Archivo de la etiqueta: Al sur de Tánger

DE TÁNGER A MADRID, PASANDO POR RABAT (1ª parte)

He pasado tres días de una intensidad literaria apasionante. Invitado por la Fundación Tres Culturas, el miércoles 7 de junio, llegaba al aeropuerto de Tánger y de allí al Hotel Minzah. Era un día muy tanyaui, en el que se mezclaba ese azul luminoso que tanto embelesa con ciertas nubes impertinentes y algún que otro tono gris empañando las calles. El calor era casi tropical. Dejé el equipaje, y di un largo paseo haciendo tiempo antes de encontrarme con mis anfitriones y con mi amigo el profesor y escritor Gonzalo Fernández Parrilla.

Llegué a la plaza 9 de abril, como si persiguiera la sombra de los personajes de mi libro El mirador de los perezosos, pero no hallé ni a Saloua ni al pintor Joao Fragoso, que siguen atrapados en las páginas de mi relato. Me senté un rato en la terraza del Cinema Rif y paseé por las calles del zoco, para volver con el tiempo justo para la comida, programada en la terraza del mismo hotel Minzah. Miré a la piscina, pero Alberto Gómez Font no tomaba el sol. Recordé entonces que andaba por Las Vegas (USA). En la comida, volví a ver a Gonzalo, que siempre me recibe con un abrazo y una cálida sonrisa, y a Olga Cuadrado, con quien no había vuelto a coincidir desde el homenaje que le tributaron a nuestro añorado Antonio Lozano en Granada (fue ella quien tuvo la amabilidad de contactar conmigo, aunque ya me había avisado mi admirada Malika Embarek de que lo haría, para invitarme a este encuentro). Tras saludarla, conocí al resto del equipo de Tres Culturas que se había desplazado con Olga: Lara Natalia Marco, Carmen Fernández-Távora y Antonio Chaves. He de decir que los cuatro me contagiaron su entusiasmo y hasta sentí envidia (sana) por lo bien que se compenetran y cómo disfrutan de su trabajo. Además, me obsequiaron con un trato de príncipe. 

Tras la comida, y el obligado descanso tangerino, nos marchamos a la Legación Americana, donde Gonzalo Fernández Parrilla presentó su libro Al sur de Tánger, obra que, como dije en su momento, se convertirá en un clásico. La presentación corrió a cargo del profesor Eric Calderwood (al que por fin conocí en persona y también resultó ser un placer tratar con él). La sala de la Legación estaba a rebosar, y el diálogo que mantuvieron los dos fue ameno y muy aleccionador. Tras la presentación del libro, conocí a Montse, que trabaja en Marruecos como traductora, que me contó que le habían hecho una foto en una duna del desierto mientras leía mi libro Una puerta pintada de azul, y prometió enviármela. esto debió ser cosa de algún yin. También en la Legación me reencontré con mi querida paisana Maribel Navarro y mi amiga Randa Jebrouni. Y, por supuesto, ahí estaba Maribel Méndez, como en cada acto que se organiza para acompañarnos como una fiel escudera. Seguro que olvido mencionar a alguien más.

En algún instante, Lara, Carmen y Antonio trajeron unas cajas de dentífrico Miswak, del que se declararon fans entregados, y me regalaron un tubo, que estoy usando, por supuesto. Luego, cena fantástica en El Dorado, vigilados por Chukri, y, a la mañana siguiente, tras un espléndido desayuno marroquí, que levanta a un muerto, tomamos el Al Boraq y nos plantamos en Rabat en menos que canta un gallo. Durante el trayecto en tren, charlé pausadamente con Gonzalo, de literatura, de nuestros libros y de nuestras vivencias, y ahora lo conozco un poco mejor. Para mi suerte.

En Rabat nos esperaba Karima Ziali. Tras la comida, nos marchamos al Salón Internacional del Libro (SIEL). Sin esperarlo, allí estaba mi amigo Alberto Mrteh, que, como suele hacer, se desplaza de un lado a otro de Marruecos solo para vernos. Como habían hecho también mis paisanos larachenses Mustapha Lamiri y Abdelmunim El Amrani, otros dos hombres buenos a los que profeso un gran afecto. También estaba Mohamed Abrighach, al que me dio mucha alegría ver. Y conocí a lectores de mis libros, como Ibrá Fakir o Abderrazak Belaid, y a quienes se acercaban a mi obra por vez primera como Leila Temsamadi, Semmada o Alicia Cid.

Y en el estand del Instituto Cervantes, se volvió a presentar el libro de Gonzalo, pero en esta ocasión fue el escritor Abdelkader Chaui quien intervino junto al autor, y volvimos a deleitarnos con las historias que encierra Al sur de Tánger. Luego, nos tocó el turno a Karima Ziali y a mí para presentar El mirador de los perezosos. Confieso que temía las preguntas de Karima, porque sabía que no eran las habituales, que encerraban mucho sentido y que pretendían escarbar en lo más profundo de mi libro. Pero salimos airosos, y la gente disfrutó de nuestro diálogo. Me gustó mucho compartir ese rato con ella, con alguien capaz de escribir una novela tan valiente y arriesgada como Una oración sin dios, y que supiera acercarse a mi libro con esa decisión y seguridad. Me hizo ver cosas de las que no era consciente. Durante el coloquio, el consejero de trabajo de la Embajada española, Fermín Yébenes, que había comido ese mediodía con nosotros, dijo: «no me habría perdonado no haber asistido a esta presentación». Su reacción colmaba mis expectativas.

Durante la cena, me reí con Alberto Mrteh y pasé un rato francamente relajado y distendido con el grupo. Por eso, quiero dar las gracias a Olga, a Lara, a Carmen y a Antonio, no sólo por su atención, sino por su amabilidad, cercanía y simpatía. Han sido todo un descubrimiento. Y gracias a la invitación de la Fundación Tres Culturas, al Instituto Cervantes y a la Embajada de España, en la persona de su consejero José María Davó, con quien también departí un buen rato, por invitarme a disfrutar de estos días.

A la mañana siguiente, tomé el avión en dirección a Madrid, para firmar por la tarde en la Feria del Libro, pero esto ya lo contaré mañana…

Sergio Barce, 13 de junio de 2023

 

    

         

**
**
**
Con Olga Cuadrado
Con Antonio Chaves
Con Maribel Navarro
Gonzalo Fernández Parrilla
**
**
Antonio, Lara, Sergio, Gonzalo, Karima, Olga, Fermín y Carmen
**
**
Sergio Barce, Karima Ziali y Gonzalo Fernández Parrilla
Con Alberto Mrteh
Con Ibrá Fakir
Con Abdezarrak Belaid
**
**
^^
**
Con Mustapha Lamiri
**
**
**
Con Alicia Cid
Con Leila Temsamadi

Etiquetado , , , , ,

UNA POSTAL DE LARACHE Y UN CÓCTEL PÓSTUMO

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es img20230612_17380195.jpg

Recién llegado de la Feria del Libro de Madrid. Además de la satisfacción del reencuentro con los amigos y con los lectores, además de estampar mi firma en los ejemplares de El mirador de los perezosos que tan amablemente han comprado quienes se acercaron a la caseta 29 de Librería Balqís, la feria te regala otros instantes que te dejan un dulce sabor de boca. Uno de esos momentos tan especiales fue la visita de mi amigo Alberto Gómez Font. Traía con él una preciosa y muy bien conservada antigua tarjeta postal con la imagen del Zoco Chico de Larache, que había adquirido en el Rastro madrileño, uno de los habitats recurrente de Alberto. Y me la regaló sabiendo lo que significa Larache para mí. Un gesto que dice mucho de su generosidad. También llevaba el ejemplar de El mirador de los perezosos que yo le había llevado a Tánger, pero que aquel día olvidé dedicárselo. Así que reparé en Madrid el olvido cometido en Tánger. Y hoy, Alberto me envía uno de los relatos que forman parte del libro que prepara para ser publicado más pronto que tarde. Ya me había hablado de este cuento en concreto, que lleva por título Cóctel póstumo. En él hay un personaje, Elías Jacob Guitta, que también aparece en uno de los relatos de mi libro El mirador de los perezosos titulado Beit Hahayim. La historia que narra Alberto tienen algo de mágica y te deja una sonrisa en los labios al acabar su  lectura. Un buen aperitivo para un libro dedicado a los cócteles tangerinos.

Sergio Barce, 12 de junio de 2023

 

 

DEDICANDO «EL MIRADOR DE LOS PEREZOSOS» A ALNERTO GÓMEZ FONT
Etiquetado , , , , , ,

RABAT, 8 DE JUNIO – CONVERSACIÓN CON KARIMA ZIALI SOBRE «EL MIRADOR DE LOS PEREZOSOS», DE SERGIO BARCE

Lleno de ilusión por acudir al SIEL de Rabat de este año gracias a la invitación de la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, para conversar con Karima Ziali de mi libro El mirador de los perezosos (Premio Andalucía de la Crítica) el día 8 de junio, a las 18:30 horas. Además, ese mismo día, a las 17:00 horas, acudiré como espectador a otra conversación en torno al magnifico libro de Gonzalo Fernández Parrilla, Al sur de Tánger, que charlará con Abdelkader Chaui. Todo esto es un privilegio que voy a disfrutar con todos estos amigos y con algunos más que sé que también estarán en el SIEL hablando de sus obras y creaciones.

 

Etiquetado , , , , , , , , , ,

«AL SUR DE TÁNGER. UN VIAJE A LAS CULTURAS DE MARRUECOS», DE GONZALO FERNÁNDEZ PARRILLA

Acabo de recorrer Marruecos de Norte a Sur de la mano de Gonzalo Fernández Parrilla a través de las páginas de su libro Al sur de Tánger. Un viaje a las culturas de Marruecos. Al cerrarlo, he pensado que me habría gustado leerlo en un autobús o en un tren, cruzando el país, levantando la vista de tarde en tarde para ver el paisaje, o bien sentado en cualquier terraza, acompañado de un té con yerbabuena, quizá en la del Café de París, en Tánger, o tal vez frente al Balcón del Atlántico, en Larache. Oler ese aire salado y dulce, limpio y húmedo, viejo y nuevo, degustando cada capítulo. Aunque en realidad este libro te transporta a Marruecos desde las primeras líneas y todo eso que he escrito antes te lo imaginas mientras lo lees.

“…La primera noche que pasé en África no tuvo demasiado glamur. Fue en el camping de Ceuta. Recuerdo especialmente el paisaje sonoro: se oían voces y ladridos que me sonaban diferentes, como si vinieran de la jungla, pero que no eran más que voces humanas y perros. Y tal vez la voz de algún almuédano llamando a la oración. Era mi imaginación excitada por estar en África, por el primer viaje a Marruecos. Por supuesto que la familia árabe de Familias de 7 países, beduina con aires orientales de Las mil y una noches, había marcado mi imaginario.

-Ten cuidado con los moros -me dijeron familiares y amigos.

Sobraba la advertencia. Los moros y los negros habían estado siempre presentes en las conversaciones familiares. Un miedo atávico e indómito circulaba por mis venas junto con los glóbulos rojos y blancos.

Cuando, tras regresar de aquel primer viaje, anuncié que iba a estudiar árabe, fue como si me hubiera pasado a las filas del enemigo…”

Es un libro de pocas dimensiones, pero enorme de contenido. De apenas 163 páginas, parece guardar toda una enciclopedia. La concisión no está reñida en este caso con la intensidad. Entrar en este libro es saber mucho más de Marruecos, como si nos impartieran una lección magistral en medio de la plaza Xemaá-El-Fná/ Jemaa el-Fna. Gonzalo Fernández desbroza cada aspecto del país: desde su reciente historia hasta sus entresijos políticos, sus costumbres más ancestrales, la pléyade de artistas consagrados y las nuevas generaciones, la situación de la mujer, la religión, la gastronomía, los paisajes, la economía, el arte, el cine o la literatura (aportando un sinfín de títulos que he ido anotando en una lista imposible, salvo que decida quebrar, porque entre los libros que aconseja Moreta-Lara, los títulos que rescata Gómez Font y ahora los que desgrana Fernández Parrilla, se necesita un crédito para hacerse con todos ellos).

Leer este libro es descubrir el profundo conocimiento que posee Gonzalo de Marruecos, de sus gentes, de su idioma, de sus costumbres y de sus creadores. Sabe condimentar este tayín en el que sus especias son la música gnawa o yebalí, canciones de Umm Kulzum y del grupo Nass El Ghiwane o algún grupo rapero de los que menciona, como Zanka Flow; la salpimienta las esparce con las novelas que comenta, escritas por autores consagrados, Chukri y Laabi a la cabeza, escritoras rompedoras, desde la Mernissi a Najat El Hachmi y hasta las creadoras de novelas gráficas; y también pone algo de color con los pintores que analiza con la atención del estudiante. Gonzalo se empapa de todo lo que rezuma Marruecos y sabe cómo transmitirlo en una especie de transfusión de vivencias, experiencias y descubrimientos asombrosos.

No ahorra tampoco sus críticas, con cierta ironía, ni la denuncia a situaciones que pesan sobre el país, como los años de plomo o el problema de la emigración ilegal. Habla de artesanía con la misma propiedad con la que nos adentra en los misterios de la traducción, de la variedad lingüística del país, del resurgir amazigh, de los conflictos entre españoles y marroquíes, del profundo afecto entre marroquíes y españoles.

Hay páginas en las que me he reconocido o en las que he reconocido las situaciones que relata (porque también hay párrafos que son pequeños cuentos).

“…Leyendo un libro francés sobre Marruecos encontré una curiosa errata. Se referían a uno de mis amigos escritores como Abdelkafir. Esta combinación de palabras es imposible. Abd se suele combinar con muchos de los 99 nombres de Dios, como Abderrahman o Abdelkrim…, pero kafir no es un nombre de Dios, es de hecho el nombre con el que se alude a los infieles o descreídos (mécréant, que dicen en francés), a los paganos, y de donde, por cierto, deriva el español cafre. Por tanto, la combinación imposible, ya que no puede ser un atributo de Dios. Otra jugarreta del destino y de las letras, que a mi amigo Abdel le hizo mucha gracia, claro.

Contrastan estas costumbres con la de algunos españoles que vivieron en Marruecos, la de llamar a las trabajadoras domésticas, cocineras o mujeres de la limpieza como Fátima.

-Mi Fátima -decían, con orgullo de propietario, como si no conocieran el nombre de la persona que trabaja con ellos.”

Todo escrito con una delicadeza y agilidad que anima a avanzar, a no dejar el libro, porque sientes los latidos de todo un país. Es un plano humano que Gonzalo abre para enseñarnos el territorio de los sueños.

Habla de teatro, de arquitectura, de sexo, de los fotógrafos marroquíes que se abren paso, de personajes de la Historia reciente del país, del Rey, de las medinas, del kifi, del Jardín de las Hespérides y de las películas prohibidas, de los judíos marroquíes, incluso del origen y significado de los nombres y hasta de fútbol. Incluso en esto he aprendido cosas que yo desconocía. No hay tema que haya quedado fuera de este pequeño tesoro que es esta obra de Gonzalo Fernández Parrilla. Es de esos libros que uno consultará una y otra vez, que releerá con gusto. Una delicia, un delicatessen.

Al sur de Tánger. Un viaje a las culturas de Marruecos, ha sido publicado por La línea del Horizonte Ediciones.

Sergio Barce, 1 de febrero de 2023

 

Etiquetado , , , ,

CUENTA GONZALO FERNÁNDEZ PARRILLA…

Ando leyendo Al Sur de Tánger: Un viaje a las culturas de Marruecos, de Gonzalo Fernández Parrilla. Muy interesante ensayo, que deja párrafos como éste:

«…El cementerio judío de Rabat está custodiado por un bello gigante con bigote que dice haber nacido allí, pues su padre ya era guardián y sepulturero. En un aparte están las escasas tumbas de los bahaís, protegidas por un perro. Lindan con el vecino cementerio cristiano, donde yacen católicos, franceses, protestantes, españoles, italianos, ortodoxos y africanos, y algunos musulmanes que lucharon con Francia en las guerras mundiales. También está allí el panteón de Mobutu Sese Seko, que murió exiliado en Rabat.

A los musulmanes se los entierra con el cuerpo lavado y perfumado, envueltos desnudos en una mortaja blanca, en posición de cúbito lateral derecho, sin ataúd y con el rostro orientado en dirección a La Meca. El color del luto en el islam es el blanco y en la tierra de las tumbas se suele plantar arrayán.

Tras la conquista/caída de Granada, no volvió a haber una almacabra en tierras peninsulares hasta la Guerra Civil. Algunos de esos cementerios moros, abiertos durante la Guerra Civil y en desuso durante décadas, han acabado reconvertidos en cementerios musulmanes para servir de almacabras a la comunidad marroquí, como el de Griñón en Madrid, adonde he acudido alguna vez a acompañar a seres muy queridos…»

 Me gusta esta mezcla de anécdotas, referencias históricas y experiencias personales, que hacen del libro aún más atractivo. Cuando acabe su lectura, me referiré con más detalle a él.

Sergio Barce, 12 de enero de 2023

 

Etiquetado , , ,