Archivo de la categoría: CINE

FOTOS DE CINE 9

Cary Grant, Eva Marie Saint, Alfred Hitchcock y James Mason. El realizador británico contó con este reparto protagonista, junto a unos magníficos actores secundarios, para una de sus obras maestras indiscutibles: Con la muerte en los talones (North by Northwest, 1959). Una película de intriga y suspense con un ritmo que va in crescendo con ese final mítico en el Monte Rushmore.

Cary Grant está soberbio, divertido, elegante y perfecto en su papel, Eva Marie Saint jamás estuvo mejor y resultó seductora y atractiva, y James Mason, como era habitual en él, bordó su papel de perverso intrigante. Una joya de quilates.

CG, EVS, AH Y JAM

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FOTOS DE CINE 8

Ava Gardner y Burt Lancaster. En 1946 se estrenaba Forajidos (The killers), una de las obras maestras del cine negro clásico, dirigida por Robert Siodmak y con un maravilloso guión de Anthony Veiller (tanto el guionista como el director estuvieron nominados al Oscar), basado en la historia de Ernest Hemingway. 

BL Y AG

Esta cinta supuso el debut de Burt Lancaster, y lo hizo por la puerta  grande como protagonista absoluto en un film inolvidable. Repasando  la filmografía de Lancaster, la suya es una de las más sólidas carreras de la historia del cine. Para la Gardner, supuso su consagración después de más de una decena de películas bastante insulsas. A partir de ahí, los dos refulgieron como las estrellas que fueron.

Ava y Burt coincidirían en dos ocasiones más: en la magnífica película de política-ficción Siete días de mayo (Seven days in may, 1964) de John Frankenheimer, acompañados además por Kirk Douglas, y en una ya olvidada cinta de las denominadas de «catástrofe» muy en boga en los años setenta: El puente de Casandra (The Cassandra crossing, 1976) de Pan Cosmatos, típico producto que se servía de una larga lista de estrellas del celuloide como reclamo.

Sergio Barce, abril 2020

 

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SERIES DE TELEVISIÓN EN CONFINAMIENTO

Los que me conocéis, sabéis perfectamente que en mi literatura hay una clara influencia del lenguaje cinematográfico y, de hecho, muchos lectores y algunos de los autores de las reseñas de mis novelas, subrayan ese aspecto de mi manera de narrar, y confiesan que son capaces de ir visualizando las páginas de mis libros a medida que avanzan en sus tramas. Y también sabéis que se debe a que soy un cinéfilo empedernido desde mi más tierna infancia.

He ido al cine casi todos los fines de semana de mi vida, y no exagero; asiduo del cineclub universitario en Málaga, espectador en academias y cineclubs más modestos, como la academia Kaplan, y he sido un amante tanto de las sesiones dobles como de los cines de verano, y echo de menos todo eso.

Centauros del desierto 1

También he sido un fiel seguidor de series de televisión, y también desde mi más tierna infancia. Un día, con unos amigos, nos pusimos a recordar títulos de series que habíamos visto en nuestra infancia y adolescencia, y el resultado era increíble, nombramos sin parar decenas de títulos y hasta recordábamos sus melodías de cabecera. Y todo eso ha de influir en mi forma de contar una historia, por supuesto, junto a los libros que uno ha ido leyendo y sigue leyendo. Un hito en todo esto, no hay que decirlo, fue escribir con mi hijo Pablo el guión del cortometraje El nadador, que tantas satisfacciones nos ha dado. Y ya vamos a por el segundo.

Y ahora va y llega el confinamiento. Ya no podemos acudir a una sala de cine (aunque voy últimamente menos porque me están echando de las salas esas máquinas que ahora han instalado y que escupen los tickets en vez de atenderme un o una taquillero/a, deshumanizando el rito que suponía ponerte en fila y luego sacar tu entrada, y porque han inundado las salas de películas mediocres y malas, aunque en Málaga siempre nos queda el Cine Albéniz como última torre albarrana).

bogart

En fin, a lo que iba: que llegado el confinamiento, por las  noches, veo mucho cine clásico, lo más seguro para ver algo de calidad, y así han caído varios Wilder, Huston, Malle, Ford, Mankiewicz, Scola, Welles… Y un pequeño maratón de películas con Humphrey Bogart. O sea, palabras mayores. Recomiendo encarecidamente que volváis a ver o que veáis por vez primera En un lugar solitario (In a lonely place, 1950) de Nicholas Ray, con Bogart, si lo que deseáis es disfrutar de diálogos maravillosos. Y además de cine clásico, y alguna cinta actual, series de televisión, en las que, hay que decirlo, es donde últimamente se encuentran los mejores guionistas.

Durante estos días he visto varias series, pero os recomiendo las siguientes:

The new Pope (2020) de Paolo Sorrentino. Continuación de la magnífica The young Pope. Original, inteligente, diferente, divertida y dramática, una joya rodada como el mejor cine; con una música espectacular y con una puesta en escena deslumbrante. Magníficos los actores, Jude Law y John Malkovich, claro, pero atención especial a Silvio Orlando, un actor excepcional, y muy grata la presencia del gran Javier Cámara. 

The new Pope

Otra serie de TV excelente es El espía (The spy, 2019) de Gideon Raff. Rodada en Marruecos, recrea la vida real de Eli Cohen, un espía judío que se infiltró en las altas esferas de Siria hasta llegar a ocupar el puesto de Viceministro de Defensa del país que espiaba. Una historia increíble que te mantiene en tensión aun cuando conozcas el final de la historia. Sacha Baron Cohen, el más irreverente de los humoristas, sorprende por la calidad de su trabajo dando vida al protagonista.

The spy

The night of (2016) de Steven Zailian, es otra serie muy recomendable. Cuenta la historia de un chico americano, de ascendencia pakistaní, acusado de un asesinato que puede que no haya cometido. Magnífico el trabajo de John Turturro como el abogado que se hace cargo del asunto, un profesional que vive de asuntos de pequeña monta y que tiene un grave problema de piel, con unos eccemas que repelen a quienes lo rodean y le causa un problema permanente de imagen y de ansiedad. Muy buena trama hasta la resolución del asunto. 

The night of

Y la que, junto a The new Pope, destacaría: Halt and catch fire (2014-2017). El episodio piloto y varios más están bajo la batuta de Juan José Campanella, el director de la inolvidable El secreto de sus ojos. Es decir, de nuevo, una serie rodada como el mejor cine. Pues bien, Halt and catch fire me ha sorprendido en muchos aspectos. En primer lugar, el hecho de que se trate de una historia ambientada en los 80 en el mundo de los ordenadores, algo que a mí no me atrae nada, pero los guionistas son tan buenos que, poco a poco, los personajes te van atrapando en una red invisible y has de seguir viendo cada temporada hasta que llegas a la cuarta y última y entonces es ahí precisamente cuando eres consciente de que te has metido de lleno en sus vidas y en la historia.

HALT AND CATCH FIRE actores

Hacía mucho tiempo que una película o una serie no me emocionaba de esta manera. En los capítulos finales, de lo mejor que he visto tanto en su forma de ser narrados como en su planteamiento estético y formal, pero sobre todo narrativo, es donde el pecho se me encogió, literalmente, y sentí el dolor, la frustración y la pena de sus personajes. Muy recomendable. Y llamo la atención por los actores principales: Lee Pace, intérprete enormemente carismático, Mackenzie Davis, Kerry Bishé y, sobre todos, Scoot McNairy. Acabé de ver esta serie hace días y aún sigo pensando en ella.

Sergio Barce, abril 2020

 

 

 

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FOTOS DE CINE 7

Sabrina - 1954

Humphrey Bogart y Audrey Hepburn. Durante un paréntesis de relax en el rodaje de Sabrina (1954), de Billy Wilder. Parece que los espectadores de la época no aceptaron demasiado bien que el personaje que interpretaba la Hepburn, muy joven, inocente y vivaz, prefiriese al final de la cinta al maduro y serio Bogart que al joven, divertido y atractivo William Holden. Pero, ¿a quién le importa? Era solo un cuento de hadas, pero contado con maestría.

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FOTOS DE CINE 6

Aquí están ellos. Marcello y Sofía. Rodaron creo que unas catorce películas juntos: Cuori sul mare (1950) de Giorgio Bianchi, Nuestro tiempo (Tempi nostri, 1954) de Alessandro Blasetti, La ladrona, su padre y el taxista (Pechato che sia una canaglia, 1954) de Blasetti, La bella campesina (La bella mugnaia, 1955) de Mario Camerini, La suerte de ser mujer (La fortuna di essere donna, 1956) de Blasetti, Ayer, hoy y mañana (Ieri oggi domani, 1963) de Vittorio de Sica, Matrimonio a la italiana (Matrimonio all´italiana, 1964) de De Sica, La guapa y su fantasma (Questi fantasmi, 1967) de Renato Castellani, Los girasoles (Il girasoli, 1970) de De Sica, La mujer del cura (La moglie del petre, 1970) de Dino Risi, Pupa, Charlie y su gorila (La pupa del gangster, 1975) de Giorgio Capitani, Una jornada particular (Una giornata particolare, 1977) de Ettore Scola, La viuda indomable (Fatto di sangue fra due uomioni per causa di una vedova. Si sospettano moventi politici, 1978) de Lina Wertmüller y Prêt-à-porter (1994) de Robert Altman. Entre ellas, hay más de una joya.

Mastroianni y la Loren fueron una de las parejas cinematográficas más rutilantes de la historia del cine.

Sophia Loren and Marcello Mastroianni

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