EL POETA RON PADGETT Y LA PELÍCULA PATERSON

PATERSON

   Hay una película preciosa de Jim Jarmusch que se titula Paterson (2016). Es de una cadencia y un ritmo pausado pero la trama es envolvente hasta el extremo de emocionar de una manera muy íntima. En esa película se leen unos versos de un poeta americano llamado Ron Padgett que le dan un toque muy especial a la historia.

Mi amigo Jesús Ortega me lo ha recordado enviándome un poema de Padgett que acaba de traducir del inglés. Y me ha comentado que precisamente se trata de un autor muy admirado del director Jim Jarmush, y que por eso lo contrató para escribir los poemas que aparecen en el film. Por lo que parece, me cuenta Jesús, su obra poética sigue inédita en español, salvo una recopilación de poemas que acaba de publicar la editorial Kriller71.

RON PADGETT

RON PADGETT

Aquí os dejo el poema (tanto en inglés como en español) que ha traducido Jesús Ortega de Ron Padgett, titulado Cómo ser perfecto (How to be perfect) que, aunque parezca un texto de lo más sencillo, encierra a veces sentencias dignas de ser enmarcadas. Que lo disfrutéis.

Sergio Barce, diciembre 2018 

Cómo ser perfecto

por Ron Padgett

 

Todo es perfecto, querido amigo.

—KEROUAC

Duerme un poco.

No des consejos.

Cuida los dientes y encías.

No te asustes por nada que no puedas controlar. No te asustes, por ejemplo, porque se pudiera derrumbar el edificio mientras duermes o porque algún ser querido pudiese caer muerto de repente.

Tómate una naranja todas las mañanas.

Se agradable. Te ayudará a ser feliz.

Eleva tus pulsaciones a 120 durante 20 minutos seguidos cuatro o cinco veces por semana haciendo algo con lo que disfrutes.

Ten esperanza en todo. No esperes nada.

Cuida primero las cosas que estén cerca de casa. Arregla tu habitación antes de salvar el mundo. Luego salva el mundo.

Que sepas que el deseo de ser perfecto es probablemente la expresión velada de otro deseo —ser amado, tal vez, o no morir.

Establece contacto visual con un árbol.

Se escéptico con todas las opiniones, pero intenta ver el valor de cada una de ellas.

Viste de forma que te agrade tanto a ti como a los que te rodean.

No hables rápido.

Aprende algo cada día. (Dzien dobre!)

Se amable con las personas antes de que tengan la oportunidad de comportarse mal.

No permanezcas más de una semana enfadado con ninguna cosa, pero no olvides qué es lo que te tuvo enfadado. Mantén tu enfado al alcance de la mano, como si fuera una bola de cristal. Añádelo después a tu colección de bolas de cristal.

Se leal.

Lleva zapatos cómodos.

Organiza tus actividades para que presenten un agradable equilibrio y variedad.

Se amable con las personas mayores, incluso cuando sean odiosas. Cuando seas viejo, se amable con los jóvenes. No les tires el bastón cuando te llamen abuelo. ¡Son tus nietos!

Vive con algún animal.

No pases mucho tiempo con grupos grandes de personas.

Si necesitas ayuda, pídela.

Trabájate una buena postura hasta que resulte natural.

Si alguien mata a un hijo tuyo, coge un arma y le vuelas la cabeza.

Organízate el día de forma que no tengas que ir con prisas.

Que se note que aprecias las cosas que la gente hace por ti, incluso si les has pagado, incluso si se trata de favores que no has pedido.

No derroches el dinero que podrías estar dándole a los que lo necesitan.

Asume que la sociedad tiene defectos. Después llora solo cuando descubras que tiene muchos más de los que imaginabas.

Cuando te presten algo, devuélvelo en mejores condiciones incluso.

En la medida de lo posible, utiliza objetos de madera en vez de los de plástico o de metal.

Mira ese pájaro que va por ahí.

Después de cenar, friega  los platos.

Cálmate.

Visita otros países, a excepción de aquéllos cuyos habitantes hayan manifestado algún deseo de matarte.

No esperes que tus hijos te quieran, para que así puedan hacerlo si  ellos lo desean.

Medita sobre lo espiritual. Luego ve un paso más allá si te apetece. ¿Qué es lo que hay ahí fuera (dentro)?

Canta de vez en cuando.

Se puntual, pero, si llegas tarde, no seas pesado dando excusas.

No seas demasiado auto crítico ni demasiado auto complaciente.

No pienses que existe el progreso. No existe.

Sube las escaleras.

No practiques el canibalismo.

Imagina qué es lo que te gustaría que pasara y luego no hagas nada que lo convierta en imposible.

Desconecta el teléfono al menos dos veces en semana.

Ten limpias las ventanas.

Extirpa cualquier rastro de ambición personal.

No uses demasiado la palabra extirpar.

Perdona a tu país de vez en cuando. Si eso no fuera posible, vete a otro país.

Si te notas cansado, descansa.

Crece un poco.

No vayas por las estaciones de tren murmurando “¡Vamos a morir todos!”

Incluye entre tus verdaderos amigos a personas de las distintas etapas de la vida.

Aprecia los placeres simples, tales como el placer de masticar, el placer del agua caliente corriéndote por la espalda, el placer de la brisa fresca, el placer de caer dormido.

No exclames “¡A que es maravillosa la tecnología!”

Aprende a estirar los músculos. Estíralos todos los días.

No te deprimas demasiado por envejecer. Hará que te sientas más viejo. Lo cuál es deprimente.

Haz solo una cosa a la vez.

Si te quemas un dedo, ponlo de inmediato en agua fría. Si te revientas un dedo con un martillo, mantén la mano en el aire durante veinte minutos, Te sorprenderán los poderes curativos del frío y de la gravedad.

Aprende a silbar a un volumen tal que traspase los oídos.

Mantente tranquilo en momentos de crisis. Mientras más crítica sea la situación, más tranquilo debes estar.

Disfruta con el sexo, pero no te obsesiones demasiado con él. A excepción de breves periodos durante la adolescencia, la juventud, la mediana edad y la vejez.

Contempla el lado opuesto de todo.

Si te paraliza el miedo de haberte ido demasiado lejos nadando en el mar, date la vuelta y vuelve al bote salvavidas.

Mantén vivo tu lado infantil.

Responde pronto las cartas. Utiliza sellos atractivos, como los que llevan imágenes de tornados.

Llora un poco de vez en cuando, pero únicamente cuando estés solo. Después date cuenta de que te sientes mucho mejor. Que no te de vergüenza sentirte mejor.

No tragues humo.

Respira hondo.

No seas impertinente con la Policía.

No pongas el pie fuera de la acera hasta que veas que se puede cruzar la calle del tirón. Desde la acera podrás estudiar a los peatones atrapados en medio del tráfico enloquecido y ruidoso.

Se bueno.

Camina por calles diferentes.

Hacia atrás.

Acuérdate de la belleza, que sí existe, y de la verdad, que no existe. Observa que la idea de verdad es tan poderosa como la idea de belleza.

Permanece fuera de prisión.

Al final de la vida, hazte místico.

Usa crema Colgate y su nueva fórmula de control del sarro.

Visita a los amigos y conocidos en el hospital. Cuando te parezca que  ya es hora de irse, vete.

Se honesto contigo mismo y diplomático con los demás.

No te vuelvas loco a menudo. Es perder el tiempo.

Lee y relee los grandes libros.

Cava un hoyo con una pala.

En invierno, antes de acostarte, humidifica el dormitorio.

Que sepas que las únicas cosas perfectas son un juego de 300 en los bolos y un juego con 27 bateadores y 27 outs en béisbol.

Bebe mucha agua. Cuando te pregunten qué deseas tomar, dí “agua, por favor”.

Pregunta “¿dónde está el baño?” pero no “¿dónde se puede orinar?”

Se amable con los objetos físicos.

Al llegar a los cuarenta, hazte un “físico” completo cada pocos años con algún médico de tu confianza y con el que te sientas a gusto.

No leas el periódico más de una vez al año.

Aprende cómo se dicen “hola”, “gracias” y “palillos” en chino mandarín.

 Tírate pedos y eructa, pero que no suenen.

 Se especialmente cordial con los extranjeros.

 Asiste a obras de marionetas e imagina que tu eres uno de los personajes, O todos ellos.

 Saca la basura.

 Ama la vida.

 Lleva el cambio exacto.

 Cuando haya un tiroteo en la calle, no andes cerca de las ventanas.

 

jim jarmusch

JIM JARMUSCH

How to Be Perfect

By Ron Padgett

Everything is perfect, dear friend.

—KEROUAC

Get some sleep.

Don’t give advice.

Take care of your teeth and gums.

Don’t be afraid of anything beyond your control. Don’t be afraid, for instance, that the building will collapse as you sleep, or that someone you love will suddenly drop dead.

Eat an orange every morning.

Be friendly. It will help make you happy.

Raise your pulse rate to 120 beats per minute for 20 straight minutes four or five times a week doing anything you enjoy.

Hope for everything. Expect nothing.

Take care of things close to home first. Straighten up your room before you save the world. Then save the world.

Know that the desire to be perfect is probably the veiled expression of another desire—to be loved, perhaps, or not to die.

Make eye contact with a tree.

Be skeptical about all opinions, but try to see some value in each of them.

Dress in a way that pleases both you and those around you.

Do not speak quickly.

Learn something every day. (Dzien dobre!)

Be nice to people before they have a chance to behave badly.

Don’t stay angry about anything for more than a week, but don’t forget what made you angry. Hold your anger out at arm’s length and look at it, as if it were a glass ball. Then add it to your glass ball collection.

Be loyal.

Wear comfortable shoes.

Design your activities so that they show a pleasing balance and variety.

Be kind to old people, even when they are obnoxious. When you become old, be kind to young people. Do not throw your cane at them when they call you Grandpa. They are your grandchildren!

Live with an animal.

Do not spend too much time with large groups of people.

If you need help, ask for it.

Cultivate good posture until it becomes natural.

If someone murders your child, get a shotgun and blow his head off.

Plan your day so you never have to rush.

Show your appreciation to people who do things for you, even if you have paid them, even if they do favors you don’t want.

Do not waste money you could be giving to those who need it.

Expect society to be defective. Then weep when you find that it is far more defective than you imagined.

When you borrow something, return it in an even better condition.

As much as possible, use wooden objects instead of plastic or metal ones.

Look at that bird over there.

After dinner, wash the dishes.

Calm down.

Visit foreign countries, except those whose inhabitants have expressed a desire to kill you.

Don’t expect your children to love you, so they can, if they want to.

Meditate on the spiritual. Then go a little further, if you feel like it.

What is out (in) there?

Sing, every once in a while.

Be on time, but if you are late do not give a detailed and lengthy excuse.

Don’t be too self-critical or too self-congratulatory.

Don’t think that progress exists. It doesn’t.

Walk upstairs.

Do not practice cannibalism.

Imagine what you would like to see happen, and then don’t do anything to make it impossible.

Take your phone off the hook at least twice a week.

Keep your windows clean.

Extirpate all traces of personal ambitiousness.

Don’t use the word extirpate too often.

Forgive your country every once in a while. If that is not possible, go to another one.

If you feel tired, rest.

Grow something.

Do not wander through train stations muttering, “We’re all going to die!”

Count among your true friends people of various stations of life.

Appreciate simple pleasures, such as the pleasure of chewing, the pleasure of warm water running down your back, the pleasure of a cool breeze, the pleasure of falling asleep.

Do not exclaim, “Isn’t technology wonderful!”

Learn how to stretch your muscles. Stretch them every day.

Don’t be depressed about growing older. It will make you feel even older. Which is depressing.

Do one thing at a time.

If you burn your finger, put it in cold water immediately. If you bang your finger with a hammer, hold your hand in the air for twenty minutes. You will be surprised by the curative powers of coldness and gravity.

Learn how to whistle at earsplitting volume.

Be calm in a crisis. The more critical the situation, the calmer you should be.

Enjoy sex, but don’t become obsessed with it. Except for brief periods in your adolescence, youth, middle age, and old age.

Contemplate everything’s opposite.

If you’re struck with the fear that you’ve swum out too far in the ocean, turn around and go back to the lifeboat.

Keep your childish self alive.

Answer letters promptly. Use attractive stamps, like the one with a tornado on it.

Cry every once in a while, but only when alone. Then appreciate how much better you feel. Don’t be embarrassed about feeling better.

Do not inhale smoke.

Take a deep breath.

Do not smart off to a policeman.

Do not step off the curb until you can walk all the way across the street. From the curb you can study the pedestrians who are trapped in the middle of the crazed and roaring traffic.

Be good.

Walk down different streets.

Backwards.

Remember beauty, which exists, and truth, which does not. Notice that the idea of truth is just as powerful as the idea of beauty.

Stay out of jail.

In later life, become a mystic.

Use Colgate toothpaste in the new Tartar Control formula.

Visit friends and acquaintances in the hospital. When you feel it is time to leave, do so.

Be honest with yourself, diplomatic with others.

Do not go crazy a lot. It’s a waste of time.

Read and reread great books.

Dig a hole with a shovel.

In winter, before you go to bed, humidify your bedroom.

Know that the only perfect things are a 300 game in bowling and a 27-batter, 27-out game in baseball.

Drink plenty of water. When asked what you would like to drink, say, “Water, please.”

Ask “Where is the loo?” but not “Where can I urinate?”

Be kind to physical objects.

Beginning at age forty, get a complete “physical” every few years from a doctor you trust and feel comfortable with.

Don’t read the newspaper more than once a year.

Learn how to say “hello,” “thank you,” and “chopsticks” in Mandarin.

Belch and fart, but quietly.

Be especially cordial to foreigners.

See shadow puppet plays and imagine that you are one of the characters. Or all of them.

Take out the trash.

Love life.

Use exact change.

When there’s shooting in the street, don’t go near the window.

PATERSON 1

 

 

 

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Un pensamiento en “EL POETA RON PADGETT Y LA PELÍCULA PATERSON

  1. Alberto Mrteh dice:

    Me gustó mucho la película y me ha emocionado el poema. Efectivamente se puede sacar una docena de aforismos de aquí. Mi favorito:
    “Ten esperanza en todo. No esperes nada.”
    Gracias por compartirlo. Es un verdadero lujo.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

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