Archivo de la etiqueta: Ediciones del Genal

CEUTA – «LA EMPERATRIZ DE TÁNGER», DE SERGIO BARCE – EN LIBRERÍA TOTEM

Foto: Sonia Moreno - (En Oviedo)

Foto: Sonia Moreno – (En Oviedo)

A partir de mañana, viernes 11 de septiembre, mi novela La emperatriz de Tánger (Ediciones del Genal, 2015)  estará a la venta en la

Librería Totem de Ceuta.

Buena ocasión para que los amigos ceutíes puedan adquirirla antes de la presentación del libro, que será el próximo día 17 de septiembre en la Biblioteca Pública de Ceuta y que correrá a cargo del escritor Mohamed Lahchiri.

cartel_sergio_barce_ceuta

Etiquetado , , , , , ,

FRAGMENTO DE «LA EMPERATRIZ DE TÁNGER», DE SERGIO BARCE

LA EMPERATRIZ DE TÁNGER en la Librairie des Colonnes - foto de Enrique Miguel Parrilla

LA EMPERATRIZ DE TÁNGER en la Librairie des Colonnes – foto de Enrique Miguel Parrilla

Dentro de unos días, el 17 de septiembre, presentaré en Ceuta, junto al escritor Mohamed Lahchiri, mi novela La emperatriz de Tánger.

Como aperitivo, este fragmento de las primeras páginas del libro…

«Cuando llegó al barrio de Hafa tuvo la sensación de que todos los ojos se posaban en él y de que incluso sabían qué era lo que le traía hasta ese lugar. Pese a esa certeza, Augusto Cobos Koller, tras abotonarse la chaqueta de lino blanca y ajustarse el nudo de la corbata, encaminó sus pasos hacia la casa de Yamila con la excitación que experimentaba cada vez que iba a su encuentro, una excitación que alimentaba su orgullo masculino y su vanidad, habitualmente resentida y hambrienta.

Bajó la cuesta aprisa, con la brisa húmeda acariciando su sudorosa frente. Veía, por entre las casas, el mar asomando en calma, como una inmensa alfombra que se extendiese hasta el límite mismo del horizonte. Se iba cruzando con los niños que llenaban las calles del barrio, a los que evitaba por un innato rechazo a los pequeños, y siguió bajando, empujado por su propia urgencia. Las pisadas dirigiéndolo como si no pudiera evitarlo. Llevaba varios días sin verla y un ardor lo corroía por dentro, igual que si le estrangulasen las entrañas. Sabía muy bien qué iba a hacer en cuanto la viese. Era un hecho cíclico e inevitable.

Dobló la esquina y entró en un callejón estrecho y sombrío, escoltado por ventanas herméticamente cerradas. El suelo del callejón estaba salteado de charcos embarrados, en los que flotaban diminutos envoltorios de papel arrugados y colillas y cerillas quemadas. Se escuchaba el zumbido agitado de las moscas. Las paredes cuarteadas se proyectaban en la pesarosa superficie de los charcos, como un espejo roto en el suelo.

Miró por encima del hombro. Estaba solo. Se detuvo entonces ante una puerta verde, de madera astillada y goznes moribundos. Había una aldaba adherida de una forma imposible a la madera, como si jamás hubiese sido utilizada. Volvió a comprobar que nadie lo vigilaba, aunque siempre tenía la vaga sospecha de que, desde alguno de los ventanucos de los otros edificios, le observaban. Miró al cielo, nuboso, coactivo. Golpeó con los nudillos. Por un segundo pensó en el padre de Yamila, que Hamid pudiera estar en la casa. No habría sido la primera vez que ese viejo le fastidiase la fiesta. Pero Yamila le había comentado que esa tarde estaría sola, y ahora volvió a golpear la puerta con más contundencia, algo más desesperado.

Se miró el anillo de plata que llevaba en el dedo anular de la mano derecha en el que tenía grabado un áspid desafiante. Se lo había regalado Carmen al poco de conocerse, y verlo le hizo sentir cierta ansiedad. Con la otra mano comenzó a hacerlo girar sin sacárselo del dedo mientras aguardaba a que ella acudiera a su llamada. Comenzaba a chispear. Se desesperaba cuando Yamila tardaba en abrir e, impaciente, se puso a dar pequeños taconazos contra el suelo. Era tal su excitación que creía no poder contenerse más y, en voz baja, suplicaba que apareciese de una vez por todas.

Al fin la hoja se abrió muy despacio, y entró sin contemplaciones. Yamila se apartó, pegándose a la pared del pasillo. Augusto empujó la puerta de un manotazo y se cerró ruidosamente. Al entrar fue como si la noche hubiese echado sus candados pero, a pesar de la penumbra, sus pupilas se encontraron con una intensidad crispada, llenas de abismos. En las de Yamila habitaba un cierto aroma a desaliento. Las de él, por el contrario, sin un escorzo de sentimiento, centelleaban de manera primitiva. Sus alientos se medían, tanteándose en un pulso de atracción.

-¿Está tu padre? –de pronto, dudando, se había quedado quieto, tenso y conteniendo la respiración.

La –respondió confusa Yamila-. Ya sabes que no…

Augusto Cobos se agachó, metió las manos por debajo del lívido caftán, y las dejó libres para que treparan por las piernas, yendo por delante de lo que su cerebro le transmitía; aún no era capaz de sentir el tacto de la piel, sólo avanzaba y buscaba, no había más. La atrajo hacia sí, pero eran sus manos las que seguían actuando a su antojo, mientras él era sólo un invitado. Su boca atrapó los labios ateridos de Yamila que había cerrado los ojos. Fue entonces cuando su consciencia alcanzó a su deseo fundiéndose con ella en un movimiento brusco de las extremidades.

Las respiraciones se hicieron torpes, era el único sonido en la casa, vacía y somnolienta. De pronto, ella sintió cómo el sexo febril de Augusto la penetraba con el violento apetito de las anteriores ocasiones, con la misma desesperación. Era como si un brazo tanteara por su interior registrándolo todo. Abrió las piernas cuanto pudo para que llegara más adentro. Las embestidas eran apremiantes, pero no quería que ahora se detuviese, sabía que era el único instante en el que pasaba a ser suyo por completo. Él resollando con ansiedad sobre su cuello, alejado de cualquier nexo con el mundo exterior, y ella notando el ardor de la respiración con la certeza de que entonces Augusto no esperaba más que su entrega incondicional.

No se habían movido del pasillo, petrificados aún por el instante, atados a sus alientos, agitados. Les llegaba como un eco el tamborileo de una fina lluvia. El borde de una manta de cordero colgaba de la terraza y, a causa del aire, golpeaba con suavidad contra una de las ventanas. Era un sonido sordo y repetitivo, un sonido que empezaba a sacar de quicio a Augusto. Le habría dado un manotazo a esa manta y la habría arrojado al patio, sin dudarlo. Pero sabía que, pese a todo, aquella no era su casa.

Yamila aún temblaba, apoyada la espalda contra la pared. Aturdida… (…)»

cartel_sergio_barce_ceuta

Etiquetado , , ,

SE REEDITA «PASEANDO POR EL ZOCO CHICO. LARACHENSEMENTE», LIBRO DE RELATOS DE SERGIO BARCE

 PASEANDO POR EL ZOCO CHICO - cubierta

العرائش من دون الصيباري: (2013)

قضيت نهاية هذا الأسبوع في العرائش. وفي الطريق إلى الفندق، رأيت الواجهة الخارجية للمبنى القديم لمقهى «سنطرال»، نصف مغطات بإعلان عن تقديم كتاب لحسن الطريبق. لم يعد هناك المقهى ومنذ زمن بعيد. وكان هناك كرسي فارغ تخلي عنه بجانب الباب الكبير للبناية.

قضيت نهاية هذاالأسبوع في العرائش. كانت رحلة هروب قصيرة، ولكن كالعادة حافلا.

لما وصلت، مررت بمنزل الصيباري، وقدمت تعازي للعائلة. وقد مرت تسعة أيام على فقدانه. ابنته ماريا، استدعتني إلى الصعود إلى الصالون الذي كان عادة ما يستقبلني فيه والدها. جلسنا وطفقنا نتحدث عنه. كان أخ الصيباري بجانبها، صامتا، معبرا بحركات رأسه، كل مرة كنت أتحدث فيها إلى ماريا كم أننا سوف نفتقده.

حكت لي أنه توفي فجرا، وأن تلك الليلة، شرع الصيباري في قول أشياء من دون معنى، وكذلك كان يظهر عليه العياء. الحياة تثقله. تحدثنا عن تلك الأزمنة اللتي كان فيها مع جدي، وتلك اللتي كان فيها مع والداي، وبالأخص مع والدتي، ثم معي.

ماريا كانت تومئ برأسها، وكانت تهمس «بأعرف» لين وحلو.

Así comienza en árabe el relato que cierra mi libro Paseando por el Zoco Chico. Larachensemente, que se va a reeditar por Ediciones del Genal a finales de septiembre o principios de Octubre.

A los relatos que conforman este libro, que se editó el pasado año por Ediciones Jem/Generación BiblioCafé, se ha incorporado la traducción del cuento Larache, sin Sibari al árabe y al francés. la traducción al francés se debe a Nabila Boumediane y Fidel; y al árabe de Rajae Boumediane el Metni y del Prof. Messari Hamza.

Creo que va a ser una reedición muy bonita, y muy especial.

ZOCO CHICO  de Larache. Foto de archivo cedida por Mónica López

ZOCO CHICO de Larache. Foto de archivo cedida por Mónica López

Etiquetado , , , , , , , , , , ,

UNOS MINUTOS DE PUBLICIDAD…

Os anuncio que, dada la buena acogida de mi libro de relatos Paseando por el Zoco Chico. Larachensemente, editado el pasado año en Valencia, por Jam Ediciones / Generación BiblioCefé, bajo la coordinación de Mauro Guillén y portada de Gabriela Grech, este año, a finales de septiembre o principios de octubre, Ediciones del Genal, de Málaga, va a reeditarlo, añadiendo las traducciones al francés y al árabe, del relato titulado Larache, sin Sibari, que es el que cierra el libro. Creo que eso lo hará más atractivo a muchos lectores. Cuando se acerque la fecha de su publicación, daré más información.

PASEANDO POR EL ZOCO CHICO - cubierta

Y, por otro lado, aprovechando estos minutos de publicidad… os detallo los puntos de venta de mi última novela La emperatriz de Tánger.

ESTAS SON ALGUNA DE LAS LIBRERÍAS EN LAS QUE SÉ QUE YA SE HAN VEDIDO Y SE VENDEN EJEMPLARES DE MI NUEVA NOVELA “LA EMPERATRIZ DE TÁNGER”. Y SI NO LES QUEDAN EJEMPLARES, SEGURAMENTE OS LO CONSEGUIRÁN SIN PROBLEMA.

MIS PERSONAJES SE MUEVEN EN SUS ESTANTERÍAS PARA LLAMAR LA ATENCIÓN Y SER LLEVADOS A LAS BIBLIOTECAS DE MIS LECTORES. ESO ME RESULTA SUGERENTE Y ATRACTIVO. ASÍ QUE ESPERO QUE EL LISTADO SIGA CRECIENDO, COMO HASTA AHORA.

PORTADA La emperatriz de Tánger

LA EMPERATRIZ DE TÁNGER

de Sergio Barce

en

AGAPEA

CASA DEL LIBRO 

UNILIBER

Y en:

Albacete:

Librería HERSO

Librería POPULAR

Alicante:

Librería CILSA

Almería:

Librería LUAL PICASSO

Librería PICASSO ESTACIÓN   

Barcelona:

Librería LA CENTRAL

Cádiz:

Librería QUORUM

Castellón de la Plana:

Llibreria BABEL

Córdoba:

Librería LUQUE L

Denia:

Librería PUBLICS L

Elche:

Librería ALI I TRUC L

Fuengirola:

Librería TESEO

Gandía:

Llibreria AMBRA

Granada:

Librería PICASSO Obispo Hurtado

Jerez de la Frontera:

Librería LUNA NUEVA

Madrid:  

Librería DIWAN

Librería BALQÍS CASA ÁRABE

Librería MÉNDEZ

Librería KALAMO MUNDO ÁRABE

Librería LA CENTRAL

Málaga:

Librería PROTEO

Librería RAYUELA

Librería LUCES

Librería MAPAS & C0.

EL CORTE INGLÉS  

Librería Q PRO QUO

San Pedro de Alcántara:

Librería DELTA

Sevilla:

Librería PANELLA

Librería CÉFIRO

Librería EL GUSANITO LECTOR

Torremolinos:

Librería BOOKMARKET 

Torrevieja:

Librería SANTOS OCHOA

Valencia:

Librería GAIA

Valverde del Camino:

Librería ANABEL 

 ********

En

MARRUECOS

Librería AL AHRAM

de Larache

Librairie DES COLONNES

de Tánger

********

ENTRANDO EN EL SIGUIENTE ENLACE TENÉIS LAS LIBRERÍAS DE TODAS LAS CIUDADES EN LAS QUE PODÉIS PEDIR EL LIBRO.

http://www.todostuslibros.com/librerias

EN EL SIGUIENTE ENLACE TENÉIS LAS LIBRERÍAS DE LA RED TODOSTUSLIBROS EN LOS QUE HAY EJEMPLARES DISPONIBLES

http://www.todostuslibros.com/libros/la-emperatriz-de-tanger_978-84-16021-46-8

Etiquetado , , , , , , , , , , ,