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Cuadernos de Cine: UN DIOS SALVAJE versus UN MÉTODO PELIGROSO

Se han estrenado estos días dos películas de dos de los realizadores que más me gustan y que sigo desde hace años: David Cronenberg y Roman Polanski.

 

El primero se adentra en la relación entre Sigmund Freud y Carl Jung, los dos psicoanalistas más famosos de la historia, y la disputa que les enfrentará tras una larga relación epistolar y personal, en UN MÉTODO PELIGROSO <A dangerous method>; y Polanski en un drama escrito para el teatro por Yasmina Reza y que adapta fielmente al cine con maestría e inteligencia: UN DIOS SALVAJE <Carnage>. Analizar ambos films me parece atractivo porque ambos nos plantean cuestiones profundamente humanas y están íntimamente unidas por un nexo invisible pero evidente: el comportamiento de las personas, de nuestra sociedad en suma.

DAVID CRONENBERG

Cronenberg, al que se deben películas tan perturbadoras y originales como VINIERON DE DENTRO DE… <Shivers> de 1975,  INSEPARABLES <Dead ringers> de 1988 o eXistenZ, rodada en 1999; rarezas como la difícil adaptación de EL ALMUERZO DENUDO <Naked lunch> de 1991, y joyas como PROMESAS DEL ESTE <Eastern promises> de 2007, se atreve con el psicoanálisis con un trío de estupendos actores: Viggo Mortensen como Freud, Michael Fassbender como Jung y Keira Knightley como Sabina Spielrein, personaje éste rico, curioso y desconcertante. La ambientación es estupenda, la música bien acompasada a las escenas, y la trama intensa, con guión del gran Christopher Hampton. Ya digo que el personaje de Sabina Spielrein, que pasó de paciente a amante de Jung, con el consiguiente escándalo de la época, es el más profundo y atractivo de la película. Mientras que Viggo Mortensen crea a un Sigmund Freud algo plano, no por culpa del actor sino por el destino decidido por Cronenberg para su rol, el Carl Jung que encarna Michael Fassbender se adueña de la famosa disputa intelectual que enfrentó a ambos estudiosos, pues es él quien lleva el peso de la historia que se nos cuenta. Hay momentos en los que las disquisiciones intelectuales sobre la aplicación del psicoanálisis, sin duda bien argumentadas en las tesis de Freud y Jung, se hacen algo farragosas, y requiere del espectador una atención permanente. Esto, a mi modo de ver, lastra en algo parte de la película que, por el contrario, levante el vuelo cuando bucea en la intensidad con la que Jung comienza a tratar a Spielrein, y que desemboca en una relación sentimental y sexual de alto voltaje. No llega David Cronenberg a utilizar las imágenes que habría rodado hace unos años, porque detecto en los últimos tiempos una especie de autocensura en su cine, como si no quisiera cruzar los límites que antes saltaba sin ningún problema. Lo digo porque las pocas escenas íntimas entre ambos personajes son tratadas con un pudor exquisito, que las edulcora y que las desviste de la crudeza que la historia nos insinúa. Pero, con todo, ya digo que es lo mejor de la película, junto con el personaje secundario y aislado de Otto Gross, encarnado por el estupendo Vincent Cassel.

 

Escena de UN METODO PELIGROSO

 

UN MÉTODO PELIGROSO es una película de factura impecable, algo fría, quizá gélida según se mire, pero curioso y elegante retrato de unos personajes que han transformado profundamente la psiquiatría hasta ser las referencias fundamentales.

 

Por el contrario, el largometraje de Roman Polanski, UN DIOS SALVAJE, nos lleva a la psicología del mundo de nuestros días, en concreto, a la pacata, moralista y falsaria sociedad desarrollada en la que vivimos. No voy a descubrir a estas alturas la grandeza cinematográfica de Polanski, al que sigo desde mi adolescencia. Cuando vi por vez primera REPULSION, 1965, me di cuenta de la fuerza de sus imágenes y de la intranquilidad que me causaban. Luego, LA SEMILLA DEL DIABLO <Rosemary´s baby> de 1968,  CHINATOWN, de 1974, EL QUIMÉRICO INQUILINO <Le locataire>, 1976, entre otras, son películas a las que no he podido resistirme una y otra vez. Incluso su penúltima película, EL ESCRITOR <The ghost writer>, de 2010, me merece todos los elogios.

 

ROMAN POLANSKI

 

Con UN DIOS SALVAJE, Polanski rueda una aparente sencilla historia. No oculta su origen teatral, el texto de Yasmina Reza está ahí, casi intacto, salvo por las dos escenas de apertura y cierre, imposibles en un teatro, pero que, a mi juicio, sirven cinematográficamente para darle más hondura a la tesis que se plantea y también para dejar en ridículo, por completo, a los personajes que se han estado moviendo ante nuestros ojos. Los dos matrimonios están encarnados también aquí por cuatro estupendos actores: John C. Reilly, Jodie Foster, Kate Winslet y el magnífico Christphe Waltz.

La trama es simple: un niño, jugando con sus amigos, hiere a otro, al que le causa varias heridas, entre ellas la rotura de dientes. Los padres, civilizados, de un nivel medio alto, se reúnen para hablar del incidente. Lo que en apariencia se encauza debidamente, dentro de los parámetros de la buena educación y de lo éticamente aceptado, va degenerando poco a poco en lo que se ha convertido nuestra sociedad actual: un mundo que se mueve por el cinismo, el egoísmo, la insolidaridad, la hipocresía en suma, y también en el primitivismo atávico que ocultamos. Los bajos instintos, las frustraciones individuales, van aflorando gracias a unos diálogos inteligentísimos y a unas situaciones tan realistas como reconocibles. La escena de Kate Winslet vomitando en el salón, las reacciones del personaje de Jodie Foster, que trata de ocultar su verdadera rabia, su verdadero yo, apuntalan al que, creo, es el mejor de los cuatro personajes que dominan la escena: el abogado encarnado por Christoph Waltz, un hombre cínico, al que los demás seres humanos le importa un bledo salvo si puede obtener un beneficio –personal o profesional-, pero a la vez es quien irá dejando en evidencia al grupo, y descubriendo lo que todos ellos son y en lo que se  han convertido. Tiene momentos de humor ácido y agresivo, algunos delirantes, pero muy acertados. Y cuando todos ya se han desnudado dejando ver sus verdaderos rostros, patéticos y vacíos, Polanski nos hace volver al campo de juegos en el que se reencuentran los dos niños que han provocado esa reunión entre sus educados padres, y entonces es cuando su cámara, sin alharacas, nos revela la verdad. Y sinceramente, le saca los colores a ciertas actitudes que, desgraciadamente, vemos cada día.

 

Escena de UN DIOS SALVAJE

 

En fin, dos películas muy interesantes, aunque me quedo probablemente con UN DIOS SALVAJE, un retrato rico en matices del que podemos aprender unas cuantas buenas lecciones.                       Sergio Barce, diciembre 2011

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«SOLO QUIERO REMAR», un relato de SERGIO BARCE

SOLO QUIERO REMAR es uno de los relatos que forman parte de mi libro ULTIMAS NOTICIAS DE LARACHE Y OTROS CUENTOS (Aljaima – Málaga, 2004), y está dedicado a mis amigos Mohamed Lahchiri, Mohamed Chakor y Mohamed Bouissef. La historia dice así:

Cruzando el Lükus

En cuanto llegábamos al embarcadero, yo buscaba con excitación la barca de Abdussalam. Aguardábamos en un orden anárquico nuestro turno, observando la perezosa y rutinaria pelea de los barqueros pugnando por hacerse con otros pasajeros nuevos. Las pateras chocaban entre sí, como frágiles cascarones, y el sonido de esos golpeteos y el del agua, lamiendo las escalinatas grises, se mezclaban con las voces de los barqueros y las de nuestros padres mientras regateaban fijando el precio para que nos ayudasen a cruzar a la otra banda. Al fin, descubría a Abdussalam y tiraba de la camisa de mi padre señalándole aquella barca quejumbrosa. Mi padre cedía entonces su turno a los que nos seguían, hasta que Abdussalam conseguía acercarse lo suficiente para que saltásemos a su embarcación. Sigue leyendo →

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Periódico LARACHE: Noviembre de 1974 – DRIS CHERRADI y la Banda de Música de Larache – Y DON AURELIO GÓMEZ

En Larache destacaron dos maestros que abrieron el camino a muchos de los músicos larachenses, dos maestros que crearon escuela. Uno fue Don Aurelio Gómez, que llegó a trabajar para la Casa Real Marroquí.

Y el otro fuel Dris Cherradi, al que el Periódico Larache dedicó el siguiente artículo, en 1974:

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Mis cuentos en el Instituto Miguel Servet de Sevilla

El viernes pasado, tuve la oportunidad de intervenir en la Semana de Animación a la Lectura en el Instituto Miguel Servet, de Sevilla. Invitación que agradezco profundamente, porque fue una grata experiencia.

Sergio Barce y Rosario Chaparro, en un momento de la charla

La presentación corrió a cargo de Rosario Chaparro, jefa del Departamento de Lengua, que fue muy generosa en sus elogios, y enormemente amable conmigo. La idea era que, hablando de mis libros, y especialmente de mis relatos cortos, tratara de abrir en los estudiantes el interés o, al menos, las ganas por acercarse a mis historias. Una excusa para invitarles a ver los libros como algo atractivo.

Había pensado, en principio, leer alguno de las historias de Ultimas noticias de Larache y otros cuentos (Editorial Aljaima, Málaga – 2004), pero luego, a medida que les iba relatando mi experiencia en Larache, las anécdotas y los motivos por los que escribo ambientando estas historias en mi pueblo, deseché la lectura y pasé a la narración oral.

Rodeado por los profesores Vanessa, Consuelo, Rosario y Luis

En algún instante, les expliqué que, en realidad, esa es la manera de narrar habitual en Marruecos, que la transmisión oral de los cuentos populares nunca ha necesitado de la escritura, y que, lo que estaban oyendo, era la forma más natural y primitiva de relatar.

Los alumnos asistentes

También les hablé de mis novelas: En el jardín de las Hespérides <Ajaima, Málaga – 2000>, Sombras en sepia <Pre Textos, Valencia, 2006> y Una sirena se ahogó en Larache <Círculo Rojo, Almería . 2011). Creo que les fascinó la historia de Mina, la negra, y también mi cuento Moro, que les conté como una experiencia real de lo que significa la xenofobia; supongo que eso les acercó más a este problema.

Luego, cuando hube acabado, los alumnos de segundo que llenaban la biblioteca del centro, preparada para la ocasión, y que habían seguido mi charla narrativa en silencio, lo que me sorprendió, lo confieso, comenzaron a bombardearme con preguntas. Esa, y no otra, fue la prueba de que habían escuchado con atención mi relato oral. Unos me preguntaban sobre mi vida en Marruecos, sobre mi infancia en Larache, otros sobre la técnica narrativa, cómo me enfrentaba a mis historias para poder trasladarlas a un relato o a una novela, qué era lo que me movía a escribir, si cuando comenzaba una novela ya sabía el final de antemano… Sorprendentemente, Rosario Chaparro tuvo que interrumpir las preguntas porque nos habíamos pasado de tiempo. La verdad, a mí se me hizo corto. Ojalá que a ellos también. Me gustó la experiencia, y me divertí descorriendo la cortina tras las que guardo mis historias. Gracias a los miembros del Centro Miguel Servet, así como a sus alumnos, por su acogida y por el trato recibido.

Sergio Barce, noviembre 2011

Francesco Vertedor y Sergio Barce, al final del acto

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LOS NOMBRES DE UN BARRIO DE LARACHE (Carta a un amigo) del Dr. JOSÉ EDERY BENCHLUCH

                     José Edery escribía hace unos días un extraordinario artículo sobre las sinagogas de Larache, que ha tenido numerosos comentarios. Como continuación, y aclaración a algunas dudas, me remite este otro artículo, tan sugerente e instructivo como el anterior, que nos enseña otros aspectos, curiosidades y detalles sociales e históricos de Larache.          Sergio Barce

Teba de la Snoga de Ibn Danan

En relación a mi artículo <Las sinagogas de Larache: La esnoga Berdugo> mi querido compañero y amigo de la infancia José García Gálvez, tras escribir sinceros elogios a mi escrito, lo que le  agradezco de corazón, decía en el blog de nuestro común paisano Sergio Barce,  <discrepar> de la denominación que le había dado a un barrio. Escribía que lo que yo llamaba en escrito coloquial como <Campito de Castiel> era más conocido, depende por quien, como <Campo de Asayag>. Voy a aclarar mi supuesto error o desacuerdo de denominaciones. Al llano o barriada lo denominé por uno de sus múltiples nombres, en este caso una denominación oficial, en el contexto de la época que relataba; y si unas personas por sus relaciones u ubicación residencial le conocían popularmente por un nombre -para mi era barrio o campo Egea- otras le conocían por otras denominaciones dependiendo de la época y de los residentes del barrio y de las relaciones con estos.

 

Dos larachenses: Paco Muñoz y José Edery

                Para evitar <discrepar> con mi amigo Pepe, lo que nunca me ha sucedido gracias a nuestra larga y sincera amistad, gustosamente voy a explicar mi presunto error denominativo. Nos estamos refiriendo ambos al espacio urbano formado por el cuadrilátero territorial de tierra  amalgamada y prensada tipo <hambrí>, y rodeado por los cuadro lados por viviendas de planta baja o dos plantas. Espacio comprendido entre la calle Chinguiti -anteriormente Canalejas y actualmente Hassan II-, la calle Asturias, la avenida del Generalísimo -anteriormente de la Reina Victoria y actual Mohamed V- y la calle denominada antes de la <Rahbá>. En esta en dirección a la Avenida, y a su izquierda estaba situado en el antiguo mercado de cereales <Rahbá> el molino de harina, que posteriormente adquirió la familia Asayag; y frente al molino se abría un pequeño callejón que daba acceso al llano. Existía en la ciudad en la zona del puerto, otro espacio denominado popularmente, pero no oficialmente, <Rahbá> constituido por almacenes de cereales cerca de las antiguas Atarazanas, situado en unos terrenos a la derecha del final de la cuesta de la Torre o de Rechaussen.

                   Este molino de la Rahbá es un recuerdo imborrable para los judíos en relación a la Pascua, o <fiesta de las tortas> como popularmente se la conocía en la región del Lukus. Era el único molino que se limpiaba ritualmente –casher le Pesaj- y se adaptaba unos días antes de la Pascua  para moler el trigo con cuya harina cada familia fabricaba sus tortas o pan ázimo. Existía otro molino de trigo  a la derecha y detrás de Sor Ichara Antiguo -al final de la calle Soldado Sequera-  a espalda de la casa de Bensabat que hacía esquina, perteneciente al banquero José Gallego -uno de los tres tocayos larachenses al que se anteponía el tratamiento de Don- y controlado por su apoderado Yusef Obadía que vivía en el Edificio de la Colonial en la calle Capitán Lopera -posteriormente Ibn Batuta-. En dicho molino regentado por Mesod Obadía -hermano de Yusef- personaje  característico por ir vestido habitualmente con una chilaba tipo rifeño -corta y dejando libre un hombro y brazo-, algunas familias judías de la zona, que es donde vivía Pepe <el Maño>, también molían su trigo  en la Pascua.

callejón transversal de la calle Soldado Sequera -foto de Mari Carmen Revilla

                 Hay que tener presente que hasta pocos años antes de la independencia del país, no disponíamos en la Zona Norte de tortas o pan ázimo industriales ni las podíamos importar -excepto algunas familias y en pequeñas cantidades- de la Zona Sur –francesa- donde industrialmente se fabricaban en Casablanca o las importaban de Argelia y Francia. Recuerdo pasar muchas horas en la larga cola del molino, esperando mi turno -nos solíamos relevar entre los primos- para que los operarios introdujeran los granos de trigo -que no habían fermentado a la intemperie ni en almacén- contenido en los sacos de pita que llevábamos para que las ruedas de piedra del molino lo transformara en blanca y fina harina apta para la elaboración de tortas, panes y dulces sin <jamesh> -alimentos fermentados-, <matim> –adecuados- y sin <tumá> –impureza- para que fuesen <casher le Pesaj>. Había que estar pendiente para que metieran el contenido completo de nuestros sacos, y no se quedasen los obreros con una parte, o que la mezclasen con el trigo de otros sacos de correligionarios que podría ser de peor calidad o no reunir las condiciones exigidas. La cola llegaba a veces por la acera, hasta la panadería de Emilio Alario, y también hasta el Bar La Marquesina en la esquina de la calle Cervantes.

Bar La Marquesina

Y en ocasiones teníamos que esperar parte de la noche, cosa que a los niños nos gustaba, pues era una forma nocturna de charlar como los adultos -la Pascua era siempre en primavera y coincidía con la buena temperatura de la ciudad- y hasta nos dejaban a veces dormir por la mañana pudiendo faltar al colegio, cuyos profesores de la Alianza Israelita y de Yudah Haleví por propia experiencia comprendían el motivo.   

                        En libros de arquitectura y urbanismo español relacionados con el norte de Marruecos, en documentos de los años veinte se designaba oficialmente dicho espacio, habitado por dos o tres familias judías que habían salido de los intramuros de la Medina, con el nombre de <Castiel>. Las familias  habían adquirido los terrenos y se habían instalado en este sector posiblemente por motivo comerciales para estar cerca de los almacenes y mercado de cereales o <rahbá>. O quizás que conociesen el proyecto de los arquitectos municipales del <ensanche de la ciudad> a través de los caminos radiales que partían desde la explanada de Bab el Barra o <Puerta de Afuera> -futura Plaza de España, hoy de la Liberación-; y en el que se incluiría el desarrollo urbanístico en el llano o campo antedicho. La cuestión es que bien por relacionarlo con una futura barriada para judíos, al igual que el proyecto que tenían de <Barrio Nuevo> en el camino de la Guedira  para musulmanes, o por otras razones, lo llamaron <Barrio Castiel>.

                     <Castiel> me solía explicar mi padre David Edery Berdugo con su gran afición a la etimología aprendida del profesor de latín y griego Antonio Cozar, significa lugar o barrio destinado a vivienda de judíos a quienes se les tenía prohibido o vivían con dificultades con otros naturales de la ciudad. Creo recordar que me decía que proviene del vocablo <castelhun> que significa castillo, y de este deformado por <castiello> el nombre <castiel>. Con este apellido existe entre los sefardíes numerosas familias de origen español y francés, la mayoría emigradas a los países del Magreb tras la expulsión por los reyes de España y de Portugal. Según el tangerino Abraham Laredo el apellido Castiel, Castel, Al Castel, Castil, etc, deriva además de lo enunciado anteriormente, de las villas y ciudades de Castiello en Asturias, de la histórica fortaleza Al Qastil cerca de Pamplona, de Castil de los Judíos o Castrojudíos, de la localidad de Castell, o de la francesa Castell Sarrasin.

Torre del Judío

                     En Larache a finales del siglo XIX entre los numerosos miembros de la familia Castiel destacó el dirigente comunitario Yudah Castiel, vocal de la Junta Directiva de la Comunidad Israelita. Y desde la misma época en Alcazarquivir sobresalió Amram Castiel, presidente de la comunidad judía, reputado comerciante, constructor, gran amigo del Bajá de la ciudad Sidi el Hadj Ermiki y del Caid Sidi Mohamed el Melali, así como un  gran benefactor de las obras benéficas y sociales en su ciudad y en ciudades de la entonces Palestina otomana e inglesa. En su ciudad ribereña del río Lukus construyó y adquirió cerca de este toda una barriada de casas, que se denominó <Barrio de Castiel>, pero en este caso en relación a la persona y familia. Que por cierto estaban entre las que más sufrían las consecuencias de los periódicos desbordamiento e inundaciones del río, que dejaban las calles y casas llenas de <herra> con que se denominaba en jaquetía <el jis> o barro que quedaba. De aquí la denominación jocosa a los judíos alcazareños con el gentilicio <de la herra>, en contrapartida a los de Larache que nos llamaban <los del polvorín>, por varias explosiones accidentales de estos depósitos de municiones situados en las cercanías del Barrio de las Navas.

                En Larache el cuadrilátero territorial con que encabecé esta aclaración sobre mi artículo de las sinagogas, recibió en primer lugar el nombre oficial de <Barriada de Castiel> que le aplicaba entre otros el ingeniero municipal Carlos Ovilo. Posteriormente por el  arquitecto José de Larrucea con el proyecto del ensanche de la ciudad del interventor y cónsul de España Emilio Zapico en la década de los veinte figuró el nombre oficial de <Rahbá> para el mismo espacio. Y a partir de estas fechas con las construcciones emprendidas en dicho llano por un sobrino, que creo que era portugués o de origen brasileño, de Yaacob Asayag -padre del maestro nacional Don Isaac que tenía una tienda mercería frente al cine Avenida cuya denominación popular de <Jashitas baratas> fue una anticipación a las de los actuales chinos-, recibió el nombre popular de <Llano de Asayag>.

             Posteriormente también recibió de forma popular los nombres de <Llano del Circo> por ubicarse en parte del terreno estos espectáculos circenses u otros semejantes; y también <Llano Egea>, en relación a esta numerosa familia que allí vivía. Entre otras familias del <llano> recuerdo a los Salama, Alarcón, Benquesús, Montecatine, Obadía, Moñino, Ayach, Don Aurelio, Oziel, Egea, etc. Y de modo muy especial, caminando una detrás de otra la mayoría de las veces, a las de <Javier> que eran aquellas dos ancianas hermanitas inglesas, familia del Vice Cónsul de Inglaterra Luis Forde, que fueron apuñaladas en su domicilio del llano por un joven indígena que se refugió, tras matar a una y dejar gravemente malherida a la otra, en el cercano cementerio musulmán de la calle Asturias, antes de ser aprendido por la policía. Recuerdo que antes de ir a su diaria misa en la iglesia de Nuestra Señora del Pilar, pasaban por casa de su vecina Perla Barcesat casada con Samuel Salama, para preguntarla la hora y llegar con puntualidad inglesa al Oficio.

               Supongo que queda con estas simples líneas aclarada mi denominación al llano de un sector de viviendas larachenses entre las que pasé gran parte de mi infancia, puesto que eran casi vecinas a mi calle natal del Pasaje Moreno o calle Baleares, separadas solamente de esta por el simple ancho de la calle Chinguiti.

            Agradezco a mis paisanos y amigos las discrepancias y comentarios de algún contenido de mis escritos, pues ello me motiva a plasmar en ellos un más óptimo y estricto recuerdo de mis vivencias y de mi información.

           Doctor José Edery Benchluch <Al Tebib Harofé>   –    <Al tebib>, en árabe, el médico; <Ha rofé> en hebreo, que cura  – Madrid  2011  

Calle Real de Larache

 Y como hermoso colofón a estos artículos de mi paisano José Edery, me pide que reproduzca a continuación este precioso correo que ha recibido de Mercedes Barcesat de Dembo, que sé le ha emocionado, y que viene a añadir además esas notas en haketía que tanto nos hacían sonreír:

DR. JOSÉ EDERY
QUERIDO PEPE ES CON MUCHA EMOCION Y  CON LÁGRIMAS QUE LEÍ ESTE RELATO TUYO. DE» LOS NOMBRES DE UNA CALLE DE LARACHE»
ES COMO SI DE NUEVO ESTUVIERA CORRETEANDO EN EL «LLANO DEL CIRCO» DONDE ME METÍA DE BALDE EL DESCANSADO DE MI TIO-ABUELO, YUSEF OVADIA (CUÑADO DE MI ABUELO ABRAHAM BARCESAT) . ESE MOLINO DE TRIGO LA DE VECES QUE VOLVÍA A CASA TODA LLENA DE HARINA POR MIS TRAVESURAS. QUE TE DIRÉ: NO OMETISTE NADA; MIS TIOS, SAMUEL SALAMA, YUSEF OVADIA, Y TANTAS FAMILIAS QUE FUERON PARTE DE MI NIÑEZ Y ADOLECENCIA.
ESAS CASITAS DE ASAYAG ME PARECÍAN LO MEJJOR DE LO MEJJOR. HABLAS DE PERLA BARCESAT MUJER DE SAMUEL SALAMA NO SERA MÁS BIEN CLARA BARCESAT, HERMANA DE MI ABUELO Y MADRE DE ISAKE,LEON, FELIX, OLGA, MAIR.?
POR LA CALLE PASABAN LAS CABRAS Y LAS ORDEÑABAN FRENTE NUESTRA CASA Y DE OTROS VECINOS.
SABES QUE DE TODOS MIS AÑOS EN MARRUECOS, EN SOUK EL ARBA, LARACHE, CASABLANCA, RABAT, KENITRA,; PUES DE TODAS ESTAS CIUDADES LA QUE MÁS ME MARCÓ ES MI QUERIDA LARACHE QUE FUE LA CUNA DE MI FAMILIA MATERNA Y PATERNA, DESDE GENERACIONES.
QUE EL DIÓ TE HADE  PEPE POR LO MARAVILLOSO QUE DESCRIBES Y CON TANTOS DETALLES LA VIDA DE LARACHE. SON DOCUMENTOS DE ENORME VALOR..
TE LO AGRADECESCO DE TODO CORAZÓN. AUSHALA (OJALÁ)  EL DESCANSADO DE MI PAPÁ PUDIERA LEER TODO ESTO O TU PADRE DAVID DE QUIEN SIEMPRE ME ACUERDO CON MUCHO CARIÑO. SABES HACE QUE UNOS DIAS ME VINO AL PENSAMIENTO LA DESCANSADA DE TU MADRE RACHEL, COMO UNA IMAGEN DE ELLA EN LA CASA DEL SHIKUN GUIMEL EN BEER SHEVA. ELLA CONTANDONOS UNOS CHISTES, LO QUE HACÍA  TAN BIEN.
SANO Y GUENO ESTÉS CON LA FAMILIA,
GRACIAS DE NUEVO- BESOS DESDE AUSTRALIA

MERCEDES BARCESAT de DEMBO

            

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