Archivos Mensuales: abril 2014

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ ESCRIBIÓ

gabriel-garcía-márquez

Adiós a García Márquez. Adiós con sus palabras, que es el mejor de los homenajes: un fragmento de La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada

Eréndira estaba bañando a la abuela cuando empezó el viento de su desgracia. La enorme mansión de argamasa lunar, extraviada en la soledad del desierto, se estremeció hasta los estribos con la primera embestida. Pero Eréndira y la abuela estaban hechas a los riesgos de aquella naturaleza desatinada, y apenas si notaron el calibre del viento en el baño adornado de pavorreales repetidos y mosaicos pueriles de termas romanas.
La abuela, desnuda y grande, parecía una hermosa ballena blanca en la alberca de mármol. La nieta había cumplido apenas los catorce años, y era lánguida y de huesos tiernos, y demasiado mansa para su edad. Con una parsimonia que tenía algo de rigor sagrado le hacía abluciones a la abuela con un agua en la que había hervido plantas depurativas y hojas de buen olor, y éstas se quedaban pegadas en las espaldas suculentas, en los cabellos metálicos y sueltos, en el hombro potente tatuado sin piedad con un escarnio de marineros.
—Anoche soñé que estaba esperando una carta —dijo la abuela.
Eréndira, que nunca hablaba si no era por motivos ineludibles, preguntó:
—¿Qué día era en el sueño?
—Jueves.
—Entonces era una carta con malas noticias —dijo Eréndira— pero no llegará nunca.
Cuando acabó de bañarla, llevó a la abuela a su dormitorio. Era tan gorda que sólo podía caminar apoyada en el hombro de la nieta, o con un báculo que parecía de obispo, pero aún en sus diligencias más difíciles se notaba el dominio de una grandeza anticuada. En la alcoba compuesta con un criterio excesivo y un poco demente, como toda la casa, Eréndira necesitó dos horas más para arreglar a la abuela. Le desenredó el cabello hebra por hebra, se lo perfumó y se lo peinó, le puso un vestido de flores ecuatoriales, le empolvó la cara con harina de talco, le pintó los labios con carmín, las mejillas con colorete, los párpados con almizcle y las uñas con esmalte de nácar, y cuando la tuvo emperifollado como una muñeca más grande que el tamaño humano la llevó a un jardín artificial de flores sofocantes como las del vestido, la sentó en una poltrona que tenía el fundamento y la alcurnia de un trono, y la dejó escuchando los discos fugaces del gramófono de bocina.
Mientras la abuela navegaba por las ciénagas del pasado, Eréndira se ocupó de barrer la casa, que era oscura y abigarrada, con muebles frenéticos y estatuas de césares inventados, y arañas de lágrimas y ángeles de alabastro, y un piano con barniz de oro, y numerosos relojes de formas y medidas imprevisibles. Tenía en el patio una cisterna para almacenar durante muchos años el agua llevada a lomo de indio desde manantiales remotos, y en una argolla de la cisterna había un avestruz raquítico, el único animal de plumas que pudo sobrevivir al tormento de aquel clima malvado. Estaba lejos de todo, en el alma del desierto, junto a una ranchería de calles miserables y ardientes, donde los chivos se suicidaban de desolación cuando soplaba el viento de la desgracia.

Eréndira

Etiquetado , ,

«EL CUARTO DE LAS ESTRELLAS», UNA NOVELA DE JOSE ANTONIO GARRIGA VELA

José Antonio Garriga Vela sigue sorprendiéndome con sus novelas, convertido sin duda en uno de los grandes narradores españoles de los últimos años. Después de sus anteriores obras, en 2008 llegó esa maravilla que es Pacífico (Anagrama), novela con la que consiguió el Premio Dulce Chacón, ese precioso libro de relatos que tituló El anorak de Picasso (Candaya, 2010), y el pasado año, con su última novela El cuarto de las estrellas (Siruela), obtuvo el Premio Café Gijón 2013.

EL CUATO DE LAS ESTRELLAS

(…) Teresa conducía el coche. Me miró de soslayo sin decir nada. No quiso interrumpir mis pensamientos. Le agradezco esa complicidad que no necesita palabras. La mayoría de las personas no soportan el silencio, se sienten incómodos sin hablar y entonces hablan demasiado. Al llegar a La Araña aparcó delante del estanco y permaneció sentada. Me dijo que de pequeña se tumbaba en el porche de la casa de sus padres y se dedicaba a mirar el firmamento. La luz de las estrellas era el hilo del tiempo. Me explicó que la luz que emite una estrella tarda en llegar a nosotros alrededor de cien años. El rayo de luz hace táctil ese hilo que nos une con el pasado. Una estrella puede morir, pero su luz permanece el tiempo que tarda en llegar a la Tierra.
Al oírla, me convierto en el funambulista que pasea sobre el hilo del tiempo. Me traslado cien años atrás y luego regreso de nuevo al presente. Voy, vuelvo y me detengo, igual que hizo Philippe Petit entre los sesenta metros que separaban las Torres Gemelas. Me atrae desandar los caminos. (…)

El cuarto de las estrellas es una novela escrita en espiral.
José Antonio Garriga, que escribe con la apariencia de lo fácil, urde una curiosa trama en la que mezcla cosas tan dispares y aparentemente lejanas como la aventura del funambulista Philippe Petit cuando cruzó ilegalmente las Torres Gemelas de Nueva York (protagonista de ese memorable documental titulado Man on wire, del que escribí en su momento un pequeño artículo), la del padre del protagonista narrador al que un premio de lotería cambiará por completo, y su vida en La Araña, ese lugar extraño pero tan unido a la pequeña historia de Málaga, donde se levanta la cementera Goliat, convertida en ese monstruo que acecha a los habitantes de la zona, y donde también descubriremos, junto a Luis Cisneros o al Comunista, a su madre y a su amante, un topo que no puede escapar de su escondite, y a esa mujer que aparece de tarde en tarde con su coche fúnebre para alegrar a algunos hombres, y, además de todo esto, el narrador acaba de sufrir un accidente que le ha hecho perder temporalmente la memoria…
En este libro, todos guardan secretos que irán desvelándose de una manera sugerente y casi poética, y todos viven rodeados de un halo de misterio, de silencios y de complicidades, en esa espiral narrativa que mencionaba antes, pues cada pequeño capítulo avanza y retrocede y nos hace girar sobre los mismos acontecimientos hasta que se van abriendo los visillos de las ventanas que nos dejan descubrir ese mundo hasta ahora oculto.

José Antonio Garriga Vela - foto C. Moret - diario sur.es

José Antonio Garriga Vela – foto C. Moret – diario sur.es

Reconozco a José Antonio Garriga en su permanente vaivén entre la vida y la muerte, en ese juego con el que siempre parece disfrutar cuando escribe y en el que emplea fantasmas familiares para desnudar a sus protagonistas, los vivos son como muertos que deambulan por ese débil cable que han de cruzar en vida, y los muertos son como vivos que se resisten a abandonar este mundo.
Philippe Petit cruza una vez más, de la mano de Garriga Vela, el espacio que separaba las Torres Gemelas aquel 7 de agosto de 1974, y fue como si el padre del protagonista se quedara suspendido en el aire. Un acontecimiento que sirve para jugar a la vida y a la muerte, para construir una historia fascinante y mágica.
La virtud de José Antonio Garriga Vela, además de esa narrativa envolvente que te va atrapando en su tupida red, y que hace que no puedas dejar su novela, es la de crear personajes inolvidables. Incluso los secundarios cobran un protagonismo singular. En esta novela en concreto quizá sea el personaje de Teresa el que más me ha conmovido. Y me atrevo a aventurar que es un hermoso e íntimo homenaje de José Antonio.
Conocer personalmente a José Antonio Garriga Vela es todo un lujo. Lo admiro, profundamente. Y tras leer El cuarto de las estrellas, lo admiro aún más.
Sergio Barce, abril 2014

(…)
Hubo un tiempo en el que mi padre no fue solo el hombre gris que pasaba diez horas al día encorvado sobre la mesa cubierta de papeles y de polvo de la oficina de la Fábrica de Cementos Goliat, sino también el héroe que se transformaba al llegar a casa. Un domingo que estábamos desayunando en el patio trasero oímos un gran alboroto en la calle. Mi madre se asomó para ver lo qué ocurría y una vecina le comunicó que la fábrica estaba ardiendo. Mi padre se levantó de la silla, escupió polvo sobre el arriate de flores mustias y con el tono imperturbable de los aventureros del lejano Oeste dijo secamente:
-Voy a apagar el fuego.
Yo tenía entonces cinco años y era incapaz de descubrir las mentiras de mi padre. Unas horas después estaba de vuelta y no acertaba a introducir la llave en la cerradura. Al fin consiguió abrir con dificultad la puerta de la calle y traspasar el umbral del recibidor dando traspiés como un cowboy herido. Lo recuerdo sofocado, sudoroso y con los ojos irritados, aunque sin desprender olor a humo. Tampoco tenía ninguna magulladura. No distinguí la más mínima secuela del incendio en la cara ni en la ropa de mi padre. Sin embargo, parecía abatido. Al verme sacó fuerzas de flaqueza, irguió el cuerpo y echó el cuerpo hacia atrás como si pretendiera disparar el último tiro antes de caer al suelo.
-Ya he apagado el fuego.
Mi madre estaba acostumbrada a sus proezas etílicas y no le hizo caso. Además, la misma vecina que nos informó del incendio anunció poco después que se trataba de un simulacro de emergencia que se estaba realizando en la fábrica y que los empleados administrativos estaban exentos de participar en el ejercicio. Después de almorzar, mi padre se echó la siesta y yo me acosté encima de él. Tuve la sensación de hallarme tendido sobre una montaña que respiraba, que dormía profundamente, que rugía como el gigante Goliat. (…)

José Antonio Garriga Vela y Sergio Barce, en Larache

José Antonio Garriga Vela y Sergio Barce, en Larache

 

Etiquetado , , , , , ,

FELIZ FIESTA DEL PESAJ

Este 14 de abril, y hasta el día 22, se celebra la fiesta del Pesaj, en la que los hebreos conmemoran su salida de Egipto hacia la tierra prometida, guiados por Moisés.
Es la fecha en la que se acostumbra a comer matzá, que simboliza la humildad, y alimentos kosher.

Por eso quiero felicitar a todos mis paisanos larachenses que profesan la religión hebrea en esta fiesta tan especial para ellos.

Sergio Barce

Los diez mandamientos

Etiquetado , , ,

LARACHE – EXPOSICIÓN DEL PINTOR LARACHENSE MOHAMAD GUENOUNI

Ahmed Guennouni, Ahmed Ragala y MOHAMAD GUENOUNI

Ahmed Guennouni, Ahmed Ragala y MOHAMAD GUENOUNI

Una buena noticia, se ha inaugurado en la Sala Freedom de Larache, la exposición del pintor larachense MOHAMAD GUENOUNI. Cuando los amigos hacen cosas que merecen la pena, hay que difundirlas por los cuatro vientos.

Y gracias a su pintura, todo se ha llenado de color…

Sergio Barce

15106_1410114492574268_3507377_n

I N V I T A C I O N

EXPOSICIÓN DE PINTURAS
«Creaciones y experiencias artísticas, Entre realismo e imaginación en Movimiento»

del pintor MOHAMAD GUENOUNI 
en FREEDOM GALLERY

 58.ASSADR ALAADAM (BARRIO GUEBIBAT) LARACHE

ABIERTA HASTA EL 30 DE ABRIL de 2014

 

Ahmed Guenouni, actuando ayer, día de la inauguración de la exposición

Ahmed Guenouni, actuando ayer, día de la inauguración de la exposición

 * * *

Jamal Nouman también actuó en la inauguración de esta exposición

Jamal Nouman también actuó en la inauguración de esta exposición

Etiquetado , , , ,

SALE EL NUM. 3 DE LA REVISTA CULTURAL «HÉRCULES»

En este número 3 de la <Revista Cultural Hércules> se incluye mi relato Tal vez la eternidad.

Reproduzco el anuncio que hace de la salida del nº 3 de la revista por su directora Nurya Ruiz.

Sergio Barce

portada Revista Hércules 3

Queridos amigos

Desde hace apenas unos días, la revista HÉRCULES CULTURAL número 3, ya está entre nosotros. A diferencia de las dos anteriores, la n.3 y siguientes, la portada será diseñada por los mejores dibujantes de la zona, en esta ocasión la portada está diseñada por el dibujante de cómic, Antonio Rojo.

La primera presentación de la revista será en el Inst. Virgen de la Esperanza de La Linea, el próximo 10 de Abril, a las 7,30 de la tarde, donde los niños de bachiller realizarán una conferencia sobre la revista incluida como trabajo de la asignatura de literatura, coordinado por la tutora, organizado por la asociación Mar del Sur y el AMPA ofrecerá una copa a final del acto. Se espera la asistencia del defensor del pueblo andaluz, así como autoridades del ayuntamiento linense y músicos de Gibraltar y Campo de Gibraltar.

La asistencia es libre, así que os invito a participar en el acto.

Después seguirán presentaciones en Tarifa, Algeciras, Manilva, Málaga, Los Barrios, San Roque hasta terminar el trimestre a finales de Junio.

Podéis descargarla desde la web de Issuu:

http://issuu.com/nuriaruiz6/docs/revista_3_web_para_subir

así como la 1 y la 2:

http://issuu.com/nuriaruiz6/docs/virtual_2

***

http://issuu.com/nuriaruiz6/docs/revista_virtual

Espero que os guste y que corráis la voz a todo el mundo. Que todo el mundo pueda participar en la revista. Que todo el mundo pueda leer la revista.

Desde este momento, para quienes quieran suscribirse a la revista y tenerla físicamente, adjunto boleto de suscripción.

A disfrutar de la revista.

Un saludo

Nurya Ruiz F.

Escritora y Comunicadora.

Delegada Unión Nacional de Escritores en Campo de Gibraltar.

Miembro de ACE.

Directora revista HÉRCULES CULTURAL

Etiquetado , , ,