Archivo de la etiqueta: LARACHE

LOS NOMBRES DE UN BARRIO DE LARACHE (Carta a un amigo) del Dr. JOSÉ EDERY BENCHLUCH

                     José Edery escribía hace unos días un extraordinario artículo sobre las sinagogas de Larache, que ha tenido numerosos comentarios. Como continuación, y aclaración a algunas dudas, me remite este otro artículo, tan sugerente e instructivo como el anterior, que nos enseña otros aspectos, curiosidades y detalles sociales e históricos de Larache.          Sergio Barce

Teba de la Snoga de Ibn Danan

En relación a mi artículo <Las sinagogas de Larache: La esnoga Berdugo> mi querido compañero y amigo de la infancia José García Gálvez, tras escribir sinceros elogios a mi escrito, lo que le  agradezco de corazón, decía en el blog de nuestro común paisano Sergio Barce,  <discrepar> de la denominación que le había dado a un barrio. Escribía que lo que yo llamaba en escrito coloquial como <Campito de Castiel> era más conocido, depende por quien, como <Campo de Asayag>. Voy a aclarar mi supuesto error o desacuerdo de denominaciones. Al llano o barriada lo denominé por uno de sus múltiples nombres, en este caso una denominación oficial, en el contexto de la época que relataba; y si unas personas por sus relaciones u ubicación residencial le conocían popularmente por un nombre -para mi era barrio o campo Egea- otras le conocían por otras denominaciones dependiendo de la época y de los residentes del barrio y de las relaciones con estos.

 

Dos larachenses: Paco Muñoz y José Edery

                Para evitar <discrepar> con mi amigo Pepe, lo que nunca me ha sucedido gracias a nuestra larga y sincera amistad, gustosamente voy a explicar mi presunto error denominativo. Nos estamos refiriendo ambos al espacio urbano formado por el cuadrilátero territorial de tierra  amalgamada y prensada tipo <hambrí>, y rodeado por los cuadro lados por viviendas de planta baja o dos plantas. Espacio comprendido entre la calle Chinguiti -anteriormente Canalejas y actualmente Hassan II-, la calle Asturias, la avenida del Generalísimo -anteriormente de la Reina Victoria y actual Mohamed V- y la calle denominada antes de la <Rahbá>. En esta en dirección a la Avenida, y a su izquierda estaba situado en el antiguo mercado de cereales <Rahbá> el molino de harina, que posteriormente adquirió la familia Asayag; y frente al molino se abría un pequeño callejón que daba acceso al llano. Existía en la ciudad en la zona del puerto, otro espacio denominado popularmente, pero no oficialmente, <Rahbá> constituido por almacenes de cereales cerca de las antiguas Atarazanas, situado en unos terrenos a la derecha del final de la cuesta de la Torre o de Rechaussen.

                   Este molino de la Rahbá es un recuerdo imborrable para los judíos en relación a la Pascua, o <fiesta de las tortas> como popularmente se la conocía en la región del Lukus. Era el único molino que se limpiaba ritualmente –casher le Pesaj- y se adaptaba unos días antes de la Pascua  para moler el trigo con cuya harina cada familia fabricaba sus tortas o pan ázimo. Existía otro molino de trigo  a la derecha y detrás de Sor Ichara Antiguo -al final de la calle Soldado Sequera-  a espalda de la casa de Bensabat que hacía esquina, perteneciente al banquero José Gallego -uno de los tres tocayos larachenses al que se anteponía el tratamiento de Don- y controlado por su apoderado Yusef Obadía que vivía en el Edificio de la Colonial en la calle Capitán Lopera -posteriormente Ibn Batuta-. En dicho molino regentado por Mesod Obadía -hermano de Yusef- personaje  característico por ir vestido habitualmente con una chilaba tipo rifeño -corta y dejando libre un hombro y brazo-, algunas familias judías de la zona, que es donde vivía Pepe <el Maño>, también molían su trigo  en la Pascua.

callejón transversal de la calle Soldado Sequera -foto de Mari Carmen Revilla

                 Hay que tener presente que hasta pocos años antes de la independencia del país, no disponíamos en la Zona Norte de tortas o pan ázimo industriales ni las podíamos importar -excepto algunas familias y en pequeñas cantidades- de la Zona Sur –francesa- donde industrialmente se fabricaban en Casablanca o las importaban de Argelia y Francia. Recuerdo pasar muchas horas en la larga cola del molino, esperando mi turno -nos solíamos relevar entre los primos- para que los operarios introdujeran los granos de trigo -que no habían fermentado a la intemperie ni en almacén- contenido en los sacos de pita que llevábamos para que las ruedas de piedra del molino lo transformara en blanca y fina harina apta para la elaboración de tortas, panes y dulces sin <jamesh> -alimentos fermentados-, <matim> –adecuados- y sin <tumá> –impureza- para que fuesen <casher le Pesaj>. Había que estar pendiente para que metieran el contenido completo de nuestros sacos, y no se quedasen los obreros con una parte, o que la mezclasen con el trigo de otros sacos de correligionarios que podría ser de peor calidad o no reunir las condiciones exigidas. La cola llegaba a veces por la acera, hasta la panadería de Emilio Alario, y también hasta el Bar La Marquesina en la esquina de la calle Cervantes.

Bar La Marquesina

Y en ocasiones teníamos que esperar parte de la noche, cosa que a los niños nos gustaba, pues era una forma nocturna de charlar como los adultos -la Pascua era siempre en primavera y coincidía con la buena temperatura de la ciudad- y hasta nos dejaban a veces dormir por la mañana pudiendo faltar al colegio, cuyos profesores de la Alianza Israelita y de Yudah Haleví por propia experiencia comprendían el motivo.   

                        En libros de arquitectura y urbanismo español relacionados con el norte de Marruecos, en documentos de los años veinte se designaba oficialmente dicho espacio, habitado por dos o tres familias judías que habían salido de los intramuros de la Medina, con el nombre de <Castiel>. Las familias  habían adquirido los terrenos y se habían instalado en este sector posiblemente por motivo comerciales para estar cerca de los almacenes y mercado de cereales o <rahbá>. O quizás que conociesen el proyecto de los arquitectos municipales del <ensanche de la ciudad> a través de los caminos radiales que partían desde la explanada de Bab el Barra o <Puerta de Afuera> -futura Plaza de España, hoy de la Liberación-; y en el que se incluiría el desarrollo urbanístico en el llano o campo antedicho. La cuestión es que bien por relacionarlo con una futura barriada para judíos, al igual que el proyecto que tenían de <Barrio Nuevo> en el camino de la Guedira  para musulmanes, o por otras razones, lo llamaron <Barrio Castiel>.

                     <Castiel> me solía explicar mi padre David Edery Berdugo con su gran afición a la etimología aprendida del profesor de latín y griego Antonio Cozar, significa lugar o barrio destinado a vivienda de judíos a quienes se les tenía prohibido o vivían con dificultades con otros naturales de la ciudad. Creo recordar que me decía que proviene del vocablo <castelhun> que significa castillo, y de este deformado por <castiello> el nombre <castiel>. Con este apellido existe entre los sefardíes numerosas familias de origen español y francés, la mayoría emigradas a los países del Magreb tras la expulsión por los reyes de España y de Portugal. Según el tangerino Abraham Laredo el apellido Castiel, Castel, Al Castel, Castil, etc, deriva además de lo enunciado anteriormente, de las villas y ciudades de Castiello en Asturias, de la histórica fortaleza Al Qastil cerca de Pamplona, de Castil de los Judíos o Castrojudíos, de la localidad de Castell, o de la francesa Castell Sarrasin.

Torre del Judío

                     En Larache a finales del siglo XIX entre los numerosos miembros de la familia Castiel destacó el dirigente comunitario Yudah Castiel, vocal de la Junta Directiva de la Comunidad Israelita. Y desde la misma época en Alcazarquivir sobresalió Amram Castiel, presidente de la comunidad judía, reputado comerciante, constructor, gran amigo del Bajá de la ciudad Sidi el Hadj Ermiki y del Caid Sidi Mohamed el Melali, así como un  gran benefactor de las obras benéficas y sociales en su ciudad y en ciudades de la entonces Palestina otomana e inglesa. En su ciudad ribereña del río Lukus construyó y adquirió cerca de este toda una barriada de casas, que se denominó <Barrio de Castiel>, pero en este caso en relación a la persona y familia. Que por cierto estaban entre las que más sufrían las consecuencias de los periódicos desbordamiento e inundaciones del río, que dejaban las calles y casas llenas de <herra> con que se denominaba en jaquetía <el jis> o barro que quedaba. De aquí la denominación jocosa a los judíos alcazareños con el gentilicio <de la herra>, en contrapartida a los de Larache que nos llamaban <los del polvorín>, por varias explosiones accidentales de estos depósitos de municiones situados en las cercanías del Barrio de las Navas.

                En Larache el cuadrilátero territorial con que encabecé esta aclaración sobre mi artículo de las sinagogas, recibió en primer lugar el nombre oficial de <Barriada de Castiel> que le aplicaba entre otros el ingeniero municipal Carlos Ovilo. Posteriormente por el  arquitecto José de Larrucea con el proyecto del ensanche de la ciudad del interventor y cónsul de España Emilio Zapico en la década de los veinte figuró el nombre oficial de <Rahbá> para el mismo espacio. Y a partir de estas fechas con las construcciones emprendidas en dicho llano por un sobrino, que creo que era portugués o de origen brasileño, de Yaacob Asayag -padre del maestro nacional Don Isaac que tenía una tienda mercería frente al cine Avenida cuya denominación popular de <Jashitas baratas> fue una anticipación a las de los actuales chinos-, recibió el nombre popular de <Llano de Asayag>.

             Posteriormente también recibió de forma popular los nombres de <Llano del Circo> por ubicarse en parte del terreno estos espectáculos circenses u otros semejantes; y también <Llano Egea>, en relación a esta numerosa familia que allí vivía. Entre otras familias del <llano> recuerdo a los Salama, Alarcón, Benquesús, Montecatine, Obadía, Moñino, Ayach, Don Aurelio, Oziel, Egea, etc. Y de modo muy especial, caminando una detrás de otra la mayoría de las veces, a las de <Javier> que eran aquellas dos ancianas hermanitas inglesas, familia del Vice Cónsul de Inglaterra Luis Forde, que fueron apuñaladas en su domicilio del llano por un joven indígena que se refugió, tras matar a una y dejar gravemente malherida a la otra, en el cercano cementerio musulmán de la calle Asturias, antes de ser aprendido por la policía. Recuerdo que antes de ir a su diaria misa en la iglesia de Nuestra Señora del Pilar, pasaban por casa de su vecina Perla Barcesat casada con Samuel Salama, para preguntarla la hora y llegar con puntualidad inglesa al Oficio.

               Supongo que queda con estas simples líneas aclarada mi denominación al llano de un sector de viviendas larachenses entre las que pasé gran parte de mi infancia, puesto que eran casi vecinas a mi calle natal del Pasaje Moreno o calle Baleares, separadas solamente de esta por el simple ancho de la calle Chinguiti.

            Agradezco a mis paisanos y amigos las discrepancias y comentarios de algún contenido de mis escritos, pues ello me motiva a plasmar en ellos un más óptimo y estricto recuerdo de mis vivencias y de mi información.

           Doctor José Edery Benchluch <Al Tebib Harofé>   –    <Al tebib>, en árabe, el médico; <Ha rofé> en hebreo, que cura  – Madrid  2011  

Calle Real de Larache

 Y como hermoso colofón a estos artículos de mi paisano José Edery, me pide que reproduzca a continuación este precioso correo que ha recibido de Mercedes Barcesat de Dembo, que sé le ha emocionado, y que viene a añadir además esas notas en haketía que tanto nos hacían sonreír:

DR. JOSÉ EDERY
QUERIDO PEPE ES CON MUCHA EMOCION Y  CON LÁGRIMAS QUE LEÍ ESTE RELATO TUYO. DE» LOS NOMBRES DE UNA CALLE DE LARACHE»
ES COMO SI DE NUEVO ESTUVIERA CORRETEANDO EN EL «LLANO DEL CIRCO» DONDE ME METÍA DE BALDE EL DESCANSADO DE MI TIO-ABUELO, YUSEF OVADIA (CUÑADO DE MI ABUELO ABRAHAM BARCESAT) . ESE MOLINO DE TRIGO LA DE VECES QUE VOLVÍA A CASA TODA LLENA DE HARINA POR MIS TRAVESURAS. QUE TE DIRÉ: NO OMETISTE NADA; MIS TIOS, SAMUEL SALAMA, YUSEF OVADIA, Y TANTAS FAMILIAS QUE FUERON PARTE DE MI NIÑEZ Y ADOLECENCIA.
ESAS CASITAS DE ASAYAG ME PARECÍAN LO MEJJOR DE LO MEJJOR. HABLAS DE PERLA BARCESAT MUJER DE SAMUEL SALAMA NO SERA MÁS BIEN CLARA BARCESAT, HERMANA DE MI ABUELO Y MADRE DE ISAKE,LEON, FELIX, OLGA, MAIR.?
POR LA CALLE PASABAN LAS CABRAS Y LAS ORDEÑABAN FRENTE NUESTRA CASA Y DE OTROS VECINOS.
SABES QUE DE TODOS MIS AÑOS EN MARRUECOS, EN SOUK EL ARBA, LARACHE, CASABLANCA, RABAT, KENITRA,; PUES DE TODAS ESTAS CIUDADES LA QUE MÁS ME MARCÓ ES MI QUERIDA LARACHE QUE FUE LA CUNA DE MI FAMILIA MATERNA Y PATERNA, DESDE GENERACIONES.
QUE EL DIÓ TE HADE  PEPE POR LO MARAVILLOSO QUE DESCRIBES Y CON TANTOS DETALLES LA VIDA DE LARACHE. SON DOCUMENTOS DE ENORME VALOR..
TE LO AGRADECESCO DE TODO CORAZÓN. AUSHALA (OJALÁ)  EL DESCANSADO DE MI PAPÁ PUDIERA LEER TODO ESTO O TU PADRE DAVID DE QUIEN SIEMPRE ME ACUERDO CON MUCHO CARIÑO. SABES HACE QUE UNOS DIAS ME VINO AL PENSAMIENTO LA DESCANSADA DE TU MADRE RACHEL, COMO UNA IMAGEN DE ELLA EN LA CASA DEL SHIKUN GUIMEL EN BEER SHEVA. ELLA CONTANDONOS UNOS CHISTES, LO QUE HACÍA  TAN BIEN.
SANO Y GUENO ESTÉS CON LA FAMILIA,
GRACIAS DE NUEVO- BESOS DESDE AUSTRALIA

MERCEDES BARCESAT de DEMBO

            

Etiquetado , , , , , , , , ,

LARACHE – La Asociación AL-KHAZABA restaura uno de los viejos cañones

Mi entrañable amigo y paisano Mohamed Mrabet, al frente de la Asociación Cultural AL-KHAZABA, ha tenido la brillante idea de restaurar uno de los cañones que, por razones que nunca comprenderé, las autoridades culturales de la ciudad han ido dejando en el olvido, como si fuesen chatarra o restos de basura. Mrabet me ha enviado esta fotografía, en la que se observa el cuidadoso trabajo de restauración que han llevado a cabo, con los escasos medios de la propia asociación. AL-KHAZABA es de las pocas asociaciones larachenses que realizan trabajos en la Medina, y que intentan preservar el patrimonio histórico de Larache; una asociación que ha colaborado en muchas ocasiones con «Larache en el Mundo«.

 

Mohamed Mrabet junto a otros miembros de la asociación, protegiendo el cañón recién restaurado

 

En mi última novela UNA SIRENA SE AHOGÓ EN LARACHE, cuando el niño protagonista callejea por la Medina, ve en un par de ocasiones a Mohamed Mrabet paseando por allí. No es una escena casual, porque quien camina por el Zoco Chico o por la Medina de Larache, casi inevitablemente, se encontrará con él.

 Puede parecer insignificante el hecho de que se hayan esforzado en este trabajo de restauración, pero las pequeñas cosas son las que demuestran a los de arriba que la belleza está en los detalles. En el Jardín de las Hespérides, languidecen otros cañones, testigos mudos del pasado de la ciudad, parte de su historia, y que parecen restos de un naufragio, medio podridos, rotos, sucios… Mohamed Mrabet y Al-Khazaba merecen todo el reconocimiento por tantas actividades, esfuerzos y proyectos. Espero que este cañón sea el primero de una larga serie de trabajos de recuperación del patrimonio de Larache. Shukram, Mohamed, shukram.  

Etiquetado , , , ,

DRIS DIURI Y LA REVISTA “AL-MOTAMID” (TRINA MERCADER) por el profesor FERNANDO DE ÁGREDA

En Agosto de 2006, durante las Jornadas Culturales organizadas en Larache por la asociación cultural LARACHE EN EL MUNDO, el profesor arabista Fernando de Ágreda impartió una conferencia titulada DRIS DIURI Y LA REVISTA AL-MOTAMID (TRINA MERCADER), cuyo texto, que creo que es interesantísimo para comprender la importancia que tuvo esta publicación, nacida en Larache, reproduzco aquí, a la vez que rememoro con ello los días tan entusiastas y emocionantes que compartí entonces con Fernando de Ágreda.

Sergio Barce

Mohamed Laabi, Sergio Barce, Fernando de Agreda, Pablo Barce, Abdellatif Limami y Mohamed Larbi Bouharrate

DRIS DIURI Y LA REVISTA “AL-MOTAMID” (TRINA MERCADER)  por el profesor FERNANDO DE ÁGREDA – Arabista, Profesor de la Universidad Complutense de Madrid –  Madrid/Larache, 10 de Agosto de 2006 – 

Se celebran  las 3ª Jornadas Culturales que viene organizando la asociación Larache en el Mundo, presidida por el activo y buen anfitrión que es Sergio Barce, junto a Larache Al-Mada, de Ahmed El Guennouni, en la misma línea de promoción y defensa de los valores de la ciudad. La inauguración, hoy,  en esta bella ciudad de Larache es una magnífica ocasión para hacer un homenaje de recuerdos a alguno de sus hijos que la honraron con su labor y sus méritos.

Trina Mercader junto a López Gorgé y otros colaboradores

Este es el caso de Dris Diuri: figura imprescindible entre los hispanistas marroquíes y cuya labor ha sido poco conocida y menos difundida. Trina Mercader lo reconoció en sus recuerdos que bajo el título de Al-Motamid e Itimad: una experiencia de convivencia cultural en Marruecos, se publicaron en la Revista de Información de la Comisión Nacional Española de Cooperación con la UNESCO, Nº 25,  Enero-Marzo, 1981, págs. 76-80:

Dris Diuri

 Desde 1936, año de mi llegada a Marruecos, hasta 1947, fecha de la publicación de la revista Al-Motamid, Larache poseía, en lo cultural, un ambiente oficial mantenido por las autoridades españolas, en lo que fue Protectorado español (…) Esta situación artificial, producto del comportamiento político, daba lugar a un desprecio mutuo, que por ser mutuo nos equilibraba.

Pero la cultura viva de Marruecos existía. Bastó que alguien la convocara sin otros intereses que los estrictamente culturales, para que hiciese acto de presencia. Por iniciativa de un grupo de artistas españoles, residentes en Larache (recuerdan los que vivieron aquella  época los nombres del pintor Juan Antonio Escartín; el escultor húngaro, Laszlo Zinner, a los que dedicaría sus primeros ensayos sobre crítica de arte  Cesáreo Rodríguez Aguilera, que luego dejaría Marruecos para ejercer sus labores en el campo de la judicatura, etc… fundamos Al-Motamid en 1947, revista de verso y prosa, editada en español y árabe…

El proyecto – sigue el relato de Trina – se lleva a cabo con una pobreza de medios que contrasta con la ambición que lo mueve. La empresa era original, sin antecedentes. Conocíamos a un solo poeta musulmán marroquí, Abdelkáder El Mokaddam, residente en Tánger, al que ofrecimos las páginas centrales como muestra de nuestra preferencia por lo árabe. Teníamos un amigo marroquí, Dris Diuri, en Larache, traductor del árabe, con una magnífica dicción castellana, partícipe de nuestro entusiasmo, que durante años se hizo cargo de la sección arábiga…

De nuestra entrañable amistad con Trina Mercader ya hemos hablado en varias ocasiones, especialmente en el homenaje que le dedicaron los Institutos Cervantes de Marruecos en 2003. Hoy en este nuevo homenaje recordaremos los datos, no muchos, que nos facilitó el propio Dris Diuri en el breve tiempo en que estuvimos en contacto epistolar. En 1977 le escribí por primera vez para solicitar sus datos y su colaboración en los temas literarios en los que trabajábamos desde el Seminario de Literatura del antiguo Instituto Hispano-Árabe de Cultura. Conservo con cariño sus respuestas a la encuesta que habíamos elaborado para recabar los principales datos de los escritores del mundo árabe.

Larache

Dris Diuri nace en Larache, el 25 de julio de 1921. Realiza los estudios de bachillerato en Granada, en 1965 y se incorpora a su ciudad natal en cuya municipalidad trabajaría junto a Trina Mercader. De la obra de Diuri hemos conocido su Miscelánea, publicada en Tetuán, en 1963. Parece que se trata del primer volumen  al que seguiría otro del mismo estilo que no llegó a publicarse.

Fernando de Ágreda

En dicha obra se aprecia en los varios artículos que incluye el gran amor que sentía por su familia primero, por su Larache natal y a continuación, y por encima de todo, por los temas patrióticos como los dedicados a los difuntos reyes Mohamed V y a su hijo Hassan II . De hecho citaba otro libro que se había publicado en Larache, en 1961 y que se tituló: Mohamed V, monarca reencarnado –así figura en árabe-.  A continuación mencionaba las obras que tenía en prensa y que  eran las siguientes: Cartas a una amiga, dos obras teatrales: Luces y sombras, Drama y verdad. Además de dos poemarios: Melodías y Latidos. Y otras: Reflexiones,  una Historia de Larache. Por último se refería  a los artículos de prensa que habrían aparecido en diarios de Tetuán <An-Nahar>, Tánger <España> y <Larache>. Así como a varias conferencias pronunciadas en Casablanca, Alcázarquibir y Larache sobre temas diversos: Hassan II, la juventud marroquí y otros.

Dris Diuri nos ofrecía generosamente su colaboración en los proyectos que estábamos iniciando en el Seminario de Literatura ya citado y decía en unos de los párrafos de su carta escrita el 14 de Junio de 1978: Debo aclarar que todos mis trabajos – o pequeños libros – están escritos en el Gran Idioma Cervantino y no he podido encontrar ninguna ayuda para su publicación o traducción a otras lenguas… Finalmente desearía hacer una pequeña observación: tal vez sea el único marroquí -o somos muy contados- que escribimos en español, pero desgraciadamente no contamos con asistencia en ningún sentido por parte de nadie. Navegamos en mar solitario o en bosque sin luz. Y creo sinceramente que merecemos un poco de atención.

La labor de Dris Diuri en aquella aventura -solitaria y soñadora- de Trina Mercader que fue la revista Al-Motamid. Verso y prosa se inicia desde el primer número -marzo de 1947-. La primera colaboración que firma se titula Visión poética de un soberano en su paisaje donde apreciamos su excelente prosa en torno a la figura de Al-Motamid, el rey de Sevilla, motivo de presencia constante a lo largo de la vida de esta revista. Además apreciamos la mención que hace de alguna de las primeras figuras del arabismo: Emilio García Gómez y el sabio holandés Dozy concretamente.

En el número 2, abril de 1947,  figura la traducción del poema de Ibrahim al-Ilgui, esposo de la eminente hispanista Amina al-Loh, colaboradora de Al-Motamid en la etapa final de la revista, titulado Conversación confidencial con la poesía <Munayat al-qarid>. Ya en el número 12, febrero de 1948, encontramos el nombre de Dris Diuri en el Consejo de Dirección de la revista junto a figuras de escritores hispano-marroquíes tan conocidos como Jacinto López Gorgé, Pío Gómez Nisa, Eladio Sos y Juan Guerrero Zamora.

Trina Mercader

Diuri traduce poemas de Abdallah Guennún, figura reconocida de la cultura marroquí, y del tunecino, fallecido en plena juventud, Abulqásim al-Shabbi. Asimismo encontramos la traducción del poeta egipcio Ali Mahmud Taha en el número 13, de marzo de 1948.

La <pequeña o interna historia> de la revista no podremos conocerla quizás: surgen las diferencias y desaparece la mención del Consejo de Dirección. Dris Diuri seguiría colaborando como traductor junto a Ahmed Tadlaui y Abdelmalik Náder, de los que apenas si conocemos sus nombres. En 1952 Trina se traslada a la entonces llamada Villa Sanjurjo, es decir a la actual Alhucemas donde residirá poco tiempo: al año siguiente es destinada a Tetuán, la antigua capital del Protectorado español y entonces se inicia una etapa diferente: de la parte árabe de la revista se encargarán otras figuras conocidas del hispanismo marroquí: Ibn Azzuz Haquim, Mohammed Sabbag y la ya nombrada Amina al-Loh.

Mohamed Chakor y Sergio Macías han destacado en su libro: Literatura marroquí en lengua española, de 1996, la biografía de este pionero del hispanismo marroquí que fue Dris Diuri y las características principales de sus obras. Además se refieren a su función de canciller en el Consulado de Marruecos en Barcelona, dato que no hemos podido confirmar.

Dejar esta petición que esperamos ver hecha realidad: que se publique en la página de internet y en edición los textos inéditos de Dris Diuri, que merecen ser conocidos en España y en Marruecos. Es lo que más habría deseado nuestro buen amigo que hoy nos acompaña en espíritu, y los familiares que reclaman la recuperación de su memoria.-

Farida Diouri

P.D. Conservo los correos que me envió Farida Diouri <f.diouri@voila.fr> en la breve correspondencia que mantuvimos. Vivía en Paris y había publicado varias novelas en francés: L´ange de la misère y Dans tes yeux, la flamme infernale, entre otras, en la prestigiosa editorial L´Harmattan <que conocí por internet: www.editions-harmattan.fr/index>  Me manifestaba,  en el buen español que conservaba,  la intensa emoción que había sentido al leer el artículo que le envié sobre su querido padre Dris: Me gustaría mucho encontrarles a Vd.  y a la Señora López Enamorado y hablar del Larache de antes y de mi padre que fue, como Vd. lo dice tan bien, un gran humanista que amaba Larache y España. Mi padre – continuaba – ha fundado la revista Al-Motamid con su novia Trina Mercader en 1948. Papá y Trina han sido novios durante  muchos años y se han amado toda la vida. Desgraciadamente por un problema de religión, ella católica y él musulmán, no se han casado, pero han quedado amigos hasta la muerte. Antes de morir, Trina Mercader ha venido a Larache y se fue sobre la tumba de mi papá que ha sido su único amor. Trina nunca se ha casado. La historia de Trina y de mi padre es una historia de amor extraordinaria, triste y el tema de mi próximo libro <Cartas a una amiga> son las cartas escritas a Trina Mercader que mi papá ha querido toda su vida.

Es un testimonio sorprendente que quizá algún día podremos corroborar, si se llegara a publicar este libro al que se referían Dris y Farida Diuri. Ya he contado en otro artículo la tan inesperada noticia de la muerte de Farida Diouri, que me comunicó su hija Bouchra cuando hacía planes para venir a Madrid y así conocernos. Ojalá que algún día recuperemos esta historia de amor y de amistad interrumpida.

 

Etiquetado , , , , , ,

Imágenes de la Inauguración de la Exposición LARACHE / AL-ARAICH de la fotógrafa larachense GABRIELA GRECH

Este pasado 15 de Noviembre, quedó inaugurada la Exposición de Fotos LARACHE / AL-ARAICH, de la fotógrafa larachense GABRIELA GRECH, en el Instituto Cervantes de TÁNGER. En esta inauguración nos reencontramos muchos larachenses, algunos no nos veíamos desde hacía mucho tiempo, así que fue una excusa inmejorable para el reencuentro.

Gabriela Grecha, rodeada de larachenses, Yebari, Mohamed, Abdel, Richard, Miguel Angel, Maribel, su madre, Ana, Jose Gomendio, Sergio Barce, Rachida, Amal…

Desde Larache se desplazaron El Hachmi Yebari y su familia, Gomendio, Miguel Angel y Amal, Nawal, Nourdine, Mohamed, los Souza, los Conrado, larachenses que residen actualmente en Tánger como Rachida, incluso amigos de Gabriela que vinieron desde Madrid o desde Filadelfia. Y también desde Málaga. 

Las fotografías de Gabriela Grech fascinaron a todos los que acudieron al acto. Por la imagen anterior, os podéis hacer una idea del éxito de asistencia.

Hachmi Yebari, Sergio Barce, Mohtar y Rachida, larachenses

Yo lo disfruté especialmente al ver cómo Gabriela irradiaba una contagiosa felicidad por la extraordinaria acogida de su trabajo. Además, se veía rodeada por sus familiares, por algunos de los protagonistas de su obra, retratados en este proyecto, y por muchos amigos que no quisimos faltar a esta cita con ella.

Me di cuenta que, la composición de las lápidas de los cementerios cristiano, musulmán y hebrero de Larache, fue la que más llamó la atención, por su originalidad, pero también por su simbología y significado para todos los larachenses.

La Exposición se mantendrá en Tánger hasta el próximo 8 de Diciembre.

Etiquetado , , , ,

Este 15 de Noviembre, en TANGER, exposición LARACHE / AL-ARAICH de la fotógrafa larachense GABRIELA GRECH

Tras su exitoso paso por Casablanca y Tetuán, este martes día 15 de Noviembre, en el Instituto Cervantes de TÁNGER, a partir de las 19.00 horas, se inaugura la Exposición de Fotos LARACHE / AL-ARAICH de la artista larachense GABRIELA GRECH.

Gabriela Grech

La exposición se mantendrá en Tánger hasta el día 8 de Diciembre de 2011.

Los larachenses tienen la oportunidad de acercarse a esta maravillosa exposición de fotografías, donde el paisaje urbano y el humano, se dan de la mano gracias a la cámara de Gabriela Grech.

La mezcla, exquisita, entre el pasado y el presente de las calles de Larache, queda plasmada, con toda su crudeza, pero con todo el cariño que Gabriela le profesa a la ciudad en la que vivió toda su infancia y adolescencia, en esta imagen de Villasinda, donde vivió momentos inolvidables para ella, frente al Balcón del Atlántico. La fotografía muestra cómo, inexorable, la especulación ha ido engullendo las hermosas villas sustituidas por los enormes edificios de apartamentos que se han ido adueñando del espacio de la ciudad. Un desgarro del recuerdo.

  Junto, a la ciudad, el esmero y la calidez humana que Gabriela Grech demuestra en los retratos de nuestros paisanos.

La exposición, tras Tánger, seguirá su perilo y recalará en:

FEZ del 15 de diciembre al 8 de enero 2012

MARRAKECH del 12 de enero al 5 de febrero 2012

Y finalmente en RABAT del 9 febrero al 5 de marzo de 2012.

Etiquetado , , , , , ,