Archivos Mensuales: octubre 2016

LARACHE VISTA POR… AMIN AL-RIHÁNI

Desde Plinio el Viejo, han sido numerosos los escritores, viajeros y científicos que han considerado a Larache como el lugar en el que la mitología griega ubicaba el Jardín de las Hespérides. Yo también lo ubico en Larache, porque qué mejor lugar que el jardín de las flores (Al araish) para situar el jardín propiedad de la diosa Hera en el que nacían las manzanas de oro…

Amín Al-Riháni (1876-1940), intelectual, pensador, escritor libanés, también situó en Larache el mítico jardín de las Hespérides. Este autor de numerosos libros y ensayos, viajero incansable y uno de los padres del nacionalismo árabe, así lo describe en el libro que escribió tras su viaje a Marruecos en el año 1939.

amin-al-rihani

AMÍN AL-RIHÁNI

Es importante destacar su concepción de la unidad del nacionalismo árabe vista como conjunto, como un lazo que unía a toda la población árabe, y como ideólogo cristiano (era cristiano maronita) subrayaba en esa idea la importancia crucial de Mahoma y del Islam como elementos esenciales de esa misma identidad árabe que él defendía.

Volviendo al libro que escribió sobre Marruecos, titulado Marruecos: viaje por la zona del protectorado español (Al-Magrin al-Aqsá. Rihla fi mintaqat al-himàya al-isbàniya), Al-Riháni, además de exponer en él el origen de la ciudad de Larache y de aportar datos sobre su reciente historia como parte del protectorado español, hace un detallado recorrido por la Medina de Larache partiendo del Zoco Chico, una derscripción que, como decía más arriba, se corresponde con la de la ciudad del año 1939. Es como si Amín Al-Riháni hubiese paseado con una cámara tomavistas y hubiera filmado los lugares por los que pasaba.

Durante su recorrido, además de percatarse del mal estado de conservación en general de la ciudad, lo que más llamó su atención (y que aún hoy en día sigue haciéndolo a los turistas y visitantes de Larache) es que, en las calles de su Medina, apareciesen lápidas en las que se narraba la historia de los personajes que le dan nombre, en árabe y en español. Y al-Rihani, lo cuenta así:

“…El Zoco Chico, con sus tiendas, arcos y puertas, es el más amplio que he visto en la zona. Para sus negocios cuenta con dos bendiciones: en un extremo, el centro religioso, y en el otro, la mezquita. Y en verano cuenta aún con otra mayor, pues al lado de la mezquita hay una hermosa marquesina, que es como un teatro, un salón cerrado con tres muros, cuya zona baja, muros y suelo, está recubierta de azulejos de brillantes colores. Su sola vista solaza a los visitantes.

Allá detrás, los tejados de la ciudad vieja, la puerta abierta a calles y callejones, con casas de las que únicamente se ve un muro con su puerta respectiva. ¡Cuán grande la curiosidad del extraño por estas callejuelas…!

(…) En las calles, sin embargo, por las esquinas, hay algo nuevo, único en su género. En las calles se revela la Historia, la historia de los árabes famosos, a quien desee aprenderla. Tomémosla de las calles de Larache, pues:

calle-rey-el-moaatamid

La calle de al-Mu´tamid b. ´Abbâd, con la noticia de su derrota y muerte en Agmât, y su legendario relato, está en la lápida que se encuentra debajo de su nombre.

Y la de Avicena, el famoso médico islámico Abû-´Ali al-Husayn Ibn ´Abd Allâh Ibn Sina, nacido el 370 de la Hégira (980 C.) y fallecido el 427 H. (1037 C.). La lápida está traducida al español.

Aquí, la plaza de Muley Ismâ´il, con una lápida en la que se lee: <Muley al-Mahdî Ibn Muley Ismâ´il Ibn Muley Muhammad I, Jalifa de la zona de Protectorado de España en Marruecos, de 1331 a 1342 (2 de abril de 1913 a 25 de octubre de 1923)>, lo cual está luego traducido al español.

calle-muley-el-mehdi

En la plaza del Soldado Desconocido está el Alcázar Nuevo, que tiene forma marroquí, y que se alza sobre un resto de muralla antigua, de época saadí. En el muro, junto a la puerta, una lápida dice: <En esta plaza y en este edificio se encontraba el Cuartel de la Policía Xerifiana, Compañía núm.6; luego lo estuvo la Policía Indígena, y después las Intervenciones bélicas, siendo óptima base de la hermandad de Marruecos y España sobre unos presupuestos elevados, al amparo de su Alteza el Jalifa Muley al-Hasan y del Generalísimo Franco, el Victorioso, amigo sincero de los musulmanes, 1325-1357/1907-1938>.

dscn2090

Original procedimiento para aprender la Historia. Apréndela mientras andas, por los zocos de esta ciudad, pero guárdate de adquirirla en las ciudades de nuestro Oriente árabe.

(…) Después del recorrido por la Larache antigua, con ayuda de uno de los niños del mercado, éste me guió a la escuela de recitación del Corán, semejante a las demás escuelas coránicas de Marruecos; un redil de inocentes que masticaban la palabra Alláh ¡mientras, replegada la larga barba sobre su pecho, el profesor dormitaba! Tras este espectáculo, volví a la plaza pública, donde me encontré con el Pachá de la ciudad, Jálib b. Ahmad al-Raysûni, que nos había brindado su hospitalidad el día de nuestra llegada, y que se alegró de que yo recorriera solo la ciudad. Me preguntó si había visitado la escuela pública femenina, la fábrica de alfombras y el edificio de la Asociación Benéfica Islámica. Mi respuesta fueron tres noes, por lo que me preguntó si deseaba visitarlas, ya que entonces me acompañaría. Vayamos, pues, dije…”

Curiosa y detallista narración la de este periodista, analista, viajero y escritor que falleció en su ciudad natal de Freike, en Líbano, a causa de un accidente de bicicleta.

La profesora Mª Dolores López Enamorado, recogió su descripción, más amplia, en su libro Larache a través de los textos.

Sergio Barce, octubre 2016

 

 

 

 

Etiquetado , , , ,

EL COLOFÓN DE «LA EMPERATRIZ DE TÁNGER», NOVELA DE SERGIO BARCE

Ahora que se encuentra en proceso de maquetación mi novela El libro de las palabras robadas, en la que se ha embarcado Ediciones del Genal para una preciosa y cuidada reedición, me doy cuenta de lo importantes que son los pequeños detalles en un libro.

Y uno de esos pequeños detalles a los que me refiero es el colofón.

Revisando La emperatriz de Tánger, vuelvo a comprobar que, el que me escribiera en su momento Nuria Ogalla Camacho para esa novela, es realmente hermoso, e incluso diría que es un anzuelo irresistible para incitar a leerla.

El colofón de La emperatriz de Tánger dice así:

Este libro se terminó de imprimir en Málaga,

a los pies del mismo mar que besa las orillas de Tánger.

Publicado por Ediciones del Genal.

Al cuidado de esta edición Librerías Proteo y Prometeo

MMXV

****

portada premio LA EMPERATRIZ DE TÁNGER

 

Etiquetado , , , , , ,

LARACHE – RESTAURACIÓN DEL EDIFICIO DE LA IGLESIA DE SAN JOSÉ

14449816_1208800072527009_1469877039985655866_n

Angie Ramírez me hace llegar unas líneas para insertarlas en mi blog, una magnífica noticia que llega de Larache: se está restaurando la iglesia de San José.

Visto lo visto, como anda el mundo, es como escuchar una sinfonía en medio del desierto. Larache de nuevo es el ejemplo vivo de que las tres culturas pueden y deben seguir trabajando juntas. La Medina ha ganado, está ganando un espacio cultural para sus habitantes, y eso siempre es un milagro.

La Asociación Alkazabah (Alcazaba) merece todo el reconocimiento por su larga y dura batalla por levantar la Medina de Larache. 

Sergio Barce

(Las fotos están tomadas de Facebook, de la página de la Asociación Alkazabah, y demuestran que, en esta ocasión, el sueño se hace realidad)

Hace dos años que se inició el borrador de la restauración, de lo que hoy es ya un proyecto consolidado, de la Iglesia de San José, en Larache.

Recuerdo que asistí, como invitada, a una reunión en la Comandancia con algunas asociaciones locales y entre ellas la Asociación Alcazaba y la Asociación Larache en el Mundo y donde se iban primando los deseos de los habitantes de las zonas más “doloridas”, por su abandono, de nuestra Larache, y cómo hacer para devolver a los habitantes de la zona de la Medina su esplendor de antaño.

Como representantes también estaban personas de la Junta de Andalucía, arquitectos y personal de la Comunidad Europea, junto a representantes y asesores de la Baladiya.

Se presentaron cinco proyectos, y se tenía que elegir uno a subvencionar, entre los que se hallaban: el Castillo, el Zoco Chico, por supuesto la Iglesia de San José, y alguno más.

La iglesia tenía todas las de perder ya que ni el Consulado, ni el Arzobispado, ni la propia Baladiya, ni tan siquiera el Gobernador daban por ella ni un duro; es más, la consigna era derrumbar este edificio emblemático.

Pero aquí tengo que decir que nuestro querido El Hachmi Yebari prendió la primera llama al insistir en recuperar el edificio, y yo misma, en una intervención que tuve en aquellas reuniones preliminares, dije que el objetivo tenía que ser el recuperarlo para el barrio como centro cultural.

Al final, intervino la Asociación Alcazaba, y con su tesón y su fuerza para llevarlo a cabo, y con mucha documentación y mucho amor por conservar algo tan emblemático de nuestra Larache, el lugar donde desde hace más de un siglo se levantó la primera iglesia de Larache, en la que se bautizaron muchos de nuestros antepasados y se casaron otros, como mis bisabuelos o mis abuelos..

Esta Iglesia está enclavado en la Medina, e independientemente de la inseguridad que generaba su lamentable estado a los habitantes colindantes, fue centro de las tres culturas, y, como algo mágico, su recuperación formará parte de esta convivencia que siempre ha existido en nuestra Larache.

Todo nuestro agradecimiento a la insistencia y al amor por la historia que han demostrado personas como Chakor Filali Anjeri, presidente de la Asociación Alcazaba, junto a Amina el Horr y su esposo, Mohamed Mrabet, la propia Asociación Alcazaba, Larache en el Mundo y todos los que han apostado porque vuelva a resurgir este bellísimo edificio que tanto queremos. 

Angie Ramírez

***

14570218_1222180944522255_5951803366654411966_n

***

14721551_1122031807892114_2185079767755916550_n

***

14711669_1122032081225420_1117436906373107197_o

***

14695531_1122032247892070_7860720161576171944_n

***

14720495_1122032524558709_1709121270935963191_n

***

14705727_1122032387892056_2471419662317166462_n

***

14570327_1222186884521661_7092722534411674258_n

***

14470395_1208798755860474_7174752546884329401_n

***

14708086_1234971796576503_2247398802137920917_o

***

chakib-flilah-anjrie-y-mohamed-mrabet-de-la-asociacion-alcazaba-de-larache

Chakib Flilah Anjrie y Mohamed Mrabet de la Asociación Alcazaba de Larache

***

***

 

Etiquetado , , , , ,

RICHARD FORD, ESCRITOR

el-periodista-depportivo

Mi admirado Richard Ford ha obtenido el Premio Princesa de Asturias de las Letras de este año. Aquí reproduzco su discurso íntegro al recibir el galardón.Un discurso sobre la tarea poética del escritor.

Majestades, queridos premiados, señoras y señores:

Pueden imaginarse ustedes el gran revuelo que nos causó a Kristina y a mí cuando una mañana del verano pasado recibimos un e-mail de Su Majestad, en el que se me informaba que, inexplicablemente, se me había concedido y se me iba a entregar hoy este premio magnífico. Siendo como soy norteamericano, digamos que tengo un contacto nada frecuente con… en fin, con monarca alguno. Y mucho menos con un rey y una reina de tan alta realeza como sus majestades. Pero estoy seguro de que podré acostumbrarme: soy escritor. Y no estoy tan ocupado. Tengo tiempo para estas cosas. Confío en que su majestad, el rey Felipe, y yo podamos seguir en contacto. Creo que el hecho de escribir a un rey, y de que ese rey escriba a un novelista (aun sin mediar este premio) seguramente sacará a la luz lo mejor de cada uno. Y no es que lo mejor de Su Majestad no se manifieste en todo momento.

Supongo que el hecho de estar aquí hoy, en este gran salón, en compañía de tantos notables, y de Sus Majestades, debería quizá infundirme un sentimiento de humildad. Pero se me hace difícil sentirme humilde en este estrado donde un día estuvo Woody Allen. Siento más bien un regocijo gozoso ante la maravilla de la vida, ante lo que nos puede acontecer en ella. Estoy seguro de que todos los que estamos hoy aquí sentimos lo mismo. Sin embargo, quienes somos escritores, percibimos siempre lo extraordinario que pueda haber en ese acontecer. Lo sabemos, pues lo encaramos cada día en cada página. Ortega y Gasset escribió, y para muchos de los presentes esto supondrá una observación icónica, que «la vida se nos da vacía». Para expresarlo con sencillez, existir se convierte en una tarea poética. Recibir la vida «vacía» no es sino otra forma de decir que todo puede suceder. Y la tarea poética del escritor consiste en hacer que, con la ayuda de la imaginación, sucedan más cosas, a fin de acrecentar el número de las que pueden concebirse, y, al hacerlo, realzar la riqueza y la densidad de las posibilidades humanas.

el-dia-de-la-independencia

Para mí, esa tarea «poética» convierte el oficio de escritor en una vocación gozosa, y optimista: los días como hoy (si es que alguna vez pudiera darse otro día como el de hoy) encarnan casi a la perfección ese carácter gozoso y optimista.

Los escritores son optimistas natos, si no siempre gozosos natos. A fin de cuentas, no competimos entre nosotros, o no deberíamos hacerlo. Cuando a alguno le sucede algo bueno, todos nos beneficiamos, pues vemos refrendada nuestra creencia de que pueden suceder cosas buenas. Un escritor de vocación da por supuesto asimismo un futuro en el que habrá lectores a los que les serán provechosos nuestros libros. También es privilegio de nuestra vocación crear para los demás algo bueno que antes no existía. Mi fallo como escritor, un fallo contra el que he luchado toda mi vida (tal vez a ustedes les pase lo mismo) está en que, aun siendo optimista, a veces, pierdo mi don para lo gozoso. Los asuntos graves me vuelven demasiado grave; en el mundo actual, el mundo que vemos a nuestro alrededor, hay excesiva gravedad, y ello no predispone demasiado a la alegría. Los norteamericanos lo vivimos cuando vemos que Donad Trump puede llegar a ser nuestro próximo presidente. Y les pasa lo mismo a los ciudadanos españoles cuando ven las desigualdades de renta y el abatimiento económico. Y les pasa también a los franceses, y a los griegos, y a los eritreos que huyen de África. Al parecer, la alegría mengua velozmente en el mundo, por lo que supongo que se hacen aún más necesarios los actos de la imaginación encaminados a inventarla.

El novelista norteamericano Henry James escribió una vez que no hay temas más humanos que los que reflejan, en la confusión vital, la relación entre la dicha y la carga, la relación entre las cosas que ayudan y las cosas que causan sufrimiento. Lo que James quería decir era que la vida está llena de infortunios, como la Biblia nos dice; pero que es posible aunar la desdicha con la felicidad e, incluso, con lo gozoso, mediante actos de imaginación. Como las dos caras de la máscara del teatro. No puedo generalizar y decirles a ustedes que la gran literatura sigue siempre una sola dirección, en un sentido o en otro. Pero sí puedo decir que, si estuviera en mi mano, querría ser un gran escritor; y que mi estrategia para lograrlo es siempre, si está a mi alcance, escribir historias que aúnen lo desdichado con lo jubiloso, y que, al hacerlo, se expanda nuestra conciencia de las posibilidades humanas, nuestra conciencia de que cualquier cosa es posible. Sería otra manera de entender a Ortega y su poética de la existencia. En suma: la literatura es libre, ¿no?

accion-de-gracias

En una sociedad libre como la mía y la de ustedes, nadie nos dice lo que debemos escribir. Nada depende del resultado de lo que escribimos salvo si lo que escribimos consigue éxito y es grande. ¿Por qué no tratamos, como hizo Cervantes, de imaginar más, por mucho que las fuerzas reduccionistas de la convención social nos digan que imaginemos menos?

Cuando veo la televisión y leo los periódicos en mi casa, en mi país, veo, por todas partes, que los intolerantes del mundo se afanan por dividir violentamente a los seres humanos. Para nosotros los escritores, sin embargo, la primera fuente de consuelo, la encarnación de nuestro optimismo está en «el otro», en lo mutuo. Lo único que me infunde esperanza es que, a veces, lo único que puede hacerlo son los actos cuyo objetivo es expandir la tolerancia, la aceptación del otro y la empatía, más allá de lo convencional, de lo meramente práctico y de lo mezquino. Los actos «poéticos» que, bien podría decir Ortega, son a un tiempo actos políticos.

Me considero un novelista político. Y no porque escriba acerca de políticos, de elecciones y de asuntos del gobierno y sus consecuencias (cosa que ya hago), sino porque, en mayor medida, todo lo que acabo de decir «es» la política. La política determina el destino de la humanidad al acrecentar nuestra capacidad de aceptar al prójimo, y de encontrar la empatía mutua y una causa común para todos. Si pudiera, rescataría lo que entendemos por política y restauraría el valor de esta palabra; me cercioraría de que evocara la necesidad de una respuesta imaginativa que nos hiciera recuperar la capacidad de vivir juntos, tal y como puede suceder en la literatura, y de que la política no acabara siendo, como en Estados Unidos, sinónimo de egoísmo y cinismo y engaño y despropósito. Sinónimo de infortunio.

Hoy es un día de esperanza. Sé que al recibir este valioso premio puede parecer que pienso que hoy todo tiene mejor aspecto en todas partes, y que poseo un don especial para la verdad. No es así. Hoy soy afortunado, eso es todo. Llegado el día, otro escritor estará donde yo estoy ahora. Y creo que esto es esperanzador. Pero es una verdad evidente para todos que el día de hoy constituye una breve, alentadora y hasta jubilosa unión, una pequeña y exquisita muestra de la clase de unión que el mundo literalmente se muere por lograr. Algo está sucediendo hoy aquí. Se ha traducido con talento la literatura de una lengua «extranjera», una lengua de una cultura distinta. Un editor valiente e idealista ha asumido el gran riesgo de apadrinar esta escritura, y se empeña en encontrar los lectores a quienes va dirigida. Bibliotecarios y libreros se han unido; la televisión difunde este acontecimiento en todo el planeta; sus majestades han dado su imprimátur; todo ello atestigua que hoy no solo asistimos a un acto literario sino también a un acto político, ambos en el sentido más básico y democrático del término «política», allí donde florece la expresión libre, y asimismo en su sentido más emblemático e histórico.

Hoy tengo aquí un cometido de representación, de subrogación de mis colegas del mundo, que valerosamente están haciendo grandes cosas en pro de la tolerancia y la empatía y el destino de todos, a menudo en circunstancias mucho más difíciles de las que yo haya tenido que afrontar nunca. Yo no vuelvo a casa en Siria. No vuelvo a casa en Birmania, o en Sudán del Sur, donde la tarea de la literatura, hacer que algo suceda, hacer que una vida vacía se convierta en poética para bien de todos, es prácticamente imposible. Y, sin embargo, la cumplen. Cabe la posibilidad de que alguno de ellos esté aquí el año que viene.

Mi compromiso, inspirado por este premio, es fácil. Consiste sencillamente en procurar no pensar que este maravilloso obsequio es un galardón que se me otorga al final de mi andadura, no pensar que soy demasiado viejo, que estoy en el ocaso de mi vida, sino más bien considerarlo un estímulo, un afianzamiento de mi determinación de crear algo provechoso para el mundo. Tal vez aportar alegría. Para lograrlo, para esta tarea, les prometo que voy a poner lo mejor de mí mismo.

Richard Ford

richard-ford

RICHARD FORD

Etiquetado , ,

«À PEINE J´OUVRE LES YEUX», UN FILM DE LEYLA BOUZID

Dentro del 22 Festival de Cine Francés, que se está celebrando en Málaga, he podido ver la cinta tunecina À peine j´ouvre les yeux, dirigida por Leyla Bouzid.

Se trata de una modesta cinta que arranca de manera un tanto titubeante pero que, sin embargo, a medida que avanza el metraje acaba por involucrar al espectador en la historia de una joven tunecina y el grupo de amigos con los que comparte sus ansias de libertad y de creación artística. El grupo musical que han formado se convierte en la mejor manera de expresar sus sueños: la libertad, el amor, la crítica al poder establecido… 

a-peine-jouvre-les-yeux-cartel

La cinta mezcla el romanticismo, el análisis político del país, la música, las relaciones familiares y afectivas, la represión sexual y política, la marginación a la mujer… Porque de eso se trata: de mostrarnos cómo la sociedad tunecina acaba por romper los sueños de su generación más joven, en especial, los de sus mujeres, a las que se les cierra toda posibilidad de libertad en igualdad de condiciones con el hombre.

Me ha sorprendido la valentía de la propuesta, de los temas que aborda, de la crudeza de algunas imágenes para mostrar a qué grado de represión llega el poder establecido en Túnez, me ha emocionado la belleza de la mujer magrebí, su ímpetu y su fuerza, pero me ha decepcionado comprobar que sus metas puedan ser cercenadas de una manera tan execrable.

Me ha gustado la actriz protagonista, Baya Medhaffer, que derrocha energía y credibilidad. Pero especialmente me ha cautivado la actriz que interpreta a su madre: Ghalia Benali, una mujer de raza, actriz con un fuerte carisma, que muy contenida, sin embargo, transmite toda la frustración de una vida.

Una película especial, valiente, sincera, hermosa. Y, sin embargo, también demoledora y pesimista ante una realidad dura e injusta.

Sergio Barce, octubre 2016

leyla-bouzid-ghalia-ben-ali-cinemed-2015-01

La realizadora Leyla Bouzid, flanqueada por sus dos protagonistas: Ghalia Benali y Baya Medhaffer

 

Etiquetado , , ,