Archivo de la categoría: CINE

FOTOS DE CINE – 23

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es fernando-rey-y-gene-hackman.jpg

Fernando Rey y Gene Hackman, en un descanso durante el rodaje de The French Connection 2. Los dos actores trabajaron juntos tanto en The French Connection (1971) , de William Friedkin, como en la secuela, The French Connection 2 (1975), de John Frankenheimer. La primera de las cintas fue galardonada con cinco premios Oscar: Mejor Actor Principal para Hackman, Mejor Director para Friedkin, Mejor Guión Adaptado, Mejor Editor y Mejor Película. Además fue un rotundo éxito comercial. Por eso, es más que curioso lo que cuenta el actor español de su experiencia en las dos películas.

Sergio Barce, mayo 2021

“…Estaba rodando en Sevilla y me llamaron de pronto para hacer una película americana en New York y que era <The French Connection>. En la producción estaba un hombre llamado Dan Apola, que yo conocía de <Rey de reyes (King of Kings> -yo hice un papel en <Rey de reyes> pero lo cortaron en el montaje- y me propuso a Friedkin para el personaje de Charnier, que no tenía actor todavía aunque llevaban ya una semana de rodaje; parece ser que a Friedkin no le gustaba ninguno de los actores franceses que le habían propuesto. Después de ver <Tristana>, que en ese momento proyectaban en New York, y de que Dan Apola le convenciese de que yo no era tan viejo como parecía, de que me habían caracterizado, Friedkin me llamó. No tenía ninguna idea preconcebida sobre la apariencia de Charnier, de cómo hacer el personaje, y yo le propuse salir del clisé del cigarro, del traje cruzado a rayas y todas esas cosas para presentar un villano elegante. El Charnier auténtico vivía todavía, no tenía un aspecto distinguido, pero no parecía para nada un mafioso, no se identificaba en absoluto con una imagen de corrupción. Y creo que ese personaje, por exótico, llamó la atención del público norteamericano. El rodaje fue muy duro, se cortó a la cuarta semana porque la Fox le parecía muy malo lo que estábamos haciendo, y la película se acabó en el convencimiento general de que era una birria. Yo también pensé que era una peliculeja. Y ya ves, fue un éxito extraordinario. Es difícil tener tanta suerte: mi rostro se hizo familiar en el mundo entero.

(…) <The French Connection 2> se hizo como lógica consecuencia del éxito de la primera. Friedkin se negó a dirigirla y se la ofrecieron a Frankenheimer, que por entonces iba a dejar el cine por la cocina. Fue él quien me grabó la cassette con mis diálogos, por cierto. En el rodaje hubo tensiones entre Gene Hackman, que había dejado de beber, y John Frankenheimer, que había dejado de fumar. Mi papel era mucho más largo, pero desaparecieron en el montaje secuencias enteras mías que yo había rodado. Hackman, que había sido adorable en la primera película, se había convertido en un actor difícil, y debió de influir en que su personaje tuviese más importancia que el mío de una manera descarada. La película funcionó bien, pero nada de particular. Y cerró la posibilidad de hacer la tercera, en la que se pensaba seriamente.

Fernando Rey (del libro Fernando Rey, de Pascual Cebollada)”

Etiquetado , , , , , , ,

FOTOS DE CINE 22

La década de los años ochenta, para los que amamos el cine, comenzó de manera fulgurante con varios títulos que han quedado grabados en nuestras retinas: El hombre elefante (The elephant man) de David Lynch, El resplandor (The shining) de Stanley Kubrick, Kagemucha de Akira Kurosawa, Ragtime de Milos Forman, La puerta del cielo (Heaven´s gate) de Michael Cimino, Atlantic City de Louis Malle, Berlin Alexanderplatz de Rainer W. Fassbinder, Gente corriente (Ordinary people) de Robert Redford, Mephisto de István Szabó, American gigoló de Paul Schrader, Carros de fuego (Chariots of fire) de Hugh Hudson, En busca del arca perdida (Raiders of the lost Ark) de Steven Spielberg… y Toro salvaje (Raging Bull) de Martin Scorsese.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es de-niro-y-scorsese-en-toro-salvaje.jpg

Las dos fotografías pertenecen a este último film y muestran la sorprendente transformación física que sufrió Robert de Niro durante el rodaje para mostrar en pantalla la decadencia del protagonista, el boxeador Jake La Motta. Un film inolvidable.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es de-niro-en-toro-salvaje.jpg

Mark Cousins, en su magnífico libro Historia del cine (The story of film), que luego convirtió en un no menos antológico documental, escribe lo siguiente sobre Toro Salvaje:

“…<Toro salvaje> fue la historia más pesimista contada hasta la fecha por Martin Scorsese, con el tema de la caída espiritual y la redención. Es posible que su director, asmático, sensible y de salud débil, encontrara en el impetuoso boxeador Jake La Motta una metáfora de sí mismo, a pesar de los escasos puntos en común desde el punto de vista físico, salvo el detalle de que los dos están obsesionados con el hecho de tener unas manos pequeñas. Ese tipo de detalles contribuyeron a que el director se identificase con el personaje de ficción. Muchos cuestionan la valía de Jake, y él mismo se da cuenta de ello cuando, ya en la cárcel, se pone a golpear las paredes diciendo: <¡No soy un animal! ¡No soy un animal!>. Scorsese conocía de sobras esa misma rabia. Era un sentimiento muy real para él y, en las escenas de boxeo, nos muestra su ser más íntimo, cómo parece flotar en el aire y cómo de repente se sume de nuevo en la desesperación. Los planos picados reflejan la desorientación de ese cuerpo derrotado, y la combinación de cámara lenta y rápida no hace sino reflejar el estado mental de La Motta. La meticulosa banda sonora incorpora una serie de ruidos de fondo que contribuyen a afianzar esa impresión. Esta manera de rodar estaba a la altura de Méliés, Cocteau o Welles, pero a los pocos instantes Scorsese lleva la cámara al suelo. Para plasmar la vida familiar de Jake (las discusiones con su esposa, ante el televisor…), rueda de una manera que recuerda a Italianmerican (1974), un documental sobre sus padres. Nadie, hasta ese momento, había logrado combinar el expresionismo y la no ficción de esa manera…”

Sergio Barce, abril 2021

Etiquetado , , , , , , , , , , , ,

FOTOS DE CINE 21

Imagen de Marlon Brando y Montgomery Clift, dos de los actores más emblemáticos y magnéticos de la historia del cine. Solo coincidieron en una película, el film bélico El baile de los malditos (The young lions, 1957), que dirigió Edward Dmytryck. Pero entre los dos intérpretes reúnen varios títulos inolvidables, verdaderas joyas del séptimo arte.  

Etiquetado , , , , , ,

FOTOS DE CINE 20

Nunca coincidieron en el plató de cine, pero, para Pier Angeli, James Dean fue el amor de su vida. El 30 de septiembre de 1955, el actor moría de manera trágica con 24 años de edad, y el resto es leyenda.

Pero la vida de Pier Angeli tras el accidente de James Dean nunca fue igual. Kenneth Anger lo cuenta en su magnífico libro Hollywood Babylon:

“Pier Angeli había nacido en Cerdeña en 1932. Su primer film en los Estados Unidos fue Teresa, historia de una muchacha italiana que se casa con un soldado norteamericano. Su melancólico rostro y su naturalidad al actuar causaron al público una fuerte impresión. Durante casi diez años fue una estrella de primera magnitud. Tinseltwon decidió importar también a su hermana, Marisa Pavan. Angeli protagonizó dos películas junto a Paul Newman: El cáliz de plata (The silver chalice, 1954) y Marcado por el odio (Somebody up there likes me, 1956). Pero se enamoró de James Dean. Su mamma no lo aprobó y la presionó para que se casara con el cantante Vic Damone. El matrimonio con Damone se reveló calamitoso; después de la muerte de Dean, Angeli se fue desmoronando poco a poco. En 1971, escribió a una amiga: <Tengo un miedo horrible a envejecer; para mí, los cuarenta son el comienzo de la vejez… El amor ha quedado atrás; el amor murió en un Porsche>. El 11 de septiembre de 1971 se quitó la vida con una sobredosis de barbitúricos en su apartamento de Beverly Hills.”

Etiquetado , , ,

TÁNGER EN EL CINE – 7ª ENTREGA

Nueva entrega del cine rodado total o parcialmente en Tánger. Hoy durante los años 2003 y 2005.

De 2003 es la producción española Tánger, dirigida por el escritor Juan Madrid, basada en su novela del mismo título. Film protagonizado por Jorge Perugorría, Antonio Resines, Ana Fernández, Fele Martínez, José Manuel Cervino, Antonio Resines y Myriam Mézières.

Película fallida, con no muy buenas críticas, cuenta la historia de Abdul Kader Torres (Jorge Perugorría), hijo de Ricardo Torres (José Manuel Cervino), antiguo comisario de la Brigada Político Social, y de Fátima, una bella tangerina, acaba de volver a Madrid para trabajar en los turbios negocios de su padre, “Ejecutivas Tánger”. En Tánger, Abdul era maestro, pero debido a su adicción al alcohol fue expulsado de la enseñanza. Cuando conoce a Lidia (Ana Fernández), la joven novia de su padre, siente una atracción irresistible que lo obligará a elegir entre ella y su progenitor. Durante su estancia en Madrid descubre que ni su padre, ni su hermanastro Fanfán (Fele Martínez), ni la agencia en la que trabaja son lo que parecen. La investigación de un doble asesinato pondrá al descubierto la corrupción policial y la implicación de algunos políticos. 

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es tanger-de-juan-madrid.jpg

Al año siguiente, se estrena Otros tiempos (Les temps qui changent, 2004), del realizador André Téchiné. Película francesa con un excelente reparto: Catherine Deneuve, Gérard Depardieu, Gilbert Melki, Lubna Azabal, Tanya Lopert, Malik Zidi y Nabila Baraka. Se rodó íntegramente en Tánger.

Drama romántico que cuenta cómo Antoine, que es enviado a Tánger para inspeccionar una construcción, se cruza con Cécile, que no veía desde hacía 30 años. Cécile está casada, pero Antoine decide reconquistarla.

Tampoco esta cinta cosechó demasiados elogios.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es otros-tiempos-les-temps-qui-changent-de-techine.jpg

Del mismo año 2004 es la mini-serie de televisión Redes (The grid), dirigida por Mikael Salomon, que plantea una historia de agentes contraterroristas  británicos y americanos tratando de evitar acciones y atentados en distintos lugares. Cuenta con un excepcional plantel de actores: Dylan McDermott, Julianna Margulies, Robert Forster, Tom Skerritt, Jemma Redgrave, Piter Marek, James Remar, Bernard Hill, Silas Carson, Olek Krupa, Farzad Sadrian y Barna Moricz. La banda sonora es de Ramin Djawadi (autor de la música de Juego de tronos). Se rodó entre Gran Bretaña, Canadá y Marruecos, y hay localizaciones en Tánger.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es redes-the-grid-tv.jpg

También del año 2004 es el film Ten´ja, de Hassan Legzouli. Se trata de una producción marroquí interpretada por Roschdy Zem, Aure Atika, Abdou el Masnaoui, Mohamed Majd y Abdelmajid Zajarad.

Argumento: Nordin, el protagonista, viaja desde Francia a Marruecos para asistir al entierro de su padre en un pueblo del Atlas. Un viaje de reencuentro con su tierra que le hará comprender que ya no pertenece a él, pero le resultará fascinante y perturbador, y le hará descubrir su propia identidad.

Tánger es en este film un lugar más que simbólico y fundamental, ya que es la entrada y la salida, la frontera de dos mundos distintos.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es tenja-de-legzouli.jpg

Al año siguiente, se estrena la segunda adaptación de la novela tangerina por antonomasia: La vida perra de Juanita Narboni (2005), que dirigió Farida Benlyazid.

Es una producción hispano-marroquí, y en esta segunda adaptación de la mítica novela de Ángel Vázquez, Juanita Narboni está interpretada con su habitual solvencia por Mariola Fuentes, secundada por Chete Lera, Concha Cuetos, Paco Algora, Lou Doillon, Nabila Baraka y Bouchra Mahdi.

De la fotografía se encargó el maestro tangerino José Luis Alcaine y se rodó, por supuesto, en Tánger.

“«La vida perra de Juanita Narboni» es una película muy especial, con un texto en «off» que hace surf sobre la imagen y una Mariola Fuentes grande y entregada que va tejiendo poco a poco su personaje amargado, recocido en vinagre, pero lúcido, gracioso y ácido como para sujetar con su exclusiva pinza toda la película. Sus descripciones, observaciones, improperios, pareceres y análisis de la época (puro franquismo), del lugar (Tánger como contraportada de Casablanca) y de las gentes son fogonazos de texto aliñado de imagen. Desde luego Mariola Fuentes, con la composición de la descomposición que hace, con su trapaceo en tres y cuatro idiomas, que para eso su personaje «tamién e inglé»…” (reseña de Rodríguez Marchante)

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es la-vida-perra-de-juanita-narboni-de-farida-benlyazid.jpg

Del mismo año 2005 es El ayel / Le gosse de Tanger, de Moumen Smihi. Esta película, la primera de lo que se ha convertido en una trilogía semiautobiográfica para Smihi, sigue las experiencias cotidianas de Mohamed-Larbi Salmi frente a la cambiante sociedad marroquí.

En la década de 1950, en Tánger, Larbi Salmi es un joven, tímido, preadolescente, que intenta encontrarle sentido a la suave educación religiosa de su padre, la educación secular que le ofreció en la escuela francesa y sus incipientes deseos por los placeres prohibidos del cine y las mujeres que conoce a través de él. La calle se convertirá en otro medio para su educación, pero es ese que envuelve el mundo más sórdido y canalla de la medina tangerina; pero es una medina en la que Larbi crece rodeado de música andaluza, de bares europeos donde se bebe, se canta y se baila, restaurantes, los cafetines del zoco, el cine Vox… Los recuerdos de Smihi, los de su infancia, volcados en su protagonista. Y lo que muestra la cinta es el contacto del protagonista-realizador con la realidad de Tánger, su multiculturalidad, su riqueza humana, su modernidad y su evolución.

Escribe Randa Jebrouni que en esta cinta Smihi “…da cuenta del impacto de la colonización en la vida de los marroquíes en general y de los tangerinos en particular y de la importancia de ese pasado aun en los tiempos actuales; su validez estriba en desmantelar la cuestión de la identidad nacional y cultural marroquí que se ve fragmentada ante un cosmopolitismo impuesto por la situación política de los años cincuenta y un ejercicio de la memoria indispensable contra el olvido”.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es el-ayel-le-gosse-de-tanger-de-moumen-smihi.jpg

En capítulos anteriores:

TÁNGER EN EL CINE – 1ª ENTREGA años 1927 a 1951

https://sergiobarce.blog/2020/06/28/tanger-en-el-cine-1a-parte/

TÁNGER EN EL CINE – 2ª ENTREGA años 1952 a 1957

https://sergiobarce.blog/2020/07/04/tanger-en-el-cine-2a-parte/

TÁNGER EN EL CINE – 3ª ENTREGA años 1957 a 1968

https://sergiobarce.blog/2020/07/10/tanger-en-el-cine-3a-entrega/

TÁNGER EN EL CINE – 4ª ENTREGA años 1969 a 1988

https://sergiobarce.blog/2020/07/13/tanger-en-el-cine-4a-entrega/

TÁNGER EN EL CINE – 5ª ENTREGA años 1989 a 2001

https://sergiobarce.blog/2020/07/22/tanger-en-el-cine-5a-entrega/

TÁNGER EN EL CINE – 6ª ENTREGA años 2001 a 2002

https://sergiobarce.blog/2021/01/03/tanger-en-el-cine-6a-entrega/

Continuará – To be continued…

 

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,