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Otros libros, otros autores: SALE EL ESPECTRO (Exit ghost) de PHILIP ROTH

<¿Por qué otro motivo había vivido al margen de la gente durante once años si no era para no decir una sola palabra más de las que había en mis libros? ¿Por qué otro motivo había dejado de leer los periódicos, escuchar las noticias y ver la televisión si no era para no oír nada más de lo que no podía soportar y era incapaz de alterar? Había elegido vivir donde ya no podía verme arrastrado a las decepciones. Sin embargo, me era imposible detenerme. Había vuelto, estaba hecho una furia y nada podría haberme inspirado más que el riesgo que estaba corriendo, porque Kliman no solo tenía cuarenta y tres años menos que yo y era un gigantón musculoso vestido con prendas deportivas, sino también porque estaba enfurecido por la misma resistencia que no podía aceptar.

-Voy a hacer cuanto pueda por sabotearte –le dije-. Voy a hacer cuanto pueda para que jamás en parte ninguna aparezca un libro tuyo sobre Lonoff. Ni libro ni artículo, nada. Ni una palabra, Kliman. No conozco el gran secreto que has descubierto, pero nunca va a ver la luz del día. Puedo evitar que se publique, y cueste lo que cueste, sea cual sea el esfuerzo que requiera, lo haré.

Philip Roth

¡De vuelta al drama, de vuelta al momento, de vuelta al torbellino de los acontecimientos! Cuando oí que mi voz se alzaba, no la refrené. Existe el dolor de estar en el mundo, pero también existe el vigor. ¿Cuándo sentí por última vez la excitación de enfrentarme a alguien? ¡Dar rienda suelta a la vehemencia! ¿Dar rienda suelta a la beligerancia! Un hálito revitalizador de la antigua contienda me llevaba de nuevo a asumir el antiguo papel, tanto Kliman como Jamie tenían el efecto de despertar en mí la virilidad una vez más, la virilidad de la mente y el espíritu y el deseo y la determinación y el querer estar de nuevo entre la gente y pelear de nuevo y poseer de nuevo a una mujer y sentir de nuevo el placer de la propia fuerza. Todo era invocado: ¡el hombre viril invocado de nuevo a la vida! Solo que ya no hay virilidad.>

 Extraordinaria. El dominio del lenguaje, de la técnica narrativa, de la estructura y del tempo. Escribir como un autor de este calibre, me parece un abismo casi insalvable, una especie de obra de prestidigitador. Obra densa, que nos lleva al universo personal de Roth, en la que debe de existir una gran dosis de autorretrato. Pero no es una novela complicada, se lee con rapidez, porque la trama es atractiva y la visión del narrador en primera persona la dota de cercanía y realismo. 

<Procuraba cuidadosamente no decir más de lo que estaba diciendo, tratando de impresionarme con su resistencia a ser presionada, decidida a no someterse sino sólo a responder. No estaba nada dispuesta a dar la sensación de que era fácil dominarla debido a la diferencia de estatus y de edad. Pese a la evidente complacencia que le causaba su efecto en los hombres, aún no parecía darse cuenta de que ya había triunfado y que el fácil de dominar era yo.>

 Ya digo que no es una narración compleja, sino que Philip Roth ha escrito una historia aparentemente simple: el regreso de Zuckerman (trasunto de Roth) a Nueva York tras años aislado en una vivienda en el campo, su encuentro con una mujer enferma de cáncer que conoció en su juventud, su “enamoramiento”, su “momento impetuoso” y frustrado con una mujer mucho más joven, el intruso arrivista que pretende utilizarlo para sacar a la luz el presunto incesto de un autor ya olvidado, Lonoff, al que el protagonista profesa un respeto profundo… Todo para alterar la vida de este hombre, el protagonista narrador. 

<Pero, por lo demás, habíamos dicho muchas cosas. Dos personas que solo se han visto una vez, pensé, y que van directos al meollo del asunto sin que ninguno de los dos muestre la menor reserva hacia el otro. Había algo emocionante en esa situación, aunque lo que me indicaba era que probablemente ella estuviera tan sumida en la soledad como yo. O tal vez existiera una intimidad inmediata entre dos completos desconocidos tan solo porque se habían visto antes. ¿Antes de qué? Antes de que todo sucediera.>

Desbaratada, pues, la vida del protagonista de la historia por todos los sucesos que le acontecen tras abandonar su refugio, él, el propio Philip Roth sin duda, sólo podrá regresar a su guarida para aislarse de un mundo extraño y hostil al que su edad y su cáncer de próstata le impide ya enfrentarse o simplemente defenderse.

<-Para la mayoría de la gente, decir que uno se ha mantenido en su infancia durante toda la vida significa que ha conservado la inocencia y que todo ha sido hermoso. En su caso, decir que se ha mantenido en su infancia durante toda la vida significa que ha permanecido en esa terrible historia: la vida ha seguido siendo una terrible historia. Significa que en su adolescencia el dolor fue tan grande que, de una manera u otra, se ha quedado en él para siempre.>

De nuevo, los temas más querido por Philip Roth: la vejez enfrentándose al dolor, al dolor físico y al dolor espiritual, la vejez frente al mundo, frente a la decadencia, frente a la propia vida, y el enfrentamiento entre el hombre maduro a las puertas de la vejez con la mujer joven y hermosa que representa una última esperanza de rejuvenecer, aunque sea un simple paréntesis, consciente y consentido. No sé si es una obra maestra, pero me lo parece.

 Sergio Barce, noviembre 2011

Los fragmentos de la novela están tomados de la primera edición en Debolsillo, marzo 2009, con traducción del inglés de Jordi Fibla.

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AID MUBARAK! – Mi felicitación y la de JOSE EDERY, con otro artículo antológico sobre la FIESTA DEL CORDERO EN LARACHE

Larache

AID MUBARAK!

Como cada año, quiero felicitar a todos mis amigos y paisanos musulmanes cuando está a punto de celebrarse el Aid el Kebir.

Desde la distancia (la distancia física pero también la distancia del tiempo), aún huelo la llegada de los rebaños de corderos, y oigo sus balidos, cruzando las calles de Larache para ser vendidos y luego sacrificados. El aroma inconfundible de la carne cuando es cocinada, con las especies, las luces que iluminan los puestos durante la noche, la multitud a punto de comenzar la fiesta recorriendo la avenida… También la sangre de los corderos degollados es parte de los recuerdos, como algo natural que vivíamos desde pequeños, compartiendo y celebrando la fiesta de los amigos de religión musulmana, que nos invitaban generosamente.

Mi padre solía comprarle el cordero a Mina, la mujer que trabajaba en mi casa, y también recuerdo que le daba los dirhams a otra familia humilde que conocía del Barrio de las Navas para que fuesen a comprar su borrego. Qué fácil fue la convivencia en Larache.

Este año, mi felicitación es aún más completa, porque cuento con José Edery que también se suma a ella con un mensaje suyo y en nombre de la ACAM, y además con uno de sus maravillosos artículos sobre Larache, en relación con esta celebración religiosa, de obligada lectura que, también, os regalo.     Sergio Barce

 

Sergio Barce & José Edery

FELICITACIÓN DEL DR. JOSÉ EDERY:

     A través de la asociación hermana Larache en el Mundo y del Blog de su Presidente, y paisano larachense, el abogado Sergio Barce, en nombre de la Junta Directiva de la ACAM (Asociación Cultural de Amigos en Marruecos; antes ACAL o Amigos de Larache), con motivo de la festividad el próximo 7-8 de noviembre de 2011 de “nuestro” Aid el Kebir (la Fiesta Grande) o Aid el Adha (Fiesta del Sacrificio, como generalmente en otros países los musulmanes la suelen denominar), felicitamos a todos nuestros socios, familiares y amigos musulmanes. Y especialmente a aquellos que durante este período hayan efectuado la sagrada peregrinación a la Meca. Y que todos celebren, con alegría y salud compartida, en sus domicilios de nuestras queridas ciudades del Norte de Marruecos, así como en España, la festividad de Aid el Kebir con el ritual sacrificio del cordero.

Por la Asociación de Amigos en Marruecos. El Presidente: Dr. Jose Edery Benchluch.  En Madrid Noviembre de 2011 /  10 del mes Du al Hijja de 1432 de la Hégira

Zoco Chico

Como decía al comienzo, José Edery, además, me ha enviado uno de sus maravillosos artículos, éste sobre el Aid el Kebir en Larache, que dice así:

 El AID EL SEGUER y el AID EL KEBIR 

   En Larache, al igual que en todo el orbe islámico, cuando terminaba el sagrado mes de Ramadán se celebraba la fiesta de Aid el Seguer o Fiesta Pequeña denominada por el pueblo de esta forma para distinguirla del Aid el Kebir o Fiesta Grande, que se celebraba dos meses y medio después de aquella. Solía durar entre dos y tres días, durante los cuales los musulmanes piadosos, aunque era una tradición generalizada, solían dar limosnas a los pobres y necesitados. Los musulmanes que no eran de Marruecos, especialmente fuera de nuestra Zona Norte, llamaban a la pequeña fiesta Aid el Fitr, quizás porque en árabe el socorro se diga fitra. En nuestro árabe dialectal socorro decíamos git o también msawna; aunque fitr también tiene el significado de ruptura en relación al ayuno.

               Debido a la alegría callejera y a la perfecta convivencia en Larache con nuestros vecinos musulmanes de mi ciudad, durante esos días festivos aprendí, y  también lo utilizaba, el interminable y continuo saludo que entrecruzaban entre todos de: ¡Aid Mubarak!

                En 1913, el diplomático español Eduardo de León y Ramos describía, en el Boletín Oficial de la Zona de Influencia de España en Marruecos, según me solía contar y comentar el Embajador y conocido arabista Teodoro Ruiz de Cuevas, los detalles de la celebración de Aid el Seguer en Alcazarquivir y en Larache. Narraciones que no variaba en casi nada a como transcurría dicha festividad durante mi juventud, medio siglo después, ni he constatado que haya variado en las dos ciudades del Lukus, en el siguiente medio siglo.

             El Aid el Kebir o Fiesta Grande, es conocida generalmente entre los europeos no musulmanes, en sus medios de comunicación y sobre todo entre el pueblo hispánico  como la Fiesta del Cordero. Aunque en las últimas décadas se está generalizando en el Magreb así como entre sus emigrantes en Europa la denominación de Ain el Ahda o Fiesta del Sacrificio, por la influencia cultural, económica, social y religiosa delos países del Magreb.

           Del cotidiano trato con nuestros paisanos y amigos musulmanes lahraichis (de Larache) y kasris (de Alcazarquivir), habíamos aprendido que el Aid el Kebir caía sevhim iyyam men bazd Aid el Seguer, es decir, el décimo día del mes de Du al Hiyya que es el último mes del calendario lunar islámico (en el que se realiza la sagrada peregrinación a La Meca) y setenta días después del comienzo del mes de Shawal que es cuando se celebra el Aid el Seguer.

           Hay que tener presente que las festividades musulmanas son movibles ya que se basan en ciclos lunares, por lo que avanzan cada año en relación al calendario gregoriano entre diez y doce días. El calendario lunar islámico comienza el día que se inició la Hégira que correspondería en el gregoriano al 24 de septiembre del 622  (aunque muchos autores señalan como fecha migratoria el anochecer del jueves 16 de julio de 622). La Hégira, que proviene del árabe hiyra que significa emigración, señala la huida de Mahoma de La Meca donde comenzaban a ser perseguidos junto con sus compañeros de doctrina, hasta el oasis y poblado de Yatrib donde ya habían muchos adeptos y al que denominaron Medina por considerarla la ciudad (significado de medina) por excelencia. El calendario cristiano o gregoriano tiene como referencia el Sol y fue instituido por el Papa Gregorio XIII en el siglo XVI en sustitución del que había establecido Julio César que se denominaba calendario juliano.

            Pero entonces, ¿por qué nuestras festividades judías, cuyo calendario hebreo es también lunar, no sufren los mismos adelantos anuales que las mahometanas? La razón es que en el calendario hebreo se tiene en cuenta los años bisiestos de los tres tipos de años con que cuenta: Shaná jaserá o año que falta, Shaná kesidrá o año normal y Shaná shelemá o año completo; además de que cada cuatro años se añade un mes al mes de Adar (Adar I y Adar II), mes que con sus 29 días coincide con febrero-marzo. Respecto al calendario religioso una pregunta que me suelen hacer mis amigos cristianos es por qué no coinciden en los mismos días las dos Pascuas. La razón es que, en los primeros siglos, los cristianos hacían coincidir su Pascua con la Pascua judía de conformidad con los Evangelios. Es decir, el día 14 del mes de Nisán, mes que comienza con la Luna Nueva de primavera, y cuyo catorceavo día es la primera Luna Llena después del equinoccio de primavera (uno de los dos momentos en nuestro hemisferio norte cuando los días son iguales en duración que las noches). Como las fechas no coincidían con los días más significativos de la Santa Semana como eran el viernes y el domingo, en el Concilio de Nicea del siglo IV se decidió que la Pascua cristiana se celebraría el primer domingo tras la Luna Llena del equinoccio de primavera.      

              En el Aid el Kebir se conmemora el abortado sacrificio del hijo de nuestro padre común el Patriarca Abraham (Ibrahim en árabe), pero con la diferencia bíblica que para los musulmanes el que iba a ser sacrificado por Ibrahim por mandato divino era su hijo primogénito Ismael. Este era hijo de la egipcia Agar, que era la esclava de su esposa Sara, quien la cedió o prestó a su marido para concebir, ya que ella hasta entonces había sido infertil. A su hijo Isaac, Abraham le fecundó a la edad de 100 años con su  esposa Sara, unos quince años después de haber nacido Ismael.  Abraham, como se sabe, por dictado divino una vez comprobada su lealtad al Todopoderoso, sacrificó un cordero en lugar del hijo. Es por esta razón por la que tanto los que están terminando su peregrinación en La Meca como los del resto de los fieles del Islam hacen la ofrenda ritual del sacrificio de un cordero en Aid el Kebir, aunque en algunos países islámicos se suele sacrificar según su cultura agropecuaria un camello, buey, macho cabrío, etc…

                En relación al peregrinaje a La Meca, me contaba mi amigo y paciente el general marroquí Driss Benaissa en la pasada década de los años setenta, antes de dirigir el Estado Mayor de las FAR,  cuando fui a visitarle en su pueblo y domicilio natal en la región bereber del Zemmour (entre Rabat y Meknés), al regresar como Hajj de su peregrinación a los lugares sagrados del Islam en Arabia, que el peregrino en La Meca realiza el sacrificio (o en su lugar dando una cantidad de dinero) el décimo día del mes. Tras haber pasado la noche del 9 al 10 en el santuario de Muzdalifa,  y después de haber realizado el acto simbólico atribuido según la tradición a Abraham, de lapidar a Satán en la llanura de Mina arrojando contra una estela siete piedras recogidas en Muzdalifa. Una vez realizado el sacrificio del animal (generalmente un cordero aunque los ricos árabes solían sacrificar entonces camellos), y después del  rito de halq o afeitado total del cabello y corte de uñas seguido de una última visita al recinto de la Kaaba, el peregrino puede considerarse desacralizado y emprender el retorno a su país.

                La costumbre magrebí era que nuestro paisano musulmán el día de Aid el Kebir, después de haber efectuado una ablución total o baño completo denominado gusl (a diferencia de las abluciones parciales antes de las oraciones diarias), asistía a la oración especial en la mezquita. Recordemos que la ablución es la purificación simbólica o ritual por medio del agua, lo que constituye un rito tanto en los musulmanes, en los judíos como en los cristianos. Entre estos, por ejemplo, en mi época escolar, una de las purificaciones se efectuaba en la capilla del colegio de los Hermanos Maristas de Larache, cuando el sacerdote franciscano, tras servir las vinajeras (las dos jarritas que contienen el vino y el agua durante la Misa), efectuaba el acto de lavarse los dedos. Actos no desconocidos para muchos paisanos de las otras creencias en mi ciudad, y en especial para mí ya que fui premiado como Campeón de Catecismo, en la versión Astete-Vilariño, de la provincia eclesiástica denominada Bética (comprendía el sur de España, Marruecos español, Plazas de Soberanía y Colonias), con motivo de los certámenes que se celebraron durante el Congreso Eucarístico de Barcelona hace seis décadas. Premio que, siempre que se presentaba la ocasión, lo recordaban públicamente el hermano marista Ciriaco-Fabián (en las reuniones anuales de la ACAM) y los Padres franciscanos gallegos Germán Falcó y Ramón Lourido (que en Paz Descansen los tres). Y que no dejaban de comentarlo como prueba de la educación, cultura y convivencia religiosa en nuestra inolvidable ciudad de Larache. Donde los dos primeros fueron profesor y párroco respectivamente, y el tercero (Profesor en la Universidad de Rabat y adjunto al Arzobispo de Tánger) que fue testigo del acto del premio en el tangerino Estadio de Marchán.    

            Entre los musulmanes, la oración en el jamaa (mezquita) durante el Aid el Kebir  es especial, como me explicaba mi amigo y vecino en Rabat el prestigioso Fquih Muley Alí, porque se recitan siete takbir y se hacen dos postraciones o rakaa (para más amplia información sobre la explicación de estos actos y rituales ver el capítulo Mezquitas de mi obra de próxima aparición Viajando por el Magreb Hispánico-Un intercambio de culturas). A la salida del templo iban directamente al domicilio para el acto ritual de degollar el cordero. Recuerdo que al final de la calle Sor Ichara Antiguo, detrás del muro del jardín-huerta de mi domicilio (prolongación de la calle Soldado Sequera, popularmente calle del Coliseo y actualmente Al Mutamid Ben Abbad, que se bifurcaba en Sor Ichara Moderno donde yo vivía frente a los Bomberos, y Sor Ichara Antiguo) ponían un gran caldero con agua hirviendo donde los vecinos introducían las cabezas de los corderos que habían sacrificado para cocerla, pues era lo primero que tradicionalmente se comía. Alrededor correteaban alegremente los chiquillos, ante los temerosos gritos de los padres, pues ese día iban vestidos de nuevo o con sus mejores vestimentas. El animal lo solían trocear en tres partes, una vez separada la cabeza: una para los dueños, una que se regalaba a  familiares o amigos, y una para los pobres.

           Durante los casi veinte años que trabajé en Marruecos, continué la tradicional costumbre familiar del seddeq islámico (dar limosna) y de las nedavot judías. Solía  regalar al personal musulmán de mi clínica y a alguna que otra familia necesitada de la vecindad el equivalente monetario para la adquisición de su cordero. El dinero se lo entregaba por adelantado poco después del Aid el Seguer, que era cuando los corderos eran más baratos, ya que próximo el Aid Kebir los precios se multiplicaban. Recordar en nuestra juventud,  los que vivíamos en las inmediaciones del eje de las calles Chinguiti (actual Hassan II)- Barcelona, el continuo transitar de corderos cuando se aproximaba la fiesta. Rebaños que tras recorrer la Avenida del Generalísimo (actual Mohamed V) desde las carreteras de Tetuán y de Alcazarquivir, procedentes de las cábilas y duares de Beni Arous, Telata de Reixana, Beni Gorfet, El Jemis del Sahel, Mexerah, Jolot, etc., desembocaban a través de la calle Asturias, Cervantes (actual calle Malik Ben Al Morhil) y Pasaje de Asayag en el eje callejero antedicho. Para tras atravesarlo, ubicar a los  corderos para su venta en la gran explanada detrás del Mercado Central.

            De cada uno de las personas a las que había hecho el regalo, recibía aproximadamente un tercio de la carne del cordero que habían comprado y sacrificado.  Aunque para mi no era carne casher y sí jram (pecado), aunque fuese halal,  y para no hacerles la hashuma de rechazarla, sin que lo supieran, la enviaba como regalo a la asociación benéfica musulmana Ain hakhaka (Ayuda a tu hermano) de la que era médico y colaborador. Creo que ha sido el mejor dinero que he distribuido durante mi larga estancia magrebí, junto a las tradicionales sadaqas de los viernes, a los necesitados de la Beneficencia Española y las nedavot para mis correligionarios.

              MUBARAK EL AID.- Dr. José Edery Benchluch “Al Tebíb Harofé” 

 En Madrid,  Noviembre 2011- Du al Hijja 1432

        

       

 

 

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Nuevas Fotos del estado actual del BALCÓN DEL ATLÁNTICO

Emilia y Alejandro, larachenses

Alejandro Escoto y Emilia Vázquez, son otros dos amigos y paisanos a los que les tengo un cariño especial. Soy una persona afortunada, de eso no hay duda, por contar con tal cantidad de personas con las que me une el afecto y la amistad. Emilia y Alejandro se pasaron hace apenas un par de días por Larache, por su pueblo, y me han enviado las siguientes fotografías del estado actual de nuestro Balcón del Atlántico.

Ésta es la imagen que presenta la parte del Balcón que no se ha tocado aún. Como decía en mis anteriores artículos, la desidia, la falta de limpieza y de mantenimiento de la balaustrada le ha llevado a tener este penoso aspecto. Sin embargo, ésta y no otra es la balaustrada clásica, la imagen ligada a Larache y a su gente, y ésta es la que requiere de una actuación urgente que la recupere y la reconstruya.

Las siguientes fotografías tomadas por Alejandro, nos muestran la parte del nuevo balcón que ya lleva un tiempo terminada, consistente en una serie de terrazas a diferentes niveles que bajan por el acantilado. El proyecto diseñado, extiende estas terrazas también por el centro del actual Balcón, es decir, lo que aún no se ha derribado, aunque ya hay una parte de esas terrazas que quedan bajo la vieja balaustrada, rompiendo la sensación de estar sobre el acantilado.

Sobre gustos no hay nada escrito, pero lo cierto es que este diseño de terrazas, impersonal, copiado de cientos de terrazas idénticas ya existentes en diferentes ciudades, desnaturalizan, en mi opinión, la singularidad del Balcón del Atlántico de Larache. Hay cosas que pertenecen al patrimonio de una ciudad, y hay cosas que pasan a formar parte del patrimonio sentimental de varias generaciones.

Si miramos al Atlántico, estas terrazas quedan a nuestra izquierda y parte de ella bajo el propio actual Balcón, mientras que el viejo Balcón que se mantiene en pie, lo que queda de él, ocupa nuestro frente y nuestra derecha, hacia el Castillo de San Antonio. Los derribos que se denunciaron los pasados días se encuentran también en la zona izquierda, y tienen por objeto dar mayor acceso a las terrazas de bajada que se muestran en estas fotografías.

A esto se le llama modernidad, creo. Sin embargo, la modernidad no es incompatible con el desarrollo y protección del patrimonio arquitectónico y urbano de una ciudad. Larache es conocida y reconocida por su viejo Balcón del Atlántico, que no nos engañen; un mirador único y diferente. La conjugación racional de los servicios públicos adecuados para la población y la defensa del propio patrimonio sirve no sólo para beneficio y provecho de sus moradores, sino para mostrar al visitante la riqueza de su historia y de su pasado. Larache es una ciudad marroquí, y su historia se alimenta de influencias culturales marroquí, por supuesto, pero también fenicia, romana, árabe, hebrea, española, portuguesa… Sevilla es muy española, pero nadie imagina Sevilla sin su Giralda o sin su Torre del Oro, árabes.

Pongamos un ejemplo ingenuo o simplista, pero muy clarificador: Supongamos que las autoridades de Marrakech deciden mañana que la famosa plaza de Yamaa el Fna va a ser rediseñada, que van a poner una fuente en medio y un edificio para que los comerciantes puedan montar sus puestos en el interior… Alguien argumentaría que eso es la modernidad, que lo viejo es mejor tirarlo o cambiarlo, pero lo cierto es que habrían acabado con la tradición, con la historia y con la memoria de esa ciudad. Nada sería ya igual. Y quienes viajan desde todos los puntos del planeta para ver la famosa plaza dejarían de hacerlo porque, ¿a quién el interesa visitar otro centro comercial más? Igual le ocurre a nuestro Balcón del Atlántico… ¿A quién le interesa descubrir otra terraza identica a la que se puede ver en otra ciudad española, portuguesa o marroquí? No confudamos lo viejo con lo antiguo, porque no es lo mismo.

Me confirman que, efectivamente, la maqueta del proyecto contempla el cambio en todo el Balcón. También me confirman que se ha comenzado a recoger firmas en Larache contra ese proyecto, con el objetivo de que, al menos, se restaure lo que aún queda del viejo y querido Balcón del Atlántico de Larache. Que así sea. Incha Al´láh. 

Sergio Barce, noviembre 2011

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LARACHE vista por… JAVIER LOBO (3)

Edifcio Lixus

Es la tercera vez que cuelgo fotografías de Javi Lobo, un larachense que guarda las imágenes que más ama en su corazón y en la memoria de su cámara de fotos.

bakalito

Me suele enviar las que hace, y aunque es difícil escoger cuáles poner y cuáles descartar, creo que la opción de ir mostrándolas con cuenta gotas nos sale rentable a todos.

estación de autobuses

A mí, porque voy dando pinceladas a cada tiempo con estas fotos, llenas de cariño, para darle vida a este blog, y a los que las contempláis porque las descubrís poco a poco, lo que les da mayor valor, si cabe.

Como esta imagen del Balcón del Atlántico, todas ellas son fotografías que hablan por sí solas, que a cualquier larachense le hace recordar algo: una vivencia, una experiencia, una escena de su vida, un lugar en el que sucedió ese acontecimiento especial para él o para alguien de su entorno.

Pasaje del Cine Ideal

Son los rincones que hemos transitado una y cien veces, indisolubles a nosotros. Cada una de las calles de Larache guarda una y cien historias. Javi Lobo, a lo largo de los años, las ha ido recopilando, y, ahora, son como un pequeño baúl de recuerdos en el que ir contemplando el cambio de la ciudad…

También las playas están tan unidas a nuestras experiencias que merecerían un capítulo aparte: la playa de Miami, la playa peligrosa, la de la otra banda…

Pero al igual que las calles, las playas, los rincones históricos de Larache, Javi Lobo no deja de observar los pequeños detalles, como los bakalitos, los vendedores de verduras, las barberías… Estas son las imágenes del hombre que no abandona el cálido afecto por su pueblo, por su Larache.

Javi Lobo, y su mujer Angela, son dos personas excepcionales, que siento muy cerca de mí. Áquí la fotografió con Mohamed Sibari:

 Angela y Javi, larachenses, dos fantásticas personas, pero mejores amigos.

Sergio Barce

Javi Lobo y «Pelé»

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Diálogos de Películas 11

Cine Avenida, de Larache. Foto de Javi Lobo

Hay diálogos antológicos, pero pocos como éste de Groucho Marx…

Groucho Marx y Margaret Dumond

Un día en las carreras (A Day at The Races, 1937), dirigida por Sam Wood

Groucho Marx:   ¿Ya has olvidado aquellas noches en la Riviera cuando los dos contemplábamos el cielo? Éramos jóvenes, alegres, inocentes. La noche en que bebí champaña en tu zapato: dos litros. Hubiera cabido más, pero llevabas plantillas. ¡Oh, Hildegarde! No es que me importe, pero, ¿dónde está tu marido?
Margaret Dumont:   ¡Ha muerto!
Groucho:   Seguro que sólo es una excusa.
Margaret Dumont:   Estuve con él hasta el final.
Groucho:   No me extraña que falleciera.
Margaret Dumont.:  Lo estreché entre mis brazos y lo besé.
Groucho:   Entonces, fue un asesinato. ¿Te casarías conmigo? ¿Te dejó mucho dinero? Responde primero a lo segundo.
Margaret Dumont:   ¡Me dejó toda su fortuna!
Groucho:   ¿No comprendes lo que intento decirte? Te amo. Pensarás que soy un sentimental, pero… ¿te importaría darme un mechón de tu cabello?
Margaret Dumont:   ¿Un mechón de mi cabello?
Groucho:   Y no te quejes. Te iba a pedir toda la peluca. Cásate conmigo y tendremos nuestra propia familia.
Margaret Dumont.:   ¡Oh, sería maravilloso! Y dime, cariño, ¿tendríamos una bonita casa?
Groucho:   Pues claro. ¿No estarás pensando en mudarte?
Margaret Dumont:   Temo que después de llevar algún tiempo casados, encuentres una mujer hermosa y te olvides de mí.
Groucho:   No te olvidaré. Te escribiré todas las semanas.

 

Encubridora (Rancho Notorious, 1952) de Fritz Lang

Marlene Dietrich: Me gustaría que te fueses ahora y volvieras hace diez años.

 

Woody Allen, en Zelig

Zelig, 1983, de Woody Allen

Voz en off:  Zelig ha vendido a Hollywood por una buena cantidad de dinero la historia de su vida. Cuando estalla el escándalo, el estudio cinematográfico pide la devolución del dinero. Zelig sólo puede devolver la mitad, ya que se ha gastado el resto. Furioso, el estudio le devuelve sólo la mitad de su vida. Se quedan con lo mejor y sólo le devuelven las horas de sueño y de comida.

 

 

 

 

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