mujeres se bañaban con la ropa interior en las aguas del mar, situadas alrededor de dicha roca. Y muchas veces les llevaba el mar.

Los visitantes de Ain Chakka fueron los larachenses de distintos barrios: Guebibato, calle Hospital (los dueños por excelencia de la región), Alcazaba, Laghrisa, Bab el Bhar, calle Barcelona, Las Navas, Barrio Nuevo… y de distintas religiones: musulmanes, cristianos y judíos. Era un espacio de recreo, de diversión, de contactos con niños de diferentes barrios, y de esparcimiento. Es allí donde habíamos aprendido a nadar, a saltar (saltos àngel, carpa, mortal) desde las altas rocas, a recalar debajo de la cristalina agua y a tener contacto con el mar y con sus <bichos>.

Una vez terminada la bañada, nos dirigíamos hacia la superficie plana de una de las  rocas para secarse (no había la necesidad de poseer toallas) y para recuperar nuestra ropa. La sorpresa era grande cuando nos enterábamos de que la correa había desaparecido del pantalón, je, je…

Como pequeños, nos gustaba mucho explorar la fauna marina de Ain Chakka en períodos de marea baja: saltar sobre las rocas, explorar animales adornadas de conchas  en forma de sombreros chinos, de almejas, caracoles,   de atrapar cangrejos, sacándoles de sus refugios utilizando dos pinchos, contemplar pececillos, erizos y gambas en las cubetas donde el agua del mar persiste aun en mareas muy bajas (les llaman marmitas del gigante y son formadas por la acción mecánica giratoria  de la fuerza de las olas sobre las superficies rocosas).

Para ir a Ain Chakka teníamos que saltar sobre el Balcón del Atlàntico y tomar una de las cuestas demasiado inclinadas, situada entre la densa vegetación y la basura, frenando de vez en cuando para mantenernos en equilibrio. Una densa nube de polvo se levantaba alrededor de nuestros piés.

Teníamos poco interés de ir a la otra banda, Cuando decidíamos ir, lo hacíamos nadando, dominando las corrientes marinas para ganar el precio del bote.

A mediados de los años 50, Ain Chakka era visitada por niños y jóvenes descendientes de zonas desfavorecidas de la periferia de Larache. Como el bañador era para aquellos una cosa de lujo, se contentaban de bañarse <en pelota>, lo que daba a Ain Chakka el aspecto de una playa de nudistas, pese a su proximidad del Balcón del Atlàntico.

Ain Chakka, sobre todo en los finales de los años 60 y principios de los 70, era un verdadero ecosistema en perfecta armonía, donde convivía toda clase de animales: invertebrados (anémonas de todo color, moluscos, estrellas del mar, erizos del mar, cangrejos ermitaños, cangrejos de roca o chivatos, pulpos, medusas…), y vertebrados (morenas, raya manta y otras especies de peces…) con vegetales, como algas rojas, verdes, pardas…etc. y con su medio ambiente fisico.

A partir de los años 70, la explotación excecsva de cangrejos y de mejillones por los habitantes de Larache –sobre todo los niños que cazaban y luego vendian cangrejos  hervidos en agua caliente sobre pequeñas mesas en la Medina- había reducido considerablemente los individuos de estas dos especies marinas. Después viene la evacuación de las aguas usadas sin ser sometidas a ningún tratamiento, sobre todo en la region sur, en dirección de la playa del Matadero. Muchas especies sufrieron un evidente retroceso. Pero la verdadera catástrofe vino cuando las autoridades de Larache, decidieron construir un puerto natural en Ain Chakka, debido a la localización geográfica y estratégica de esta última, y que podria ser, según ellas, una extensión natural del puerto actual. La primera y última decisión tomada era la de bombardear Ain Chakka con fuertes explosivos con el fin de disminuir el volumen de los acantilados y rocas. Como consecuencia de esta decisión: Ain Chakka desaparece definitivamente del mapa de Larache, con su flora, su fauna, sus pozas y su legendaria belleza.

Ain Chakka es para nosotros como un bonito sueño.

AHMED  CHOUIRDI

Ahmed Chouirdi nació el 14 de Junio de 1942 en el barrio de Alkazaba, de Larache, como su padre, y mucho antes su abuelo, así que sus raíces larachenses son profundas… Me cuenta Chouirdi que estudió la primaria en la Escuela Moulay Abdeslam, cerca del puerto. El 1er ciclo de secundaria en el Instituto de Enseñanza Media de Larache, el 2° ciclo en el Instituto Qadi AYad de Tetuán. Después de preparar el fin de bachillerato en los HH. Maristas (promoción de Tiyani Ait Salem, Hayani, Ben Moussa, Saharaoui, Manolo, Julio Lucio, Ramos y compañía en 1962) y de asistir a cursos masivos con Julián Aixelá, obtuvo la baccalauréat con la comisión del Distrito Universitario de Ceuta. Después marchó a Rabat donde estudió en la Facultad de Ciencias y en la Escuela Normal Superior, y en Rabat entró en la función pública, y luego en Salé, como profesor de Enseñanza Secundaria y profesor formador en los Centros de Formación de Institutores en Rabat y Meknés. Más tarde, entró en el Servicio Central del Ministerio de Educación Nacional como jefe de servicio de Programas y Material Didáctico.

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LARACHE – ALBUM DE FOTOS 15

Pasan los años, tan aprisa, tan urgentes, que es como si la vida se escapara por entre los dedos, igual que el agua que intentamos atrapar con las manos. Pasan los años, y Larache queda ahí, detenida en ese instante que cada uno elegimos, o quizá es el momento el que nos escoge a nosotros. A veces ocurre que ese momento fue capturado curiosamente por una cámara de fotos, encarcelado para la posteridad. Supongo que este gran album que voy colgando en este escaparate virtual contiene muchos de los eternos instantes que forman parte de nuestras vidas, y es gozoso leer luego los comentarios de asombro, de alegría, de inesperado regocijo cuando alguien se encuentra en una imagen o descubre la de su padre o la de su madre o la de alguien muy querido. Es una extraña sensación la de ver una fotografía cuya existencia desconocíamos, como si apareciese de pronto algo que había estado oculto, por muy sencilla que sea la estampa. Por eso comienza esta página 15 del album con una vieja foto de mi abuela Salud, la madre de mi padre. Jamás la había visto hasta hace unos días, cuando comenté que estaba escribiendo un relato sobre ella. No sé de dónde ha sacado mi padre esta pequeña joya, pero es realmente deliciosa:

Mi abuela Mª Salud Cabeza Aranda

Otra fotografía extraordinaria es la que me hizo llegar Antonio Lozano, en la que vemos este camión con el logo de la compañía Lukus. La sola presencia de ese nombre hace recordar a muchos larachenses…

Y dicho esto, movámonos por el mapa humano de Larache. Primero, algo de niños. La siguiente foto me la envió alguien que formó parte de mi infancia, y yo de la suya, José Miguel Feria, y ahora, tantos años después, internet ha hecho que nos reencontremos. José Miguel aparece junto a su hermano Jesús, era el año 68 ó 69.

José Miguel y Jesús Feria

Y en la maravillosa época de nuestra infancia en Larache, la llegada de los Reyes Magos era algo increible, un momento mágico e irrepetible. En la siguiente fotografía mis hermanas Mónica y Marisol, aún desorientadas después de que mis padres las despertaran porque Sus Majestades acababan de llegar para entregarles sus regalos. Los Reyes estaban «interpretados» por Antonio Rebollo a la izquierda y Jose Luis Ruiz Castro a la derecha (datos facilitados por la inagotable fuente de información Carlos Tessainer-Eduardo Espinosa).

Mónica y Marisol Barce

Unos años antes, en la Plaza de España, Cecilia Molinero paseaba de la mano de su madre. Ocurre como con el Balcón del Atlántico o con el Jardín de las Hespérides, que es raro que no tengamos todos alguna foto en esos lugares emblemáticos de Larache…

Cecilia Molinero y su madre

Colegio de los Maristas, curso 1952-1953. Aquí necesito ayuda de quienes sean capaces de reconocer a los alumnos… Como señala Antonio Lozano, él está situado en la tercera fila de abajo a arriba, siendo el tercero de  izquierda a  derecha. Y Carlos Nieto reconoce en la segunda fila a Otero, 6° y Arciniega 8° por la izquierda. En la tercera fila a Guido Tessainer, 4° por la izquierda. Y en la cuarta fila 2° por la izquierda a Juan Triviño.

Maristas Larache – Curso 1952 a 1953

Otro grupo de estudiantes, en este caso, las alumnas del Colegio Nuestra Señora de los Ángeles, donde estudié el último año que permanecí en Larache… Aquí aparecen: Marta López Matres, que mira a la cámara con mucho descaro, Pili Blanco, Sor Mercedes, el Padre Félix, con el que fui monaguillo, Mati Lopez Quesada, Titi Luna, Maite Bertomeu, Maricarmen Anaya, Irene del Rio, Rosa, Rosa Marí Recio, Maria Jesus Villacorta, Gelen Navarro, Puri Sancha, Ana Maria Cuevas, Conchita Serrano, Mina Amiar, Isabelina Vinuesa… 

Del año 1971, es esta otra fotografía con algunas de las alumnas que veíamos antes, pero ahora acompañadas por varios chicos, y aquí se reconocen a Hayat Bouatiaoui, Miguel Angel Ramirez, Angelines Luna, Conchita Serrano, Marta López Matres, Jose Antonio Gil, Fernando Muñoz, Maria Jesus Villacorta, Maite Bertoméu, Antonio Cabezos, Alejandra Gomendio, Abdelghani Merini, Kristy Nita, Manuel Escalona, Alfonso Santamaría, Puri Sancha, Antonio Velasco, Vicky Fernández Moraga, Aurelio Belmonte, Mustapha Soyer y Noureddine Zobair. Jose Miguel Palarea me aclara que esta foto es del grupo de su curso en la fuentecilla de los HH. Maristas; es una fotografía que pertenece a su colección,  y que compartió a través de Facebook con sus amigos de Larache. Es del curso 1971-72, de 3º de bachiller. José Miguel está en medio, justo detrás de Maite Bertoméu.

Las dos anteriores imágenes están tomadas de la página de Marta López. Recuerdo que ella y su hermana Marina venían con sus padres a mis casa y que Manolo, su padre, siempre me ponía colorado diciéndome que cuál de las dos me gustaba más. Yo tendría once años, quizá, pero tengo grabada esa sensación de no saber dónde meterme. La siguiente foto la comparten nuestros padres con el resto del equipo de fútbol en el que jugaban, formado, de izquierda a derecha, arriba, por Ramírez, Torres, Luis Mellado, Antonio Barce, Jose Luis Amado, X, Luque y Antonio Ares, y agachados, Antonio Peral, Antonio Alberca, Moreno (de Fotografías El Minuto) y Manolo López Gambero.

Aprovecho que ha aparecido mi padre, para añadir otra de grupo con sus compañeros de trabajo de Uniban y algunos amigos más. En la imagen, de izquierda a derecha: Fracisco Ruiz Lagomasini, Antonio Garre, José Luis Vázquez, Mauricio Matamala, Rafael Subizza, Germán Núñez Mendoza, Antonio Barce, Marina Rodríguez, Antonio Alberca, Vicente Chapaprieta, Domingo Vales Leandro, Luis Lladó y, oculto, Jose Luis Amado.

Y como en la anterior no aparece Manolo López Gambero, que solía estar en estas fotos de grupo con mi padre, añado otra en la que se le ve muy entusiasmado bailando con su mujer, Martita. De las otras parejas no recuerdo sus nombres. Claro, es Marta quien lo aclara: <El matrimonio que baila junto a mis padres son Antonia Mascareñas y Roque Vazquez, amigos y vecinos (Padres de Emilia,Puri, Toñi y Roque Jesús).

Manolo López Gambero y Marta Matres

En la fotografía que cuelgo a continuación, que no sé cómo me ha llegado, sólo he reconocido claramente a otro compañero de trabajo de Uniban de mi padre, se llamaba Dukali, es el primero que aparece a la izquierda sentado en segunda fila, de piel morena. Era un hombre serio, siempre bien trajeado, el rostro huesudo y perfilado, y cuando sonreía destacaba su dentadura blanquísima. Un día se marchó a Libia, enardecido por sus ideales, y ya no supimos más de él.

Hace unos años, en uno de mis viajes a Larache, me encontré a una mujer, no sé qué le pregunté, pero una cosa llevó a la otra, y cuando le dije que era el hijo de Antonio Barce, se puso a llorar, ella era la mujer de Dukali y me dijo que había fallecido hacía un tiempo. Me invitó a su casa, hizo el té y me ofreció pastas y dulces, en fin, la hospitalidad larachense que todos conocemos, y estuvimos charlando de Dukali un buen rato, mientras ella me enseñaba fotografías de él.

¿Y si nos vamos ahora al Teatro? En Larache se hacían representaciones tanto en el Casino como en el Teatro España, el Teatro Coliseo o María Cristina, en los centros escolares, en el Teatro Romano de Lixus, y en los últimos años en el Castillo de las Cigüeñas, en el Luis Vives, en el Cine Avenida, en la Casa de la Cultura… En fin, que siempre ha tenido una gran actividad teatral. Botones de muestra tenemos bastantes. La primera foto corresponde a una obra «de romanos» que se representó en el Teatro Cine Avenida, con, entre otros, Vicente Serna -es el que está sobre el pedestal- pero desconozco quiénes forman el resto del reparto. Es increíble la memoria de algunos amigos, pero lo cierto es que Carlos Nieto ha reconocido quizá al más difícil, por su postura, en la foto, precisamente al luchador que está de espaldas, y es Pepe Jurado.

A Larache acudieron a actuar en su Teatro España artistas de la talla de Antonio Machín, Estrellita Castro… Pero hoy andamos con nuestro teatro amateur. La siguiente pertenece a una obra de teatro en la que actúan Juanito Moreno y Luis Mellado, corría el año 1955…

Juanito Moreno y Luis Mellado

Para los actos que se organizaban, ya fuesen obras de teatro o actuaciones musicales, también contaba Larache con buenos presentadores, como los que aparecen en la fotografía que podéis ver a continuación, donde los maestros de ceremonia fueron Maria Carmen Columé y Requena.

Esta otra obra, se representó en el Colegio de los Maristas, y actuaban, pese a lo difícil que resulta recnocerlos por sus «espectaculares» maquillaje y vestuario, Javier Lobo y Archi Ford.

Ya más reciente, en el Día de Larache en Sevilla, que organizamos en 2008, Larache en el Mundo contó con las actuaciones de la malograda Fadela Tadlaoui, y Abdelhay el Haddad, Amin Chentouf y las chicas de la Asociación Chrif Idriss

Fadela Tadlaoui, Abdelhay el Haddad, Amin Chentouf y las chicas de la Asociación Chrif Idriss

  En ese mismo encuentro, los niños larachenses que forman parte de la Asociación Cultural Chrif Idrissi hicieron un trabajo fantástico, con una actuación llena de emociones.

Y aquí vemos a nuestro paisano Morad Jah ensayando la última obra que representa, y que, según las noticias que llegan, se ha revelado como un gran actor.

Morad Jah

El teatro en Larache está tomando una gran relevancia en los últimos años, de ahí que la prensa se haga eco de los últimos festivales celebrados en la ciudad, como el Festival Lixa.

El pasado mes de Julio, como decía, se celebró en el Teatro Cine Avenida, el Festival de Teatro LIXA, del que Mounir Kasmi hizo un detallado y ardiente artículo que ha circulado por toda la red. La siguiente imagen también pertenece a este festival larachense, donde los actores más jóvenes tuvieron especial éxito… Como bien me indica Abdeslam Kelai, el hombre que vemos entregando las flores a la niña vestida de traje tradicional de yebala, es el gran dramaturgo, escritor y actor maroquí Abdelhak Zerouali.

Tras este pequeño repaso a nuestro teatro amateur en Larache, demos un pequeño salto atrás, buceando en algunas otras imágenes de nuestros paisanos. 

Ya que abría este álbum con una imagen antigua de mi abuela Salud, ahora incluyo el de la abuela de Ange, María Pérez, otra estampa realmente fantástica.

María Pérez

Curiosa foto de grupo: los profesores del Colegio Yudah Levi de Larache. Desconozco el año en que fue tomada esta instantánea, muestra más de la pluralidad de nuestro pueblo.

Nueva foto de grupo, en este caso, del Colegio de los Maristas, perteneciente al Curso 1960-1961, y se agradecería que si reconocéis a alguien lo hagáis saber… Cristñobal Ramírez no ha tardado ni cinco minutos en aportar todos los nombres, qué envidia de memoria (desde arriba y de izda a dcha): Guevara, Caballero, Pepe Martinez, Molina, Luis Pavón, Perico Vasallo, Fernando Espinosa, Paco Muñoz, Cecilio, Fernando Montero, Ramirez, Otaduy García, Pepito, Fernando Sarria, Avilés ,Pepe Osuna, Aragonés, Sostres ,Manuel Saja, Mike, Jeromin Cabezas, Ramón, Rebollo, Chete, Alfredo Moreno, Paco Baeza, Berenguer y Gómez Uría.

Ahora viene otro de esos equipos de fútbol de Larache llenos de nombres conocidos y muy queridos para mí. De izquierda a derecha, arriba: X, X, Miguel Alvarez, Jose Mª Gil, X, Julián Aixelá, X, Mesod Obadía, Manolo Alvarez, X, Redouan Riahi El eterno aprendiz, Juan Cuevas, Emilio Pérez, Moussa Rezouk, Manolo Alvarez, Mohamed Bourba, Hassan Ghailani, J Aixelá y  Eduardo Espinosa.

Y para terminar esta página número 15 del album de Larache, lo hago en recuerdo de mi primo Manuel Abad, y con todo mi cariño a su hermano Antonio, que es cmo si fuera también mi hermano. Aquí le vemos en su querida Larache, en su playa, y junto a sus amigos (de izquierda a derecha): Manuel Abad Romero, Pedro Olmos Martinez, Ricardo De Juana, Miguel Angel Matamala, Alfonso Ariza, Enrique Osuna, Pedro Barranco, X  y Manuel González Mendoza.

Espero que este pequeño paseo por entre tantos amigos y conocidos, haya sido entretenido. La próxima entrega, más.

Sergio Barce, octubre 2012

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LARACHE en Jaquetía – PURIM EN LARACHE por la escritora larachense SARA FERERES DE MORYOUSSEF

No me puedo resistir a colgar este relato en haquetía de Sara Fereres. La verdad es que sus relatos nos dan mucho juego, y éste, además, es riquísimo en expresiones y giros linguísticos de ese dialecto curioso e irrepetible. Y, además, hay un aire de remembranza de Larache que atrapa en seguida. Este relato sobre la fiesta hebrea del Purim en Larache forma parte de su libro <Larache, crónica nostálgica> al que he hecho mención varias veces. Seguro que no dejáis de sonréir mientras leéis.

Sergio Barce, octubre 2012

¡Todo…en el Purim, era endiamantado! ¡Se haga lo wueno…! Esa meeeza…rebentando de todo lo más mejor y lo más luzzido. Primero, en el medio de ella, el jarrón con flores no podía faltar. El mantel, el más fino del achuar de mi madre….En el derredor….sinías y sinías llenas hatta rebosar de lo mejor que se hazzía en cazza… ¡Qué de wueno… y a Babá…! Se haga el mazzal…

¡¡Y lo que se jadmeaba de ello…!! Esa cozzina yena de gente. Las moras…iwa- iwa mondando amuezes, jodra, alvellanas americanas, asseando lo que caía, fregando ollas, limpiando todo, las caras dellas, hamoreteadas y los chorros de sudor cayendo por mor de la hameína de las ornías y los annafes llenos de brazzas. Esas pailas de cobre… ¡arrelumbrando como el oro…! Todas llenas… Ya, la del cabello de ángel, ya, la del letuario de calabassa…yyy la de las berenjjenitas… yyy la del durse de azzahar con almendras blanqueadas… En fín, de un mes denantes de Purim, ya estaban haziendo y guardando. Mi abuela y mi madre, las descansadas, no paraban un minuto, ya aquí, ya ahí, mirando y cuidando que todo fuera como y como. Teníamos a Messodita Paipero, que ayudaba tambien en la cozzina, solo maajjando y maajjando assucar de pilón de Cazablanca, pa`que no faltara. Ese almehrés, no paraba de llenarse y de vaziarse.

Se hazían, Alhaluas de linazza, de ajjonjolí, de almendras, de alvellanas americanas… ¡De todo… de todo! Faltaban manos para las Fijjuelas…  ¡Endiamantadas…! Finiiitas… pero llenas de chubbajas, como debe ser.  ¡Y esa Piñonata…! ¡Y esos Makhrotes…! ¡Y esos Frojjaldes y los Cuilejjs…! Como rozzas, ansina eran.  ¡Tamíen hazzían los marronchinos y los masapanes… Era la espesialidad de mi cazza…! ¡Que boniiitos…! Parecían de tienda.

¿Y las ‘adas…? ¿Vosotros teniaís ‘adas? La verdad… en mi cazza no teníamos munchas, pero el caldo de letrea, para la Seudá de Purim, no podía faltar…! ¡Cuantimás la ‘ada de la gaína arrellenada de esa noche…!

M’ acordoy del plato arremontado, rellenado de bienmesabe de almendras… Era el rey de la mezza del día de Purím. El golor con que se llenaba la cazza… ¡del azahar de las rosquitas de huevo fritas y en almíbar…! ¡Levaban el alma! ¡Y esos almendrados! ¡No había mezza que no los tuviera…! ¡Y los mantecados, hechos con la mejjor azzuda…! ¡Que alegría! ¡Que alegría…!

Otra ‘ada teníamos, que era la del juego la noche de Purim. Los grandes, apartados de la mezza de los chicos… jugaban cartas… Ya fuera el siete y medio… ya fuera el Poker, si todos los que se arrejuntaban en mi cazza sabían, ya era a la ronda… Lo que fuera… la cozza era jugar toda la noche. Nozotros los chicos, nos embebecíamos con el Loto. Las apuestas las hazíamos de a perra gorda au de a perra chica… ya fuera llenando todo el cartón, ya fuera llenando la lineá. ¿Y qué era lo más bonito? Lo más bonito era cuando cantaban los numerós. Cada uno con su nombre: El de la ‘ainará, que era el 5… el catuerse, que era el 14 y al 15 le dezían… la niña bonita. Al 22 le llamaban los dos patitos y la edad del mamzer era el 33. Ansí, pasábamos la noche jugando y riendo… perdiendo y ganando. ¡Como nos quedábamos con el alma en la palma, esperando oyer el numeró último que mos faltaba pa’ ganar…! ¡Y como mos alegrábamos cuando ganábamos…! ¿Y todo era qué? Cuatro gordas que mos paresían una fortuna… ¡La inosensia de los críos de mi tiempo! Y de mientras se jugaba, esa mezza en el medio de ella, llena de hajjas y hajjitas, para pasar la flaqueza y también pa volar el sueño y poder quedarnos en vela toda la noche de Purim… La amarga de la mora… ya iba, ya venía traendo tippades y tippades de té con hierbabuena, o shiva y levando los vazzos vazzíos de los que se iban a echarsen.

Al día siguiente, al muddén, ya todo estaba listo para abrir las puertas de la cazza, que se quedaban de par en par hatta el anocheser. ¡Y empesaba ese desfile de los pobres del pueblo! Mozotros los niñitos, esperando en la puerta para repartir las perras gordas a los críos o las pesetas a los grandes. Entre venida y venida de los pidiones, llegaban las vizitas de la cazza, los amigos, los vezinos, la familia. Enfin, ese día era ansina. También mis primos venían para jugar y para ayudarnos a repartir a los pobres. Porque eso de dar, lo hazíamos los chiquitos.

Y de mientras mos vizitaban… nuestro moro Abd-El-Kamel, levaba y traía sinías llenas de todo para gostar. Levaba de lo nuestro a la familia y a los amigos y ellos devolvían la sínia llena de lo de ellos. Esa era la ‘ada. ¡A má podía ser de otra manera…! ¡Wueeeeno si no se cumplía con todos…! ¡A´ ajjeb…!

En Purim, teníamos la costumbre nuestra de Larache, que era la salida de las al-‘azbas, con una bolsita de tefel-limes, de veludo, bordada con hilos de oro (como las mappot de los Sefarim). Muy bien hhadleada, con un cordón para colgarla del braso y que mos servía para meter los chavos, que ibamos a pedir, en las cazzas de los pudientes del pueblo. Mos vestíamos de lo mejor y cogidas de braseta, íbamos de dos en dos, a las cazzas que mos pertenesían. Eso era, lo que habían sacado, la Sociedad de Damas Israelitas de Larache, para apañar chavos, para ayudar a los nesesitados, cuando llegara Pesah. ¡Muncho que se apañaba! Se compraba sapatos y ropita para los críos y las tortas y el vino para pascuar. Todo ello muy bien distribuido… ¡Se haga el mazzal por esas señoras…! Mientras mozotras ibamos a las cazzas, donde mos resibían de lo mejor, mos pasaban a la mezza para gostar de todo y endulsar la boca, los hombres y los niños, se iban a la snoga para leer la Meguil- la d’ Ester… ¡la verdad, todo era muy bonito, muy bonito!

De <Larache, crónica nostálgica> de Sara Fereres

Sara Fereres en la Berberisca de su nieta Shari

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EL ASUNTO BEN BARKA (J´ai vu tuer Ben Barka, 2005) de SERGE LE PÉRON

Trailer – EL ASUNTO BEN BARKA

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Confieso que el título original de EL ASUNTO BEN BARKA es más atractivo: J´AI VU TUER BEN BARKA (Yo vi matar a Ben Barka). Y en general, la expectativa de la historia también supera al de esta coproducción entre Marruecos, Francia y España. Dirigida por Serge Le Péron con la ayuda de Said Smihi en 2005, narra Sigue leyendo →

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VIAJANDO POR EL MAGREB HISPÁNICO (3) del escritor larachense JOSE EDERY BENCHLUCH

Último tramo del libro de Pepe Edery. Estas últimas doscientas páginas son más de trazo histórico y religioso, y el libro se convierte en un detallado documento en el que, además de continuar desvelando algunas leyendas y tradiciones más, especialmente el dedicado a las ghadas en el Magreb y los yennun, que son temas que me interesan personalmente, también dedica varias páginas muy interesantes al General Mezián, personaje curioso muy ligado a Larache.

Pero esta vez Pepe se adentra con mayor hondura en su estudio, descripción y miniaturista estudio de las mezquitas, tanto de Túnez, Argelia como de Marruecos, aunque a estas últimas les dedica más atención por su cercanía y por su cariño a nuestra tierra. Por supuesto, se demora con delectación en las mezquitas de Larache, que además nos sirve para proseguir con nuestros paseos por las calles de la ciudad. Así que  de su mano, nos vamos de visita a las mezquitas larachenses:

<En Larache o El Araich el primer edificio que atrajo la atención de las tropas españolas que desembarcaron en 1911 en la playa del Barandillo fue la mezquita Nasriya, junto al primer colegio del Patronato Militar Español de principios del siglo pasado. Recuerdo que en mi infancia las olas del mar, durante la época de grandes mareas, barrían la calle y lamían su puerta. Situada en un extremo de la calle, que es como un paseo-balcón de la playa fluvial, su alto alminar se eleva sobre la puerta de entrada  presentando varios tramos de decoración en tonos blancos y azulados. Se presencia es notable y atípica en el paisaje del borde urbano, en los aledaños de la playa y sobre la ribera del río Lukus. Construida en el siglo XVIII por la cofradía morabítica de los nasyirin en honor de su santo fundador Sidi Ahmed Nasr Dari, está constituida por un edificio de tres crujías o espacio comprendido entre dos muros de carga, con tres tramos paralelos al muro de la quibla.

Mezquita Nasriya o Nasría

El Zoco Chico larachense es uno de los mercados más bonitos de Marruecos por su estructura y tradicional estilo arquitectónico, que fue construido en el siglo XVIII. Un espacio urbano que unía el barrio de la Alcazaba a través de su puerta del siglo XV cubierta con bóvedas de ladrillo y con un arco en herradura con decoración polilobulada con paños de sibka, con el barrio de las Kebibat (cupulitas). A través de su puerta con su misma denominación que comunicaba con el castillo Al Nasr, de San Antonio o de las Kebibat, tres denominaciones sucesivas desde su construcción en el siglo XVI tras la batalla de los Tres Reyes o del Mejazén, por el Sultán Ahmed al Mansur al Daabi.

Castillo Al Nasr, de San Antonio o de las Kebibat

En este castillo, histórico baluarte defensivo en la historia de Marruecos, España y Portugal, situado al final del extremo norte del acantilado y mirador del Balcón del Atlántico, dominando la desembocadura del río Lukus en una espléndida panorámica, estuvo ubicado el Hospital Civil. En el que muchos prestigiosos médicos españoles de mi anterior generación dejaron constancia y recuerdos de su arte galénico (doctores Los Certales, López Astral, Amselem, Mayor, Consuegra, Dalebrook, Seguí, Muñoz, Quetglas, etc…). Situado frente al Consulado de España (el edificio Flecha), actualmente se halla abandonado y en completa ruina. La tercera puerta de acceso al Zoco Chico es la de la Medina, construida en 1612, que daba acceso a la plaza de Armas, espacio previo a la construcción del zoco chico. Fue remodelada en época del Protectorado al mismo tiempo que se construía la plaza de España, hoy denominada plaza de la Liberación, tradicional y principal centro urbano y comercial de la ciudad.

Mezquita Mayor

En el zoco chico se encuentra la mezquita Mayor o Jamaa Kebir construida en el siglo XVIII por mandato de Ibn Abdalah sobre el solar de una antigua mezquita fundada por el Sultán Mulay Ismail en el siglo anterior. El edificio de unos 1.200 metros cuadrados consta de cuatro naves, cinco tramos de arquerías y patio porticado. Su mihrab en medio del muro de la quibla es un artístico nicho de sección pentagonal con un arco de herradura. La mezquita posee cinco entradas diferentes: tres para los fieles, una para el imán y una para los servicios funerarios. A semejanza de la mezquita Nasriya, que era como un vigilante espiritual para los obreros del mar, esta jamaa conforma perfectamente la dualidad funcional de las mezquitas al servir de espacio de oración y de espacio social. Se apoya para esta función en la vecina madrasa, creada inicialmente en 1170 como fondac (albergue) de mercaderes, y en los artesanos y comerciantes del zoco chico y de su alcaicería.

Mezquita Anwar

La mezquita Anwar y la Torre de la antigua Comandancia de Marina son los edificios que más sobresalen en una panorámica de la ciudad desde la otra orilla del río o desde las ruinas púnico-romanas del Lixus. Atravesando desde el zoco chico la puerta de la alcazaba se encuentra la mezquita en la plaza del mismo nombre. Construida en el siglo XV, fue reconstruida en el siglo pasado sustituyendo su antiguo minarete de tipo cuadrado por el actual alminar octogonal. El edificio se asienta sobre mezquitas anteriores construidas en los siglos XV y XIX, edificadas en los espacios del antiguo convento y cementerio cristiano de San Francisco, del siglo XVII. Se caracteriza en su arquitectura por su sala indiferenciada de tres naves con tres tramos cada una, y su galería con pórticos.

La mezquita Mesbahiya, fundada originalmente como zauía para los fieles de la cofradía fundada por Sidi Yilali el Mesbahi en el siglo XVII, está situada en pleno barrio de las Kebibats, en las cercanías del sadik (justo) judío de la ciudad Rebí Yusef Hagalili (José el Galileo). Fue construida en los siglos XVIII y XIX y restaurada durante el Protectorado español. Consta de cuatro crujías de cinco tramos cada una, paralelas, al muro de la quibla, sin patio de abluciones, y con un blanco alminar trabajado con azulejos en su mitad inferior>.  (Pag. 471 y ss.)

Como cierre a su antológica Summa, el doctor José Edery Benchluch también nos explica profusamente la existencia, historia y estado actual de las sinagogas en el Magreb, en Marruecos en especial y, de nuevo, calmosamente en las de Larache. Me remito a su artículo que ya colgué en este blog sobre las snogas, pues hay parte en aquel de lo que describe en su libro, aunque he de advertir al curioso que en su libro los datos sobre las sinagogas de Larache son francamente jugosas.

El capítulo último del libro, además de dedicarlos a las sinagogas, ofrece una gran variedad de aspectos relacionados con los hebreos: su tradición gastronómica, el sexto mandamiento en Marruecos –muy simpáticas las anécdotas sobre los prostíbulos, especialmente durante su infancia, y la calle Real de Larache-, la escritura fenicio hebrea, el Bar Mitzvá, etc, etc…

De todos ellos, reproduzco un fragmente que me ha resultado aleccionador. Desde siempre, he utilizado la palabra “hebreo” y raramente la de “judío”, incluso algún amigo me ha hablado de ello diciéndome que siempre le ha llamado la atención mi manía. Pues ha sido precisamente Pepe Edery quien me ha dado la respuesta: simplemente proviene de algo que se implantó en la zona del Protectorado, y que yo, nacido ya en un Marruecos independiente, “heredé” de alguna manera de mis padres. Y esta es la explicación:

<Franco y los judío-hebreos de Marruecos:

Tras la Guerra Civil española, en la España de Franco, en sus colonias, Protectorado y Plazas de Soberanía, se utilizaron las denominaciones judío y hebreo en dos sentidos diferentes. Franco publicó en 1926, dos años después de la retirada y evacuación de Chauen o Xauen durante la Guerra de Marruecos, un artículo en el que resaltaba la dignidad y las virtudes de los judíos que vivían en la ciudad marroquí, entre los que tuvo varios amigos. Algunos de los cuales fueron los que probablemente intercedieron ante los banqueros judíos de Ceuta y de Tánger para obtener préstamos y donaciones (a fondo perdido) para ayudar al Alzamiento que se produjo diez años después. Este filosefardismo labrado en Marruecos, según Álvarez Chillida, será esencial para comprender  su postura de ausencia de un antisemitismo declarado, tanto durante la guerra como en determinadas declaraciones. Puede que influyeran también sus probables antecedentes genéticos judíos, de los que se vanagloriaba públicamente su hermano Ramón, que era aviador, y de los que Hitler ordenó se investigaran.

Franco quiso distinguir, y en este sentido orientó su política, entre los judíos <buenos> y los judíos <malos>. Estos segundos eran los europeos, <aliados en cuerpo y espíritu>, según su concepción, con sus enemigos, que eran Rusia, los comunistas, la masonería y los judíos norteamericanos. Acordaros de su famosa frase del <contubernio judeo-masónico> en la mayoría de sus discursos. Los judíos <buenos> serían los sefarditas, especialmente los que vivían en Marruecos, a los que se denominaría <hebreos>, para que no se confundieran con los <malos>. Por ello en el Protectorado, en Ceuta y en Melilla, hasta fechas muy recientes, se utilizaba la denominación de <hebreo> por parte, no sólo de los cristianos, sino también de los propios judíos>.  (Pág. 518)

Dr. JOSE EDERY BENCHLUCH

Sea como fuere, mi personal uso de la palabra “hebreo” quizá provenga de aquí, pero en lo más profundo deriva de mi idea de que esta palabra es más respetuosa, quizá porque la de “judío” fue tan manoseaba, vilipendiada y despreciada, especialmente en las etapas más oscuras de la historia europea, que me resulta mucho menos atractiva. Pero esto es una cuestión muy personal.

En fin, llegados al final del libro <Viajando por el Magreb Hispánico> hemos de concluir que es una obra imprescindible para consultar, estudiar, aprender y, claro, viajar, especialmente a los larachenses, que de una u otra forma lo harán de regreso. He disfrutado con muchas de sus partes, como ha quedado patente en mis tres entregas o comentarios al mismo, y reitero una vez más que es un trabajo espectacular.

Última hora: Pepe Edery <nos amenaza> con la inminente publicación de un segundo volumen. Y yo me pregunto, ¿pero aún le quedan más temas que tratar? Parece que sí, de manera que gracias a él tendremos una pequeña gran biblioteca de consulta, ampliable.

Sergio Barce, octubre 2012

 

 

 

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