Archivo de la etiqueta: SERGIO BARCE

«CARTA DESDE EL TOUBKAL», UN LIBRO DE RELATOS DE PEDRO DELGADO

Lo primero que hay que aclarar es que, dado que Carta desde el Toubkal (Ediciones del Genal – Málaga, 2015) de Pedro Delgado Fernández fue finalista del VII Premio Desnivel de Literatura de Montaña, Viajes y Aventuras, el lector puede llevarse a engaño. En efecto, cuando he acabado de leer el libro, he pensado en esto, que quizá lo que encierran sus páginas no es lo que uno cree que va a encontrar. Eso también puede significar toparse con algo que, por inesperado, nos desconcierte agradablemente, en especial porque se descubra a un excelente narrador.

Quienes conocemos personalmente a Pedro Delgado también nos llevamos una segunda sorpresa al leerlo, porque sabiendo de su carácter afable y abierto, no intuyes que sus historias, algunas de ellas, puedan ser tan viscerales o tan violentas. Pero esa es la magia de la creación literaria.

Pedro kasbah

Comencé por el final, por los tres últimos relatos, como me había indicado Pedro, porque los había añadido al manuscrito original que yo ya conocía. Relatos, pues, escritos hace menos tiempo, y por ello presuntamente más maduros. En realidad, esto último no es del todo cierto porque todos los cuentos o relatos que conforman el libro mantienen el mismo tono de sobriedad, sencillez y detalle descriptivo.

No voy a destripar todos los cuentos que conforman Carta desde el Toubkal, pero sí voy a dar mi impresión sobre algunos de ellos.

Los años de plomo, el primero de los tres cuentos del final del libro, es como la pincelada de arranque de lo que vamos a encontrar en el resto del volumen. Los que conocemos Marruecos, sabemos lo que significa la frase «los años de plomo», y el protagonista del relato, Hamid, es una de las víctimas de esos años en los que el férreo régimen que instauró Hassan II aplastó a muchos marroquíes. Relatar una venganza no es siempre fácil, pero Pedro Delgado lo hace aquí desde las sensaciones que invaden a Hamid y nos convierte de alguna manera en su cómplice; sufrimos y vivimos con él lo que resulta inevitable. Es quizá el relato menos viajero de todos, y es más un viaje no tanto físico como interior al dolor escondido en el alma.

Porque el libro tiene como nexo de unión el viaje que realiza cada uno de los protagonistas de cada uno de los cuentos.

Por eso, el siguiente relato, El mehari de Nagumo, por el contrario, es de alguna manera el inicio real de todos esos viajes que vamos a realizar. Y es un viaje en el que el azar se convierte en el guía del desdichado japonés que cruza el desierto. Hay un algo de destino escrito en el desenlace de esta excelente historia, ese destino que para el marroquí es inevitable.

Sigue leyendo

Etiquetado , , , ,

CALENDARIO PRESENTACIONES DE «LA EMPERATRIZ DE TÁNGER» DE SERGIO BARCE

Este es el calendario de los eventos y presentaciones ya confirmadas de mi novela La emperatriz de Tánger.

Cualquier variación o nueva presentación las iré anunciando a su debido tiempo.

*** 

MÁLAGA – 23 DE MAYO

En Librería Proteo – 12:00 h.

Club de Lectura

con el escritor Sergio Barce

sobre su novela La emperatriz de Tánger

 ***

MADRID – 5 DE JUNIO

Feria del Libro de Madrid

Firma de ejemplares a partir de las 17.30 h.

En Caseta nº 23 – Casa Árabe 

*** 

MADRID – 6 DE JUNIO

Feria del Libro de Madrid

Firma de ejemplares a partir de las 17.30 h.

En Caseta nº 104 – Librería Diwan

 *** 

CÓRDOBA – 13 DE JUNIO

Presentación a cargo de

Manuel Gahete y Antonio Moreno Ayora

de La emperatriz de Tánger

En Aula de Coro

Conservatorio Músico Ziryab – 12:00 h.

 ***

 MÁLAGA – 18 DE JUNIO

Encuentro con Sergio Barce

para hablar de La emperatriz de Tánger

en Centro Cultural Capitel – 20:00 h.

***

CEUTA – 17 DE SEPTIEMBRE

Presentación a cargo de

Mohamed Lahchiri

De La emperatriz de Tánger

En Sala de Usos Múltiples

Biblioteca de Ceuta – 20:00 h.

**********

cubierta definitiva La emperatriz de Tánger  

Etiquetado , , , , , , , , , , ,

«UN LARGO SUEÑO EN TÁNGER», UNA NOVELA DE ANTONIO LOZANO

Pocos libros me han emocionado hasta el extremo de no poder contenerme y acabar derramando alguna lágrima. Un largo sueño en Tánger de Antonio Lozano, lo ha hecho. Presumo que le ocurrirá lo mismo a quienes lo lean, pero especialmente a quienes, como yo, son de Marruecos o han vivido allí. Hay muchas cosas que me han tocado, y hay muchos temas que, tanto en el libro de Antonio Lozano como en algunos de los míos, se rozan, se mezclan y se confunden. Tenemos vivencias parecidas, y guardamos experiencias similares. Nos reconocemos.

Cubierta_Un largo sueño en Tánger_10mm_170215.indd

Antonio Lozano es de Tánger y yo de Larache, y, aunque al leer su novela he apreciado algunas diferencias sutiles en la manera de vivir en una y otra ciudad (la manera de vivir de los enseranis o de los nazarenos, se entiende, y su relación con los marroquíes), sin embargo, hay mucho más que nos identifica: una manera de ver aquellos años.

He conocido a Antonio Lozano hace apenas unos días, cuando han salido a la venta, casi en las mismas fechas, nuestras novelas ambientadas en Tánger. Nos hemos estado escribiendo mientras Antonio leía mi novela La emperatriz de Tánger (esto es un paréntesis de publicidad -…de la que dijo en Facebook: Se dejarán atrapar desde las primeras líneas y al llegar al final se quedarán con ganas de más…) y yo leía la suya. Y he descubierto a una persona excepcional y a un escritor sutil.

Como tanyaui, vierte en su libro vivencias personales o familiares, eso creo que es casi evidente y casi inevitable. Pero la novela surge de una historia que le contaron, de un hecho que le sucedió a un médico de Tánger, y realmente es una anécdota que te hace pensar.

La trama es aparentemente simple: tras un accidente de coche, una tanyaui española, Isabel, una mujer ya madura, es internada en el hospital italiano de Tánger en estado de coma. Mientras está postrada en cama, Isabel escuchará todas las conversaciones de las personas que entran en la habitación: su marido, sus hijos, las enfermeras, sus amigos, Amina… Y escuchar esas conversaciones le hará descubrir la realidad que la ha rodeado durante todos los años de su vida.

Hábilmente, Antonio Lozano emplea dos niveles de narración: en primera persona, con Isabel pensando y reflexionando sobre cuanto oye, nos hace partícipes de sus dudas, de sus sorpresas, de sus tristezas, de los desengaños que va sufriendo, del descubrimiento de todo lo que ignoraba tanto de su propia vida como de las de su familia y de sus amigos; y en tercera persona, cuando es Amina la que se mueve por la habitación y le habla a Isabel. Amina es la única persona que cree que, aunque esté en coma, ella puede estar oyéndolos y le habla sin parar.

Amina. Amina es un personaje trascendental en la novela. Amina es la criada marroquí que ha trabajado durante años en la casa de Isabel. Amina es la mujer que ha estado a su lado años y años y a la que, sin embargo, Isabel no ha conocido. Y es precisamente Amina la que le abrirá los ojos a muchas mezquindades.

(Gracias a todo esto, también he descubierto que en Larache no existía esa diferencia de trato entre los españoles y los marroquíes, que las relaciones eran más estrechas, y eso me alivia de alguna manera).

Los monólogos interiores de Isabel nos remiten inevitablemente a La vida perra de Juanita Narboni. Pero aquí las confesiones de Isabel no son el caos, como el creado por Ángel Vázquez, no es el monólogo de alguien que está perdiendo la razón, sino que Antonio Lozano usa la misma arma para desnudarnos por completo a su personaje principal y mostrarnos al delicado ser humano que habita ese cuerpo postrado en una cama de hospital. Isabel, que nos narra todas sus miserias pero también todos sus sueños. Y conoceremos así a Isabel hasta el extremo de acabar queriéndola.

Su hija Cristina es, por el contrario, la voz de la razón, de la lógica. Es consciente de la falsa felicidad en la que han estado instalados, y de esa existencia construida sobre castillos en el aire que era la vida de los europeos en Tánger. Ella y su hermano Albertito hablan ahora sin tapujos del miedo que sienten por su padre… e Isabel oyéndolo todo, sin poder replicar, sin poder discutir, sin poder agradecerles que le muestren la verdad.

Tánger 1

Todos han vivido aterrados por un marido y un padre inmisericorde. Alberto es el caballero español que todos hemos conocido o con el que nos hemos topado en alguna ocasión: machista, canalla, dictador, mujeriego, homófobo, fascista. El retrato creado por Antonio Lozano, convierte a Alberto en un personaje realmente despreciable, como debió ser el hombre en el que se inspira.

“…Yo no le podía explicar dónde había nacido la enfermedad de su padre, porque la sola idea de que Alberto se enterara me daba pánico. Tal fue el ahínco, la determinación con que ocultó a todos su verdadera vida y se inventó una nueva en la ciudad en que había venido a enterrar su antigua identidad. Eso fue Tánger para tantos europeos: un cementerio de vidas desertadas, de identidades denostadas. Un refugio para quienes tenían algo que ocultar, un pasado ominoso, un dolor por desterrar.”

Las páginas van pasando y vamos descubriendo que Isabel es una mujer destruida y anulada. El hombre con el que se casa enamorada, se convierte en su pesadilla, y los años le van demostrando que vive con alguien que no conoce. La pesadilla la engulle, y termina por rendirse, por entregar sus mejores años a quien la desprecia, la humilla, la golpea y la insulta. Este otro retrato es tan real como aterrador. En la página 80 hay una descripción triste, dura y desoladora que resume perfectamente cómo era esa relación.

Sigue leyendo

Etiquetado , , , , ,

MÁLAGA – 23 DE MAYO – CLUB DE LECTURA CON «LA EMPERATRIZ DE TÁNGER» DE SERGIO BARCE

 

CLUB DE LECTURA La emperatriz de Tánger

Este sábado, 23 de mayo

en la Librería PROTEO de Málaga

os invito a que participéis en el Club de Lectura

con mi novela

La emperatriz de Tánger

como libro de conversación y debate

11116542_824303010979477_5037078121023961126_n

Etiquetado , , , , ,

MADRID – 19 DE MAYO – PRESENTACIÓN DE «LAS SEMILLAS DE ANNUAL», NOVELA DEL ESCRITOR LARACHENSE LUIS MARÍA CAZORLA

 img188

El escritor larachense Luis María Cazorla presenta en Madrid la novela con la que cierra su trilogía: Las semillas de Annual.

Pero no puedo evitar, aprovechando esta ocasión, transmitirle de nuevo a Luis, el amigo, mi afecto y cariño en estos momentos tan difíciles tras la inesperada pérdida de su hermana Soledad Cazorla, una mujer que ha gozado de la admiración y respeto general por su incansable trabajo como Fiscal de Sala de Violencia contra la Mujer.

Dicho esto, que me parecía de rigor, regreso a su libro.

Siendo Las semillas de Annual la continuación de este detallado estudio histórico de la época que enfrentó a Fernández Silvestre y Raisuni, y una narración minuciosa de todo lo que llevó al desastre de Annual, también es, de nuevo, como en sus anteriores libros La ciudad del Lucus y El general Silvestre y la sombra del Raisuni, todas ellas publicadas con la editorial Almuzara, una crónica de la evolución de Larache.

LAS SEMILLAS DE ANNUAL de Luis Cazorla

Gracias al personaje de Pozo, que regresa a la ciudad, comprobaremos los cambios que se han ido produciendo en sus calles y en sus gentes tras el tiempo transcurrido desde que este personaje apareció en la trilogía. Sin duda, y al fragmento del libro que he escogido me remito, para los larachenses, una manera muy amena y ventajosa de conocer los pormenores de esa evolución urbana y arquitectónica que nos hace conocer un poco más la pequeña historia de Larache que corre en paralelo a la Historia con mayúsculas que Luis Cazorla nos relata tan cuidadosamente. Para el resto de lectores, una novela histórica llena de aventuras, intrigas y todo lo que los amantes de este tipo de literatura espera encontrar.

Sergio Barce, mayo 2015

“Pozo salió de la comandancia general, donde, a su llegada, Barrera le había asignado una amplia habitación, vestido de uniforme coronado por el tricornio y rematado por las tres estrellas de seis puntas propias de capitán. Era el primer sábado que pasaba en Larache y le apetecía tener un primer contacto relajado con la ciudad.

Muy madrugador, las primeras horas del día le revitalizaban y le disponían a dar lo mejor de sí. En aquel plácido día, cuyo sol empezaba a ahuyentar los cendales mañaneros que trepaban desde el Lucus, su cuerpo y su mente le pedían sosiego.

Dejó atrás el cuartel de la policía indígena donde se alojó en su anterior estancia larachense, atravesó un Zoco Chico que se desperezaba de su letargo nocturno, y acabó plantándose en la explanada que lucía todavía con más ruido que nueces el nombre de plaza de España. Allí observó cómo los destartalados barracones que salpicaban aquel espacio llamado a mayor gloria arquitectónica estaban siendo barridos a marchas forzadas, en primera línea por edificios de equilibrada arquitectura hispano-nazarí y a lo lejos por edificaciones más modestas de dos plantas, que empezaban a ser ocupadas por la despuntante burguesía, principalmente española, que tendía a abandonar la medina en busca de viviendas dotadas de comodidades. Embocó lo que en su día fue arranque del camino de Alcazarquivir. Allí la transformación era ya notable. La superficie polvorienta había sido desplazada por una pista con firme de asfalto, y reemplazada más arriba, en lo que ya era conocido por los Cuatro Caminos, por una carretera bien asfaltada que se prolongaba algunos kilómetros. Todavía desparramados y sin continuidad, varios hotelitos de dos alturas, que recordaban algo a los de las colonias que surgían en aquellas fechas alrededor de Madrid, surcaban el panorama.

1544554_736344426389956_832116958_n

En los primeros metros de la antigua pista de salida hacia Alcazarquivir, que había abandonado tan imprecisa denominación por la pomposa de avenida de la Reina Victoria, a la derecha, según se subía desde la plaza de España, reparó en dos edificios ya terminados y un tercero en construcción anunciadores de lo que acabaría siendo un notable conjunto arquitectónico donde los rasgos del estilo neonazarí se mezclarían con incrustaciones de racionalismo e incluso modernismo.

Se sentó para desayunar tranquilamente en la terraza del hotel España situado en el primer tramo de la avenida de la Reina Victoria, mientras aguardaba su instalación definitiva en la popularmente conocida como calle Chinguiti, Canalejas con más propiedad.

La misma propietaria, la respetada doña Amparo Mas, lo atendió con el esmero que haría leyenda en la ciudad del Lucus. Presumía ella de que en su establecimiento se podían disfrutar de las mismas exquisiteces que en los mejores de Tánger.

Doña Amparo, satisfecha por la atención que Pozo prestaba a su negocio, le sirvió ella misma el café con leche que había pedido acompañado por tostadas de pan con aceite y sal. Aprovechó la oportunidad para interesarse por si era recién llegado a Larache, y apostillar con el conocimiento de las personas que le singularizaba que .

Cuando la propietaria se fue, dio un sorbo del café que todavía humeaba. Con la vista perdida en el horizonte, empezó a dar rienda suelta a sus recuerdos atraídos por el silencio y el adormilamiento de una ciudad que no acababa de sacudirse el sueño…”

10390384_10205781861525328_5920823361219294166_n

Etiquetado , , , , , , ,