Archivo de la categoría: JAQUETÍA – HAKETÍA

ESTE 25 DE JUNIO – HAKETIA EN MADRID

Raquel Fhima me envía esta noticia que gustosamente cuelgo de este blog para quienes tengan la oportunidad de acercarse mañana al Palacio de Cañete, en Madrid, a saborear los sonidos de la haketía que tantos recuerdos nos traen.

Sergio Barce, junio 2013

LA JAQUETÍA, DIALECTO JUDEOESPAÑOL DEL NORTE DE MARRUECOS

La Jaquetía es la lengua en la que generaciones de judíos del Norte de África condensaron sus liturgias, su folklore, su sentimiento: desde plazas como Tánger, Tetuán, o Larache, ha servido de cauce de expresión a los muchos sefardíes que desde las comunidades judías norafricanas emigraron entre otros a Israel y a Iberoamérica.

HAKETIA EN MADRID 25 DE JUNIO

Etiquetado , , , , , ,

A LOS HAKITOS DE MARRUECOS – LA HAKETÍA, POR ALICIA SISSO

Alicia Sisso Raz, cuya familia materna es de Tetuán, pero originaria de Larache y Alcazarquivir, me ha enviado un maravilloso texto sobre la haketía que, en algunos pasajes, rezuma emoción y nostalgia por esa forma de hablar tan propia de los hebreos de Marruecos, y que escuchábamos en las calles de Larache. Me gusta cuando la define como “nuestra lengua de cariño”. Realmente los que no somos hebreos, la recordamos como una forma de hablar divertida y cariñosa, es verdad.

He titulado esta entrada al blog “A los hakitos de Marruecos” porque creo que, en el fondo, este texto de Alicia es eso, un hermoso homenaje a los “hakitos” de Marruecos. Y Alicia me ha pedido que haga mención a la fuente de la que extrae este artículo, y que puede ser muy interesante para los que tengan interés en indagar algo más en la haketía, así que la facilito:  www.vocesdehaketia.com

Sergio Barce, junio 2013

Alicia Sisso Raz

Alicia Sisso Raz

“La haketía”

  por Alicia Sisso Raz

(reglas de pronunciación y de transcripción están en la fondina del articuló)

             ¿Za‛ama (como sí) no lo sabemos ya que la haketía (también hakitía, haquetía, haquitía, o Jaquetía) es el vernaculó ĵudeoespañol de los sefardíes prencipalmente del norte de Marruecos (variantes de la haketía se hadreaban (hablaban) tamién (también) en Orán, Fez, Mequinez, Debdu, Mogador, Wazán y en más lugares en Marruecos)? Ma, (pero) me da por (exp.) ‛awdear (repetir) el empesiĵo (inicio) de muestra lengua hablada (el Ladino fe muestra lengua literaria), paque (de: para que) todo el ‛olam (mundo) se fetnee (dé cuenta) de mozotros. Como se sabe, la fondina (base) de la haketía es prencipalmente el castellano medieval jalteado (mezclado) con palabras de más manaderos (fuentes) lingüisticòs. ¿Cómo llegó a ser esta jarabuĵina (mezcla) haketiesca endiamantada (maravillosa), que mos parecía español, sin saber que estamos trocando (cambiando) palabras entre las dos, y sin saber cual son cual…? Esto lo digoy yo, pamorde (por causa de) que denantes (antes), yo jammeaba (pensaba) que estoy hablando, ni más ni menos, un español espeĵeado (brillante) y puro como en España! A mi wueno (bueno; exp.), con que shinfor (aires de superioridad) y grandezzas (orgullo) sareaba (caminaba) yo las caleĵas de mi vezindario! ¿Y za‛ama yo namás? Ansí se haga el mazzal (suerte; exp.) cuantos de mozotros jammeaban igual como mí! Todos muestros amigos dizen que esso es lo que pasaba tamién en sus cazzas (casas) de ellos. Agüera (ahora) ya sepoy (sé) la verdad amarga fiel (hiel; exp.), es dizir que yo habloy un jalteo! Y pamorde esto, endelante (de ahora a delante) ḥaddeoy (cuido) muncho mi meollera (cabeza) cuando escriboy (escribo), y ḥaddeoy mi boca cuando la abroy…

≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈≈

memoria_jud_a

            La mayoría de los ĵudiós espulsados de su España querida en 1492, afincaron (establecieron) sus pozzadas (asentamientos, domicilios) alderredor (alrededor) del Mediterráneo y en los Balcanes. Los que se fuyeron al norte de Africá, se afincaron ĝeneralmente en Marruecos y en Argelia. Sigue leyendo

Etiquetado , , , , ,

JAQUETÍA EN LARACHE

De tarde en tarde se hace conveniente traer de vuelta algo de haquetía, esa manera tan peculiar de hablar de los hebreos de Larache. Lo hago porque recuperar la memoria histórica y humana de Larache no puede limitarse a relatar episodios de nuestras vidas, a colgar unas fotografías (lamento la demora en la nueva entrega del álbum de fotos pero estoy tratando de que sea algo más novedosa la siguiente, así que pido un poco de paciencia), o extraer párrafos de algún libro, sino que ese trabajo supone también rescatar el acervo cultural larachense, del que sin duda el haquetía es parte importante, el trabajo de sus artistas o el valor de su arquitectura.

LARACHE plz España

De nuevo me apoyo en el libro de doña Sara Fereres “Larache, crónica nostálgica” y en la página de internet de Silvia Schressel, que también busca huellas de la haquetía.

Hoy propongo recuperar algo de su vocabulario y expresiones, por ser tan sugerentes, a veces tan graciosos y simpáticos, y porque sin duda a muchos volver a leerlos les hará recordar alguna voz conocida pronunciándolas en el fondo de su memoria…

Aiwa – ¿Qué pasó?
Palabra de prevención o alerta. Se usa como muletilla en una conversación, donde uno se interrumpe y se alienta a proseguir. Por ejemplo: ¡Aiwa! ¿Qué más me dirás…?

Almario: Armario.

Ansí, Ansina: Así. En Tetuán dicen: asín.

Ajshoma – Vergüenza.


Así kedemos – Dios nos cuide.


Así kedes tú – Dios te cuide.


Aushal-lá: Ojalá.

Azituna: Aceituna

Azno – Tonto.


Awed(i) – Otra vez.

Bajosha. Cucaracha.

Beruensa: Vergüenza. Sigue leyendo

Etiquetado , , , , , ,

UN BAÑO PELIGROSO, un relato del escritor larachense CARLOS GALEA

Casi como si se tratara de una continuación de su anterior relato <La bahía de Larache>, Carlos Galea prosigue su recorrido por ésta y ahora nos cuenta una historia personal ambientada en este decorado natural y único. Se trata de una narración corta, breve, de gran sencillez que, por esta misma razón, prende fácilmente en el lector. Está escrita con una soltura elegante, porque un cuento sencillo ni es simple ni es fácil, y Carlos mantiene en <Un baño peligroso> el tono desde el inicio hasta el punto final. Se agradece este tipo de relatos, que nos mete de lleno en la historia, y que nos planta en lugares tan conocidos como entrañables, y que nos recuerde de paso esa forma tan pecualiar del hablar del jaquetía que algunos escuchábamos en la infancia y que otros practicaron en su vida diaria. Vayámonos a la piedra gorda…

Sergio Barce, diciembre 2012

Carlos Galea

Carlos Galea

La costa acantilada situada debajo de la Cárcel la bate mucho el mar, estrellando fuertes olas contra las rocas, en las que esculpen salientes puntiagudos, cortantes como cuchillos. Sin embargo, como ya he dicho en otro de mis relatos, este trozo de costa es muy rico en peces, y por ello es frecuentado por los pescadores de caña.

Una mañana de verano llegué a este lugar para pasar un rato pescando, y me encontré a Yacobi, Sigue leyendo

Etiquetado , , ,

LARACHE en Jaquetía – PURIM EN LARACHE por la escritora larachense SARA FERERES DE MORYOUSSEF

No me puedo resistir a colgar este relato en haquetía de Sara Fereres. La verdad es que sus relatos nos dan mucho juego, y éste, además, es riquísimo en expresiones y giros linguísticos de ese dialecto curioso e irrepetible. Y, además, hay un aire de remembranza de Larache que atrapa en seguida. Este relato sobre la fiesta hebrea del Purim en Larache forma parte de su libro <Larache, crónica nostálgica> al que he hecho mención varias veces. Seguro que no dejáis de sonréir mientras leéis.

Sergio Barce, octubre 2012

¡Todo…en el Purim, era endiamantado! ¡Se haga lo wueno…! Esa meeeza…rebentando de todo lo más mejor y lo más luzzido. Primero, en el medio de ella, el jarrón con flores no podía faltar. El mantel, el más fino del achuar de mi madre….En el derredor….sinías y sinías llenas hatta rebosar de lo mejor que se hazzía en cazza… ¡Qué de wueno… y a Babá…! Se haga el mazzal…

¡¡Y lo que se jadmeaba de ello…!! Esa cozzina yena de gente. Las moras…iwa- iwa mondando amuezes, jodra, alvellanas americanas, asseando lo que caía, fregando ollas, limpiando todo, las caras dellas, hamoreteadas y los chorros de sudor cayendo por mor de la hameína de las ornías y los annafes llenos de brazzas. Esas pailas de cobre… ¡arrelumbrando como el oro…! Todas llenas… Ya, la del cabello de ángel, ya, la del letuario de calabassa…yyy la de las berenjjenitas… yyy la del durse de azzahar con almendras blanqueadas… En fín, de un mes denantes de Purim, ya estaban haziendo y guardando. Mi abuela y mi madre, las descansadas, no paraban un minuto, ya aquí, ya ahí, mirando y cuidando que todo fuera como y como. Teníamos a Messodita Paipero, que ayudaba tambien en la cozzina, solo maajjando y maajjando assucar de pilón de Cazablanca, pa`que no faltara. Ese almehrés, no paraba de llenarse y de vaziarse.

Se hazían, Alhaluas de linazza, de ajjonjolí, de almendras, de alvellanas americanas… ¡De todo… de todo! Faltaban manos para las Fijjuelas…  ¡Endiamantadas…! Finiiitas… pero llenas de chubbajas, como debe ser.  ¡Y esa Piñonata…! ¡Y esos Makhrotes…! ¡Y esos Frojjaldes y los Cuilejjs…! Como rozzas, ansina eran.  ¡Tamíen hazzían los marronchinos y los masapanes… Era la espesialidad de mi cazza…! ¡Que boniiitos…! Parecían de tienda.

¿Y las ‘adas…? ¿Vosotros teniaís ‘adas? La verdad… en mi cazza no teníamos munchas, pero el caldo de letrea, para la Seudá de Purim, no podía faltar…! ¡Cuantimás la ‘ada de la gaína arrellenada de esa noche…!

M’ acordoy del plato arremontado, rellenado de bienmesabe de almendras… Era el rey de la mezza del día de Purím. El golor con que se llenaba la cazza… ¡del azahar de las rosquitas de huevo fritas y en almíbar…! ¡Levaban el alma! ¡Y esos almendrados! ¡No había mezza que no los tuviera…! ¡Y los mantecados, hechos con la mejjor azzuda…! ¡Que alegría! ¡Que alegría…!

Otra ‘ada teníamos, que era la del juego la noche de Purim. Los grandes, apartados de la mezza de los chicos… jugaban cartas… Ya fuera el siete y medio… ya fuera el Poker, si todos los que se arrejuntaban en mi cazza sabían, ya era a la ronda… Lo que fuera… la cozza era jugar toda la noche. Nozotros los chicos, nos embebecíamos con el Loto. Las apuestas las hazíamos de a perra gorda au de a perra chica… ya fuera llenando todo el cartón, ya fuera llenando la lineá. ¿Y qué era lo más bonito? Lo más bonito era cuando cantaban los numerós. Cada uno con su nombre: El de la ‘ainará, que era el 5… el catuerse, que era el 14 y al 15 le dezían… la niña bonita. Al 22 le llamaban los dos patitos y la edad del mamzer era el 33. Ansí, pasábamos la noche jugando y riendo… perdiendo y ganando. ¡Como nos quedábamos con el alma en la palma, esperando oyer el numeró último que mos faltaba pa’ ganar…! ¡Y como mos alegrábamos cuando ganábamos…! ¿Y todo era qué? Cuatro gordas que mos paresían una fortuna… ¡La inosensia de los críos de mi tiempo! Y de mientras se jugaba, esa mezza en el medio de ella, llena de hajjas y hajjitas, para pasar la flaqueza y también pa volar el sueño y poder quedarnos en vela toda la noche de Purim… La amarga de la mora… ya iba, ya venía traendo tippades y tippades de té con hierbabuena, o shiva y levando los vazzos vazzíos de los que se iban a echarsen.

Al día siguiente, al muddén, ya todo estaba listo para abrir las puertas de la cazza, que se quedaban de par en par hatta el anocheser. ¡Y empesaba ese desfile de los pobres del pueblo! Mozotros los niñitos, esperando en la puerta para repartir las perras gordas a los críos o las pesetas a los grandes. Entre venida y venida de los pidiones, llegaban las vizitas de la cazza, los amigos, los vezinos, la familia. Enfin, ese día era ansina. También mis primos venían para jugar y para ayudarnos a repartir a los pobres. Porque eso de dar, lo hazíamos los chiquitos.

Y de mientras mos vizitaban… nuestro moro Abd-El-Kamel, levaba y traía sinías llenas de todo para gostar. Levaba de lo nuestro a la familia y a los amigos y ellos devolvían la sínia llena de lo de ellos. Esa era la ‘ada. ¡A má podía ser de otra manera…! ¡Wueeeeno si no se cumplía con todos…! ¡A´ ajjeb…!

En Purim, teníamos la costumbre nuestra de Larache, que era la salida de las al-‘azbas, con una bolsita de tefel-limes, de veludo, bordada con hilos de oro (como las mappot de los Sefarim). Muy bien hhadleada, con un cordón para colgarla del braso y que mos servía para meter los chavos, que ibamos a pedir, en las cazzas de los pudientes del pueblo. Mos vestíamos de lo mejor y cogidas de braseta, íbamos de dos en dos, a las cazzas que mos pertenesían. Eso era, lo que habían sacado, la Sociedad de Damas Israelitas de Larache, para apañar chavos, para ayudar a los nesesitados, cuando llegara Pesah. ¡Muncho que se apañaba! Se compraba sapatos y ropita para los críos y las tortas y el vino para pascuar. Todo ello muy bien distribuido… ¡Se haga el mazzal por esas señoras…! Mientras mozotras ibamos a las cazzas, donde mos resibían de lo mejor, mos pasaban a la mezza para gostar de todo y endulsar la boca, los hombres y los niños, se iban a la snoga para leer la Meguil- la d’ Ester… ¡la verdad, todo era muy bonito, muy bonito!

De <Larache, crónica nostálgica> de Sara Fereres

Sara Fereres en la Berberisca de su nieta Shari

Etiquetado , , , , , ,