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AMOUR ET COLÈRE, EL NUEVO FILM DEL REALIZADOR LARACHENSE ABDESLAM KELAI

Después del éxito de su anterior largometraje, MALAK, ahora Abdeslam Kelai estrena su nueva película rodada para Televisión:

AMOUR ET COLÈRE

Se estrena en la cadena de Televisión marroquí 2M durante este Ramadán

Aquí tenéis el primer tráiler del film

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ABDESLAM KELAI 1

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EL LIBRO DE LAS PALABRAS ROBADAS, NUEVA NOVELA DE SERGIO BARCE

Os anuncio a todos que, en la segunda quincena de este mes de Julio, aparecerá mi quinto libro, la novela EL LIBRO DE LAS PALABRAS ROBADAS, que, como hiciera antes con UNA SIRENA SE AHOGÓ EN LARACHE, publica la Editorial Círculo Rojo.

Maquetación 1 (Page 1)

La portada creo que es una maravilla. La cubierta y el diseño de portada es obra de Luis Muñoz García, y el dibujo es una creación de mi hijo Pablo.

A diferencia de mis anteriores obras publicadas, EL LIBRO DE LAS PALABRAS ROBADAS no se desarrolla en Larache. Como autor debo también alejarme en alguna ocasión del tema que más me ha inspirado, y he optado por una historia absolutamente inédita para mí, más en una línea de novela negra, casi de aventura, pero sin olvidar los temas humanos que son los que me atrapan como escritor. No obstante, advierto que, aunque parte de la trama se desarrolla en Málaga, obviamente Marruecos está presente, algo que me es imposible soslayar: Tetuán y, en especial, Tánger se convierten casi en personajes.

La sinopsis es la siguiente:

Marcado profundamente por varios acontecimientos ocurridos en el pasado y que hasta ese instante se ha negado a aceptar, el escritor Elio Vázquez se enfrenta a sus demonios desvelando sus secretos más íntimos a Moses Shemtov, un viejo psiquiatra. Durante estas sesiones sabremos que una serie de hechos imprevisibles cambiaron por completo su vida.

Todo comienza en Málaga el día en el que presenta su nueva novela. Al terminar el acto, Arturo Kozer, un hombre al que no conoce, le acusa de haber puesto en peligro su vida con esta publicación y, además, de haber desvelado el secreto de El libro de las palabras robadas, un codiciado manuscrito que hasta ese instante nadie sabe dónde se oculta. Ese mismo día, su padre sufre la primera pérdida de memoria que le llevará, días después, a ser internado en el hospital, y su madre, Ágata, muerta años antes, reaparece de manera imprevista. Mientras tanto, Elio trata de comunicarse con su hijo Marco pero, como suele ocurrir desde hace tiempo, no lo logra.

Tras recibir una inquietante amenaza, Elio Vázquez trata de encontrar a Arturo Kozer para desenmascarar su farsa y demostrar que su novela sólo es una creación ficticia que nada tiene que ver con la realidad. Su editor, Joan Gilabert, y la mujer de éste, Francesca, junto a Félix Quintá, un guardia civil retirado que escribe novelas negras de misterio, lo ayudarán en su tarea. Sin embargo, la codicia por hacerse con el códice al precio que sea va desvelando los motivos reales por los que actúan algunas de las personas en las que, hasta ese momento, Elio confiaba ciegamente. Todo vale con tal de hacerse con tan valioso botín.

Entre la intriga y la novela negra, página a página vamos descubriendo la fascinante vida del padre de Elio y el enigmático personaje de Dalila Beniflah, los viajes a Tetuán y a otras misteriosas ciudades, qué significa Tánger para ellos, el pasado errático y misterioso de Arturo Kozer, los intereses ocultos de Joan Gilabert y el verdadero secreto de El libro de las palabras robadas, y también qué significan Marco y Sara en la vida del protagonista, hasta llegar a un desenlace imprevisible.

Sergio Barce

Cuando la tengáis en vuestras manos, comprobaréis que la novela está dedicada a mi amigo Pablo Cantos Ceballos. No podía ser de otra manera.

En el instante que EL LIBRO DE LAS PALABRAS ROBADAS salga de imprenta, lo anunciaré debidamente. Sólo espero que podáis disfrutar de su lectura tanto como yo lo he hecho escribiéndolo.

Sergio Barce, julio 2013

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MARIANO BERTUCHI, LOS COLORES DE LA LUZ

No voy a descubrir a estas alturas la figura y la ingente obra pictórica de Mariano Bertuchi, ni tampoco su importancia como creador. Todos sabemos que Marruecos es su mejor inspiración y que Bertuchi es, quizá, el pintor español que mejor ha sabido plasmar el paisaje físico y humano del Marruecos que vivió tan intensamente.

PRESENTACION LIBRO ¨MARIANO BERTUCHI, LOS COLORES DE LA LUZ¨. MURALLAS REALES, CEUTA. 6 DE JUNIO 2013

Pero sí voy a mencionar, para quienes no tengan noticias de su existencia, que el pasado día 6 de junio, se presentó en Ceuta el libro <Mariano Bertuchi, los colores de la luz> de José Antonio Pleguezuelo.

MARIANO BERTUCHI

MARIANO BERTUCHI

Me comentaba su nieto, cuando nos vimos en el Ateneo de Málaga, que es un libro maravilloso. No tengo la menor duda. Y me comentó que me enviaría imágenes de algunas de las obras pintadas por su abuelo que tienen como tema central a Larache.

A Mariano Bertuchi, que se llama igual que su abuelo, le profeso afecto y simpatía, siempre que nos encontramos hablamos de Marruecos, de Larache, incluso una vez estuvimos buscando entre los fondos pictóricos que guarda en su casa un grabado para usarlo como portada en uno de mis libros. Lo encontramos, era el dibujo de un esclavo, y era perfecto para mi novela “Yebel Alám”. Pero como el libro no llegó a salir, la oportunidad se ha quedado en el aire. No descarto, sin embargo, que tengamos otra oportunidad para colaborar.

Cartel LARACHE. Plaza. República

Mariano cumplió su promesa enviándome tanto imágenes de óleos como dibujos de Larache hechos por su abuelo para revistas y sellos, curiosos todos ellos, de una belleza indudable. Son algunas de estas imágenes que me ha enviado las que acompañan a este breve comentario con el que os doy noticias de este magnífico libro.

Sergio Barce, julio 2013

 

La Alcazaba de Larache como portada de la revista

La Alcazaba de Larache como portada de la revista

Mariano Bertuchi nació en Granada en 1884, pero no es hasta 1928 cuando se traslada con su familia a Tetuán, donde es nombrado Inspector Jefe de los Servicios de Bellas Artes y Artesanía Indígena del Protectorado español de Marruecos.

Bertuchi es quien diseña el pabellón marroquí para la Exposición Iberoamericana de Sevilla, siendo nombrado director de las Escuelas de Artes Indígenas de Tetuán y Tagsut en 1931, done consigue aglutinar a los mejores artistas marroquíes. Su labor en defensa del arte autóctono marroquí hace que en 1935 se le concediera Orden de Alfonso el Sabio, tanto por este trabajo como por hacer de Tetuán la capital artística del Magreb.

En 1945 abrió una academia destinada a formar a los jóvenes pintores y artistas marroquíes para que pudieran tener acceso posteriormente a las Academias de Bellas Artes españolas.

Bertuchi no se limitó sólo a la pintura, sino que también intervino en otras actividades como la restauración de Palacio del Jalifa de Tetuán, efectuada en 1947, así como de la fachada exterior del Santuario de Sidi Ali Bugaleb en Alcazarquivir

En 1948 se inauguró el Museo Marroquí dirigido por Bertuchi.

Mariano Bertuchi falleció en Tetuán en 1955. 

De nuevo Larache, por Mariano Bertuchi, portada de la revista

De nuevo Larache, por Mariano Bertuchi, portada de la revista

Mi amigo el profesor Fernando de Ágreda me envía esta foto que se hizo en la Oficina de Turismo de Tetuán, bajo el mural pintado por Bertuchi.

Mural de Mariano Bertuchi

Mural de Mariano Bertuchi

 

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«LA LUZ DE LARACHE», UN RELATO DE SERGIO BARCE

Medina de Tetuán

Medina de Tetuán

El pasado 14 de junio, intervine en el Ateneo de Málaga, invitado por Pepe Ponce, que se había encargado de organizar las jornadas sobre el Protectorado en Marruecos. Como ya contaba hace días, en el mismo acto se presentó el libro “Álbum de la memoria compartida”, un hermoso catálogo de fotos de Marruecos durante el Protectorado, que se acompaña de varios textos, entre los que se encuentra uno mío titulado “La luz de Larache”.

Fotos Pepe Ponce 3 - el jefe de la cabila SIidi Abd el Kader, con dos lugartenientes, en visita al zoco el Hach àra retirar armas a los cabileños

Como el libro ya está editado, os muestro algunas de las imágenes que Pepe Ponce ha seleccionado para el libro, todas ellas bellísimas. Hay fotografías de aquella época tanto de Tetuán como de Larache, Tánger, Xauen, Ras el Ma,  Mar Chica, Nador o Alhucemas.

ALBUM DE LA MEMORIA COMPARTIDA

Aprovecho para dedicar el texto “La luz de Larache” a la memoria de Herminia González, hija de Facundo, una larachense alegre y luminosa.

Sergio Barce, junio 2013

LARACHE - calle Alcazaba - pasaje Comandancia

LARACHE – calle Alcazaba – pasaje Comandancia

LA LUZ DE LARACHE

Fotografiar Larache. Imágenes en blanco y negro e imágenes en color, imágenes que se superponen, que se pisan en el torbellino desordenado de la memoria.

La luz de Larache es azul y blanca, es húmeda y salada. La luz de Larache estalla deslumbrante en su Balcón del Atlántico, límpida, transparente, casi pura; desde ese lugar te absorbe los sentidos y te deja embelesado frente al océano inmarchitable, con el verde esmeralda bajo los penachos de las olas, con el azul del mar y con el celeste del cielo. Y luego la misma luz, al atardecer, abrasada por las llamas del sol, cae pesada y lentamente en ese horizonte familiar y lejano, y se torna dorada entiznando la ciudad de oro. Cómo apartarse entonces de la balconada que asoma al acantilado. El efecto es hipnótico. Te olvidas de la cámara y el dedo se queda agarrotado sobre el disparador. Quedas atado de por vida. Tantos colores en ese blanco y azul, tantos colores en el mágico crepúsculo que se repite cada día en Larache…

La paleta se multiplica en los puestos de la Plaza, especias, frutas, pescado o carne, son el rojizo azafrán, los melones amarillos, la plata de las sardinas o la roja sangre del cordero; en el Zoco Chico refulgen los escaparates de los joyeros, tientan los tejidos verdes, turquesas, negros y cobaltos de los vendedores de caftanes. Pasa el afilador y el aguador, y se oyen los colores de sus voces, confundidos ahora con las canciones que suenan en antiguas radios y en viejos reproductores. Se asoma el susi con su bata añil, se detiene una mujer con chilaba blanca, y otra entra en el almacén ataviada de verde y con el itam negro cubriéndole el rostro. Cerca, campesinas sentadas en el suelo con sombreros de paja decorados con borlas multicolores. Hay carros de verduras, de naranjas, de brevas, de uvas. Y de pronto todo se detiene por un segundo cuando la voz del almuédano llama a la oración desde la mezquita Anwar, la voz escapando de los altavoces del minarete en un eco ancestral. Pero también hay en Larache otros ecos de otros rezos en sinagogas y en iglesias que resuenan en la memoria.

Cómo captar estos cien colores en una sola imagen congelada… Huyen quizá ante la amenaza de verse constreñidos en un daguerrotipo.

Pero hay otras tonalidades más profundas. Y es que los colores de Larache, mis colores de Larache, tienen nombres y rostros. El glauco de los ojos de mi abuelo, que me mira mientras me enseña a pescar y me conduce metido en el sidecar de su moto por las callejuelas, una aventura entonces. El negro del cabello rizado de mi padre, al que me sujeto con mis pequeños dedos cuando me transporta sobre su espalda por la orilla de la playa, en la otra banda, allí en la desembocadura del Lucus. Más difícil es describir el color de la sonrisa de mi madre, endiamantada decía un hebreo, llevándome de paseo por la plaza de España y por la calle Chinguiti, para de regreso comprarme en un bakalito garrapiñadas y un paquete de caramelos. La piel oscura y brillante de Mina cocinando el cuscús o preparando aquellas galletas de almendras y dátiles que yo observaba con la barbilla clavada en el borde de la mesa. De qué tonalidad son los amigos, Luisito, Lotfi, Gabriela… Qué tipo de cámara captaría ese arco iris invisible que ahoga los grises tristes y amargos…

Fotografiar Larache. Javier Lobo, otro amigo de aquella infancia imborrable, tuvo más paciencia y, ya adulto, regresó, y en la avenida Mulay Ismail pulsó el disparador de su cámara y capturó en la sonrisa de una niña (tal vez se llame Salwa o quizá Fatima) ese algo que nos hizo soñar entonces, ese algo que sólo él supo ver en ese segundo en concreto y que luego, al revelar la foto, tituló con una palabra desnuda pero rotunda: felicidad. Y Larache seguía allí, toda su luz blanca y azul, húmeda y salada, tras la instantánea de esa niña que tal vez se llame Salwa o quizá Fatima…

Sergio Barce

FELICIDAD - foto de Javi Lobo

FELICIDAD – foto de Javi Lobo

 

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LARACHE – 28 DE JUNIO A 28 DE JULIO – EXPOSICIÓN DEL PINTOR LARACHENSE MOHAMED KABBOUA

Una de las pinturas de Mohamed Kabboua

Una de las pinturas de Mohamed Kabboua

Si hay un lugar exquisito en el que los pintores larachenses, y los artistas de otros lugares que son invitados, pueden exponer sus obras en un espacio idóneo y estéticamente sugerente, sin duda, este lugar es la GALERÍA LAFNAR.

Mohamed Barrak me suele tener informado enviándome cuantos enlaces se crean de la galería, y me ha hecho llegar la próxima exposición que tendrá lugar allí.

Mohamed Kabboua exposición

Gracias al paciente trabajo de Mohamed Kabboua esta galería va ganando más y más peso, y seguramente nos dará muchas alegrías en el futuro. En las próximas semanas, el propio Mohamed Kabboua expone sus pinturas, una ocasión excepcional para acercarse a Larache y visitar este precioso rincón lleno de arte en plena Medina, a pocos pasos del Zoco Chico.

Sergio Barce, junio 2013

Kabboua

Hay un vídeo realizado por Aziz Bouhdoud sobre la Galería Lafnar de las actividades del verano del año 2009, que también incluyo para quienes sintáis la tentación de verlo:

https://www.youtube.com/watch?v=GC4_Y5Lp9UI

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