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EDICIÓN ESPECIAL DE LA REVISTA DEL ATENEO DE MÁLAGA

Acaba de salir el Número Especial del mes de Junio de 2020 de la Revista ANS Magazine Ateneo del Nuevo Siglo, que edita el Ateneo de Málaga, bajo la dirección de Mónica López Soler. 

En este número tengo la fortuna de colaborar, gracias a la invitación que me hizo Mónica, en la sección El sillón de los viajes, con el artículo Viaje sentimental con un guía amateur.

Podéis acceder a la revista para leer los artículos en el siguiente enlace:

https://ateneomalaga.org/

La dirección de arte corre a cargo de Sergio Martín, la maquetación es de Blanca Rodríguez-Nogueras Candau y la portada de Teté Vargas Machuca. La factura de la revista es magnífica.

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«UN CIERTO TÁNGER», UN LIBRO DE FERNANDO CASTILLO

Seguí la sugerencia de Alberto Gómez Font y busqué Un cierto Tánger, el libro escrito por Fernando Castillo. Sencillamente magnífico.

Con elegancia, de manera amena, sin vericuetos innecesarios, pero con una cantidad de datos, anécdotas e información deslumbrantes, Fernando Castillo ha sabido condensar en sus 234 páginas la historia, la evolución y el sueño, la leyenda y la imaginería que ha crecido o se ha creado alrededor de la mítica ciudad marroquí.

UN CIERTO TANGER de Fernando Castillo - portada

Aunque muchos de los asuntos que aborda son ya conocidos para los que amamos el fascinante mundo tangerino, y a los que les interesa Marruecos en general, sin embargo, aporta un punto de vista distinto y atractivo. Repasa el pasado histórico de Tánger, su relación con la literatura y los autores que han elegido la ciudad como referente creativo, su etapa Internacional, los años de decadencia… Pero, en todo instante, Fernando Castillo enhebra las páginas de forma que nos envuelve de manera absoluta y es muy difícil soltar el libro hasta que no lo acabamos.

Pero es en el retrato que efectúa de algunos de los personajes que pasaron por la ciudad en sus mejores años cuando he devorado sus páginas con avidez. Tan bien narrado, tan sugerentemente expuesto que, a veces, parece que estemos leyendo una novela.

Podría elegir cualquier párrafo de Un cierto Tánger, porque en todos hallaremos un asunto de interés o una historia increíble, pero os invito a leer este que reproduzco más abajo sólo como botón de muestra.

Os recomiendo fervientemente este libro.

Un cierto Tánger, ha sido publicado por la editorial Confluencias, para su Colección Zocos.

Sergio Barce, junio 2020

“…A medida que avanzaba la guerra y llegaban a Tánger las noticias de las victorias franquistas, la opinión iba inclinándose hacia los sublevados, siendo cada vez más frecuentes las camisas azules en locales y calles tangerinas. Incluso, como recordaba Domingo del Pino, entre los simpatizantes franquistas de otros países se vistió la camisa de Falange, como hizo la Duquesa de Guisa, heredera del trono de Francia y por ende monárquica legitimista, que apareció fotografiada en los periódicos tangerinos con camisa azul el día que los franquistas le impusieron el yugo y las flechas de plata. Se diría que al siempre liberal Tánger había llegado un adelanto de la realidad que se estaba imponiendo en Europa, de la que huían numerosos refugiados muchos de los cuales acudían a la ciudad cada vez en mayor número, dejando lo que adivinaban se iba a convertir en infierno. Ahora, quienes de forma creciente desembarcaban en el puerto no se encaminaban hacia el centro de la ciudad con alegría, sino con esa combinación de esperanza y desasosiego que siempre acompaña al refugiado. Todos ellos se unían a los partidarios de la República que habían logrado escapar de la represión del Protectorado español o de la Península, sin saber que para ellos Tánger no iba a tardar en convertirse en un sucedáneo de Ceuta o Tetuán. Entre los tipos más curiosos que recalaron en Tánger en estos años se encuentra el controvertido Josep Dencás, líder de Esquerra y Estat Catalá y uno de los protagonistas de los acontecimientos de 1934, cercano a los aún más complicados hermanos Badía, los gánsteres del catalanismo. Tras un temprano y equívoco exilio, pues coqueteó con el fascismo mussoliniano, que comenzó en 1936 y pasó por la Italia fascista, recaló en Tánger donde ejerció como médico.

   Más suerte tuvieron los europeos que huían del nazismo, quienes en su mayor parte encontrarían en la libertad tangerina, en la que todas las contradicciones eran posibles, la seguridad suficiente para instalarse…”

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TÁNGER EN EL CINE – 1ª PARTE

Tal y como ya hice con Larache, también he ido recopilando películas que se han rodado en su integridad en la ciudad de Tánger y otras que solo han utilizado esta ciudad como parte del rodaje o para alguna localización concreta que interesaba a la cinta, añadiendo títulos que, aun ambientados en la ciudad, en realidad se filmaron en estudios. De manera que haremos este viaje por algunas de esas cintas que han tenido a Tánger como escenario.

Hay algo que me llama la atención: la gran mayoría de los títulos que menciono (salvo producciones marroquíes y algún que otro film menor) están formados por repartos de actores y equipos técnicos internacionales, como si estos films fuesen curiosamente una prolongación de lo que ha sido siempre Tánger: un lugar cosmopolita y multicultural.

Dado el número de películas halladas, alrededor del centenar (y eso que no incluyo documentales y cortometrajes), repartiré la información en varias entregas. Hoy, la primera, con los 10 primeros títulos. Ahí van:

AGUILAS DE ACRERO cartel 2

En 1927, se rodó, en escenarios de Casablanca, Rabat, Fez, Marrakech, Tetuán, Río Martín, Tánger y Larache, Águilas de acero. Esta película también se tituló Los misterios de Tánger.

Muda y en blanco y negro, está dirigida por uno de los grandes maestros del cine español: Florián Rey. Y está basada en una novela corta escrita por Rafael López Rienda, que fue productor de la cinta e intervino como actor.

Águilas de acero en la prensa

Se trata de una película de género negro, de espionaje, con el trasfondo de las guerras marroquíes y que culminaron en la colaboración franco-española contra Abd-el-Krim. Mezcla escenas rodadas con actores, entre el incipiente cine negro y el de aventuras exótico, y escenas de documentales reales rodadas sobre la aviación española de esos años.

El argumento gira sobre una preciosa mujer polaca, llamada Sofía, que trabaja como agente de espionaje creyendo en todo momento que su causa es la justa. Para conseguir sus objetivos, seduce a un piloto de aviación español para que se pase al bando rifeño…

El reparto está formado por Pedro Larrañaga, Elita Panquer, Ricardo Prieto, Elisa Ruiz Romero, Alfredo Hurtado, Ricardo Núñez y Juan Ruiz de Alda.

Feu de 1927 cartel

Del mismo año de 1927, es la película francesa titulada: Feu!, de Jacques de Baroncelli.

Drama bélico, del que apenas he encontrado referencias. Film interpretado por los grandes Charles Vanel y Pierre Brasseur, junto a Dolly Davis y Max Maxudiam. Se rodó totalmente en Tánger.

feu!

En 1937, el mismo realizador, Jacques de Baroncelli, rodó una nueva versión de este film, siendo en esta ocasión los actores: Victor Francen, Edwige Feuillère y Jacques Baumer. Desconozco si volvió a rodar en Tánger su propio remake.

La bandera

La bandera (1937), es un film dirigido por Julien Duvivier

Producción francesa, como la anterior. El maestro Duvivier rodó esta cinta en la que contaba la historia de un criminal que se enrolaba en la Legión española, criminal que protagonizaba la gran estrella del cine francés Jean Gabin, al que secundaban Annabella, que interpretaba a la bailarina Aisha la Slaoui, de la que el personaje de Gabin, por supuesto, se enamora; y los actores Robert Le Vigan y Gaston Modot.

La película se rodó en el Barrio Chino de Barcelona, en los Estudios Pathé de París, en Gibraltar y en Tetuán y Tánger. Curiosamente, estaba dedicada al general Francisco Franco (he de suponer que el dinero de la cinta provendría de la Francia de Vichy).

Tanger - Gibraltar

Del año 1938 es el film estrenado en España como Tánger, pero cuyo título original era Gibraltar. Hay un alto número de películas sobre contrabando que unen a ambas ciudades.

TANGER - GIBRALTAR 1

Se trata de una producción francesa, dirigida por el realizador ruso Fyodor Otsep. Los intérpretes fueron Viviane Romance, Erich Von Stroheim, Roger Duchesne, Yvette Lebon y André Roanne. El gran Erich Von Stroheim, además de su papel como actor, colaboró en el guión.

Una historia de intriga, espionaje y contrabando entre Gibraltar y Tánger, que no tuvo repercusión alguna.

La película se rodó íntegramente en Francia.

Los misterios de Tánger, de Fdez Cuenca

Los misterios de Tánger (1942), de Carlos Fernández Cuenca. Película española que protagonizaban Estrellita Castro, Manuel Luna, Raúl Cancio y Pilar Soler. Thriller ambientado por completo en Tánger sobre una banda de traficantes de armas. Por supuesto, los españoles, con la ayuda de un comisario marroquí (al que interpreta Manuel Luna) desbaratan sus planes para hacer llegar armas a los rebeldes marroquíes.

Tánger, de George Waggener

Tánger (Tangier, 1946) de George Waggner, interpretada por dos de las estrellas más famosas del cine de aventuras hollywoodiense: María Móntez y Sabú, a quienes secundaban Robert Paige, Preston Foster y Reginald Denny. Mezcla de cine negro y aventura, se ambienta en Tánger, pero no se rodó nada en la ciudad, sino que la filmación se hizo en los Estudios Universal.

Sin uniforme

De 1948, es Sin uniforme, dirigida por Ladislao Vajda. Producción española, rodada en Tánger, por este interesante realizador húngaro. Film de espionaje, que tuvo cierta repercusión en taquilla, recrea con acierto el ambiente de conspiración e intriga en la ciudad tangerina durante la segunda guerra mundial. Los actores de esta cinta fueron Rafael Durán, Blanca de Silos, Pepe Isbert, Enrique Guitart, Raúl Cancio y Rafael Calvo.

THE WOMAN FROM TANGIER

También de 1948 es la producción americana The woman from Tangier, dirigida por Harold Daniels. Con Adele Jergens, Stephen Dunne, Ian MacDonald y Donna Martell. Película de aventuras y crimen de serie B producida por Columbia Pictures.

Adele Jergens es Nylon, una bailarina estadounidense que ha de huir y recala en Tánger camino de Gibraltar. En el barco se produce un intento de robo del cargamento de oro que transporta, robo que el capitán del barco impide matando al presunto ladrón . Entra en acción un detective de seguros que no cree la versión del capitán…

Mission a Tanger, de André Hunebelle

En 1949 se rodó Mission a Tangier, dirigida por el realizador francés André Hunebelle. Es otra película de espionaje en la que la trama se centra en cómo lograr pasar unos documentos secretos de Tánger a Londres en 1942, en el momento clave de la Segunda Guerra Mundial. Está protagonizada por Raymond Roudeau, Gabt Sylvia y Mila Parély, y entre los secundarios aparece Louis de Funés.

Aquel hombre de Tánger

Aquel hombre de Tánger (The man from Tangier, 1950) de Robert Elwyn, con Nils Asther, Roland Young, Nancy Coleman, Margaret Wycherly, José Suárez y Sara Montiel, que interpreta a una marroquí: Aixa. Fue una olvidable coproducción hispano-americana, en la que hay una intriga bastante ridícula: una americana, bajo ciertas influencias, se ve casada con un conde, que desaparece. Tras descubrir que era un impostor, el personaje de Nancy Coleman paga a un tipo en plena medina tangerina para que se haga pasar por su marido y así conseguir su divorcio…

JACK EL NEGRO

De 1950 es la coproducción Jack el negro (Black Jack), del realizador francés Julien Duvivier, que codirigió con José Antonio Nieves Conde. Interpretado por el gran George Sanders, al que acompañaban Herbert Marshall, Patricia Roc, Agnes Moorehead, Marcel Dalio, Howard Vernon, José Nieto, Rafael Bardem, Gérard Tichy y Lola Flores. Rodada en Madrid y Mallorca, es una película maldita.

«Black Jack», es un barco cuyo capitán es un contrabandista que, harto de ser perseguido por la marina española, está deseando dejar su oficio. Un día, el barco recoge a un grupo de refugiados políticos cuyo navío ha naufragado. Entre los pasajeros está la bella Ingrid, que se enamora del capitán.

Benítez Ariza escribe sobre Jack, el negro lo siguiente: “Es una extraña coproducción que aunó artistas y capitales de ambos lados del Atlántico y localizó sus exteriores en Mallorca y Tánger. Merece la pena verla, siquiera sea por ahondar un poco en el insondable cesto de las ocasiones perdidas e irrepetibles. No era frecuente entonces que una productora norteamericana se aliara con capital español, francés y belga para encomendar una película a un director que ya gozaba de reconocimiento internacional y había dado a la pantalla películas tan notables como Pépé le Moko (1937) o Seis destinos (Tales of Manhattan, 1942). Y más sorprendente aún fue que una película no menos desesperanzada y nihilista que El tercer hombre, y que en cierto modo hacía partícipe de ese nihilismo a la olvidadiza España franquista, que se esforzaba por hacerse perdonar sus recientes connivencias con la Alemania nazi y la Italia fascista, contara con participación española y situara su poco edificante trama en suelo español. Quizá nadie cayó en la cuenta; o quizá la impecable filiación falangista de su supervising director, José Antonio Nieves Conde, que todavía no había dado pábulo a la desconfianza del régimen, como ocurriría muy poco después tras el estreno de la controvertida Surcos, sirvió para tranquilizar reparos.

El caso es que la película no puede ser más inquietante. Un traficante de inmigrantes que huyen de países desgarrados por la guerra –por la época, podemos pensar en países de Europa central o del Este, aunque no es  difícil conectar ese recuerdo con el de los exiliados españoles que embarcaron en buques semejantes rumbo a México u otros países– desembarca en Mallorca con objeto de ofrecer a otro traficante sin escrúpulos –un norteamericano  que, como sus compatriotas Rick Baine (Casablanca) y Harry Lime (El tercer hombre), ha perdido el norte moral con la guerra y se gana ahora la vida traficando  con armas y drogas– el rescate de algunos de los pasajeros que lleva en su barco y que están dispuestos a pagar por hacerse desembarcar en Tánger. El segundo tratante –interpretado por George Sanders, acepta el negocio, sin saber aún que quien se lo propone pretende hundir el barco y deshacerse sin más del resto del pasaje. Este hecho pondrá a prueba el hasta entonces inconmovible cinismo del desencantado excombatiente y conducirá al previsible desenlace, determinado también por la presencia, entre los inmigrantes, de una bella mujer hacia la que el traficante se sentirá atraído. Lola Flores y Manolo Caracol interpretan en un cabaré de Tánger un muy explícito baile de cortejo que sirve de contrapunto al tenso intercambio verbal entre el protagonista y la chica superviviente; o el momento en el que los dos contrabandistas se enfrentan sobre un secadero de redes de pesca en las que el perdedor queda atrapado.”

L´homme de la Jamaique

L´homme de la Jamaïque (1950), está dirigida por Maurice de Canonge. Esta película francesa era un dramón, que cuenta la historia de un pistolero que ejercía su oficio en Tánger, y que huye con una enfermera, a la que ama, a París para iniciar una nueva vida. Pero sus sueños se truncan cuando le diagnostican la lepra…

El actor principal lo encarna de nuevo Pierre Brasseur, acompañado en el reparto por Véra Norman, Louis Seigner y Jean-Roger Cauissimon. Se rodó en Tánger y París.

La corona negra

En 1951 se estrena La corona negra, de Luis Saslavsky. Quizá la película española de la época con el reparto más espectacular posible: María Félix, Rossano Brazzi, Vittorio Gassman, José María Lado, Julia Caba Alba y Félix Fernández, con producción de Casáreo González. El guión era de Miguel Mihura y se basaba en una historia de Jean Cocteau, que cuenta una truculenta historia de amnesia que padece le personaje de María Félix tras el misterioso asesinato de su marido… Se rodó en Tánger y Tetuán.

Sergio Barce, junio 2020

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Escena de La corona negra con María Félix y Vittorio Gassman

MARIA FELIX y VITTORIO GASSMAN en una escena de LA CORONA NEGRA

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SEGUIRÁ – To be continued…

 

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«IFNI. LA ÚLTIMA AVENTURA COLONIAL ESPAÑOLA», UN LIBRO DE CHAVES NOGALES

IFNI Chaves Nogales portada

Los libros y artículos del periodista sevillano Manuel Chaves Nogales han sido uno de los descubrimientos más fascinantes de los últimos años. Entre sus obras destacaría, por supuesto, su emocionante La defensa de Madrid (Espuela de Plata – Sevilla, 2011) y A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España (Libros del Asteroide – Barcelona, 2013).

Y tras leer la novela de Miguel Sáenz, Territorio, de la que escribí una reseña, me animé a leer otro libro de Chaves Nogales: Ifini. La última aventura colonial española (Almuzara – 2013).

Libro curioso y excepcional, que recoge los artículos escritos por Chaves Nogales para el diario Ahora, cuando en 1934 fue enviado como corresponsal para cubrir la noticia de la toma de la plaza de Sidi Ifni por el ejército español en nombre de la República. Plaza que, años después, pasó a convertirse en provincia española.

La calidad literaria de este periodista y escritor convierte sus crónicas en una verdadera delicia para la lectura. De las páginas de este libro, me ha llamado la atención su primera parte, en especial los artículos dedicados al sultán azul, chej Muley Mohamed Mustafá Mrabeh Rabbu Ma-el-Ainin, es decir, <el criado por los dioses>, como el siguiente:

“UNA INTERVIÚ CON EL SULTÁN AZUL.

 …POR QUÉ ES AZUL EL SULTÁN AZUL

El sultán azul es azul porque sus ropas azules se destiñen y le manchan la cara y las manos. La culpa es de la falta de probidad de la industria textil francesa. Hace un siglo que las fábricas de tejido de Francia empezaron a mandar sus piezas de tela azul a Mauritania. Los telares indígenas no podían competir con las hilaturas francesas y todos los habitantes del desierto empezaron a liarse la cabeza con estas telas teñidas con malas anilinas, que daban un viso azulado a sus rostros. Se creó pronto la leyenda: aquella tintura azul protegía la piel contra las picaduras de los insectos y las infecciones del desierto. Y ya no ha habido manera de que los indígenas prescindan de ellas. La industria textil europea ha llegado a fabricar telas de colores más sólidos, pero ya es inútil. El buen berebere buscará siempre esta tela mal teñida que hace ochenta, cien años, exportaban al desierto unos fabricantes franceses poco escrupulosos.

Por eso es azul el sultán azul; únicamente por eso.”

Y también ese toque romántico con el que emboza sus entrevistas, dotándoles de un aura casi mística y fabulosa. El diálogo que mantiene con el sultán azul es, sencillamente, precioso:

 “CUANDO EL SULTÁN ERA VICTORIOSO Y FELIZ

-Cuéntame -le digo- algo de tus tiempos de poderío; algún recuerdo de tu juventud, de tu infancia, de la vida en casa de tu padre, el guerrero victorioso. ¿No recuerdas nada?

Entorna los ojos, y con ademán enfático contesta:

-Se olvidan los días ingratos, esos días en los que el sol tuesta la piel y los hombres caen rendidos de hambre y de sed en el desierto; se olvidan los días en que, bajo el agobio del sol, a punto de perecer, hay que abrir el vientre a los camellos para ocultar la cabeza en las entrañas del animal y beber su sangre. Pero los días gratos, los días de agua clara y corriente, ¿cómo se pueden olvidar? Presentes los tengo siempre; más presentes en estas horas de infortunio. El libro de mi vida está escrito por mí. Cuando alguna vez vayas a mi casa y yo esté en ella y pueda recibirte como a mi huésped lo leerás y sabrás de mí.

-Eres poeta -le digo-; ¿podrías recitarme algo tuyo?

-Yo te haré una poesía cuando pueda sentir y pensar.

Y termina recitando una vieja poesía berebere, que el intérprete traduce así:

Aunque se vista de seda y sobre seda se acueste,

un hombre no será jamás hermoso

en un país que no sea aquél en que ha nacido.

¿Qué puede la lima sobre la roca?

¿Qué puede la sierra sobre el agua?

¡Alá! ¿De qué sirve la belleza

para quienes no pueden conocerla?

¡Alá! ¿Qué puede sobre mí

aquél que no me ame?

Mis pies. Ellos me sostienen.

Mi lengua. Con ella hablo.

Cabo Juby, 19 de abril. (Ahora. Madrid, 24-04-1934)”

Pero también es curioso y atractivo leer todo lo que Chaves Nogales iba desvelando a los lectores del diario Ahora con relación a esa leyenda que corría de boca en boca acerca de que, tras doce años del desastre de Annual, aún quedaban prisioneros españoles de aquel descalabro en manos de los rifeños, artículos que se incluyen en este volumen. Leyenda que desmontó con pruebas irrefutables. Un episodio de nuestra historia que siempre me ha atraído.

CHAVES NOGALES

MANUEL CHAVES NOGALES

Cuando Chaves Nogales comenzaba este periplo, camino de Sidi Ifini, recaló en Agadir a mediados de abril de ese mismo año de 1934, atrapado aún entre los inconvenientes y problemas que surgían en su viaje para llegar al “territorio”. Y ahí detalla algo muy pintoresco y sugerente, una imagen que me ha hecho recordar la película de Billy Wilder Cinco tumbas a El Cairo (Five graves to Cairo, 1943) y, de alguna manera, el Rick´s Bar de Casablanca. Escribe Chaves Nogales:

“…Vuelvo desesperanzado al hotel. Un magnífico hotel que nada tiene que envidiar a los mejores de Europa. Los franceses han gastado cuatro millones en construir este hotel, en el que los oficiales que vuelven de las operaciones disfrutan por poco dinero del confort más refinado, juegan al tennis cara al mar y se emborrachan un poco con los cocktails que les elabora un barman moro, con tanta fantasía como Pedro Chicote…”

Y al leer este párrafo me acordé de Alberto Gómez Font, cuidador de palabras y partisano de cocktails, y lo copié, como he hecho ahora, y se lo envié por messenger. A Alberto le encantó. Y es que Manuel Chaves Nogales tenía una pluma tan detallista y primorosa como su lúcida mirada sobre la realidad española de los años en los que vivió.

Un libro muy bonito. Y un testimonio sorprendente de una conquista llevada a cabo sin que en su momento se disparase un solo tiro.

Sergio Barce, junio 2020

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FOTOS DE CINE 11

Hay fotografías de cine que, curiosamente, resumen parte de la historia del séptimo arte, como la que hoy cuelgo en este blog.

Está tomada en el año 1972, en la famosa casa del realizador George Cukor (os recomiendo la serie de televisión «Hollywood» para que os hagáis una idea de las características de las fiestas que se organizaban allí y de la personalidad de su anfitrión). 

Se trataba de un homenaje al director español Luis Buñuel que le tributaban un grupo de directores, admiradores de su obra. Y qué admiradores.

En la foto, de izquierda a derecha, de pie: Robert Mulligan (director de Matar a un ruiseñor), William Wyler (director de Ben-Hur), George Cukor (director de Historias de Filadelfia), Robert Wise (director de Sonrisas y lágrimas), Jean Claude-Carriere (guionista habitual de Buñuel), Serge Silberman (productor de Buñuel). Sentados – Billy Wilder (autor de Con faldas y a lo loco), George Stevens (director de Raíces profundas), Luis Buñuel (el homenajeado), Alfred Hitchcock (director de Psicosis) y Rouben Mamoulian (realizador de La reina Cristina de Suecia). También estuvo John Ford (realizador de Centauros del desierto), que no aparece porque, por motivos de salud, se había quedado en un sofá.

Solo he nombrado una película por asistente. Porque casi todos ellos tienen más de una obra maestra. Para sentirse más que orgulloso de verse reconocido por tanto talento.

Sergio Barce, junio 2020

De pie - Robert Mulligan, William Wyler, George Cukor, Robert Wise, Jean Claude-Carriere, Serge Silberman. Sentados - Billy Wilder,George Stevens, Luis Buñuel, Alfred Hitchcock y Rouben Mamoulian

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