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Otros libros, otros autores: OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS (Other voices, other rooms) (1947) de TRUMAN CAPOTE

<Sin otra palabra volvió arriba y entró en el cuarto. Joel, incapaz de moverse, esperó en la escalera mucho tiempo. Había voces en las paredes, suspiros de piedra y madera, sonidos al borde del silencio.>

Su primera obra con éxito. Compleja, barroca, el paso de la adolescencia a la madurez relatada con evidentes conexiones con Steinbeck, Hemingway y Tennessee Williams. Truman Capote escribe tal y como siente, a veces enrevesadamente, a veces confusamente, pero eso es la adolescencia, un mundo lleno de contradicciones que Capote construye a partir de la historia de Joel, su evidente trasunto, que va en busca de su padre, del que no sabe nada, ni siquiera que está enfermo y paralítico, y el mundo que rodea a éste y que conforman una serie de personajes entre fantasmagóricos y enigmáticos, entre esperpénticos e idealizados:

 <Las mujeres de la edad de miss Amy, entre los cuarenta y cinco y los cincuenta, por regla general demostraban hacia él una cierta ternura que aceptaba de antemano. Y así, como sucedía muy pocas veces ese afecto no era manifiesto, sabía que resultaba sumamente fácil provocarlo: una sonrisa, una mirada ansiosa, una alabanza cortés.>

Su padre, un misterio inconcluso; Jesus Fever, miss Amy, Radcliff, Randolph, Zoo, Idabel, y su hermana Florabel, Little Sunshine, Wisteria… Una galería insólita.

 <…Little Sunshine era demasiado viejo, no tanto como Jesus Fever, por supuesto, pero viejo de todos modos. Y feo. Tenía una catarata azul en un ojo, casi ningún diente en la boca y olía muy mal. Mientras estuvo en la cocina, Amy mantuvo sobre la boca la mano enguantada, como si fuese un saquito lleno de hierbas perfumadas. Y cuando Randolph se lo llevó a su habitación (de la que surgieron hasta el alba sonidos de conversación de borrachos) lanzó un suspiro de alivio.

Little Sunshine levantó el brazo.

-Pronto, muchacho, persígnate –dijo con voz de trombón-, porque me has encontrado a la luz del día.>

No puedo añadir nada de Capote, todo está dicho. La novela, por supuesto, ocupa un lugar, y sólo cabría añadir alguna impresión personal: es de esas novelas que no sabes si te están gustando o no, simplemente avanzas porque algo indefinido te lleva hacia delante. Cuando terminas, te das cuenta entonces de que has estado sumergido en un mundo ajeno, enredado en las palabras de Truman Capote, de que te ha atrapado, y de que es al cerrar el libro cuando comienzas a echar de menos a esos personajes agónicos, desesperados y únicos.

Sergio Barce, junio 2011

Obras de Truman Capote son la obra maestra A sangre fría (In cold blood, 1966) , la extraordinaria Desayuno en Tiffany´s (Breakfast at Tiffany´s, 1958), Los perros ladran (The dogs bark, 1973), Música para camaleones (Music for chamaleons, 1980) o  Plegarias atendidas (Answered prayers, 1987).

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“PACÍFICO” de José Antonio GARRIGA VELA

 

 

Un amigo me ha pedido que le recomiende un libro. Un libro que no haya escrito yo. El título se ha escapado de mis labios casi inconscientemente: Pacífico de José Antonio Garriga Vela, publicada por Anagrama en 2008.

¿Y qué tiene de especial esta novela para que me la recomiendes sin dudarlo? Pues lo tiene todo, le he respondido. Y es verdad. Pacífico es una narración envolvente que, desde las primeras páginas, te va enredando en las historias de sus personajes, unos personajes inolvidables que, poco a poco, se van haciendo un hueco en tu memoria. Es una novela que va in crescendo, perfecta, una obra de ingeniería. Y es una historia tan trágica como emocionante, tan llena de desgracias como paradójicamente absorbente.

José A. Garriga Vela & Sergio Barce en Larache

Hay un hecho clave en esta historia que a José Garriga Vela, como me contó tomando un café, se la inspiró una noticia sobre un macabro suceso acaecido en Suecia y que le impresionó profundamente. Pero hasta que se desvela, los personajes se van moviendo al ritmo pausado, casi de baile de salón, que les imprime su autor.

El personaje narrador cuenta su vida y la de su familia, que se viene a desarrollar en un lugar concreto: la calle Comercio, un microcosmos que es un mundo completo. Ahí vamos conociendo a sus padres, ella, comadrona, con sus malos humores y sus sinsabores, él, representante, cometiendo el gran error de su vida sin saberlo al encapricharse de Genoveva; a Marta y su historia tremenda que sucede a través de los ruidos y del silencio al otro lado de una pared; a Claudia, que es como un soplo de aire; al señor Nogueira, menudo personaje, de esos que no se olvidan con facilidad.

 <Mi hermano fue expulsado del paraíso. Pero su castigo no comenzó tras la sentencia del juez, ni con su entrada en prisión, sino mucho tiempo antes. Él siempre había afrontado la vida con la resignación de quien ha de cumplir cadena perpetua. Le pasaba igual que a Ernest Hemingway, que había muerto demasiadas veces para preocuparse por cuestiones mundanas. Me hermano se llamaba Sebastián y era la encarnación de la paciencia.>

 Estas ocho líneas en el libro, describen una vida, resumen una existencia. En ellas el narrador nos ha presentado a su hermano Sebastián en pocos trazos. Una persona que, sin saber por qué, se verá envuelto en una pesadilla. Sin embargo, su actitud será sorprendente: no se rebelará contra su destino, no protestará por el atropello del que es víctima, no luchará para demostrar nada, simplemente se encogerá de hombros, como si no fuese con él. Una tragedia que le sobrepasa y que lo convierte en nada.

Pero el libro es mucho más. Tengo casi toda la novela de Jose subrayada, frases, párrafos enteros. Es una lección de cómo se ha de narrar.

 <Mi padre dejó la empresa Sirio para trabajar de representante en la casa L´Oréal de París. Añadía siempre el nombre de la ciudad, creo que lo de París le hacía sentirse más importante. Llevaba en el maletín muestras de laca, suavizante de pelo y otros productos de cosmética que regalaba a mi madre cada vez que nos visitaba. Una noche vino a casa para invitarla a cenar y luego ir a La Senda de los Elefantes, el salón de baile donde se habían conocido. A mi padre se le notaba más contento desde que representaba los productos L´Oréal de París. Esa noche oí cómo imploraba de nuevo a mi madre que lo perdonase y olvidara el pasado. Ella le respondió con una frase que no comprendí:

-Para que pudiera olvidar lo que has hecho deberías marcharte de nuevo y regresar hace cinco años.

Mi padre abrió la puerta de la calle, salió al rellano y volvió a llamar al timbre. Me fijé que llevaba un traje que le rejuvenecía más que la compañía de Genoveva. Mi madre lo miró sorprendida, como si fuera un desconocido que pretendía cortejarla. Un amante al que había olvidado. Al final, ella aceptó con una sonrisa la invitación y yo pensé que mi padre tenía realmente poderes mágicos. Que era capaz de volver cinco años atrás no sólo a través de los sentimientos sino también del tiempo y recobrar el aspecto físico que tenía entonces. Y también pensé que poseía la facultad de conseguir borrar de la memoria de mi madre todas las mentiras que le había dicho durante los años que llevaba saliendo con Genoveva.>

Está la historia de los “sonaos” que se reúnen en la casa, con el maestro Linares y Manolo Alcántara; Paco el de los muertos, otro personaje que nos hace sonreír porque todos hemos conocido a un Paco el de los muertos, o Nicolás Toledo, ese tipo oscuro que es capaz de ser aún más oscuro cuando la desgracia se ceba en los otros, y todo ello encadenado a sucesos históricos como el suicidio de Hemingway, la familia y el mundo de Kafka, el instante en el que Armstrong pone el pie en la Luna, el día del atentado de Carrero Blanco, y otra “clase” de personajes como el Cristo que es Joaquín Blume, y Estelita Raval, la princesa del alambre, y también Uzcudum, y Chivato.

Y escenas memorables, como el asesinato del globo, o la del padre asomado al ventanal de la pensión, o esos barcos que construye Sebastián pacientemente…

 <El mundo de mi familia ocupaba un tramo de calle Comercio. Allí transcurría la vida. Nos sentíamos extraños fuera de esos límites. Nada parecía amenazar aquel orden interno. Quizá por eso mi padre se fue de casa sin hacer ruido, sin mirar atrás, se alejó caminando despacio con paso firme, como los elefantes que van a morir y recorren largas distancias hasta llegar al lugar donde se reúnen con los que se fueron antes. Mi padre sabía que caminaba hacia la desgracia, pero no lo podía evitar…>

Cuando terminé de leer esta novela, mi cuerpo temblaba. Se lo dije a José Garriga, que su libro me había cautivado, que me había sacado la sangre como un vampiro de papel, que me había emocionado y que seguía temblando… Que había escrito una maravilla.

Por eso, cuando mi amigo me preguntó ¿y qué tiene de especial esta novela para que me la recomiendes sin dudarlo? Le respondí que lo tiene todo. Y que la ha escrito José Garriga, que es una persona excelente, y un amigo que nos sorprenderá con alguna nueva novela maravillosa, quizá escrita desde el alambre de un funambulista…

Sergio Barce, junio 2011

José Antonio Garriga Vela vive en Málaga, pero nació en Barcelona en 1954. Es dramaturgo, pero como novelista y narrador ha cosechado rotundos éxitos. Libros suyos son Muntaner, 38 (Premio Jaén de Novela en 1996), Los que no están (Premio Alfonso García-Ramos en 2001, o el libro de relatos El anorak de Picasso. Con Pacífico recibió el Premio Dulce Chacón.

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“LEVIATÁN” (Leviathan) (1992) de PAUL AUSTER

Suele utilizar Auster en algunas de sus novelas la técnica de la matrioska (la muñeca rusa) y el relato va abriéndose igual que una de esta figuras tradicionales: de la mayor a la menor, de la periferia al núcleo, y, como si de un prestidigitador se tratara, va desvelando secreto tras secreto a medida que avanza la trama. En “Leviatán”, Auster no lo hace así exactamente, sino que utiliza el relato concéntrico, mejor dicho, la espiral que gira frente a nosotros para hipnotizarnos y llevarnos de regreso hasta el inicio de la historia.

“…El año pasado, continué, descubrí que alguien había estado suplantando mi personalidad, contestando cartas en mi nombre, entrando en las librerías y firmando libros míos, rondando como una sombra maligna en torno a mi vida. Un libro es un objeto misterioso, dije, y una vez que sale al mundo puede ocurrir cualquier cosa. Puede causar toda clase de males y tú no puedes hacer nada para evitarlo

El narrador, Peter Aaron, nos cuenta los avatares de Benjamin Sachs, un escritor que se convertirá, por sus ideales, en un terrorista peculiar, y Auster, para retratarlo, crea una galería de personajes imborrables, como María Turner o Lillian Stern. Ese tipo que es capaz de cometer pequeños atentados, con cuidado siempre de no herir a nadie, me recuerda al de ese film extraño pero hermoso de Sidney Lumet que es “Un lugar en ninguna parte (Running on empty, 1988)”. En cualquier caso, la novela va in crescendo, hasta ofrecernos sus mejores páginas en la última parte del libro.

“…Hay un momento en el cual un libro empieza a apoderarse de tu vida, cuando el mundo que has imaginado se vuelve más importante para ti que el mundo real, y apenas se me pasó por la cabeza que estaba sentado en la misma silla en la que Sachs solía sentarse, que estaba escribiendo en la misma mesa en la que él escribía, que estaba respirando el mismo aire que él había respirado

“Leviatán” es otra de esas novelas de Paul Auster que nos atrapan finalmente para hacernos vivir una historia marcada por el fatalismo, donde el azar y el imprevisible destino juegan una baza fundamental para desencadenar los hechos.

Sergio Barce, enero de 2011

(Los fragmentos de la novela pertenecen a la traducción de Maribel de Juan hecha para la edición de Anagrama, Colección Compactos)

Paul AusterPaul Auster (Newark, New Jersey, USA, 1947). Es autor de las novelas Mr. Vértigo (Mr.Vertigo, 1994), El libro de las ilusiones (The book of illusions, 2002) o The Brooklyn Follies (2005). Fue nombrado Caballero de las Artes y las Letras de Francia y ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Su última  novela es Sunset Park (2010).

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“RISA EN LA OSCURIDAD” (Kamera obskura) (1932) de VLADIMIR NABOKOV

Extraordinaria novela, de una crueldad extrema. El tratamiento de Nabokov a la infidelidad matrimonial llega  a ser terrorífica.

“…aunque basta el espacio de una lápida para contener, encuadernada en musgo, la versión abreviada de la vida de un hombre, los detalles siempre se agradecen.”

El personaje protagonista, Albinus, es el retrato de un hombre deslumbrado por la juventud de una chica Sigue leyendo

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“CIUDAD DE CRISTAL” (City of glass) (1985) de PAUL AUSTER

CIUDAD DE CRISTAL (City of glass) (1985) de Paul Auster

Stillman había desaparecido. El viejo era ahora parte de la ciudad. Era una mota, un signo de puntuación, un ladrillo en un interminable muro de ladrillos  (Ciudad de cristal)

CIUDAD DE CRISTAL portada

Fue la primera novela que leí de Auster. Intuí que me gustaría y no erré. Me enganchó desde la primera frase. Siento verdadera envidia por la facilidad, la agilidad innata diría, con la que relatan los escritores americanos; especialmente en el género de la novela negra, y ésta es una gran novela negra, quizá algo sui generis pero novela negra al fin y a la postre.

La investigación de Quinn, que se inicia por una llamada casual que lo confundo con Paul Auster, un detective privado inexistente, tiene como objetivo averiguar el paradero del padre de Peter Stillman, un hombre que llega a la ciudad tras salir de la cárcel y que presumimos viene a acabar con la vida de su propio hijo. El relato nos sumerge en la extraña personalidad de Stillman, su forma de moverse por la ciudad (escribiendo así letras sobre el mapa de la ciudad), sus conjeturas sobre el Quijote, sus ideas sobre la búsqueda de nuevas palabras y la evolución del lenguaje,… y nos deja sin embargo con la sensación de que, en realidad, Quinn pudiera ser el propio Stillman…

Quién no querría escribir una novela negra como ésta.

Sergio Barce, Noviembre 2010

PAUL AUSTER

Paul Auster (Newark, New Jersey, USA, 1947). Es autor de las novelas Leviatán (Leviatán, 1992), Mr. Vértigo (Mr.Vertigo, 1994), El libro de las ilusiones (The book of illusions, 2002) o The Brooklyn Follies (2005). Fue nombrado Caballero de las Artes y las Letras de Francia y ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.

Mi trabajo es muy sencillo. He venido a Nueva York porque es el más desolado de los lugares, el más abyecto.

Paul Auster

La decrepitud está en todas partes, el desorden es universal. Basta con abrir los ojos para verlo. La gente rota, las cosas rotas, los pensamientos rotos. Toda la ciudad es un montón de basura. Se adapta muy bien a mi propósito. Encuentro en las calles una fuente incesante de material, un almacén inagotable de cosas destrozadas. Salgo todos los días con mi bolsa y recojo objetos que me parecen dignos de investigación. Tengo ya cientos de muestras, desde lo desportillado a lo machacado, desde lo abollado a lo aplastado, desde lo pulverizado a lo putrefacto.

-¿Y qué hace usted con esas cosas?

-Les pongo nombre.

-¿Nombre?

-Invento palabras nuevas que correspondan a las cosas

(Ciudad de cristal)

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