Con anterioridad he compartido con vosotros los números que conservo 11, 14, 17, 19 y 21, de la revista AL-MOTAMID (VERSO Y PROSA). Hoy comparto el número 22 completo. De nuevo, editada en Larache. Este número lo fue en septiembre de 1950, siendo directora la poeta Trina Mercader, secretario de redacción Eladio Sos y traductores de árabe Abdelmalik Nader y el poeta larachense Dris Diuri. La portada de este número es obra de Rosendo Guevara.
En este número participan autores como Carmen Conde, Juan Alcaide Sánchez, Mario López, Jacinto López Gorgé, Ignacio Rubio Just, Guillermo Ferrán, Francisco Sitja Príncipe, Fernando de la Granja, Fadua Tukan, Carmen Martín de la Escalera, Rafael Azuar, Julián Andúgar, Manuel Faura Soriano, Eladio Sos, Miguel Fernández y Trina Mercader.
Podéis leer o descargar los anteriores números en los siguientes enlaces:
Cuando una reseña o un comentario sobre uno de mis libros es obra de otro escritor, siempre me produce un gran respeto y si, además, como es el caso, es tan positiva, la satisfacción es doble. Esto ha escrito en Instagram el novelista David Rocha acerca de El mirador de los perezosos:
Aquí teneis algunas de las imágenes del homenaje que, organizado por Dar Laraïch, que preside Mohamed Laabi, y por el Centro del Instituto Cervantes de Tánger en Larache, en cuya representación estuvo su director Javier Rioyo, se tributó al escritor Juan Goytisolo, homenaje en el que he tenido el privilegio de participar en la mesa redonda junto a Nabil Driouch, Ahmed Oubali, Aziz Kanjaa y Javier Rioyo.
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MOHAMED LAABI deposit´po un ramo de flores en la tumba de Juan Goytisolo
De esa pequeña joya que es Genet en el Raval (Galaxia Gutenberg) escrita por Juan Goytisolo, extraigo estos párrafos que son un retrato abocetado de Jean Genet. Los dos Juanes, Genet y Goytisolo, que ahora se acompañan para la eternidad, enterrados en el cementerio de Larache.
“Por entonces Genet mantiene intacta su voluntad de provocación: cantor del crimen, el robo, la homosexualidad, no cesa de cobrarse la deuda que, desde la concepción en el vientre de su madre, la sociedad ha contraído con él; de resarcirse, ahora que es respetado y famoso, de las miserias e injusticias sufridas en su niñez y juventud. Responde con insolencia a la admiración de los respetables, exhibe su ruda franqueza ante los hipócritas, saca sin escrúpulos dinero a los ricos para entregarlos a quienes, como él, no han gozado de entrada de fortuna y educación. Sus cóleras son violentas y bruscas: su primer editor, el traductor norteamericano de sus obras y Jean Cau -que ha venido a justificar su despido por Sartre- recibirán un día u otro sus bastonazos e injurias. A la invitación de asistir a la cena oficial de homenaje a un ministro por el mundo de la cultura, contestará con la pregunta de si ha sido invitado a título de expresidiario, ratero o maricón. Una vez, en la terraza del Flore, será saludado desde otra mesa, con ademán furtivo, por un homosexual vergonzante y, alzando la voz, le espetará: <¿Qué, te la metió bien el chulo de la otra noche?>…”
LARACHE – Noviembre 2021 – Con Javier Rioyo, frente a la tumba de Juan Goytisolo