Archivos Mensuales: junio 2011

Diálogos de películas 6

“Annie Hall” (1977) de Woody Allen

 …y recordé aquel viejo chiste. Aquel del tipo que va al psiquiatra y le dice: doctor, mi hermano está loco; cree que es una gallina. Y el doctor responde: ¿pues por qué no lo mete en un manicomio? Y el tipo le dice: lo haría, pero necesito los huevos. Pues eso es más o menos lo que pienso sobre las relaciones humanas, ¿sabe? Son totalmente irracionales, y locas, y absurdas; pero supongo que continuamos manteniéndolas porque la mayoría necesitamos los huevos…

«Laura» (1944), dirigida por Otto Preminger:

Vincent Price:   ¡Waldo, no vuelvas a insinuar que tengo algo que ver con el asesinato de Laura.
Clifton Webb:   De acuerdo, Shelby, no volveré a insinuarlo: tú has asesinado a Laura.

ALFIE es Michael Caine

ALFIE es Michael Caine

“Alfie”  (1966) de Lewis Gilbert  

  “Alfie” (2004) de Charles Shyer

Yo me adhiero a la filosofia europea de la vida: mis prioridades son el vino, las mujeres y… bueno, eso es todo: vino y mujeres.

ALFIE es Jude Law

ALFIE es Jude Law

***

 “Big Fish”  (2003) de Tim Burton

 Para tu padre había dos mujeres en el mundo. Una de ellas era tu madre. La otra eran el resto.

“Los puentes de Madison” (The Bridges of Madison County, 1995) de Clint Eastwood

 Clint Eastwood:    No quiero necesitarte.
Meryl Streep:    ¿Por qué?
Clint Eastwood:    ¿Por qué? Porque no puedo tenerte.

CLINT EASTWOOD &  MERYL STREEP en Los puentes de Madison

CLINT EASTWOOD & MERYL STREEP en Los puentes de Madison



Etiquetado , , , , , , , , , , ,

«MEDINA DE LARACHE», UN RELATO DE SERGIO BARCE

  

Medina de Larache.

Bajas las calles empinadas, zigzagueantes, con el sol cayendo oblícuo. Notas la brisa esquivando los edificios, correteando igual que los niños que se esconden por los vericuetos de su memoria. Huele a salitre, notas la humedad enquistada en las paredes desconchadas, los pies avanzan llevándote hacia el puerto sin una razón determinada, simplemente bajar, traspasar el maremágnum de viejas construcciones marchitas. Se oyen las voces de esos chiquillos que, minutos antes, se escondían de ti, riendo, tratando de que les siguiera su juego. ¡Hola! ¡Hola! Saludan a gritos, antes de volver a salir disparados como si les avergonzara dar la bienvenida. El aroma del té con yerbabuena se escapa por las ventanas, igual que las palabras de una mujer que habla con su hija en una azotea. Un par de rostros te miran con curiosidad desde una ventana enrejada.

Hay estrías abiertas en cada pared, igual que arrugas en la piel de un anciano; pero igual que éste, la Medina de Larache ha ido acumulando decenios de experiencias, rellenando el baúl de sus recuerdos, y cuando llegas a la altura de su corazón te lo abre y te lo muestra, al desnudo. Hay mucho dolor, pero también hay mucha alegría, la de tantas vidas como almas que dejaron algo de ellas, de los suyos. Tantos apellidos muertos, que partieron sin dejar más que el efímero olor de sus voces, un eco que sólo se escucha si se vaga por sus callejones en silencio. A veces, incluso, te encuentras de frente con tu infancia, con la juventud de tus padres, con la madurez de tus abuelos, y les sigues unos segundos hasta que se desvanecen por la calle Real…

Para cuando llegas a la entrada del puerto, rodeado de atunes abiertos en canal, de cubos llenos de jureles y de sardinas, de pescadores sedientos ansiosos por regresar a sus casas, entonces te giras y miras de nuevo la Medina, el portento de su arquitectura frágil y desolada, y sientes el impulso de regresar. Subes de nuevo, dejando atrás el jolgorio de los vendedores, y te sumerges una vez más en el sueño de sus estrechas arterias. Es como si dieras un salto de años, y que hubieras regresado a otra época, a otro mundo. Un rabino parece rezar en la sinagoga, los franciscanos salen descalzos de la iglesia de San José, el almuecín llama a la oración desde la mezquita. Se oye al viento bambolear unas sábanas,  los golpes de una anciana tratando de limpiar una alfombra, tus pisadas buscando tus propias huellas. Esta tarde sólo hay tiempo para caminar, sólo hay tiempo para dejarse llevar, no hay destino, no hay prisas; la Medina de Larache te arropa, tranquila, amablemente, y vuelves a ver otro espectro que te saluda con la mano y te sonríe, igual que hacía tu abuelo cuando te esperaba en la calle Real, otra vez en la calle Real, con todos ellos…

Sergio Barce, junio 2011

Etiquetado , , ,

UNA SIRENA SE AHOGÓ EN LARACHE en la Feria del Libro de MÁLAGA, 11 de junio 2011

   El pasado sábado, 11 de junio,

en la Caseta de la Librería LAFER,

firmé ejemplares de mi nueva novela

Durante las dos horas y media que estuve en la caseta, se acercaron varios amigos, Dorita, Luis, Alberto y Patricia, y también lectores desconocidos que, por sorpresa, me hablaban de mi novela pero también de mis anteriores publicaciones.

Sergio y Pedro el tangerino

Sergio y Pedro el tangerino

Fue el caso de Pedro, un tangerino que me contaba que tenía todos mis libros y que los releía porque su experiencia en Tánger fue muy parecida a la mía en Larache, y que también sufrió el mismo desgarro al partir de allí, esa sensación de desarraigo que tanto nos ha perseguido durante parte de nuestra vida. Incluso me contaba que su padre salió de Tánger en otro Renault 10, el suyo blanco, el de mi padre amarillo…

Lucy, Berry, Sergio Barce y Pedro Delgado, que también estab firmando ejemplares de sus libros Los ojos del cordero y Neguinha, la garimpeira

Lucy, Berry, Sergio Barce y Pedro Delgado, que también estab firmando ejemplares de sus libros Los ojos del cordero y Neguinha, la garimpeira

Y pasaron varios larachenses por el Paseo del Parque y se acercaron hasta la caseta nº 26. Tomás Zaragoza me habló de los recuerdos que no se borran, y me contó que ya no sabe dónde guardar tantos libros en su casa… Pero que los que hablan de Larache, de Marruecos, siempre tienen cabida.

larachenses - Emilia Souza, Sergio Barce y Jose Luis Rodríguez

larachenses – Emilia Souza, Sergio Barce y Jose Luis Rodríguez

Y Emilia Souza, tan sonriente y bonita como siempre, y Jose Luis Rodríguez, que cumplieron con su promesa de pasar para que les dedicara un ejemplar. Los de mi gente de Larache son fáciles de escribir…

con mi hermana Mónica

con mi hermana Mónica

Pasaron antiguos compañeros de colegio, y un señor que quería que le contara cosas de Larache. No me dijo su nombre, sólo que ya tenía la novela y que había llorado leyéndola. También un hombre llegó, cogió el libro, me pidió que se lo dedicara a una mujer (no recuerdo ahora el nombre) y antes de marcharse añadió que había venido exclusivamente para eso.

Con Paqui Hidalgo

Con Paqui Hidalgo

Inma, que regenta la Librería Lafer, es una amante de los libros. Ella aparece en mi novela <Sombras en sepia>. Tiene su diminuta librería en la calle Amadeo Vives, en Málaga, la misma donde sigue la casa de mis padres, el barrio en el que viví tras llegar de Larache, y su librería es la librería de siempre. Y pese a que no es más que un pequeño reducto, se aventura cada año a instalar su caseta en la Feria, un acto casi heroico.

Con Pilar, Inma y Julio, LAFER al completo

Me contaba Inma que unos días antes llegó un señor en silla de ruedas y le preguntó por un libro que tratara de  naufragios, le recomendaron uno de Pérez Reverte, y el hombre replicó que no, que tenía que ser la historia de un naufragio en un río, y ella le dijo que no sabía muy bien qué aconsejarle, entonces añadió el cliente que si además el naufragio se producía en el río Lukus, mejor. Entonces ella le dijo que tenía mi novela, que era un libro que se desarrollaba en Larache, y entonces el hombre le dijo con vehemencia, ¡pues ése es el que estaba buscando! ¡Sólo quería que me dijera el nombre de Sergio! Ya sabía de lo ocurrido por el propio protagonista, que me lo había contado el día antes; era José Edery, que pasa unos días en Málaga. Con su guasa larachense de siempre sólo trataba de gastarle una broma a Inma. Una broma muy cariñosa.

En fin, no hicimos muchas fotos, pero alguna hay, y quedan como testimonio de este día agradable y reconfortante.

Sergio Barce, junio 2011

Con Julio y Pilar

Con Julio y Pilar

Etiquetado , , , , ,

La presentación, el pasado 4 de junio, en MADRID de mi novela UNA SIRENA SE AHOGÓ EN LARACHE

El pasado día 4 de Junio, se presentó en Madrid mi última novela

UNA SIRENA SE AHOGÓ EN LARACHE (Edit. Círculo Rojo)

acto organizado por

la Asociación Socio-Cultural Xenia en el Centro Hispano-Marroquí.

He de agradecer a Angeles Ramírez, presidenta de Xenia, y vicepresidenta de “Larache en el Mundo”, que se encargara de organizar y coordinar este encuentro, que sirvió, primero, para conocer los objetivos de esta nueva asociación, que tiene visos de triunfar y de lograr grandes éxitos. (Más abajo reproduzco el resumen que Angeles ha realizado de todo el acto en sí, y de los objetivos que persigue).

Sonia Padrilla & Angeles Ramírez, presentando Xenia

Sonia Padrilla, Angeles Ramírez & Paz López Rey

Tras la presentación, intervino Sonia Padilla, de Movimiento por la Paz y que lo hacía además en nombre del propio Centro Hispano-Marroquí y de la Asociación Ibn Batuta, y luego Paz López Rey, responsable del Programa Integral de Codesarrollo en Marruecos y Malí de Movimiento por la Paz. Llenas de entusiasmo, nos transmitieron su energía y la ilusión por lograr poner en marcha tantos proyectos de colaboración entre ambos países.

Y así nos metimos en la creación literaria entre las dos orillas. Abrió fuego mi paisano Mohamed Chouirdi, que dio unas rápidas pinceladas a este continuo vaivén entre la literatura española y la marroquí, y la diversidad de autores y tendencias relacionadas con España y Marruecos como tema literario. Luego, hizo de moderador y guió perfectamente el acto.

Mohamed Chouirdi, nos arrancó una sonrisa al abrir el acto

Victor Morales Lezcano y Sergio Barce

Así se abrió un debate sobre en qué medida los conflictos del pasado entre ambos países han servido de inspiración para la creación de novelas y estudios diversos, y fue el historiador Victor Morales Lezcano, autor entre otros libros de “Historia de Marruecos” (La Esfera de los Libros, 2006), quien, brillantemente, hizo un repaso cronológico de las obras que han sido un hito o han marcado la evolución de la literatura escrita por españoles sobre Marruecos o sobre la vida o conflictos entre ambos países, y destacó entre otras, pero especialmente, “Imán” de Sénder, “La vida perra de Juanita Narboni” de Ángel Vázquez, “Makbara” de Goytisolo, “Carta blanca” de Lorenzo Silva, hasta llegar a “La ciudad del Lucus” de Luis Cazorla. Escuchar a Víctor es siempre una delicia, porque te exige estar alerta con los cinco sentidos, pues es un torrente de información. Ser su amigo, estar una vez más a su lado, es todo un privilegio.

Victor Morales, Sergio Barce, Hassan el Arabni & Mohamed Chouirdi

Tras él, intervino el escritor Hassan El Arabi, autor, entre otros libros, de “Mujeres de Marruecos” (Edit. Clan – Madrid, 2005), quien nos dio otra visión diferente sobre la literatura escrita en castellano por autores marroquíes, y que reivindicó a autores como Mohamed Chakor, Mohamed Sibari, Bouissef Rekab, Abdellah Djbilou, El Gamoun, Mgara, los relatos de Elisa Chimentí o la labor del padre franciscano José Lerchundi en Marruecos… Una exposición brillante que nos hizo comprender la rica interrelación entre las dos culturas y entre sus autores y los temas que nos preocupan.

Fernando de Ágreda, Angeles Ramírez & Sergio Barce

El profesor, y también amigo, Fernando de Ágreda, que asistía como público, no pudo evitar arrancarse e intervenir en varias ocasiones durante esta interesante mesa redonda.

Entre tanto, mi hijo Pablo, que estudia en Madrid y con el que el tiempo se me escapa entre los dedos cuando estoy con él, iba haciendo fotos, y yo repasaba a los asistentes que seguíancada intervención con atención y verdadero interés.

Con mis hijos Pablo y Sergio. Esta foto nada tiene que ver con la presentación, pero qué importa.

Cristina López, Ana, Fernando de Ágreda, Berry & Joana

En primera fila tenía a Cristina López Sanguino, que suele marcharse a Larache para ayudar a las monjas que aún siguen en el pueblo, a Ana, amiga entrañable de Angeles, a Fernando de Ágreda, a Berry, permanente apoyo, a Joana Márquez, larachense decidida a no perderse ninguna de mis presentaciones,  y a Gabriela Grech, amiga de la infancia, entusiasmada y entusiasta como siempre. Un buen grupo en la vanguardia.

Sergio Barce & Luis María Cazorla, durante la presentación

Sergio Barce, Luis Cazorla & Hassan el Arabi

Luis María Cazorla Prieto fue quien presentó “Una sirena se ahogó en Larache”. Es decir, un larachense de pro elevó mi novela gracias a sus emocionantes palabras, llenas de afecto y cariño, que aún no sé si le he sabido agradecer lo suficiente. Le admiro como jurista, campo en el que ha alcanzado todo lo que se ha propuesto, y como intelectual. Fue conciso, tratando de no desvelar la trama de la novela, pero sí fue muy preciso cuando explicó que, para él, el personaje central del libro es Larache. De alguna manera, dijo, es como tener entre manos una guía que te lleva por las calles de la ciudad y, a través de la palabra, uno es capaz de verla perfectamente, y quien no la conoce puede imaginarla. Destacó también la dureza de la historia, pero también los valores que se encierran en ella en defensa del entendimiento entre las tres culturas. Y subrayó los destellos líricos de la narración, leyendo algunas breves descripciones para indicar que hay rasgos evidentemente poéticos en esta novela. Alabó la sencillez del lenguaje, la facilidad con que se lee, y la emoción que transmite.

 

Resultó muy simpática la propuesta que le hizo a los larachenses que asistían al acto de que habría que conseguir que se pusiera una placa con mi nombre en alguna calle de la ciudad, en reconocimiento a tanto esfuerzo por llevar a Larache a todas partes. Le agradezco mucho el gesto, pero creo que Luis sólo trataba de demostrar que nos profesamos una mutua simpatía y profundo afecto. Eso sí, consiguió emocionarme.

Luis nos trajo, además, un ejemplar de la segunda edición de su novela “La ciudad del Lucus”, y eso hizo que lo celebrásemos juntos, un éxito merecido de su libro.

Larache y larachenses – obsérvese el detalle – mientras firmo un ejemplar de «Una sirena se ahogó en Larache», Luis Cazorle enseña uno de la suya «La ciudad del Lucus», y Gabriela Grech la observa mientras sostiene un ejemplar de mi obra

Luis Cazorla nos trajo un ejemplar de la segunda edición de «La ciudad del Lucus», su alegría era nuestro orgullo

Como digo, Luis María Cazorla estuvo simpático, sagaz y emotivo, y trató de despertar el interés de todos por mi novela. Y lo consiguió. Una presentación inolvidable.

Abderrahman Lanjeri me sonreía sentado junto a sus tías, y otros larachenses como él vibraban literalmente escuchando a Luis. Allí estaban Cristóbal Ramirez, Paquita Fajardo, Hassan Zouber, Manuela Povedano, Ilias Lahyani, y lo ya mencionados Mohamed Chouirdi, Gabriela Grech y Angeles Ramírez. Una excelente representación.

Lo cierto es que el embiente en general estaba cargado de optimismo, y eso hizo muy fácilel desarrollo de todo el acto. Los organizadores, especialmente los miembros del Centro Hispano-Marroquí, impecables.

Tres larachenses más – Hassan Zouber, Ilias Lahyani & Abderrahman Lanjeri, uno de los personajes de mi novela en carne y hueso

Privilego del autor, estar rodeado de tres bellezas – Lydia Higueras, Berry & Joana Márquez

Nordine Betoui, de la Librería Diwan, montó un pequeño expositor con libros de literatura marroquí. Y así, firmando ejemplares y charlando con Víctor Morales Lezcano, Luis Cazorla y Hassan el Arabi, otros asistentes iban desfilando para hacerme un comentario de la novela o para desearme suerte: Lydia Higueras, Paz López, Ana, Ignacio de Miguel, Teresa Pereira, Amina y sus hijas, las primas de Abderrahman, Sonia Padilla, Oscar López, otro de mis amigos que se ha enganchado a estos actos y que no quiere perderse uno, Mercedes Sanz, Arantxa… Mientras, se iba sirviendo té con hierbabuena y pastas típicas marroquíes.

Abderrahman Lanjeri junto a sus tías

Sergio Barce & Oscar López

Después de las presentaciones de Larache y Málaga, estar en Madrid rodeado de tantos amigos, sentir la cercanía de todos ellos, en esa miztura de culturas que nos hace tan ricos, ha sido  algo especial, otra gozada.

Sergio Barce, junio 2011

Y en cuanto a la Asociación Xenia, para quienes deseen tener más información, reroduzco lo idcho por su presidenta Angeles Ramírez:

Queridos amigos/as:

Gracias a todos por vuestra asistencia a la puesta de largo de nuestra joven Asociación Xenia para la Cooperación al Desarrollo y que como un “bebe” pensamos que tendremos que cuidarla y trabajar para que vaya creciendo días a día, en los objetivos que nos hemos propuesto.  Os recordamos lo que fué este encuentro entre amigos y lo que a grandes rasgos comentamos ayer.

 En primer lugar una preciosa introducción de Sonia Padilla responsable del Servicio de Apoyo Asociativo de Movimiento por la Paz y de La Asociación Socio Cultural IBN BATUTA Madrid que puso la guinda a esta presentación y que os la transcribo …

“Quizá XENIA no sea otra utópica palabra conceptual
quizá si existe.
Basta con mirar en tu interior y percibir
que no existe nada y menos.
Quizá el término griego XENIA
no sea un concepto solamente
Basta con mirar desde tus ojos
el propio proceso de transformación.
Dejar de tener las pupilas desiertas
de decir palabras sin peso
de emitir sonidos sin vibración
de vivir las pasiones sin sentimiento
de poseer manos sin capacidad de tocar
de generar ideas sin pensamiento
Quizá XENIA, la solidaria, la que acoge
la que ama, la que ama acompañar y ser acompañada
es más que una categoría asociada a una emoción.
Quizá sea cierto que cada uno, cada una,
a partir de sus sueños, puede darse cuenta
de su propio progreso, si observa que en los sueños
no es dominado por nada desagradable
y que no admite o hace nada terrible ni injusto,
sino que como en la clara profundidad de una calma absoluta,
brilla sobre si la fuerza imaginativa y emocional de su alma,
derramada por la razón.
Quizá los sueños se agrupen de manera que su aparición
no pueda ser medida probabilísticamente.
Indudablemente los sueños de las personas
que hoy se asocian para presentar XENIA
originan un sueño más grande»

En segundo lugar,  una intervención de lujo con unos ponentes también de lujo y que, fueron los que compusieron la mesa para el debate posterior.  D. Victor Morales Lezcano, profesor emérito de la Universidad Nacional a Distancia UNED que con una sabiduría exquisita sobre la historia de la literatura en las dos orillas, nos hizo disfrutar mucho. D. Sergio Barce, abogado y escritor que con su aportación con la novela que presentaba “Una Sirena se ahogó en Larache” y que como dijeron y bien dicho, es un artista con la pluma y con su estilo, su lirismo, hasta el extremo de sentir deseos de conocer Larache, de amarla, de sentirla.  D. Luis Maria Cazorla , Jurista y escritor, porque él mejor que nadie, Larachense de nacimiento, para más, conoce  el sentimiento de todos los larachenses y nos hizo pasar un rato, muy agradable presentando la novela de Sergio Barce y anotando detalles para que aquellos que no la hayan leido, puedan fijarse mucho más en ella.  D. Hassan El Arabi, escritor y Presidente de la Asociación ASISI porque para mi en concreto,  ha sido una agradable sorpresa oirlo y anotar en mi memoria la prodigiosa fuente de sabiduría que tiene de toda una etapa en la literatura Hispano Marroquí.  Todos ellos moderados por el, excelente Larachense Mohamed Chouirdi y que es nuestro Secretario General de Xenia.

 Y así seguimos deshilvanando lo que fué la presentación.  El rasgo que nos conforma como grupo dentro de Xenia, radica en la experiencia de los años de muchos de los componentes de esta Asociación en diversos campos, tales como educativos, laborales, investigación, escritores y que habiendo unido todo su mejor saber y hacer, hemos conseguido llevar a buen puerto en el órden práctico lo que representa nuestro mejor aval en el quehacer asociativo.  Para ello queremos desarrollar desde la Asociación, una metodología de trabajo en torno a los siguientes ejes:

 Medioambiente. Consciente de que nuestra sociedad es cada vez más sensible con el actual modelo de producción de consumo, creemos firmemente en la necesidad de asumir unos pilares básicos de sostenibilidad ecológica en nuestras actividades programadas.

 Socio Cultural. Trabajar en diversos proyectos con el fin de aumentar la calidad de vida y el bienestar de los colectivos menos favorecidos socialmente.  Desde esta Asociación dar a conocer nuestra cultura, nuestras inquietudes y ser también un lugar de encuentro para todos nuestros amigos/as, así como para todo aquel que crea en esta sociedad diversa y sin fronteras.

Fomentar la participación social de los agentes implicados en esta iniciativa, así como también la interculturalidad y que se ofrezcan espacios para la reflexión, sensibilización y promoción de la cultura de los distintos pueblos, así como espacios de encuentros e intercambio cultural.

Nuestra Asociación pretende ser el marco en el que tengan cabida todas aquellas iniciativas en red y en colaboración con otras entidades, así como participantes particulares que promuevan la convivencia y la interculturalidad…

Xenia para ello ha de tener credibilidad y un comportamiento transparente para no generar desconfianza en la sociedad y en los propios socios y colaboradores.

Siendo importante la comunicación interna y externa, que tenga la capacidad de cumplir con los propios objetivos de nuestra Asociación, teniendo un innegable valor estratégico.

Trabajar para la inclusión social de la población mediante la formación, capacitación y el empoderamiento de género a través de la programación y proyectos específicos de ámbito Nacional y Transnacional.

Investigación. Promover y editar proyectos de investigación científicos relacionados.

 XENIA ES LA PURA CURIOSIDAD POR EL FUTURO, UN FUTURO ESPERANZADOR CUYA MISION ES DESENVOLVERSE EN LOS AMBITOS DE ONGs DE DESARROLLO Y CODESARROLLO.

 Por último dar las gracias a todos y a todas, una vez más, los que estuvisteis con nosotros, algunos viniendo desde Larache como Abderrahman Lanjri, o Joana que se desplazó desde Barcelona, o Cristina desde Toledo,  en este acto tan importante y emplazaros para que hagáis un seguimientos de todo nuestro quehacer como Asociación.  Dar las gracias al Centro Hispano Marroquí que como siempre, son un puntal de atención y amabilidad para que la actividad se pudiera realizar en las dependencias del Centro.  A Nordinne Beteoui por la gentileza de exponer los libros de toda la literatura Marroquí para  que todos nosotros pudiéramos  saborear todo aquello se que expuso en el Debate.  A Paz López Rey responsable del Programa Integral de Codesarrollo en Marruecos y Mali de Movimiento por la Paz en concreto “Dinamización de la colaboración entre el tejido asociativo marroquí en España y en Marruecos” que sin ser programado, la retamos para que se acercara a la mesa y compartiera con nosotros las conclusiones del Seminario de Clausura del proyecto, celebrado en Rabat el pasado 27 de mayo de 2011, donde Xenia expuso sus objetivos y líneas de actuación acompañada  de Movimiento por la Paz junto con la colaboración de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Saludos,   Angeles Ramírez

Etiquetado , , , , , , , , , , , ,

«PACÍFICO» de José Antonio GARRIGA VELA

 

 

Un amigo me ha pedido que le recomiende un libro. Un libro que no haya escrito yo. El título se ha escapado de mis labios casi inconscientemente: Pacífico de José Antonio Garriga Vela, publicada por Anagrama en 2008.

¿Y qué tiene de especial esta novela para que me la recomiendes sin dudarlo? Pues lo tiene todo, le he respondido. Y es verdad. Pacífico es una narración envolvente que, desde las primeras páginas, te va enredando en las historias de sus personajes, unos personajes inolvidables que, poco a poco, se van haciendo un hueco en tu memoria. Es una novela que va in crescendo, perfecta, una obra de ingeniería. Y es una historia tan trágica como emocionante, tan llena de desgracias como paradójicamente absorbente.

José A. Garriga Vela & Sergio Barce en Larache

Hay un hecho clave en esta historia que a José Garriga Vela, como me contó tomando un café, se la inspiró una noticia sobre un macabro suceso acaecido en Suecia y que le impresionó profundamente. Pero hasta que se desvela, los personajes se van moviendo al ritmo pausado, casi de baile de salón, que les imprime su autor.

El personaje narrador cuenta su vida y la de su familia, que se viene a desarrollar en un lugar concreto: la calle Comercio, un microcosmos que es un mundo completo. Ahí vamos conociendo a sus padres, ella, comadrona, con sus malos humores y sus sinsabores, él, representante, cometiendo el gran error de su vida sin saberlo al encapricharse de Genoveva; a Marta y su historia tremenda que sucede a través de los ruidos y del silencio al otro lado de una pared; a Claudia, que es como un soplo de aire; al señor Nogueira, menudo personaje, de esos que no se olvidan con facilidad.

 <Mi hermano fue expulsado del paraíso. Pero su castigo no comenzó tras la sentencia del juez, ni con su entrada en prisión, sino mucho tiempo antes. Él siempre había afrontado la vida con la resignación de quien ha de cumplir cadena perpetua. Le pasaba igual que a Ernest Hemingway, que había muerto demasiadas veces para preocuparse por cuestiones mundanas. Me hermano se llamaba Sebastián y era la encarnación de la paciencia.>

 Estas ocho líneas en el libro, describen una vida, resumen una existencia. En ellas el narrador nos ha presentado a su hermano Sebastián en pocos trazos. Una persona que, sin saber por qué, se verá envuelto en una pesadilla. Sin embargo, su actitud será sorprendente: no se rebelará contra su destino, no protestará por el atropello del que es víctima, no luchará para demostrar nada, simplemente se encogerá de hombros, como si no fuese con él. Una tragedia que le sobrepasa y que lo convierte en nada.

Pero el libro es mucho más. Tengo casi toda la novela de Jose subrayada, frases, párrafos enteros. Es una lección de cómo se ha de narrar.

 <Mi padre dejó la empresa Sirio para trabajar de representante en la casa L´Oréal de París. Añadía siempre el nombre de la ciudad, creo que lo de París le hacía sentirse más importante. Llevaba en el maletín muestras de laca, suavizante de pelo y otros productos de cosmética que regalaba a mi madre cada vez que nos visitaba. Una noche vino a casa para invitarla a cenar y luego ir a La Senda de los Elefantes, el salón de baile donde se habían conocido. A mi padre se le notaba más contento desde que representaba los productos L´Oréal de París. Esa noche oí cómo imploraba de nuevo a mi madre que lo perdonase y olvidara el pasado. Ella le respondió con una frase que no comprendí:

-Para que pudiera olvidar lo que has hecho deberías marcharte de nuevo y regresar hace cinco años.

Mi padre abrió la puerta de la calle, salió al rellano y volvió a llamar al timbre. Me fijé que llevaba un traje que le rejuvenecía más que la compañía de Genoveva. Mi madre lo miró sorprendida, como si fuera un desconocido que pretendía cortejarla. Un amante al que había olvidado. Al final, ella aceptó con una sonrisa la invitación y yo pensé que mi padre tenía realmente poderes mágicos. Que era capaz de volver cinco años atrás no sólo a través de los sentimientos sino también del tiempo y recobrar el aspecto físico que tenía entonces. Y también pensé que poseía la facultad de conseguir borrar de la memoria de mi madre todas las mentiras que le había dicho durante los años que llevaba saliendo con Genoveva.>

Está la historia de los “sonaos” que se reúnen en la casa, con el maestro Linares y Manolo Alcántara; Paco el de los muertos, otro personaje que nos hace sonreír porque todos hemos conocido a un Paco el de los muertos, o Nicolás Toledo, ese tipo oscuro que es capaz de ser aún más oscuro cuando la desgracia se ceba en los otros, y todo ello encadenado a sucesos históricos como el suicidio de Hemingway, la familia y el mundo de Kafka, el instante en el que Armstrong pone el pie en la Luna, el día del atentado de Carrero Blanco, y otra “clase” de personajes como el Cristo que es Joaquín Blume, y Estelita Raval, la princesa del alambre, y también Uzcudum, y Chivato.

Y escenas memorables, como el asesinato del globo, o la del padre asomado al ventanal de la pensión, o esos barcos que construye Sebastián pacientemente…

 <El mundo de mi familia ocupaba un tramo de calle Comercio. Allí transcurría la vida. Nos sentíamos extraños fuera de esos límites. Nada parecía amenazar aquel orden interno. Quizá por eso mi padre se fue de casa sin hacer ruido, sin mirar atrás, se alejó caminando despacio con paso firme, como los elefantes que van a morir y recorren largas distancias hasta llegar al lugar donde se reúnen con los que se fueron antes. Mi padre sabía que caminaba hacia la desgracia, pero no lo podía evitar…>

Cuando terminé de leer esta novela, mi cuerpo temblaba. Se lo dije a José Garriga, que su libro me había cautivado, que me había sacado la sangre como un vampiro de papel, que me había emocionado y que seguía temblando… Que había escrito una maravilla.

Por eso, cuando mi amigo me preguntó ¿y qué tiene de especial esta novela para que me la recomiendes sin dudarlo? Le respondí que lo tiene todo. Y que la ha escrito José Garriga, que es una persona excelente, y un amigo que nos sorprenderá con alguna nueva novela maravillosa, quizá escrita desde el alambre de un funambulista…

Sergio Barce, junio 2011

José Antonio Garriga Vela vive en Málaga, pero nació en Barcelona en 1954. Es dramaturgo, pero como novelista y narrador ha cosechado rotundos éxitos. Libros suyos son Muntaner, 38 (Premio Jaén de Novela en 1996), Los que no están (Premio Alfonso García-Ramos en 2001, o el libro de relatos El anorak de Picasso. Con Pacífico recibió el Premio Dulce Chacón.

Etiquetado , , , ,