
Tú te llevas
el corazón mío
y yo me quedo
con la tristeza y el dolor
de haberte perdío.
Andalusionando en mi balcón
decorando con jazmines
tus mañanas de domingo
dibujando con nubes de pasión
la medina de tu corazón.

Conferencia Hizpano-Francesa de colaboración con Marruecos de 1925 – foto archivos de Rafael Gómez-Jordana
El historiador Francisco Hernández Navarro, que suele enviarme información documental de la historia de Marruecos, especialmente de la época del Protectorado, ha conseguido identificar personalmente en unos casos y con la ayuda de algún colega, como Juanjo Erce, en otros a varios de los personajes que protagonizan esta fotografía:
Miranda la foto, a la izquierda (es decir, a la derecha de Gómez-Jordana), sentados de civil, el embajador de Francia conde Peretti de la Roca y el escritor y diplomático francés Paul Claudel.
A la derecha de Gómez-Jordana (que sería a su izquierda), sentado de civil, Manuel Aguirre de Cárcer, diplomático, nombrado ese mismo año director de la Dirección General de Marruecos y Colonias. Y a la derecha de éste, está el general Emilio Fernández Pérez.
El Capitán de Corbeta de la derecha es Enrique Pérez y Fernández-Chao, primer oficial del Cuerpo General diplomado de Estado Mayor (en la foto lleva el distintivo de alumno de la Escuela Superior de Guerra), que fuera el creador de la Escuela de Guerra Naval.
La imagen es ciertamente interesante, y he de agradecer a Rafael Gómez-Jordana el que pensara en mí para exponerla en mi blog.
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Estocolmo 4 de noviembre de 2013
Estimados compatriotas: El próximo viernes 15 de noviembre tendremos la oportunidad de escuchar en el “Instituto Cervantes” a las 17.30 horas, a uno de nuestros grandes especialistas en la historia del Protectorado Español en Marruecos.
Luis Cazorla, catedrático, distinguido jurista y escritor vocacional, nos hablará de los dos primeros libros ya editados “La ciudad del Lucus” y “El general Silvestre y la sombra de Raisuni”, de la trilogía que tiene en marcha sobre los primero años del Protectorado Español.
Como ex -Cónsul General de España primero en Nador y luego en Tetuán y Larache será una alegría para mí presentar a Luis Cazorla.
Me referiré además brevemente a la gran obra pictórica de Mariano Bertuchi que cubrió una parte de la historia del Protectorado, y que en breve será acogida en un gran “Museo Bertuchi” en la ciudad española de Ceuta.
Quiero dejar constancia de de mi agradecimiento al Consejero Cultural de esta Embajada,José Pedro Torrubia y al Director del Instituto Cervantes, Joan Álvarez, por el apoyo prestado para la organización de este, espero, agradable encuentro cultural.
Después del acto se servirá una copa de vino español.
Un cordial saludo,
Javier Jiménez-Ugarte – Embajador de España
PD: Ruego confirmar asistencia al correo de emb.estocolmo@maec.es
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Querido amigo: Desde el punto de vista cultural, el protectorado español del Norte de África ha sido una fuente de inspiración y un escenario en el que se posado la mirada de escritores, pintores, fotógrafos, músicos y cineastas. El cruce de culturas que se experimentó en aquellas latitudes, y en alguno de cuyos pliegues podemos intuir una fórmula modernizadora de lo que llegó a ser, un milenio antes, el esplendor de Al-Andalus, ha fascinado a un nutrido repertorio de creadores y ha dado pábulo también a un estereotipo.
Una recreación novelesca de la vida en aquellas ciudades y su adaptación televisiva nos devuelven a la actualidad la historia del Protectorado.
A iniciativa del embajador de España, Javier Jiménez Ugarte, que, como cónsul en Tetuán, ha conocido de primera mano la huella histórica del Protectorado, el viernes, día 15, el catedrático de Historia Contemporánea, Luis Cazorla nos brindará en el Instituto Cervantes, con su estilo expositivo, riguroso, ameno y detallado, la rememoración de este período histórico y el propio embajador glosará la obra del pintor e ilustrador Mariano Bertuchi de quien acaba de publicarse un libro sobre su figura y su obra, a partir de la cual han sido varias las generaciones que se han formado una imagen visual de aquella época y aquellos escenarios.
Para el Instituto Cervantes es un placer acoger esta iniciativa y, por medio de este correo, invitarte a que nos acompañes.
Joan M. Álvarez Valencia – Director Instituto Cervantes Estocolmo
http://estocolmo.cervantes.es
En 1962, la novela Se enciende y se apaga una luz del escritor tangerino Ángel Vázquez, resultó finalista del Premio Planeta. No era la primera vez que Vázquez se quedaba a las puertas de un galardón. Ya en 1956 su novelita El cuarto de los niños ocupó el mismo lugar junto a otras dos en el Premio Sésamo de Novela Corta y en 1960 ocurre lo mismo con su relato Reuma en el concurso de cuentos organizado por la revista Blanco y Negro. Sin embargo, aquel año el Premio Planeta dio un giro imprevisto y por motivos administrativos (presentación simultánea a otro concurso) tal y como lo explica Rafael Vázquez Zamora, la novela El sol y las bestias de Concha Alós queda eliminada y se proclama ganador al finalista Ángel Vázquez.
Emilio Sanz de Soto recuerda que al hablar de Se enciende y se apaga una luz, Ángel Vázquez decía: “Nada más volverla a hojear me entran ganas de vomitar”. En su opinión, sobre esta novela –totalmente ajena a lo que entonces se escribía en España-, el único que supo adivinar (en su crítica) valores literarios muy personales, fue Antonio Tovar.
Eduardo Haro Tecglen, que fue director del Diario España, en Tánger, y amigo de Vázquez, recuerda numerosas anécdotas del escritor:
<Vázquez no echaba las cartas. No las suyas, que no las escribía nunca; las de los lugares donde trabajaba. Otro amigo nuestro, el abogado Torrabadella, le colocó en su despacho. Todos los días, a la hora de salir, le daba el manojo de cartas del día y el dinero para el franqueo. Antonio Ángel iba pasando por los bares, bebiendo poco a poco el dinero de los sellos. Al final llegaba a Correos, con cartas pero sin dinero: las tiraba a la alcantarilla. Se perdían plazos, citaciones, comparecencias, minutas, peticiones, para siempre>.