Los que hemos vivido en ciudades pequeñas, nos identificamos inmediatamente con la historia de ese cine de pueblo que narra la maravillosa película de Giuseppe Tornatore «Cinema Paradiso» (1989). Mientras veo este film (lo he visionado más de una decena de veces), pienso inevitablemente en el Cine Ideal y en el Teatro España y en el Cine Avenida y en el Coliseo… los cines de mi niñez que poblaron mi Larache de personajes extraordinarios y aventuras imposibles. La historia que cuenta la película, la relación entre un niño, Totó, y el proyeccionista del cine, Alfredo (encarnado por un inmenso Philippe Noiret), te llega a lo más hondo, también te hace pensar en qué habrá sido de esos hombres que trabajaban en aquellos cines y que nos hacían soñar mientras observaban desde sus cabinas nuestras reacciones.
Ya he confesado en otras ocasiones que el cine es una de mis pasiones. Y hoy me he acordado de una escena de esta película, quizá uno de los homenajes más hermosos que se han hecho al propio cine y también a esas escenas que la censura de una época oscura y triste cercenaba a los ciudadanos. Quien haya visto esta película sabe de qué hablo. Quien no lo haya hecho, debe hacerlo, porque sin duda va a disfrutar de algo inolvidable. La escena en sí es muy sencilla: el niño ya es hombre, y ahora Totó (que de mayor es interpretado por Jacques Perrin) se dispone a descubrir el legado que le ha dejado su viejo amigo Alfredo. No son más que trozos de viejas películas montadas en una concatenación de besos y escenas censuradas… Sin embargo, después de haber llegado hasta ese momento, el significado del regalo que le ha dejado Alfredo se torna tan hermoso y emocionante que te toca el corazón… Y para hacerla aún más bella, para hacerte incluso llorar como el personaje de Totó, la partitura de Ennio Morricone que la acompaña es, simplemente, sublime.
se puede ver en los siguientes cines de Marruecos:
Casablanca:
Megarama, Lynx, Ritz, Rif, ABC
Marrakech:
Megarama, El Coliseo
Tánger:
Paris
Tetuán:
Español
VER TRAILER DE LA PELÍCULA:
Me he emocionado con estas imágenes… Porque son hermosas, porque transmiten una fuerza arrolladora, y porque las ha rodado un amigo al que admiro profundamente y al que aprecio más de lo que él cree: el gran Kelai.
A medida que Abdeslam Kelai me vaya anunciando las nuevas salas en las que se proyecte, lo iré anunciando. Espero que llegue también muy pronto a los cines de España y Francia.
PERDICIÓN (Double indemnity, 1944) de Billy Wilder.
Con guión del propio Wilder y Raymond Chandler, basado en la novela de James M. Cain.
Barbara Stanwyck: Señor Neff, ¿por qué no viene mañana noche a eso de las ocho y media? Estará aquí.
Fred McMurray: ¿Quién?
BS: Mi marido. Tiene usted interés en hablar con él, ¿no?
FM: Así era, pero se me están pasando las ganas, créame.
BS: En este Estado hay un límite de velocidad: setenta kilómetros por hora.
FM: ¿Y a cuánto iba, agente?
BS: Yo diría que a noventa.
FM: Pues baje de su moto y póngame una multa.
BS: Mejor dejarlo en advertencia por esta vez.
FM: ¿Y si no da resultado?
BS: Le daré con la regla en los nudillos.
FM: ¿Y si me echo a llorar y pongo mi cabeza en su hombro?
BS: ¿Por qué no intenta ponerla en el de mi marido?
FM: Se acabó.
Trailer:
Fred McMaurray: (voz en off) Ya estaba todo… No había habido fallos. Nada se había olvidado. No había nada que pudiera delatarnos. Y sin embargo, Keyes, mientras iba por la calle hacia el bar… pensé de repente que todo acabaría mal. Parece absurdo, Keyes, pero así fue… No oía mis propios pasos: eran los de un hombre muerto…
MUJERES (The women, 1939) de George Cukor
THE OPPOSITE SEX (1956) de David Miller
Esta famosa frase se utilizó en las dos versiones de la misma historia,
en la primera era Joan Crawford quien lo decía, en la segunda Joan Collins:
Si hay algún Oscar indiscutible este año es el de Daniel Day-Lewis por su interpretación de “Lincoln”, pero también lo son el de Guión original para Quentin Tarantino y el de Mejor Actor de Reparto para Christoph Waltz, ambos por “Django desencadenado” (Django unchained), en mi modesta opinión la mejor película con permiso incluso de “Argo”.
Este año hablo con conocimiento de causa porque he visto prácticamente todas las películas candidatas, ya se sabe que cuando uno es un apasionado del cine hace este tipo de cosas., y, con sinceridad, “Django desencadenado” es la película que me habría gustado rodar (si fuera director de cine).
¿Qué tiene este film para que me haya gustado tanto? Pues tiene ritmo, es entretenida, te hace reír pero también te hace sufrir, es un western, el género cinematográfico por excelencia y que desde mi infancia me fascina, pero es además un spaghetti-western (junto a “Hasta que llegó su hora” –Once upon a time in the West- de Sergio Leone, el mejor). Sus diálogos son magistrales, pronto los veremos reproducidos en infinidad de blogs y de páginas dedicadas al cine, su banda sonora es poderosa y electrizante, sus imágenes impactantes. Ya lo anuncia su tráiler:
Trailer:
Quentin Tarantino es un embaucador, pero tan inteligente que arma sus películas como perfectos engranajes. Escribe un guión excelente y dirige con mano maestra. No oculta nada en esta película: coge uno de los títulos míticos del spaghetti-western “Django” (1966) de Sergio Corbucci y que protagonizara Franco Nero, en la que se narraban las peripecias de un pistolero que llega a un pueblo cochambroso del Oeste arrastrando un ataúd, pero, por supuesto, no rueda esa película, Sigue leyendo →
Es un documental, y terminas con un nudo en la garganta, o con lágrimas en los ojos. Absolutamente emocionado. Como tantas buenas películas y magníficos libros, me lo recomendó mi amigo Jesús Ortega, y solo puedo darle las gracias por animarme a ver esta joya.
Acaba de recibir el Oscar al Mejor Documental, se titula “Searching for sugar man” y está dirigido por Malik Bendjelloul, y cuenta una historia increíble, la historia de un cantante llamado Sixto Rodríguez.
Una de sus canciones es <Cause> (1971) y suena así:
Sixto Rodríguez grabó en USA dos discos: <Cold fact> en 1970 y <Coming from reality> en 1971. Como explican sus productores en el documental, no tuvo la menor repercusión, y no vendió más de Sigue leyendo →