
SINAGOGA DANAN
Shana Tova 5777 – שנה טובה תשע”ז
A mis amigos hebreos, especialmente a los larachenses,
a punto de llegar esta fecha tan señalada
os deseo un feliz año 5777



Escena de LOS CARNICEROS VERDES







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FELIPE III
“…La piratería en estos comienzos del siglo XVII se había adueñado por completo de la costa atlántica marroquí. Salé. La Mamora y Larache eran sus bases preferidas donde, junto a los piratas, se habían establecido multitud de traficantes sin escrúpulos que se encargaban de la venta de los cargamentos capturados. La autoridad que sobre el dominio de estas plazas tenían los sultanes marroquíes era más teórica que práctica. Por otro lado, existía una manifiesta tolerancia por parte de aquéllos, por cuanto lo corriente era que reyes y pretendientes cobrasen ciertos impuestos o bien percibiesen un tanto por ciento sobre las presas. Los corsarios accedían de buen grado a esta contribución…
(…) Larache por esta época era una plaza bien fortificada con una guarnición de 200 hombres al mando de un alcaide. A su puerto, afluían piratas de todas las nacionalidades y también era campo de acción de las naves holandesas. Por esta época el mayor enemigo que tenía la corona española, de cuyo dominio acababa de emanciparse, era precisamente Holanda. Este odio hacia España iba a acercar muy especialmente a los Países Bajos con Marruecos…”

CASTILLO LAQÁLIQ – Larache

“…teniendo en cuenta la escasez de numerario que sufría en aquel momento el Tesoro, se autorizaba a don Francisco de Varte Cerón, Presidente de la Casa de Contratación de Sevilla, y proveedor general de las Armadas Reales, para que éste, a cuenta de la próxima llegada de la plata de Indias, adelantase de Hacienda la cantidad necesaria para aumentar los 20.000 ducados hasta 100.000.
Que las galeras de Italia traerían seguramente unos 5.000 infantes y una buena batería, por lo que sería conveniente ir haciendo acopio de pertrechos y víveres, tanto para las fuerzas que tomarían la plaza, como para las que habrían de quedar en Larache (unos 2.000 hombres aproximadamente) en tanto que aquél se fortificase, período que se calculaba en unos seis meses.
Que, visto el problema de los gastadores y descartado lo poco apropiado de enviar moriscos a Berberisca, lo más aconsejable era utilizar para este fin a los propios soldados… (…)
Que, con respecto a la persona que habría de llevar el mando de la acción, el propio monarca decidiría en el momento oportuno…”

“…El estado de la mar dejaba mucho que desear, cosa que no era extraña en aquel litoral dado lo avanzado de la estación. No obstante, el marqués de Santa Cruz ordenó el desembarco de dos compañías de arcabuceros, una al mando del Maestre de Campo don Sancho de Luna y la otra bajo las órdenes del anónimo autor de la Relación de la jornada de Alarache hecha por el marqués de Santa Cruz. Llegaron hasta la costa los soldados sobre esquifes, con la misión de explorar y elegir el terreno más propicio para un desembarco general, más la fuerte marejada hacía muy difícil saltar a tierra. Los que lo intentaron, se vieron muy pronto en apuros. El agua les llegaba al pecho y la fuerte resaca, así como el abundante oleaje, hicieron que muchos fueran revolcados y perdieran las armas. La confusión y el desconcierto se iban haciendo cada vez mayores. Consciente del fracaso de la intentona ordenada por el marqués, el duque de Tursis impidió que continuara el desembarco…”

DON ÁLVARO DE BAZÁN