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MADRID – CASA ÁRABE – PRESENTACIÓN DE «MARRUECOS, ESE GRAN DESCONOCIDO. BREVE HISTORIA DEL PROTECTORADO ESPAÑOL»

Este próximo 24 de Enero, en el Auditorio de la CASA ÁRABE de Madrid, en la calle Alcalá, 62, a partir de las 19:00 horas, presentación del último libro de María Rosa de Madariaga, titulado Marruecos, ese gran desconocido. Breve historia del protectorado español

El acto, organizado por Casa Árabe y Alianza Editorial, contará con la presencia de la autora a quien acompañará el reconocido periodista Javier Valenzuela y el director general de Casa Árabe, Eduardo López Busquets.

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A pesar de todo lo que la autora lleva escrito sobre las relaciones de España con Marruecos, quedaban aún muchas lagunas por colmar, en particular para el periodo de la Segunda República y la Guerra Civil y, sobre todo, para el periodo franquista desde 1936 hasta la independencia de Marruecos en 1956. De los cuarenta y cuatro años que duró el Protectorado, más de la mitad tuvo lugar durante el franquismo. En esta «breve historia», María Rosa de Madariaga, experta en esta zona del norte de África, explica los antecedentes: la posición de España ante la «cuestión marroquí», cómo era el Marruecos precolonial, quién era el sultán… y analiza cómo se constituye un falso protectorado como un «subarriendo» de Francia.

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Otros libros, otros autores: A FUEGO VIVO (Par le feu, 2011) de TAHAR BEN JELLOUN

Novela corta escrita con urgencia, como si apremiara relatar este hecho histórico, sobre lo ocurrido en la vida cotidiana de Mohamed Bouazizi en los días inmediatamente anteriores al 17 de diciembre de 2010, día en el que, desesperado, este joven tunecino se inmoló dando lugar a la revuelta popular que derribó al dictador Ben Alí.

Tahar Ben Jelloun imagina la vida y las penurias de este chico que, tras la muerte de su padre, ante la imposibilidad de encontrar trabajo como licenciado en Historia, no tiene más opción que, para mantener a su familia, sustituir a su padre fallecido trabajando con su carro para vender fruta. Pero este hecho, aparentemente obvio, casi natural por pura inercia, se transformará para Mohamed en un verdadero calvario.

Tahar Ben Jelloun

 <Por la mañana temprano, Mohamed se aseó. Por primera vez desde la muerte de su padre, decidió rezar. Se vistió todo de blanco. Se madre dormía, se acercó a ella y le dio un beso en la frente sin despertarla. Observó de pasada a sus hermanos y hermanas. Salió apresuradamente. Se llevó la vieja motocicleta de su hermano, se detuvo en una estación de gasolina y pidió que le llenaran con gasoil una botella de plástico de agua mineral vacía. Puso la botella en una bolsa y se dirigió al Ayuntamiento.

Pidió ver a algún responsable.

Nadie quiso recibirlo.

Regresó al  lugar donde los dos agentes le habían confiscado su carreta.

Estaban allí, y la carreta en una esquina. Vacía.

Mohamed se presentó y dijo que quería recuperar su carro.

El agente le dio una sonora bofetada y lo insultó.

-¡Toma, rata asquerosa, largo de aquí antes de que te destripe, venga, largo de aquí!

Mohamed amagó un gesto para defenderse. El agente le dio otro bofetón y le escupió en la cara:

-Asqueroso, nos estás amargando el desayuno, maleducado, mal nacido…

Mohamed estaba postrado. En silencio, sin moverse, con el rostro paralizado, los ojos enrojecidos, las mandíbulas crispadas, algo iba a estallar, se quedó en esa posición durante dos o tres minutos, como una eternidad.

El agente:

-Venga, largo de aquí, no volverás a ver tu carreta jamás. Olvídate, nos has faltado al respeto. Y eso, eso se paga en nuestro querido país.

Mohamed tenía la boca seca, la saliva amarga. Le costaba respirar. Se dijo: Si tuviera un arma, vaciaría todo el cargador en estos canallas. No poseo ninguna, pero sí mi cuerpo, mi vida, mi condenada vida, ésa es mi arma…>

Los abusos de los agentes de policía, que durante años rapiñaban de los vendedores ambulantes dejándoles situar sus carros en los mejores lugares a cambio de dinero, se ceban en Mohamed de una manera constante. Su dignidad como hombre y como ser humano, le hace resistirse a esos abusos, y trata de sacar adelante a los suyos trabajando calladamente, buscándose la vida de una manera honrada. Sin embargo, esos policías corruptos no cejarán en demostrarle que ellos son quienes detentan el poder, y después de humillarlo públicamente, la desesperanza, el dolor, su propio orgullo y su decencia, le harán rebelarse contra la injusticia que soporta. Verse desoído por quienes debieron ayudarle, verse desposeído de cualquier legitimidad por el solo hecho de ser pobre, le llevarán finalmente a tomar la decisión que cambiará la historia de su pueblo, y la historia de todo el Magreb, y que aún continúa en marcha.
Sin ser, como digo al comienzo, una gran novela, pero sí una especie de relato de investigación periodística, Ben Jelloun trata de dejar plasmada la historia de este hombre humilde como una prueba ineludible de lo acaecido, y de mostrar cómo el abuso del poder puede llevar a una persona a una situación extrema. Lo que sí se nota en la novela, su mayor virtud, es la tensión de la emoción y la tensión de la rabia que la historia de Mohamed Bouazizi causa en Tahar Ben Jelloun. Unos hechos que no deberían olvidarse jamás. Y al ver además lo acaecido en los últimos días en Rabat, nos deben hacer reflexionar muy profundamente.   

                                                                                                          Sergio Barce, enero 2012

Tahar Ben Jelloun nació en Fez en 1944. Quizá el escritor marroquí vivo más conocido. Toda su producción está publicada en Francia. Entre sus obras destacan “El niño de arena” (L´enfant de sable, 1987), “Día de silencio en Tánger” (Jour de silence à Tánger, 1990), “El ángel ciego” (L´ange aveugle, 1994),  “Sufrían por la luz” (Cette aveuglante absence de lumière, 2001), “Partir” (2005) o “La  noche sagrada” (La nuit sacrée, 1987) por la que obtuvo el Premio Gouncourt.

El fragmento de la novela está tomado de la edición de Alianza Editorial, 2011, con traducción del francés de Malika Embarek López.

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Sobre la portada de mi novela UNA SIRENA SE AHOGÓ EN LARACHE

Carmen Mateo en la calle de mi portada

Tras la publicación de mi última novela, he recibido comentarios y mensajes alentadores que han hecho que me  sienta orgulloso de ella. Carmen Mateo, que se sumerge a menudo por las callejuelas de la Medina de Larache, me ha hecho uno de los mejores regalos: una fotografía justamente en la misma calle que sirve de portada al libro, esa imagen que había captado tan hermosamente Itziar Gorostiaga, y que Carmen ha hecho ahora como un pequeño tributo a la vieja ciudad y, sobre todo, como ella me dice, al niño protagonista de mi historia: Tami. Porque también Carmen ha conocido a su pequeño Tami.

 Me parece encantadora verla en medio de esa bajada con mi libro entre sus manos, en una yuxtaposición de imágenes curiosa y original.

Y, además, Carmen Mateo me envía dos fotografias del interior de la Biblioteca Municipal, y me dice que, al ver ese solitario vaso de plástico en la mesa de la modesta biblioteca, ha imaginado que era un vaso olvidado por Tami. No sé, pero es como si, gracias a su imaginación, mi personaje cobrara vida, que pasara de ser un fantasma entre palabras a un ser de carne y hueso que realmente poblara las calles de la Medina de Larache, como si eso supusiera que la fantasía, como en mi historia, suplantara la cruda realidad. Algo mágico, algo emocionante. Gracias, Carmen.

Sergio Barce, septiembre 2011

No me resisto a publicar lo que me han comentado algunos amigos y que parece bastante obvio. Acaba de publicarse la nueva novela de Tahar Ben Jelloun, al que admiro desde hace tiempo, pero en la edición de esta última novela suya «El retorno«, Alianza Editorial, que la ha publicado en España, utiliza una portada que, sin ninguna duda, parece calcada a la mía. No me refiero a la fotografía de la portada, pues hay miles de callejuelas en un sinfín de medinas de Marruecos muy similiares, no, no es sólo eso, es también la propia composición de la maquetación en sí: dónde se ubica el nombre del autor y del título, dónde el de la editora, cómo se une el fondo blanco superior con la imagen en un encuentro difunimado y progresivo… Poca imaginación le han puesto en Alianza, la verdad, y eso quiere decir que la maquetación que ha efectuado Luis Muñoz para mi novela a partir de la fotografía de Itziar es muy, muy buena; tan buena que ha alimentado el deseo de «fusilarla». A veces, una editorial menor parece ganar la batalla a una «major», aunque sólo sea en estos pequeños grandes detalles.

Cambiando de tema, yo también me montaba en los leones que flanqueaban la entrada al Jardín de las Hespérides, aquí tenéis la prueba: junto a Amado, yo soy el de la pajarita…

Sergio Barce y Amado sobre uno de los leones del Jardín de las Hespérides

  

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«EL EXTRANJERO» (L´etranger) de ALBERT CAMUS

EL EXTRANJERO (L´etranger) (1942) de Albert Camus

No voy a descubrir ni esta novela ni a Camus, pero sí quiero dejar constancia de algunas obras que me parecen irrepetibles y necesarias, como lo es «El extranjero», y recomendarlas. Nada como releer los clásicos que me fascinaron en mi adolescencia.

“El extranjero” me parece ahora más fresca, como si rezumara una vitalidad actual, como si hubiese sido escrita quizá en medio de esa locura que anunciaba la proximidad de la guerra de Irak, la impersonalidad de esta sociedad aislada… los ciclos se repiten, posiblemente. Es la manifestación máxima del existencialismo, ese dejarse llevar por el destino inapelable de Meursault, su exasperante apatía, su falta de sentimientos, lo inevitable de  lo que ha de suceder y que nadie puede hacer cambiar. Una obra maravillosa en la rabia que despierta su lectura.

Sergio Barce, Diciembre 2010

“El ardor del sol me llegaba hasta las mejillas y sentí las gotas de sudor amontonárseme en las cejas. Era el mismo sol del día en que había enterrado a mamá y, como entonces, sobre todo me dolían la frente y todas las venas juntas bajo la piel. Impelido por este ardor que no podía soportar más, hice un movimiento hacia adelante. Sabía que era estúpido, que no iba a librarme del sol desplazándome un paso. Pero di un paso, un solo paso hacia adelante. Y esta vez, sin levantarse, el árabe sacó el cuchillo y me lo mostró bajo el sol. La luz se inyectó en el acero y era como una larga hoja centelleante que me alcanzara en la frente. En el mismo instante el sudor amontonado en las cejas corrió de golpe sobre mis párpados y los recubrió con un velo tibio y espeso. Tenía los ojos ciegos detrás de esta cortina de lágrimas y de sal. No sentía más que los címbalos del sol sobre la frente e, indiscutiblemente, la refulgente lámina surgida del cuchillo, siempre delante de mí. La espada ardiente me roía las cejas y me penetraba en los ojos doloridos. Entonces todo vaciló. El mar cargó un soplo espeso y ardiente. Me pareció que el cielo se abría en toda su extensión para dejar que lloviera fuego.

El extranjero de Visconti

Todo mi ser se distendió y crispé la mano sobre el revólver. El gatillo cedió, toqué el vientre pulido de la culata y allí, con el ruido seco y ensordecedor, todo comenzó. Sacudí el sudor y el sol. Comprendí que había destruido el equilibrio del día, el silencio excepcional de una playa en la que había sido feliz. Entonces, tiré aún cuatro veces sobre un cuerpo inerte en el que las balas se hundían sin que se notara. Y era como cuatro breves golpes que daba en la puerta de la desgracia”

(Fragmento de “El extranjero”)

ALBERT CAMUS

Albert Camus, nació en Mondovi, Argelia, en 1913. Su madre, aunque nacida también en Argelia, era de origen  español, y su padre alsaciano, al que no conoció pues murió durante la primera gran guerra.

Estudió en Argel, donde fundó el Teatro del Trabajo. Perteneció al Partido Comunista. Tras escribir La miseria de Kabylia, que es prohibido, se marcha a París, donde trabaja como periodista y como lector para la editorial Gallimard. Pasó a formar parte de diversos grupos anarquistas, y es famosa su disputa y ruptura con Jean-Paul Sastre. Albert Camus obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1957. Otras obras suyas son “El mito de Sísifo” (Le mythe de Sisyphe) , “La peste”, “Caligula” o “El hombre rebelde” (L´homme révoltè).

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«LEÓN EL AFRICANO» de AMIN MAALOUF

LEON EL AFRICANO (Lèon l´Africain) (1986) de Amin Maalouf

Es una extraordinaria novela, que te traslada a la época de la rendición de Granada a los Reyes Católicos, y desde allí te lleva al Marruecos de la época, a El Cairo, a la Roma renacentista, con la sensación de viajar acompañando al protagonista. León el Africano es un personaje inolvidable, envolvente y subyugante. La emoción como motor de su azarosa vida, la tolerancia como resultado de su propia experiencia vital. Maalouf sabe utilizar con maestría los resortes de la novela histórica, la biografía y la aventura, y cuando llegas al final de este hermoso libro lo cierras con la sensación de que volverás a él, tarde o temprano, pero de que lo harás irremediablemente.  Sergio Barce, Octubre 2010.

AMIN MAALOUF

AMIN MAALOUF

Hay un párrafo de la novela que me permito dedicar a mis dos hijos, Pablo y Sergio, con el permiso de quienes entráis en este humilde blog.

“…he tenido que esperar a las primeras canas, los primeros arrepentimientos, antes de convencerme de que todo hombre, incluso mi padre, tenía derecho a errar el camino si creía perseguir la felicidad. A partir de entonces, empecé a amar sus extravíos, como espero que ames tú los míos, hijo. Te deseo, incluso, que te extravíes a veces tú también”  (León el Africano, de Amin Maalouf)LAS CRUZADAS VISTAS POR LOS ÁRABES de Maalouf

Amin Maalouf, reciente Premio Príncipe de Asturias de las Letras, nació en Beirut, donde estudió en un colegio de jesuitas. Periodista, al declararse la guerra civil en Líbano se trasladó a París, donde reside actualmente. Entre sus obras destacan:  La roca de Tanios (Le Rocher de Tanios) (Premio Goncourt), Orígenes (Origins), Las cruzadas vistas por los árabes (Les croisades vues par les Arabes) o Samarcanda (Samarcande).

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