Alicia González Díaz, a quien conocía por su novela <Entonces y después> (Sociedad de Nuevos Autores – Madrid, 2004) que en su primera parte se ambienta en Larache, me ha remitido un precioso homenaje a su hermano recientemente fallecido. Como creo que tanto el correo que me envió como el texto <In memoriam> merecen la pena ser leídos, me permito reproducir lo que Alicia me ha hecho llegar. Su texto en recuerdo de Pedro Félix es de una gran delicadeza, y rezuma ternura en cada palabra.
Sergio Bace, diciembre 2012
Estimado paisano: Unos amigos me recomendaron que entrara en tu blog, y así lo hice. Me ha encantado porque a través de su lectura he ido descubriendo que nada, ni las personas ni las cosas, pasamos definitivamente. Algo queda vibrando en el tiempo. No transcurre la vida sin dejar una huella y una enseñanza. Por eso no nos es permisible renunciar a figuras y cosas que pasaron por nuestras vidas, sin que ello signifique renunciar a toda nuestra vida. Llega incluso un momento en el que sabemos que vivimos porque recordamos, aunque las cosas próximas y lejanas se mezclen y se fundan en la misma perspectiva como sucede con los colores y las líneas de un cuadro.
Nací en Larache donde viví hasta los dieciséis años. En octubre de 1958, mi familia y yo nos trasladamos a Granada, bonita ciudad en la que resido desde entonces, por lo que me considero granadina de adopción, pero siempre he tenido el empeño de inculcar a los míos ese germen de nostalgia hacia aquel rincón de Marruecos que guardo como una reliquia en mi corazón y que me inspiró mi libro ENTONCES Y DESPUÉS, publicado en 2004.
Gracias Sergio por tu blog cuya lectura me ha hecho soñar con épocas pretéritas evocadoras de la infancia y de la adolescencia.
Un cordial saludo,
Alicia González Díaz.

Alicia González, en la Residencia de Oficiales de Larache, en la boda de su profesora Demetria con el capitán Andrade






