“EL OLIVO DE LARACHE”, NUEVA NOVELA DE CARLOS TESSAINER Y TOMASICH

el olivo de larache portada

“…-¡Sidi, qué viejo estoy!

-¡Qué viejos estamos amigo! Debemos tener más o menos la misma edad.

-Sí, es posible; quizá dos o tres años de diferencia. Pero mira, para remover este trocito de tierra, llevo no sé cuánto tiempo. ¡Y estoy que no puedo más!

-¡Ven! Vamos a sentarnos junto a tu casa. Dile a Farida que nos prepare un té. Y aunque no me dejan, dame un cigarrillo de picadura de los que tanto me gustan. ¡Espero que Eli no me vea! -Ahmed se echó a reír mientras iba a decirle a su mujer que les hiciera un té.

Ya sentados uno junto al otro, no lejos de la mesa de mármol en que hacía tanto tiempo Rudolf le había operado y que continuaba repleta de macetas, este le preguntó:

-Ahmed, ¿tú que piensas de los lihudis (en dariya, judíos)?

-¿Y qué quieres que piense? -Ahmed lo miró estupefacto-. No entiendo tu pregunta.

-Sí, que ¿qué piensas de ellos?

-Sidi, ya estás con tus preguntas raras. ¿A dónde querrás llegar? No pienso nada en especial. Son personas como tú y yo; son infieles, igual que tú, pero <gentes del Libro>. Tienen su Libro sagrado y eso es muy importante. Llevan en el Magreb al-Aksa viviendo desde tiempos remotos; luego llegaron los que echaron los reyes cristianos de España, que conservan hasta la lengua del país que los expulsó. Pero el sultán los tiene bajo su tutela y protección y, sin su permiso, nadie puede ni tan siquiera juzgarlos. Son como todos: ya te lo he dicho, como tú o como yo. Los hay buenos y malos; los hay inmensamente ricos, pues son astutos para los negocios. Pero también los hay pobres; algunos tienen que vivir de la beneficencia de su comunidad. ¿Qué más quieres que te diga?

-Pero tú, tus amigos o a quienes conoces, ¿tenéis algo contra ellos?

-¿Por qué íbamos a tenerlo? He oído que hace mucho tiempo, en épocas de hambre o subida de impuestos, hubo persecuciones o asesinatos contra estas personas, pero eso ocurrió en el pasado.

-¿Y crees que son diferentes a los musulmanes o a los cristianos?

-¿Y por qué? Tú y yo somos distintos, pues nuestras religiones son distintas. Pero vosotros sois también <gentes del Libro> y debemos respetarnos, así lo dice el sagrado Corán, nuestro Libro. Lo mismo ocurre con ellos: nacen, viven y mueren. Y tienen su Libro como camino para llegar a Dios; el que quiera lo seguirá y el que no, sabrá lo que hace. Pero ¿por qué me preguntas esto? Lo único que tengo claro es que soy musulmán y marroquí; que aunque a estas alturas puedo decirte que los españoles no nos están tratando mal del todo, luchamos contra ellos en el pasado para conservar nuestra independencia, lo que como bien sabes, no fue posible conseguir. Y que con el favor de Al-lah, algún día recobraremos tanto la de la parte de nuestro país ocupada por España, como la ocupada por los franceses, que esos sí que nos tratan peor… ¡Pues Marruecos es solo uno!”

Este párrafo pertenece a El olivo de Larache (La historia de un cónsul alemán) que publica la editorial Avant (Barcelona, 2018), la nueva novela del escritor larachense Carlos Tessainer y Tomasich. Con la que, junto a los anteriores títulos Los pájaros del cielo (Sarriá – Málaga, 2001) y El árbol del acantilado (Sarriá – Málaga, 2006), cierra su trilogía sobre Larache.

En esta ocasión, Carlos centra su novela, además de en el olivo al que hace mención el título y que tiene un importante significado espiritual en la trama, en un personaje que, gracias a su nobleza y a su humanidad, ocupa un importante papel en la pequeña historia de esta ciudad marroquí: el que fuera penúltimo cónsul de Alemania en Larache.

Este hombre está enterrado en el nuevo cementerio cristiano de Larache, situado junto a los cementerios hebreo y musulmán, y en la lápida de su tumba puede leerse lo siguiente:

“Ruhe in Frieden in der von Dir so geliebten marokkanischen Erde”, que significa: “Descansa en paz en tu tierra, en tu querida tierra marroquí”.

Y es que Renschhausen amó con toda el alma a la ciudad de Larache y a su gente, pero, como ha ocurrido tantas veces en la historia, al morir el olvido fue su recompensa.

Carlos Tessainer me ha hablado muchas veces del cónsul alemán de Larache, pero al leer su novela me doy cuenta de la gigantesca talla personal y moral de este personaje. Con la profusión de datos a los que nos tiene acostumbrados ya Carlos Tessainer en sus diferentes obras, ya se trate de las novelas antes mencionadas o en sus ensayos, como el dedicado al Raisuni, teje la historia de Renschhausen desde su juventud hasta su muerte. Historia personal y profesional que conoce, además de por su condición de historiador, por la relación personal que mantuvo Renschhausen con su familia, el austríaco Ferdinand Tessainer y su mujer Anna, cuando se veían en Auámmara, que es donde vivían por entonces los abuelos de Carlos.

Y así, en su novela, nos lleva de la Alemania en la que Renschhausen creció y donde conoció a quien fuera su amor, su mujer y su amiga, al Marruecos en el que, desde finales del siglo XIX, se instaló como hombre de negocios y luego como representante de su país en Larache. Todo ese largo periplo le sirve al autor para que conozcamos en profundidad a su personaje y cuáles fueron los resortes que impulsaron su vida posterior.

Cuando la novela se adentra ya en la época de la Segunda Guerra Mundial, es cuando el ritmo de la narración cobra un vigor más intenso y emotivo. Éste es el núcleo central de la trama. Para muchos lectores, y también para muchos larachenses, será una sorpresa conocer qué ocurrió en Larache en esos años de oscuridad. Tras el alzamiento contra la República, la represión se hizo evidente y es desde ese mismo instante que la personalidad llena de humanidad del cónsul Renschhausen crece y se convierte en alguien providencial. Y así conocemos sus artimañas para poner a salvo a republicanos que, sin su ayuda, habrían perecido por el solo hecho de pensar distinto. Y luego, con el estallido de la II Guerra Mundial, sus ardides para poner también a salvo a miles de hebreos marroquíes. Obviamente no voy a desvelar en este pequeño artículo qué es lo que hizo Renschhausen para, jugándosela ante las autoridades nazis, sortearlos y hacerles creer que colaboraba con ellos cuando en realidad ayudaba a quienes podían ser perseguidos, detenidos y deportados a campos de concentración.

Los hechos históricos que relata y narra Carlos Tessainer acaecidos en diciembre de 1941 son una muestra de la valentía y del coraje de unos hombres que se jugaron la vida por salvar la de otros. Y todo eso sucedió en una pequeña ciudad de Marruecos: Larache. Y es algo que personalmente me emociona.

Tal y como deja entrever esta novela, las injusticias a veces se cometen por ignorancia. Quizá sea tiempo para, a partir de este libro, reivindicar la figura del penúltimo cónsul alemán. Y con él, el ejemplo de convivencia entre las tres culturas que dio Larache al mundo. Porque, como también deja bien claro Carlos Tessainer, para salvar la vida de esos miles de hebreos en estos acontecimientos intervinieron tanto judíos como cristianos y musulmanes. Un trozo de historia por la que Carlos nos guía con conocimiento de causa y con la pasión de su narrativa.

Una novela que hay que leer para conocer de verdad nuestra historia y las pequeñas grandes gestas protagonizadas por quienes ya nadie recuerda.

Sergio Barce, enero 2019

Más información sobre esta novela y cómo adquirirla, en el siguiente enlace:

https://www.avanteditorial.com/libro/el-olivo-de-larache-obra-en-papel/

carlos tessainer y tomasich

CARLOS TESSAINER

Etiquetado , , , , , , , ,

19 pensamientos en ““EL OLIVO DE LARACHE”, NUEVA NOVELA DE CARLOS TESSAINER Y TOMASICH

  1. León dice:

    Renchausen es un nombre de mi infancia . Nunca supe su origen. Pero se le mentaba en casa de mi abuela. Intentaré conseguir el libro de Carlos.
    Saludos

    • Carlos TESSAINER Y TOMASICH dice:

      Gracias por tu comentario, León. Por fin te vas a poder enterar quién fue Renschhausen y el porqué se le mentaba en casa de la descansada de tu abuela.
      Un abrazo
      CARLOS

  2. Raquel Moryoussef Fereres dice:

    Una novela preciosa que comencé a leer no más recibirla. Muchas gracias Carlos por habérmela obsequiado.
    Como te dije cuando terminé de leerla, me encantó y me sedujo desde la primera página, fue maravilloso aprender un poco más sobre la vida de este Cónsul Alemán que gracias a su noble corazón ayudó a tanta gente en esos tiempos tormentosos.

    Gracias a ti Sergio por compartir esta reseña de la misma en tu blog y espero que muchos de mis paisanos la compren y lean. Carlos cuando escribe una novela hace que uno se involucre en ella al punto de no querer parar de leerla.

    Felicitaciones de esta amiga que te quiere y aprecia.

    • Carlos TESSAINER Y TOMASICH dice:

      ¿Y qué puedo decirte yo? Mil gracias por tu valoración de la novela tras haberla leído.
      A quienes escribimos y no tenemos la suerte de ser presentadores de televisión ni proyección pública en virtud de nuestro trabajo, lo que les garantiza casi automáticamente un elevadísimo índice de ventas desde incluso antes de ser publicadas sus obras, comentarios como el tuyo son los que sirven de motor y dan ánimo y estímulo para seguir escribiendo. Y si es sobre Larache ¡mejor!
      Que tengas el mazzal más bonito que tu cara.
      Un abrazo de tu paisano y amigo
      CARLOS

  3. Carmen Allué dice:

    Intentaré encontrarla aquí en Valladolid difícil pero bueno si no se lo encargaré a mi hijo a Madrid un abrazo muy fuerte

    • Raquel Moryoussef Fereres dice:

      La puedes comprar directamente a la editorial y la recibes en tu casa

    • Carlos TESSAINER Y TOMASICH dice:

      Carmen, gracias por tu interés. Aparte de en la editorial, como Raquel veo que te ha dicho, la puedes encargar en cualquier librería de España (excepto en El Corte Inglés y Casa del Libro) o entrando en amazon.es y poniendo mi nombre.
      Saludos
      CARLOS

  4. Nadine dice:

    Creo que fue Borges el autor de esta frase:”el libro es la extensión de la memoria y de la imaginación ” y en la nueva novela de Carlos Tessainer se cumple. Nos abre los ojos ante un episodio histórico desconocido por la mayoría de los larachenses, oído pero no confirmado. Ahora con su rigor como investigador podemos corroborar la historia del cónsul
    alemán.
    Al mismo tiempo la imaginación, de la que el autor nos tiene acostumbrados, envuelve esta novela por la que planea el amor, el valor, la justicia y sobre todo la generosidad sin prejuicios .Gracias por hacernos disfrutar de tu escritura y esperamos la próxima.

    • Carlos TESSAINER Y TOMASICH dice:

      Sin duda hermosas palabras.
      Efectivamente la finalidad primordial de esta novela ha sido, como digo en la contraportada de la misma, rescatar del olvido a “Alguien que respetó la vida humana y que amó a Marruecos hasta su muerte”.
      Si con ella logro abrir los ojos del lector, no ya ante episodios históricos determinados- sin duda de gran trascendencia- sino a un personaje íntimamente ligado a la Historia de nuestra ciudad, cuyo nombre “suena” a muchos larachenses sin saber en la mayoría de los casos casi nada de él y que se caracterizó por su gran talla humana, habré conseguido aportar mi granito de arena para, de manera novelada, dar a conocer la figura del que fue el penúltimo vicecónsul o cónsul honorario de Alemania en Larache.
      Esta ha sido mi meta: arrojar luz sobre quien entre entre otras virtudes, dio muestras de una “generosidad sin prejuicios” .
      Un fuerte abrazo
      CARLOS

  5. Carolina dice:

    Carlos Tessainer, a través de sus obras, despierta la curiosidad en el lector por esas tierras marroquíes y sus gentes. Queda patente la excelente documentación previa sobre el tema del autor. Esperemos Carlos siga deleitándonos con sus obras. ¡ENHORABUENA!

  6. Carlos TESSAINER Y TOMASICH dice:

    Si soy capaz de suscitar la curiosidad del lector hacia Marruecos y sus gentes y, en concreto, sobre hechos acaecidos en lo que fue Protectorado de España en la zona norte de Marruecos entre 1912-1956, con ello de doy por satisfecho.
    Documentación sin duda hay. Pero sobre todo el haber sido depositario, por cuestiones familiares, de un rico legado testimonial aportado por mis mayores.
    Espero poder seguir deleitando a quien quiera leerme.
    Un gran abrazo
    CARLOS

  7. Aunque ya lo consiguió con sus dos novelas anteriores -“Los pájaros del cielo” y “El árbol del acantilado”-, de nuevo ha vuelto a sorprenderme haciendo gala de una brillante capacidad para describir y enseñar con deleite los escenarios en que se desarrolló una buena parte de su vida; seguramente la más añorada por haber transcurrido en una época en la que abundan vivencias y sueños que no se borran nunca. En esta nueva novela –“El olivo de Larache”- Carlos rezuma un grandísimo respeto por la vida y la dignidad de las personas sin distinción de raza, religión o creencias políticas; sin duda algo que en estos tiempos que corren parece que olvidamos más de la cuenta. Por otro lado, de una manera que parece obra de filigrana, aunque más bien debería decir que achacable a la admirable sensibilidad del autor, se recrea en cosas sencillas como las plantas -una de sus debilidades- hasta darles un protagonismo del que no podría prescindir en su afán por mostrar el hermoso escenario por el que transitó un buen trecho de su vida; así los gladiolos, geranios, jazmines o azucenas no sólo colorean y embellecen el jardín del protagonista, sino también el de los recuerdos que Carlos conserva de un tiempo que permanecerá siempre en el archivo personal de sus mejores momentos vividos. Asimismo el mar ocupa para él –quizás estoy pensando también en mí mismo como si fuera un personaje más de la novela, qué más quisiera yo- un sitio relevante; tanto que, como si de un bellísimo óleo se tratase, plasma con maestría la explosión de colorido que se produce en las impresionantes playas del ruidoso y altanero Atlántico a donde acuden a menudo los personajes principales de su novela. Todo ello en un alarde de meticulosidad y buen gusto que hasta casi permite al lector sentir el aroma de las flores, la suavidad de sus pétalos o la rugosidad del tronco de ese enigmático olivo que tan emotivo papel luce en el relato. Pero, aparte la belleza descriptiva de la que con tanto acierto hace gala, la novela es mucho más que todo eso, ya que muestra un fiel y yo diría que didáctico retrato de un interesante período del pasado siglo en el que la vida llegó a valer bien poco y, aun así, surgieron quienes desde su posición de privilegio arriesgaron para salvar a muchas criaturas en grave riesgo.

    Tras leerla, créanme, me atrevo a decir que yo he visitado Larache y me he empapado de su encanto que esta novela preservará para siempre, permitiendo que quien quiera pueda trasladarse a aquellos años en que aventuras, romanticismo y valores hoy algo devaluados se daban la mano.
    Felicidades, querido Carlos.

    (Corresponde a un fragmento de un artículo mío -“También yo estuve allí”- dedicado a la nueva novela de Carlos y publicado en mi blog: http://porlacalledeenmedioblog.WordPress.com )

    • Carlos TESSAINER Y TOMASICH dice:

      Querido Juan: ante un comentario-reflexión-crítica tan generosa, a uno solo le queda dar las gracias y sentirse estimulado para continuar escribiendo.
      Mucho y muy variado es lo que destacas de “El olivo de Larache” y lo que su lectura te ha transmitido.
      Señalaría entre otras muchas el que en tu opinión, “rezuma un grandísimo respeto por la vida y la dignidad de las personas sin distinción de raza, religión o creencias políticas”.
      También el que consideres que a tu juicio, constituye un “didáctico retrato de un interesante periodo del pasado siglo en el que la vida llegó a valer bien poco y, aun así, surgieron quienes desde su posición de privilegio arriesgaron para salvar a muchas criaturas en grave peligro”.
      Y sobre todo, y tal vez sea lo que más me emociona, el que a través de su lectura, y sin haber estado nunca allí, puedas afirmar: “me atrevo a decir que yo he visitado Larache y me he empapado de su encanto”. Si he conseguido con mi novela transportarte a “mi pueblo” aunque sea solo un poquito, sin necesidad de realizar el preceptivo viaje, con ello me doy por satisfecho.
      Un abrazo
      CARLOS

  8. BELLA BUZAGLO MOYAL dice:

    MI QUERIDO CARLOS .
    EN PRIMER LUGAR QUIERO AGRADECERTE DE TODO CORAZON DE HABERME REGALADO TU NUEVA NOBELA!! ME LA ENVIASTES HASTA JERUSALEM!

    EN SEGUNDO LUGAR AGRADEZCO A SERGIO POR LA CRONICA ESCRITA SOBRE LA NOBELA “”EL OLIVO DE LARACHE””

    ESTOY LEYENDO TU NOBELA Y HE LLEGADO CON MI LECTURA HASTA LA MITAD!
    A CADA PASO Y A CADA PARRAFO ME DELEITO CON LA MAJESTRIA QUE TIENES EN DEFINIR OBJETOS Y SITUACIONES CON TANTA CLARIDAD!!
    AL PRINCIPIO QUERIA, ,”DEVORARMELA !!,” …. PERO DESPUES PENSE QUE TENIA QUE IR DESPACITO Y “”SABOREAR””, CADA PALABRA Y LINEA AHI ESRITAS!!! SIII ESTOY ENCANTADA .!!!!

    LA EMOCION QUE SIENTO PORQUE SABES QUE YO CONOCI LA CASA DE LOS RENSCHHAUSEN. IBAMOS , A DEVOLVERLE LAS PRENDAS QUE MI DIFUNTA MADRE COSIA PARA UNA SENORA BIEN ENTRADA EN EDAD QUE CREO QUE FUE UNA DE SUS NIETAS…….

    RECUERDO PERFECTAMENTE EL JARDIN , LAS ESTATUAS Y CUADROS …..
    GRACIAS CARLOS POR HABERNOS REGALADO ESTE GRAN TROZO DE HISTORIA!!
    QUE DIOS TE DE SALUD Y VIDA LARGA FERASMAL !AMEN

  9. Carlos TESSAINER Y TOMASICH dice:

    Querida Bella: me fijjeo con el comentario que dejas en el blog de Sergio.
    Me siento muy satisfecho por las cosas que comentas mientras estás aún leyendo la novela: que te deleitas en las definiciones de objetos que en ella hago y la claridad que percibes en las situaciones que voy narrando. Y sobre todo, tu decisión de ir despacito (dabagar) para saborearla mejor.
    Me emociona que recuerdes la casa del cónsul Renschhausen cuando de niña la descansada de tu madre te mandaba allí para devolver las prendas que ella cosía para esta familia, que tan entrañable relación tuvo siempre con los hebreos.
    ¿Sabes? Desde que ha salido publicada la novela han contactado conmigo algunos larachenses para hacerme partícipe del hecho de haber estado en aquella casa y haber conocido a algún miembro de la familia Renschhausen. Hasta lo ha hecho una persona nonagenaria larachense, de religión judía, para decirme que ella se acuerda del cónsul Renschhausen y de lo mucho que lo apreciaba su padre. Esto para mí es muy importante, pues me demuestra que en esencia e incluso tratándose de una novela, bastantes de las cuestiones que en ella se abordan y de los hechos que se cuentan, no son producto de la fantasía.
    La señora “bien entrada en edad” que tú recuerdas, era la segunda de las hijas del cónsul, que trasladándose a Larache para cuidar a su padre cuando ya era anciano, se quedó en nuestra ciudad tras fallecer su padre y donde ella murió treinta y un años después. Está enterrada en Larache, en la misma sepultura que su madre.
    Ferazmal, un abrazo
    CARLOS

  10. Francisco dice:

    Soy bisnieto del prestigioso artista y escultor Cándido Mata Cañamaque,autor de todos los artesonados y balaustradas del palacio Renschhausen,un saludo….!!!

  11. Carlos TESSAINER Y TOMASICH dice:

    Hola, Francisco. Gracias por dejar su interesante comentario en este blog.
    Solo decirle que lo que usted llama “palacio” es en realidad un enorme edificio de tres alturas, en su día rematado con dos gigantescas coronas imperiales (en recuerdo de Alemania); es de estilo neobarroco alemán y su construcción se inició hacia 1908.Es sin duda el edificio más representativo de esta época en Tánger y tal vez el primero en construirse en lo que luego se llamó Avenida de España.
    Tras pasar a manos españolas, se convirtió en el Hotel Majestic .
    Lo interesante es que en la actualidad hay un proyecto de restauración de todo el conjunto arquitectónico que esperemos salga adelante, pues cuenta con el inconveniente de que gran parte del edificio se haya en régimen de alquiler u ocupación, siendo necesario su desalojo para el inicio de los trabajos.
    Excelente información la que aporta al dar a conocer la participación de su bisabuelo en la autoría de los artesonados y balaustradas del edificio, que por cierto, no se encuentra muy alejado del Teatro Cervantes, construido pocos años después y en el que el artista y escultor Cándido Mata Cañamaque realizó las esculturas y los bajorrelieves.
    Un saludo
    CARLOS

  12. Alberto Mrteh dice:

    Se nota que te ha gustado de verdad. Gracias por el descubrimiento.
    Es un placer leerte.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s