Archivo de la etiqueta: Literatura oral de Marruecos. En torno al personaje de Aisha Qandisha: ¿una lejana hermana de la Llorona?

FOTOS DE CINE – 29

En la fotografía, aparecen el actor James Fox (casi irreconocible con esa peluca) y el cantante Mike Jagger, durante el rodaje de la película Performance (1970) que dirigieron Nicolas Roeg y Daniel Cammel, y de la que Fox y Jagger eran los protagonistas.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es james-fox-y-mike-jagger.jpg

Escribe Mark Cousins en su enorme “Historia del Cine” acerca de esta cinta lo siguiente:

Los directores de fotografía desempeñaron un papel fundamental en la modernización del cine estadounidense de los años setenta, y justamente en Reino Unido uno de ellos acabaría convirtiéndose en uno de los mejores realizadores de la época. Nicolas Roeg logró labrarse una sólida reputación como cámara en el cine comercial. Su primera película fue una revisión del género de los films de gángsters tan radical en la forma y el contenido como conservadora lo fuera El padrino. Codirigida por el vanguardista escocés Daniel Cammel, Performance (Reino Unido, 1970) narra la historia de un gángster de poca monta (James Fox) que acaba refugiándose en la casa de una estrella del rock (Mike Jagger) y sus dos amantes. Tras adentrarse en un mundo de drogas y promiscuidad sexual, el gángster se ve obligado a afrontar su propia ambigüedad sexual; la estrella del rock ve en su violencia innata ese lado salvaje que él ha perdido. Por medio de espejos, maquillaje y ambigüedades espaciales, Roeg y Cammel logran plasmar con maestría la evolución psicológica de ambos personajes tal como hiciera Bergman con la actriz y la enfermera de Persona (Suecia, 1966). No obstante, Performance profundiza más en la figura del artista que el director sueco. Las escenas sobre el pasado del gángster se rodaron a veces con cámaras <saltonas> de 12 mm, que lo distorsionan todo. En la escena del disparo, la cámara parece viajar siguiendo la misma trayectoria que la bala, que atraviesa una cabeza y acaba empotrándose contra una imagen del escritor argentino Jorge Luis Borges. En realidad, la película hace eso mismo: empieza en el vistoso mundo de los bajos fondos de Londres para, a continuación, ir adentrándose en el subconsciente de los dos personajes y ver el papel que desempeña la sexualidad en sus vidas, y sus personalidades.”

Pasados tantos años, no me atrevo a volver a visionar esta película. Temo que el tiempo la haya maltratado y no conserve la frescura que recuerdo de ella, cuando la vi en el Cine Club Universitario, hace ya demasiado tiempo.

Sergio Barce, 4 de noviembre de 2022

Etiquetado , , , , , , , , , ,

«AISHA QANDISHA, EL MITO», POR AZIZ AMAHJOUR

Siendo niño, cómo corríamos por las calles de Larache cuando alguien gritaba «¡que viene la Aisha Qandisha!». Ni mirábamos atrás. Salías dándote patadas en el culo antes de que ella pudiera atraparte. «¡Bismi Lláhi arrahmáni arrahím!» gritaba alguno, que tampoco se detenía para comprobar que Aisha ya no nos seguía. Qué miedo daba su simple nombre.

La Aisha Qandisha, (que a veces se escribe como Aisha Kandisha) de la que se decía que era la más hermosa de las mujeres, pero que sus pies eran de cabra o de camello, y que si te atrapaba en sus redes morías o te volvías loco, es un personaje fascinante. Es parte de mi infancia, y aparece en algunos de mis relatos, y también en algún otro de mi nuevo libro de cuentos que espero tener ya listo para dentro de unas semanas. Incha Al´láh.

Aisha Kandiha

Mi apreciado amigo, el profesor Aziz Amahjour, escribió un artículo muy interesante y aleccionador sobre Aisha Qandisha para una conferencia pronunciada en la Facultad de Lengua y Literatura de la Universidad de San Nicolás de Hidalgo de Morelia (Michoacán – México) en 2012, titulado «Literatura oral de Marruecos. En torno al personaje de Aisha Qandisha: ¿una lejana hermana de la Llorona?«.

De este artículo reproduzco a continuación un fragmento:

«AISHA, EL MITO

Como mito, el tema hunde sus raíces en la época preislámica. Concretamente se le sitúa en la época de presencia fenicia en Marruecos (en torno al año 1000 a.C.). A Aisha se la relaciona con la diosa fenicia del amor Astarté, versión de la diosa babilónica Ishtár, gran símbolo de la fertilidad. De hecho, Aisha Qandisha aparece o vive donde hay agua, como ya hemos referido. Kedechas (de donde se supone que proviene su apellido o calificativo, según esta interpretación) son las santas de los templos cananeos donde se practicaba el sexo sagrado. Y a su marido Hammu Kayu (ya que, según se cree, Aisha también tiene marido) se le identifica con el marido de Astarté: Hamon. Curiosa correspondencia, por cierto, a nivel lingüístico, entre los dos nombres, como se puede observar.

Bien por importación, bien por identificación (o sea, tanto si fue introducida por los fenicios como porque ya existía como deidad femenina local), Aisha como mito, muy relacionado con el agua (ríos, estanques, prados, etc) es un claro símbolo de la fertilidad. Y al igual que las diosas orientales de los templos del amor sagrado, Aisha se vale de sus perfectas proporciones por una causa sagrada: luchar por su tierra y vengar la muerte de los suyos según la leyenda que sigue viva en el imaginario popular marroquí. Aunque, a decir verdad, Aisha lo es más -es más viva- como personaje que impone e infunde miedo; un miedo muy especial, fundido con una especie de respeto que raya en la misma devoción.

Aisha, como los auténticos dioses, sigue viva; de hecho el significado de su nombre lo indica: Aisha, <la viviente>. Aisha Qeddisa, según sentencia el profesor Chimenti, <decaída de su dignidad de diosa, habiendo perdido su nombre de Istar y no brillando ya entre los astros, no ha conservado otra cosa que su nombre de viviente y el respeto del pueblo, respeto del que participa con una infinidad de genios>.

Sea una reminiscencia de la diosa Astarté, un personaje legendario (la <Condesa> que luchó contra los portugueses) que el imaginario marroquí trató y trata de eternizar, o un espíritu maléfico, demonio o genio que infunde miedo y habita el inconsciente de muchos marroquíes, Aisha sigue siendo una diosa a juzgar por el respeto que impone y por sus atribuciones y su singular belleza.

El personaje de Aisha Qandisha guarda muchas similitudes con otros personajes del folclor universal, como las damas blancas del folclore europeo, las xtabay mayas, y, sobre todo, con el famoso personaje mexicano-azteca de la Llorona«.

Aziz Amahjour es Doctor por la Universidad Complutense de Madrid. Coordinador del Departamento de Estudios Hispánicos de la Facultad Multidisciplinar de Nador. Es especialista en Literatura Oral en el Mediterráneo e Hispanoamérica. Y, además, una gran persona. 

Sergio Barce, abril 2020

AZIZ AMAHJOUR

AZIZ AMAHJOUR

***

Paula Carbonell, Mohamed el Morabet, Aziz Amahjour, Mohamed Abrighach, José Sarria, Sergio Barce, Boujemaa El Abkari y Ahmed el Gamoun

CASABLANCA – Paula Carbonell, Mohamed el Morabet, Aziz Amahjour, Mohamed Abrighach, José Sarria, Sergio Barce, Boujemaa El Abkari y Ahmed el Gamoun

Etiquetado , , , , , , , ,