Archivo de la etiqueta: Una sirena se ahogó en Larache

En la UNIVERSIDAD DE TETUÁN, el pasado 25 de abril – MARRUECOS-LARACHE en las novelas de SERGIO BARCE

Después de recalar en Larache para estar presente en los actos del Día del Balcón Atlántico el pasado domingo 22 de abril, me dirigí a Tetuán donde he participado en el Seminario sobre El Español en el Mundo, que se celebró en la Facultad de Letras de Tetuán de la Universidad Abdelmalek Esaâdi, en colaboración con el Aula Universitaria del Estrecho de Cádiz y el Instituto Cervantes de Tetuán.

Mi ponencia se titulaba: “Marruecos en las novelas de Sergio Barce”.

Primera cuestión: no sabía si preparar un texto para leerlo en el Seminario, como hicieron algunos de los ponentes, o bien improvisar, como hago la mayor parte de las veces, dejándome llevar por lo que me sugiere el tema y por la reacción del auditorio.

Primera confesión: me dejé llevar por mi intuición, y por lo que me dijeron después los asistentes, creo que acerté.

Khadija Yahya Lamrani, Sergio Barce,, Mouad El Mejdki, Prof. Abdellatif Limami, Prof. Abdellatif Ghailani Rzin y Fayssal Ouetta

Segunda cuestión: cómo entroncar mi tema con las otras ponencias, tales como “El idioma español en el mundo: actualidad y proyección” o bien “Orientaciones metodológicas actuales en la enseñanza de lenguas”, porque, después de escuchar las ocho ponencias que se desarrollaron el martes 23, pensé que no estaría a la altura de los profesores e investigadores a los que había escuchado esa primera jornada.

Segunda confesión: las palabras del poeta y profesor Abderrahman El Fathi durante la divertida cena que compartimos esa noche ahuyentó mis temores, porque El Fathi me dijo que las ponencias del días siguiente no eran tanto de carácter metodológico como de creatividad en español en Marruecos y que, por tanto, podía dar rienda suelta a lo que yo expresaba en mis libros, y de la manera que creyera más pertinente.

Tercera cuestión: mi ponencia “Marruecos en las novelas de Sergio Barce” sabía a ciencia cierta que acabaría por transformarse en “Larache en mis novelas” y que, inevitablemente, me emocionaría en cuanto me metiera en faena, porque hablar de lo que uno escribe desde las entrañas apareja esta consecuencia inevitable. La duda que me asaltaba era si los profesores y estudiantes que asistían al seminario entenderían las razones más profundas que me llevan a escribir de Larache.

Tercera confesión: la moderadora, la encantadora profesora Rachida Gharrafi, me lanzó sin paracaídas haciendo una presentación e introducción de mi persona que me facilitó el inicio; luego, a medida que hablaba, me di cuenta que el auditorio me seguía con tanta atención que me sentí en seguida como en casa. Me sorprendió, eso sí, que a muchos de los asistentes se les saltaran las lágrimas, lo que no parece muy propio de un seminario. Indescriptible mi satisfacción al terminar el acto: primero porque uno de los profesores asistentes, Abdellatif Ghailani, me dijo que había hecho que se emocionara recordando el Larache de su niñez, porque su padre era larachense y él pasaba los veranos en el pueblo, y también porque una de las integrantes del comité organizador me confesó que jamás había estado presente en un acto tan emotivo y especial como el que acababa de presenciar.

El profesor Abdearrahman El Fathi rodeado de varios de los alumnos asistentes

No sé cómo agradecerle a Abderrahman el Fathi que me invitara al seminario, no sé si le será suficiente que le diga que ha sido una de las ocasiones en las que me he sentido más pleno como escritor, y que gracias a él, además de estrechar nuestra amistad y la que ya compartíamos ambos con el profesor Abdellatif Limami, con el que he vuelto a compartir momentos inolvidables, además de eso, me ha regalado la oportunidad de conocer a personas extraordinarias como los mencionados profesores Rachida Gharrafi y Abdellatif Ghailani, con los que me faltó tiempo para hablar, o como los profesores Francisco Zayas, Hassan Amar, Souad Annakar, el inspector El Khadir Al-Azhari, el Consejero de Educación de la Embajada española D.Antonio Feliz, al profesor (y gran piloto de helicópteros) Enrique Lomás, o como esas tres encantadoras y especiales personas que son la poeta Yolanda Aldón, la esposa del profesor Limami, Nezha, y la profesora Nisrin Ibn Larbi Fathi, o como el director del Instituto Cervantes de Tetuán D.Luis Moratinos, que me demostró una amabilidad y cordialidad exquisita, y como a ese montón de estudiantes que, para mi sonrojo pero también para mi satisfacción, me pidieron una y otra vez que me fotografiara con ellos…

Con Amani, una de las alumnas asistentes al acto

Fue entonces cuando me di cuenta de cuán profundo había calado mi charla, porque mientras nos hacíamos estas fotos de recuerdo algunos de estos alumnos me agradecieron mis palabras, mis recuerdos, también mis críticas y mi nostalgia del Larache que nos gustaría ver hoy, porque esos alumnos son larachenses que estudian en la Universidad de Tetuán, y la manera como me transmitían su simpatía, su calidez y su afecto, es indescriptible, pero impagable: algo que te llega al corazón. Como lo hicieron los propios estudiantes tetuaníes que fueron amabilísimos.

Y después de toda esa emoción, de que se cerraran estas jornadas de tanta altura con los aplausos que allí se escucharon, prueba de su éxito y por ello felicito de nuevo a Abderrahman El Fathi, esa misma tarde asistimos en el Instituto Cervantes a la presentación del poemario de Yolanda Aldón “Cádiz y la otra orilla, a sorbos de a-mar y versos” que presentó D.Luis Moratinos. Reconozco que los actos poéticos no son lo mío, pero también reconozco que me alegré de estar presente en este en concreto porque, sinceramente, Yolanda Aldón supo ganarse al público con sus palabras pero, sobre todo, con sus versos, y es que, aunque ya he leído el libro y lo recomiendo sin duda, escuchar su poesía recitada por la propia autora gana verdaderamente en quilates, en emoción e intensidad, de manera que fue la guinda a las jornadas.

Luego, aprovechamos para despedirnos cenando en la Casa de España de Tetuán, donde, curiosamente, también cenaban, cantaban y bailaban, los profesores de los Liceos franceses, lo que no deja de ser paradójico. Durante la cena, D.Luis Moratinos me preguntó si estaría disponible para ir en septiembre a Tetuán para presentar mi novela “Una sirena se ahogó en Larache” en el Instituto Cervantes. Después de toda la experiencia vivida estos días, la respuesta era evidente, así que, si la invitación se concreta finalmente, Incha Al´láh, me encantará reencontrarme con mis amigos Limami, Nezha, Abderrahman, Nisrin, Rachida, Yolanda, Luis (espero que él me permita esta licencia) y los demás, para hablarles de nuevo de las calles y de la gente de mi pueblo a través de mi novela, y hacer que Larache luzca de nuevo aunque sea en la febril imaginación de este escritor que espera no haber aburrido a quien se haya aventurado a leer esta pequeña crónica.

 Sergio Barce, abril 2012

 

(Nota: apenas tengo fotografías del seminario pero a medida que las consiga las iré añadiendo a este post)

     

   

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

SERGIO BARCE EN «CAPITEL» por VICTOR PÉREZ BENÍTEZ

El pasado viernes acudí a un pequeño encuentro literario en el Taller de Pintura de Paco Selva, que tuvo la deferencia de invitarme para hablar de mis novelas y relatos con lo integrantes del Grupo Capitel, formado por artistas, tanto escritores como plásticos. Y la verdad es que fue un encuentro muy agradable y distendido. Además, lo aderezaron con un buen vino, y hasta con chuparquía. Uno de sus integrantes es Víctor Pérez, poeta, que ha escrito un pequeño comentario de nuestro encuentro y de mi última novela, que acababa de leer. Con su permiso, comparto con todos vosotros sus impresiones.

Sergio Barce, abril 2012

En Capitel: el poeta Víctor Pérez, Sergio Barce, Paco Selva y el también poeta Jose Luis Ortiz

 Sergio Barce en «Capitel»

por Víctor Pérez Benítez

Sergio Barce nos visitó el Viernes día 30, fue una velada especial, la personalidad de este escritor nos llenó, nos inundó de color a Larache, de aromas exóticos, de especias sabrosas de una tierra tan cercana geográficamente y tan alejada en otros aspectos.

Sergio nos habló sobre sus experiencias de niño en Larache, de su llegada con 13 años a Málaga donde estudió en los Maristas, del contraste de una ciudad a otra, del sueño del recuerdo que siempre le lleva a escribir sobre sus emociones y sus diversiones de aquel paraíso perdido.

«El jardín de las Hespérides», «Ultimas noticias de Larache», «Retrato en sepia» y su último «Una sirena se ahogó en Larache» son obras que fueron comentadas por el autor, en todas ellas como digo, corre un río de recuerdos que le unen a esa joya atlántica, a ese territorio que España amó y abandonó a su suerte.

«Una sirena se ahogó en Larache» es una novela que gira en torno a la vida, las aventuras y desventuras de un niño llamado Tami, un niño de nueve años que sueña ser Saladino y Barbarroja, un niño con un padre amargado por una existencia anodina, con un abuelo al que le une una relación especial, un hermano que solo desea escapar hacia España, de una pandilla de amigos que le acerca a la aventuras y a más de una desventura.

Interviene el escritor Antonio Abad

Recojo una parte que considero define un poco el estilo de la novela:

«Entran en el edificio y cruzan la zona del patio donde hay más gente a esa hora. Se adentran por la nave principal zigzagueando a la masa que se mueve lentamente por los pasillos interiores. A Tami le gusta esta construcción con sus tejados verdes, sus paredes blanqueadas, con ese aire de sueño nazarí que a él le parece un pedazo perdido de los antiguos palacios omeyas que hubiera llegado a Larache a la deriva empujado por las olas hasta dejarlo allí. Tami es imaginativo, todo lo transforma en algo más sutil, en algo más romántico, siempre una aventura.«

Colores, olores, de especias y de fútbol, de risas y de llantos, de ternura y de crueldades, toda una amalgama intensa de sabores perdidos, de ambientes familiares que nos recuerdan nuestra infancia.

La aparición de la sirena envarada en la playa, solo es contemplada por Tami, la visión le induce a soñar con ella, es este momento donde la novela alcanza sus mejores momentos poéticos, realmente impresionante leer lo que el niño siente:

«…Las pestañas que parecen de sal… Las lágrimas de la mujer-pez son como tinta que escribieran un largo poema en sus mejillas ya secas, un largo poema cuyos versos piden auxilio...«

En definitiva, una buena selección como una de las novelas mejor escritas en Andalucía en 2011 y fuerte candidata para ser la mejor. (y eso que no he leído las restantes)

Buena suerte, se la merece.

Blog de Víctor Pérez:

siroco-encuentrosyamistad.blogspot.com

Sergio Barce, Paco Selva y Jose Luis Ortiz

Etiquetado , , , , ,

«DUKALI», un relato de SERGIO BARCE

Me escribía hace unos días mi amigo Jesús Ortega diciéndome que acababa de terminar de leer mi segundo libro, «Ultimas noticias de Larache» (Aljaima – Málaga, 2004), y que de los relatos que lo conforman le habían gustado especialmente «El primer regreso«, «Moro«, «Dukali» y el que da título al libro. Y me escribía entre paréntesis acerca del cuento «Dukali»: es como la sirena antes de ahogarse.

Me llamó la atención su acotación, y al volver a leer este relato me he dado cuenta de que Jesús tiene razón, de que ya en 2001 (año en el que escribí ese cuento) en mi cabeza se estaba fraguando la historia que se convertiría en mi última novela publicada: «Una sirena se ahogó en Larache«. 

Y aunque estoy preparando una reedición de esos cuentos, con otros nuevos, parece una ocasión propicia -cualquier excusa es buena- para colgar el cuento «Dukali» en este blog.

Sergio Barce, abril 2012

DUKALI

Dukali estaba sentado en el techo del castillo de San Antonio, el antiguo Hospital Civil, esa especie de proa que asoma al acantilado medio en ruinas, sobreviviendo a duras penas al inexorable paso del tiempo que va erosionando el pasado de Larache. Allí arriba, Sigue leyendo

Etiquetado , , , , , , , , ,

Mi novela UNA SIRENA SE AHOGÓ EN LARACHE, Finalista del Premio Andalucía de la Crítica 2012

Os comunico que, para mi sorpresa, y también satisfacción, que deseo compartir con vosotros, mi última novela UNA SIRENA SE AHOGÓ EN LARACHE ha resultado Finalista del XVIII PREMIO ANDALUCÍA DE LA CRÍTICA 2012.

Os reproduzco el comunicado publicado por la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios:

5 de febrero de 2012.- Tras la votación llevada a cabo por más de un centenar de miembros de la Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literarios durante el mes de enero han sido elegidos como finalistas los escritores y escritoras relacionados.

Narrativa

 1. El espía de Justo Navarro, Editorial Anagrama.

2. Nada del otro mundo de Antonio Muñoz Molina, Ed. Seix Barral.

3. Una sirena se ahogó en Larache de Sergio Barce, Ed. Círculo Rojo.

4. Los que miran el frío de Francisco Onieva, Ed. Renacimiento.

5. El gnomón y el péndulo José Ruiz Mata, Ed. Alhulia.

6. Vidas prometidas de Guillermo Busutil, Tropo Editores.

7. La soledad del azar de Juan Cobos Wilkins, Ed. Almuzara.

Poesía

 1. Un girasol flotante de Antonio Carvajal, KRK Ediciones.

2. En el corazón del signo de Francisco Basallote, EH Editores.

3. El intérprete infiel de Manuel Jurado  López, Ed. Ánfora Nova.

4. Al pie de la letra de Víctor Jiménez, Ed. La Isla de Siltolá.

5. Retablo de cenizas de María Sanz, Ayuntamiento de Alcalá de Henares.

6. Cibernáculo de María del Valle Rubio, Ediciones Vitruvio.

7. Romances del crepúsculo de Enrique Morón, Ed. Port Royal.

8. Sobre la oscuridad de Dolors Alberola, Ed. Rumorvisual.

9. Donde la hoguera de Inmaculada Moreno, Ed. Hiperión.

 El Jurado del Premio Andalucía de la Crítica formado por veinte miembros entre profesores de Universidad, escritoras y escritores, críticos literarios y periodistas se reunirá los próximos días 13 y 14 de abril en la ciudad de Málaga para proceder a elegir entre estos finalistas a los ganadores o ganadoras de los premios de narrativa y poesía de este año.

Los premios cuentan con el patrocinio y la colaboración del Instituto Andaluz de las Artes y las Letras (Consejería de Cultura-Junta de Andalucía), la Fundación Unicaja y el Ayuntamiento de Córdoba.

A los ganadores/as se les entregarán sendas estatuillas creadas por el escultor de fama internacional Andrés Alcántara (http://www.andresalcantara.com) y reproducidas por la Escuela del Mármol de Andalucía. Los premios se entregarán en Córdoba con motivo de COSMOPOÉTICA. Al mismo tiempo se llevará a cabo un homenaje al escritor cordobés José de Miguel.

 http://www.noticiascadadia.com/noticia/31442-una-sirena-se-ahogo-en-larache-de-sergio-barce-finalista-del-andalucia-de-la-critica-de-no/

Etiquetado , , , ,

Mis cuentos en el Instituto Miguel Servet de Sevilla

El viernes pasado, tuve la oportunidad de intervenir en la Semana de Animación a la Lectura en el Instituto Miguel Servet, de Sevilla. Invitación que agradezco profundamente, porque fue una grata experiencia.

Sergio Barce y Rosario Chaparro, en un momento de la charla

La presentación corrió a cargo de Rosario Chaparro, jefa del Departamento de Lengua, que fue muy generosa en sus elogios, y enormemente amable conmigo. La idea era que, hablando de mis libros, y especialmente de mis relatos cortos, tratara de abrir en los estudiantes el interés o, al menos, las ganas por acercarse a mis historias. Una excusa para invitarles a ver los libros como algo atractivo.

Había pensado, en principio, leer alguno de las historias de Ultimas noticias de Larache y otros cuentos (Editorial Aljaima, Málaga – 2004), pero luego, a medida que les iba relatando mi experiencia en Larache, las anécdotas y los motivos por los que escribo ambientando estas historias en mi pueblo, deseché la lectura y pasé a la narración oral.

Rodeado por los profesores Vanessa, Consuelo, Rosario y Luis

En algún instante, les expliqué que, en realidad, esa es la manera de narrar habitual en Marruecos, que la transmisión oral de los cuentos populares nunca ha necesitado de la escritura, y que, lo que estaban oyendo, era la forma más natural y primitiva de relatar.

Los alumnos asistentes

También les hablé de mis novelas: En el jardín de las Hespérides <Ajaima, Málaga – 2000>, Sombras en sepia <Pre Textos, Valencia, 2006> y Una sirena se ahogó en Larache <Círculo Rojo, Almería . 2011). Creo que les fascinó la historia de Mina, la negra, y también mi cuento Moro, que les conté como una experiencia real de lo que significa la xenofobia; supongo que eso les acercó más a este problema.

Luego, cuando hube acabado, los alumnos de segundo que llenaban la biblioteca del centro, preparada para la ocasión, y que habían seguido mi charla narrativa en silencio, lo que me sorprendió, lo confieso, comenzaron a bombardearme con preguntas. Esa, y no otra, fue la prueba de que habían escuchado con atención mi relato oral. Unos me preguntaban sobre mi vida en Marruecos, sobre mi infancia en Larache, otros sobre la técnica narrativa, cómo me enfrentaba a mis historias para poder trasladarlas a un relato o a una novela, qué era lo que me movía a escribir, si cuando comenzaba una novela ya sabía el final de antemano… Sorprendentemente, Rosario Chaparro tuvo que interrumpir las preguntas porque nos habíamos pasado de tiempo. La verdad, a mí se me hizo corto. Ojalá que a ellos también. Me gustó la experiencia, y me divertí descorriendo la cortina tras las que guardo mis historias. Gracias a los miembros del Centro Miguel Servet, así como a sus alumnos, por su acogida y por el trato recibido.

Sergio Barce, noviembre 2011

Francesco Vertedor y Sergio Barce, al final del acto

Etiquetado , , , , , , , , , , ,